Soderm®

Ucrania
Nombre comercial Soderm®
Forma farmacéutica pomada
Principio activo / Dosificación
betametasona · 1 mg/g
Tipo de receta con receta
Código ATC
Número de registro UA/10254/02/01
Soderm® pomada

INSTRUCCIONES para uso médico del medicamento SODERM®

Composición:

Principio activo: valerato de betametasona;

1 g de pomada contiene valerato de betametasona 1,22 mg (equivalente a 1 mg de betametasona);

Excipientes: aceite mineral; lanolina; parafina blanca blanda.

Forma farmacéutica. Pomada.

Propiedades físicas y químicas principales: pomada brillante de consistencia homogénea, de color blanco amarillento.

Grupo farmacoterapéutico. Corticosteroides para uso dermatológico. Corticosteroides activos (grupo III). Betametasona. Código ATC D07A C01.

Propiedades farmacológicas

Farmacodinámica

Eficacia

En condiciones experimentales y terapéuticas, el valerato de betametasona ejerce una acción antiinflamatoria, antialérgica y antiproliferativa.

Al aplicarse localmente, se manifiestan efectos antiinflamatorios, epidermoestáticos y dermoestáticos, así como también efectos antialérgicos y efectos de hiposensibilidad por contacto.

Mediante la realización de la prueba de vasoconstricción según el método de McKenzie y Stoughton, cuyos resultados se correlacionan con la eficacia terapéutica de los corticosteroides de acción local, se estudiaron 23 ésteres de betametasona. En este estudio se determinó que el valerato de betametasona, tomando como referencia el acetónido de fluocinolona = 100, presenta el siguiente índice de acción vasoconstrictora: 360.

Índices de acción vasoconstrictora de 5 corticosteroides para uso local en comparación clínica:

  • acetónido de fluocinolona: 100
  • hidrocortisona: < 1
  • acetónido de triamcinolona: 75
  • betametasona: < 1
  • valerato de betametasona: 360

Mecanismo de acción

Los mecanismos de acción antiinflamatoria, antiproliferativa e inmunomoduladora, cualitativamente comunes a todos los glucocorticosteroides, pueden representarse de forma esquemática y simplificada, según el conocimiento actual, parcialmente aún incompleto y hipotético, de la siguiente manera:

Las moléculas de glucocorticosteroides forman en el citoplasma un complejo con proteínas receptoras y se trasladan al núcleo celular, donde, en forma de complejo receptor corticosteroide, se unen a los ECG (elementos sensibles a hormonas) de ciertos genes.

Esto induce la transcripción de moléculas específicas de ARNm, que se unen a los ribosomas para la síntesis de proteínas denominadas lipocortinas. Las lipocortinas inhiben las reacciones entre la fosfolipasa A2 y los fosfolípidos de membrana que ocurren cuando las células son afectadas por factores patógenos físicos, químicos, tóxicos, inmunogénicos o bacterianos, y estimulan la liberación de ácido araquidónico.

La inhibición o reducción de la liberación de ácido araquidónico normaliza, debilita o bloquea la síntesis regulada por el metabolismo del ácido araquidónico a través de la ciclooxigenasa y la lipooxigenasa, así como la liberación de prostaglandinas, prostaciclina, leucotrienos, factor de activación de plaquetas y tromboxano. Estos mediadores de la inflamación afectan, por ejemplo, a los vasos sanguíneos, membranas celulares, leucocitos, macrófagos y su quimiotaxis y migración, además de regular el crecimiento celular.

Además, los glucocorticosteroides tienen acción antimítica e inhiben la síntesis de ácidos nucleicos y proteínas. Entre los factores importantes de la acción inmunomoduladora y antialérgica de los glucocorticosteroides se incluyen su interacción con células B, células T y células de Langerhans, la inhibición del procesamiento de antígenos y su acción antagonista sobre la síntesis y función de la interleucina 1, 2 y otras citocinas.

Farmacocinética

Cuando el medicamento que contiene betametasona se aplica de forma local y durante un período limitado de tiempo, no se produce la absorción de una cantidad sistémicamente significativa de la sustancia. En el marco de estudios clínicos con este medicamento, no se observaron efectos adversos sistémicos.

Sin embargo, con aplicaciones prolongadas y/o sobre grandes áreas de la piel, dependiendo del grado de alteración de la barrera del estrato córneo, de la localización del tratamiento (por ejemplo, en áreas intertriginosas) o bajo apósitos oclusivos, pueden absorberse cantidades significativas del fármaco hacia la circulación sistémica. El valerato de betametasona se hidroliza rápidamente in vivo por las esterasas en alcohol de betametasona.

El metabolismo del [3H]betametasona se ha estudiado en sujetos sanos y en pacientes tras la administración de altas dosis terapéuticas del esteroide. Aproximadamente el 70 % de la dosis se excretó en la orina en un plazo de 48 horas, y entre el 15 % y el 30 % se recuperó en la fracción no conjugada. Se identificaron seis metabolitos, así como betametasona en forma inalterada. Las transformaciones metabólicas incluyen: oxidación del grupo hidroxilo 11β, hidroxilación en la posición 6β, reducción del grupo carboxilo en C-20 y eliminación de la cadena lateral.

Características clínicas.

Indicaciones.

Para el tratamiento de enfermedades inflamatorias y alérgicas de la piel o enfermedades de la piel acompañadas de prurito, en las que esté indicado el empleo sintomático de corticosteroides de acción potente.

Contraindicaciones.

  • Reacciones alérgicas a cualquiera de los componentes del medicamento;
  • infecciones virales, incluyendo reacciones postvacunales y varicela;
  • infecciones cutáneas virales (por ejemplo, herpes simple, herpes zóster, varicela);
  • infecciones de la piel no tratadas;
  • acné;
  • prurito sin inflamación;
  • prurito anogenital;
  • rosácea;
  • dermatitis tipo rosácea;
  • dermatitis perioral;
  • dermatosis bacterianas, incluyendo tuberculosis y sífilis de la piel;
  • infecciones de la piel provocadas por virus, bacterias o hongos.

No se debe tratar con la pomada Soderm**®** enfermedades de la piel, incluyendo dermatitis y dermatitis del pañal, en lactantes menores de 1 año de edad.

Asimismo, no se debe aplicar la pomada en condiciones de oclusión, como por ejemplo bajo pañales.

No se debe utilizar la pomada Soderm**®** en formas crónicas resistentes de psoriasis con extensa afectación cutánea.

La piel de la zona facial es especialmente sensible. Por ello, para evitar alteraciones cutáneas, no se debe realizar un tratamiento prolongado con corticosteroides tópicos en esta zona, si es posible. Se debe evitar completamente su uso en los párpados, ya que en determinadas circunstancias podría provocar glaucoma y cataratas. Los medicamentos que contienen glucocorticosteroides no están indicados para su uso en las zonas alrededor de los ojos.

Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción.

Cuando se utiliza simultáneamente con medicamentos que inhiben la actividad del sistema enzimático CYP3A4 (por ejemplo: ritonavir, itraconazol), puede producirse una inhibición del metabolismo de los corticosteroides, lo que conlleva un aumento de la disponibilidad sistémica. La magnitud de la relevancia clínica de esta interacción depende de la dosis y la vía de administración del corticosteroide, así como de la potencia de los inhibidores de CYP3A4.

Características de aplicación.

La absorción sistémica intensificada de corticosteroides para uso local en ciertos individuos puede provocar manifestaciones de hipercortisolismo (síndrome de Cushing) y supresión reversible del eje hipotálamo-hipófisis-glándulas suprarrenales, seguida luego de insuficiencia de la corteza suprarrenal.

En caso de desarrollarse supresión, el medicamento debe suspenderse, reducirse la frecuencia de aplicación o cambiarse al paciente a un corticosteroide de menor potencia.

La interrupción repentina del tratamiento puede conducir a insuficiencia de la corteza suprarrenal (véase la sección «Reacciones adversas»).

Los factores de riesgo de efectos sistémicos intensificados incluyen:

  • la potencia y la formulación de los corticosteroides para uso local;
  • la duración del tratamiento;
  • la aplicación en una gran superficie;
  • el uso de apósitos oclusivos, por ejemplo, en áreas cutáneas intertriginosas, o la aplicación bajo apósitos oclusivos (en niños, los pañales pueden actuar como apósitos oclusivos herméticos);
  • la hidratación intensificada de la capa córnea de la piel;
  • la aplicación en piel delgada, por ejemplo, en la piel facial;
  • la aplicación sobre piel lesionada o con barrera cutánea dañada;
  • en niños pequeños y menores en comparación con adultos, debido a la barrera cutánea aún incompletamente desarrollada y a una mayor relación entre la superficie corporal y la masa corporal, puede absorberse una cantidad mayor de corticosteroides para uso local. Por ello, es más probable la aparición de efectos adversos sistémicos en niños pequeños y menores.

En niños, la pomada Soderm**®** debe aplicarse únicamente de forma breve (menos de 1 semana) y en áreas pequeñas (menos del 10 % de la superficie corporal). Al tratar a niños con medicamentos corticosteroides, se debe tener especial precaución, ya que, a diferencia de los adultos, los corticosteroides pueden absorberse a través de la piel en cantidades aumentadas.

En niños pequeños y menores de 12 años, debe evitarse el tratamiento a largo plazo, ya que incluso sin el uso de apósitos oclusivos puede producirse una absorción transdérmica intensificada y, por tanto, supresión adrenal.

Las condiciones cálidas y húmedas en los pliegues de la piel favorecen el desarrollo de infecciones bacterianas, o bien el uso de apósitos oclusivos puede provocar la aparición de infecciones bacterianas. Si se utilizan apósitos oclusivos, la piel debe limpiarse cuidadosamente durante los cambios de vendaje. Los corticosteroides para uso local deben aplicarse con precaución en el psoriasis, ya que se han notificado casos de empeoramiento tras la suspensión (síndrome de retirada), desarrollo de tolerancia, riesgo de psoriasis pustuloso generalizado, así como toxicidad local o sistémica debido al daño en la barrera cutánea. En caso de aplicar la pomada en psoriasis, el estado del paciente debe vigilarse cuidadosamente.

El tratamiento de enfermedades cutáneas con corticosteroides, cuando se desarrolla una infección, requiere la administración de una terapia antibacteriana adecuada. Si la infección continúa propagándose, debe suspenderse el tratamiento con corticosteroides tópicos y el paciente debe consultar al médico, quien decidirá sobre un tratamiento específico adicional. Este medicamento no debe entrar en contacto con los ojos ni con membranas mucosas al aplicarse en la zona facial.

La piel de la cara es especialmente sensible. Por ello, para evitar cambios atróficos en la piel, no debe realizarse un tratamiento prolongado con corticosteroides tópicos en esta zona.

Los corticosteroides tópicos se utilizan ocasionalmente para tratar dermatitis alrededor de úlceras crónicas en las piernas. Sin embargo, este uso puede asociarse con una mayor frecuencia de reacciones locales de hipersensibilidad y un mayor riesgo de infecciones locales.

Alteraciones visuales

Tanto con la administración sistémica como tópica de corticosteroides, pueden presentarse alteraciones visuales. Si un paciente consulta al médico con síntomas como visión borrosa u otras alteraciones visuales, debe considerarse la posibilidad de derivarlo a un oftalmólogo para identificar posibles causas; entre ellas se incluyen cataratas, glaucoma o enfermedades raras, como por ejemplo la coriorretinopatía serosa central (CRSC), sobre la cual se han notificado casos tras el uso sistémico o tópico de corticosteroides.

Durante el tratamiento en la zona genital o anal, debido a la presencia en la composición del medicamento de excipientes como vaselina y parafina, el uso simultáneo de preservativos de látex puede reducir la resistencia de los preservativos al desgarro, lo que podría afectar negativamente su fiabilidad.

La lanolina puede provocar irritación cutánea localizada (por ejemplo: dermatitis de contacto).

Uso durante el embarazo o la lactancia.

La experiencia previa en el uso de glucocorticosteroides en humanos no ha proporcionado indicios de que estos aumenten el riesgo de malformaciones congénitas. Durante el embarazo, los corticosteroides para uso local no deben administrarse en dosis altas, sobre grandes áreas de piel o durante períodos prolongados, debido a su posible acción sistémica, ya que esto podría provocar alteraciones en el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal y, además, no se descarta un posible retardo en el crecimiento fetal.

En estudios experimentales en animales, los glucocorticosteroides han provocado fisura palatina. Existen discusiones sobre un posible riesgo aumentado de fisura palatina en embriones humanos tras la administración de glucocorticosteroides durante el primer trimestre del embarazo. Además, basándose en datos epidemiológicos y en estudios experimentales en animales, se debate si la acción intrauterina de los glucocorticosteroides podría favorecer el desarrollo de enfermedades metabólicas y cardiovasculares en la edad adulta. Los glucocorticosteroides sintéticos, como la betametasona, en general se desactivan peor en la placenta que el cortisol endógeno (= hidrocortisona), por lo que representan un riesgo para el feto.

Durante el embarazo, especialmente durante los primeros tres meses, el tratamiento tópico prolongado solo debe realizarse tras una evaluación cuidadosa de la relación beneficio-riesgo. Hasta la fecha, no se han detectado signos de efecto teratogénico en humanos, pero no debe descartarse un posible trastorno del desarrollo intrauterino provocado por glucocorticosteroides durante un tratamiento oral prolongado. En el tratamiento al final del embarazo, existe para el feto el peligro de atrofia de la corteza suprarrenal, lo que podría requerir un tratamiento sustitutivo en el recién nacido con reducción gradual de la dosis.

La betametasona atraviesa la leche materna. Hasta ahora, no se ha determinado un daño para los lactantes. Sin embargo, debe existir una indicación clara para el uso de este medicamento durante la lactancia. La betametasona valerato debe usarse durante la lactancia solo cuando el beneficio esperado para la madre supere el riesgo para el lactante. Si, por razones relacionadas con la enfermedad, es necesario usar dosis más altas del medicamento o aplicarlo en áreas extensas que superen el 20 % de la superficie corporal, debe suspenderse la lactancia. Debe evitarse el contacto del lactante con las zonas del cuerpo tratadas con el medicamento. Al usar betametasona valerato durante la lactancia, no debe aplicarse sobre los senos, para evitar la ingestión accidental del medicamento por parte del lactante.

Capacidad para influir en la velocidad de reacción al conducir vehículos o manejar maquinaria.

No existe experiencia sobre efectos negativos en la capacidad de concentración al conducir vehículos o manejar máquinas y mecanismos.

Vía de administración y dosis.

Al comienzo del tratamiento, la pomada Soderm**®** debe aplicarse en una capa fina sobre las zonas afectadas de la piel y frotar suavemente 1-2 veces al día. Cuando mejore el estado, generalmente es suficiente una aplicación diaria.

En niños menores de edad, a partir de 1 año, en la mayoría de los casos es suficiente una aplicación diaria.

En adultos se debe evitar el uso prolongado de Soderm**®** (más de 3 semanas) o la aplicación de la pomada sobre grandes superficies (más del 20 % de la superficie corporal). Un tratamiento más prolongado solo debe indicarse en casos excepcionales y cuando existan indicaciones justificadas.

Niños.

No utilizar el medicamento en niños menores de 1 año de edad.

En niños a partir de 1 año, en la mayoría de los casos es suficiente una aplicación diaria.

El medicamento debe aplicarse en una capa fina sobre las zonas afectadas de la piel y, si es posible, frotar suavemente.

La duración del tratamiento con la pomada Soderm**®** en niños debe ser lo más corta posible, utilizando la dosis mínima que aún garantice eficacia. El tratamiento en niños no debe prolongarse más de 1 semana. Se recomienda observar cuidadosamente a los niños para detectar la aparición de síntomas o efectos sistémicos.

En niños pequeños y en niños menores de 12 años se debe evitar el tratamiento a largo plazo, ya que incluso sin el uso de apósitos oclusivos puede producirse una absorción cutánea intensificada, y por tanto, una supresión adrenal.

Sobredosis.

La aparición de síntomas agudos por sobredosis es poco probable. Tras una sobredosis o un uso incorrecto, puede desarrollarse un cuadro clínico de hipercortisolismo. En tal caso, el uso del medicamento debe suspenderse o, debido al posible riesgo de insuficiencia de la corteza suprarrenal, la dosis debe reducirse gradualmente bajo supervisión médica, disminuyendo la frecuencia de aplicación o sustituyendo por un corticosteroide de acción más débil.

Efectos adversos.

La evaluación de los efectos adversos se basa en los siguientes datos sobre la frecuencia de su aparición:

Muy frecuentes (>1/10)

Frecuentes (>1/100 - <1/10)

Ocasionalmente (>1/1000 - <1/100)

Raramente (>1/10000 - <1/1000)

Muy raramente (<1/10000)

Frecuencia desconocida (la frecuencia no puede determinarse a partir de los datos disponibles).

Por lo general, los medicamentos para uso tópico que contienen glucocorticosteroides son bien tolerados. Sin embargo, si aparecen signos de hipersensibilidad, se debe interrumpir el uso de estos medicamentos.

Clasificación por órganos y sistemas

Efecto adverso

Frecuencia

Infecciones y enfermedades parasitarias

Infección oportuna

Muy raro

Alteraciones del sistema inmunitario

Reacciones locales de hipersensibilidad

Muy raro

Alteraciones del sistema endocrino

Supresión de la actividad del eje hipotálamo-hipófiso-suprarrenal §: fenómenos de Cushing (por ejemplo: cara en forma de luna llena, obesidad del tronco), retraso en el aumento de peso/crecimiento en niños, osteoporosis, glaucoma, hiperglucemia/glucosuria, catarata, hipertensión, sobrepeso/obesidad, disminución del nivel endógeno de cortisol, alopecia, tricorrexis

Muy raro

Alteraciones oculares

Visión borrosa

Frecuencia desconocida

Alteraciones de la piel y del tejido subcutáneo

Picor, escozor localizado en la piel/dolor en la piel

Frecuente

Dermatitis alérgica de contacto/dermatitis (incluyendo dermatitis rosácea-like [perioral]), eritema, erupción cutánea, urticaria, psoriasis pustulosa, adelgazamiento de la piel*/atrofia cutánea*, formación de pliegues cutáneos*, sequedad de la piel*, estrías*, telangiectasias*, alteración de la pigmentación de la piel*, hipertricosis, empeoramiento de los síntomas subyacentes

Muy raro

Acné esteroideo

Frecuencia desconocida

Alteraciones generales y en el lugar de aplicación

Irritación/dolor en el lugar de aplicación

Muy raro

Si aún así aparecen signos de hipersensibilidad, el tratamiento deberá interrumpirse.

Las reacciones locales de hipersensibilidad pueden presentar síntomas similares a los provocados por la enfermedad.

*Manifestaciones cutáneas asociadas con efectos locales y/o sistémicos debidos a la supresión de la actividad del eje hipotálamo-hipofisario-suprarrenal.

§La administración prolongada de corticosteroides o su uso en grandes áreas corporales puede provocar la absorción del principio activo en la circulación sistémica. La aparición de efectos sistémicos es más probable en niños pequeños y de edad temprana, así como con el uso de apósitos oclusivos. En niños pequeños, los pañales pueden actuar como apósitos oclusivos. Los niños pueden ser más susceptibles que los adultos a la absorción sistémica del principio activo cuando se aplican glucocorticosteroides de acción local.

Con el uso prolongado (más de 3 semanas) o en grandes superficies, especialmente bajo apósitos oclusivos o en pliegues cutáneos, pueden aparecer alteraciones en la zona tratada, tales como adelgazamiento de la piel, estrías, acné esteroideo, teleangiectasias, alteraciones en la pigmentación cutánea e hipertricosis.

La aplicación de medicamentos tópicos que contienen corticosteroides sobre heridas puede interferir con la cicatrización de las mismas.

Notificación de reacciones adversas sospechosas

La notificación de reacciones adversas sospechosas tras la comercialización es muy importante. Permite mantener un control continuo sobre la relación beneficio-riesgo del medicamento. Los profesionales sanitarios deben informar sobre cualquier reacción adversa sospechosa.

Período de validez. 3 años.

Después de la primera apertura del tubo, el período de validez es de 6 meses.

Condiciones de conservación.

Conservar en un lugar fuera del alcance de los niños, a temperatura no superior a 30 °C.

Envase.

Tubos de 25 g, 50 g; 1 tubo por caja de cartón.

Categoría de dispensación. Bajo receta médica.

Fabricante. mibe GmbH Arzneimittel.

Domicilio del fabricante y dirección del lugar de actividad.

Muenchener Strasse 15, Brehna, Sajonia-Anhalt, 06796, Alemania.