Mexaritmo
Ucrania
Contenido
INSTRUCCIONES PARA USO MÉDICO DEL MEDICAMENTO MEXARITM (MEXARITM)
Composición:
Principio activo: hidrocloruro de mexiletina;
1 cápsula contiene 200 mg de hidrocloruro de mexiletina, referido a sustancia seca al 100 %;
Excipientes: monohidrato de lactosa, estearato de calcio;
Composición de la cápsula: amarillo ocaso FCF (E 110), ponsó 4R (E 124), dióxido de titanio (E 171), gelatina.
Forma farmacéutica. Cápsulas.
Propiedades físico-químicas principales: cápsulas duras de gelatina n.º 1, forma cilíndrica con extremos redondeados, con tapa y cuerpo de color naranja. El contenido de las cápsulas es un polvo granulado o una masa en forma de cilindro parcial o completamente formado, de color blanco.
Grupo farmacoterapéutico. Medicamentos cardiológicos. Antiarrítmicos de clase IB. Código ATC C01BB02.
Propiedades farmacológicas.
Farmacodinamia.
El clorhidrato de mexiletina pertenece a los medicamentos antiarrítmicos de clase IB. Inhibe el flujo transmembranal rápido de iones de sodio, ejerciendo efectos membranestabilizantes y anestésicos locales. El medicamento reduce la velocidad de despolarización y el automatismo de los marcapasos, la velocidad de conducción del impulso en las fibras de His-Purkinje, disminuye ligeramente el período refractario efectivo y, en mayor medida, la duración del potencial de acción (PA), aumentando la relación entre el período refractario efectivo y la duración del PA. La mexiletina tiene escaso efecto sobre los parámetros hemodinámicos.
Farmacocinética.
El clorhidrato de mexiletina se absorbe bien y rápidamente en el tracto gastrointestinal. En el plasma sanguíneo, el fármaco se une a las proteínas en un 50-60 %. El 85 % del clorhidrato de mexiletina se metaboliza en el hígado formando metabolitos inactivos. La excreción del fármaco se produce principalmente por la bilis, y solo el 10-15 % se elimina por la orina sin cambios. El período de semivida (T1/2) del clorhidrato de mexiletina es en promedio de 11 horas (de 8 a 14 horas); en caso de insuficiencia cardíaca o alteración de la función hepática puede prolongarse hasta 25 horas, en el infarto agudo de miocardio hasta 15-17 horas, y en la insuficiencia renal grave aumenta en un 30-35 %. El fármaco atraviesa la placenta y se excreta en la leche materna.
Características clínicas.
Indicaciones.
Tratamiento de arritmias ventriculares documentadas, tales como taquicardias ventriculares sostenidas y extrasístoles.
Debido al efecto arritmogénico del fármaco y a la falta de evidencia de que los antiarrítmicos de clase I mejoren la supervivencia en pacientes con arritmias ventriculares asintomáticas, el medicamento debe administrarse únicamente en aquellas arritmias que el médico considere potencialmente mortales.
Contraindicaciones.
- Hipersensibilidad a la mexiletina, a otros componentes del medicamento o a anestésicos locales (por ejemplo, lidocaína);
- shock cardiogénico;
- bradicardia marcada;
- hipotensión arterial marcada;
- bloqueo auriculoventricular de grado II-III en ausencia de marcapasos artificial;
- los primeros 3 meses posteriores al infarto de miocardio, cuando la fracción de eyección del ventrículo izquierdo sea inferior al 35 %.
Interacción con otros medicamentos y otros tipos de interacciones.
La mexiletina es metabolizada por distintos isoformas del CYP, principalmente CYP2D y CYP1A.
La administración concomitante de mexiletina con anestésicos locales, incluyendo lidocaína/tocaínida, aumenta (de forma mutua) su toxicidad y potencia los efectos adversos sobre el sistema nervioso central.
La quinidina, los betabloqueantes, la amiodarona, la procainamida, el disopiramida, los glucósidos cardíacos y otros antiarrítmicos potencian el efecto antiarrítmico de la mexiletina. Sin embargo, la administración conjunta puede provocar efectos adversos, por lo que puede ser necesario ajustar las dosis y realizar un monitoreo clínico y electrocardiográfico riguroso.
La mexiletina no afecta los niveles séricos de digoxina.
La mexiletina aumenta la concentración sanguínea de teofilina. Debido a esto, pueden aparecer efectos indeseables de la teofilina (náuseas, vómitos, temblor), por lo que se recomienda controlar su nivel en suero y ajustar la dosis de teofilina si es necesario.
La administración concomitante con cafeína o productos que la contienen eleva los niveles de cafeína en sangre debido a la reducción de su metabolismo hepático.
Los medicamentos que reducen la motilidad del tracto gastrointestinal (analgésicos opiáceos, magnesio, antiácidos, fármacos anticolinérgicos, incluyendo gangliopléjicos, atropina, bloqueadores de los receptores H2 de la histamina) retrasan la absorción de la mexiletina. No obstante, la biodisponibilidad y el aclaramiento de la mexiletina no se modifican, por lo que no es necesario cambiar el régimen posológico del medicamento.
Los medicamentos que aumentan la motilidad del tracto gastrointestinal (por ejemplo, metoclopramida) aceleran la absorción de la mexiletina y la alcanzan más rápidamente la concentración máxima en sangre. No es necesario modificar la dosificación del medicamento, ya que su biodisponibilidad no cambia.
Los medicamentos que alteran significativamente el pH urinario hacia el lado ácido o alcalino no deben administrarse conjuntamente con mexiletina, ya que pueden aumentar o disminuir (respectivamente) la velocidad de excreción renal de la mexiletina y, como consecuencia, modificar su concentración plasmática.
La administración concomitante con warfarina y otros anticoagulantes puede aumentar el riesgo de hemorragias.
Los medicamentos que inducen enzimas hepáticas, incluyendo fenitoína, rifampicina y barbitúricos, aceleran el metabolismo de la mexiletina; puede surgir la necesidad de aumentar la dosis de mexiletina.
Características de aplicación.
Debido a las propiedades proarrítmicas del medicamento y a la insuficiencia de evidencia de que los antiarrítmicos de clase I contribuyen al aumento de la supervivencia en pacientes con arritmias ventriculares asintomáticas, la mexiletina debe administrarse únicamente en casos de arritmias que el médico considere amenazantes para la vida.
Debido al riesgo de desarrollo o empeoramiento de arritmias, la interrupción del tratamiento antiarrítmico previo y la transición al tratamiento con mexiletina deben realizarse en condiciones hospitalarias bajo control continuo del ECG, presión arterial y parámetros de laboratorio. Al sustituir antiarrítmicos de clase IA por mexiletina, se deben observar los siguientes intervalos: 6-12 horas tras la última dosis de quinidina y disopiramida, 3-6 horas tras la procainamida y la novocaínamida. Al pasar del tratamiento con lidocaína al tratamiento con mexiletina, se debe interrumpir la infusión de lidocaína inmediatamente después de la administración de la primera dosis de mexiletina; sin embargo, el sistema para la administración intravenosa de lidocaína debe desconectarse solo tras alcanzar un efecto antiarrítmico satisfactorio con mexiletina.
Debe administrarse con precaución en pacientes con bloqueo auriculoventricular (AV) de primer grado, disfunción del nódulo sinusal, alteraciones de la conducción intraventricular, bradicardia, hipotensión arterial o insuficiencia cardíaca grave. En pacientes con bloqueo AV de segundo o tercer grado con marcapasos implantado se recomienda una vigilancia continua.
El uso de Mexaritum durante los primeros 3 meses tras el infarto de miocardio y en casos con fracción de eyección del ventrículo izquierdo inferior al 35 % está contraindicado, salvo en casos de arritmias ventriculares que amenacen la vida.
En el infarto agudo de miocardio, especialmente cuando se combina con opioides, se ralentiza la absorción del medicamento, por lo que puede ser necesario aumentar la dosis de carga de Mexaritum.
Debe administrarse con precaución en pacientes con alteraciones de la función hepática o insuficiencia renal. En casos de enfermedad hepática moderada o grave (incluyendo insuficiencia cardíaca congestiva) y con un aclaramiento de creatinina inferior a 10 ml/min, se prolonga el período de semieliminación del medicamento, por lo que debe reducirse la dosis diaria.
En raras ocasiones, la mexiletina puede provocar daño hepático tóxico (incluyendo necrosis hepática); por ello, durante el tratamiento se debe controlar la actividad de las transaminasas hepáticas. Un aumento persistente o significativo de los niveles de transaminasas constituye una indicación para interrumpir el tratamiento con Mexaritum.
El desequilibrio electrolítico puede alterar la respuesta del organismo al medicamento (por ejemplo, en caso de hipokalemia la eficacia de la mexiletina disminuye); por ello, debe corregirse cualquier alteración electrolítica antes de iniciar la terapia.
Durante el uso de mexiletina, en algunos pacientes, especialmente en casos graves que reciben tratamiento concomitante con medicamentos que provocan alteraciones hematológicas adversas (por ejemplo, procainamida, vinblastina), se han observado trombocitopenia, leucopenia, neutropenia y agranulocitosis; por ello, es necesario realizar controles periódicos del análisis sanguíneo durante el tratamiento.
Debe administrarse con precaución en pacientes con miastenia gravis, epilepsia o trastornos psiquiátricos. Mexaritum intensifica las manifestaciones y la gravedad de los síntomas de la enfermedad de Parkinson.
La interrupción brusca del medicamento puede ser peligrosa para la vida; por ello, la dosis debe reducirse gradualmente durante un período de 1-2 semanas.
La excreción renal de la mexiletina aumenta significativamente con el incremento de la acidez de la orina; por tanto, debe evitarse la administración simultánea de medicamentos o alimentos que afecten notablemente al pH urinario.
El medicamento contiene lactosa, lo cual debe tenerse en cuenta al prescribir Mexaritum a pacientes con alteraciones en la tolerancia a los carbohidratos, como galactosemia congénita, síndrome de malabsorción de glucosa-galactosa o deficiencia de lactasa.
Debido a la presencia del colorante Amarillo Ocaso FCF (E 110) y Ponsó 4R (E 124) en la composición del medicamento, su uso puede provocar reacciones alérgicas, incluyendo asma bronquial. El riesgo de alergia es mayor en pacientes con hipersensibilidad a la ácido acetilsalicílico.
Uso durante el embarazo o la lactancia.
Dado que la mexiletina atraviesa libremente la placenta, su uso durante el embarazo está contraindicado, salvo en casos excepcionales (alteraciones ventriculares del ritmo que amenacen la vida).
La mexiletina se excreta en la leche materna en concentraciones que pueden afectar al niño; por ello, si es necesario el uso del medicamento en mujeres que amamantan, debe suspenderse la lactancia durante el período de tratamiento.
Capacidad para afectar la velocidad de reacción al conducir vehículos o manejar maquinaria.
El medicamento puede afectar negativamente la velocidad de reacción al conducir vehículos o manejar maquinaria.
Vía de administración y dosis.
El tratamiento con mexiletina, al igual que con otros medicamentos antiarrítmicos utilizados para tratar arritmias que amenazan la vida, debe iniciarse en condiciones de hospitalización con control clínico, de laboratorio y electrocardiográfico obligatorio del estado del paciente y del efecto antiarrítmico del tratamiento, especialmente en pacientes con disfunción del nódulo sinusal, alteraciones de la conducción, bradicardia, hipotensión arterial o con insuficiencia cardíaca, renal o hepática grave.
La dosificación de Mexaritmo debe individualizarse y depende del efecto terapéutico y de la tolerancia al medicamento.
La cápsula debe tragarse entera, sin masticar, durante o después de las comidas, acompañada de suficiente cantidad de líquido.
En caso necesario de control rápido de la arritmia ventricular, la dosis de carga de Mexaritmo es de 400 mg (2 cápsulas). Posteriormente (2 horas después de la dosis de carga), se pasa a la dosis de mantenimiento de 200 mg (1 cápsula) cada 6-8 horas. En casos especiales, la dosis de carga (por ejemplo, en infarto agudo de miocardio) puede alcanzar los 600 mg.
El inicio del efecto terapéutico generalmente se observa a los 30 minutos, alcanzando su máximo a las 2 horas. La dosis diaria habitual es de 600-800 mg, dividida en 3-4 tomas.
El tratamiento con Mexaritmo puede iniciarse con una dosis de 200 mg cada 8 horas. Si no se logra el efecto antiarrítmico deseado, la dosis debe aumentarse hasta 400 mg cada 8 horas. Habitualmente, se obtiene un resultado satisfactorio con 200 mg tres veces al día.
El riesgo y la gravedad de los efectos adversos aumentan con el incremento de la dosis diaria, por lo que esta no debe exceder los 1200 mg.
La duración del tratamiento depende de la gravedad y evolución de la enfermedad. La interrupción del tratamiento tras la estabilización del ritmo debe ser gradual, durante un período de 1-2 semanas.
Niños.
No existen datos sobre la seguridad y eficacia del medicamento en el tratamiento de niños.
Sobredosis.
El medicamento tiene un índice terapéutico estrecho (0,5-2 mcg/ml; nivel potencialmente tóxico > 2 mcg/ml), por lo que la sobredosis puede ocurrir incluso con un ligero exceso del rango terapéutico, especialmente en combinación con otros medicamentos antiarrítmicos.
Síntomas: somnolencia, confusión mental, náuseas, vómitos, ataxia, convulsiones. También se han observado síntomas oculares (diplopía, nistagmo) y parestesias. Sin embargo, los signos más típicos de sobredosis incluyen hipotensión arterial grave, bradicardia sinusal, bloqueo AV, asistolía, taquiarritmias ventriculares, incluyendo fibrilación, colapso cardio-circulatorio y coma.
Tratamiento: tratamiento sintomático. Si es necesario, se realiza lavado gástrico y el paciente debe ser trasladado a una unidad de cuidados intensivos para soporte cardio-pulmonar. En caso de bradicardia grave e hipotensión arterial, se administra atropina por vía intravenosa; en caso de convulsiones, puede utilizarse diazepam.
Reacciones adversas.
- Aparato digestivo.
Náuseas, vómitos, acidez, eructos, dolor abdominal, diarrea o estreñimiento, cambios en la salivación / sequedad de boca / alteraciones de la mucosa bucal, alteraciones del gusto; casos aislados de disfagia, úlceras esofágicas y pépticas, raramente hemorragia gastrointestinal.
- Sistema nervioso.
Mareo, temblor, alteraciones de la coordinación, irritabilidad, trastornos del sueño (incluida somnolencia), debilidad, sensación de fatiga, cefalea, disartria, acúfenos, nistagmo, alteraciones de la acomodación, dificultad de concentración, parestesias, convulsiones, confusión mental, pérdida de conciencia, trastornos psíquicos, alucinaciones, depresión, posible pérdida temporal de la memoria.
- Sistema cardiovascular.
Palpitaciones, dolor en la región del corazón, síncope, hipotensión arterial / hipertensión, sofocos, bradicardia, manifestaciones de propiedades arritmogénicas del medicamento (fibrilación/aleteo auricular, extrasístoles ventriculares, disociación auriculoventricular, bloqueo auriculoventricular / alteraciones de la conducción, aparición de una nueva arritmia o empeoramiento de una ya existente), posible desarrollo de insuficiencia cardíaca congestiva, shock cardiogénico.
Por lo general, la hipotensión arterial se produce en pacientes con enfermedad cardíaca grave que ya han recibido diversos antiarrítmicos u otros medicamentos; si la hipotensión está asociada con bradicardia, se debe administrar atropina.
- Sistema sanguíneo y sistema linfático.
Trombocitopenia, leucopenia (incluyendo neutropenia y agranulocitosis).
- Aparato respiratorio.
Disnea; se han notificado casos aislados de neumonitis intersticial, infiltrados pulmonares y fibrosis pulmonar.
- Sistema hepatobiliar.
Aumento de la actividad de las enzimas hepáticas, especialmente durante las primeras semanas de tratamiento. Se han notificado casos aislados de alteración de la función hepática, incluyendo ictericia, hepatitis grave / necrosis hepática aguda.
En algunos pacientes se observó un aumento de la actividad de AST en 3 veces o más, que generalmente estuvo asociado con eventos clínicos definidos (por ejemplo, desarrollo de insuficiencia cardíaca, infarto de miocardio) o medidas terapéuticas (transfusión de sangre, uso de otros medicamentos). Este aumento suele ser asintomático, puede ser transitorio y, por lo general, no requiere la interrupción del mexiletino.
- Piel y tejido subcutáneo.
Erupciones cutáneas, edemas, sequedad de la piel, alopecia, sudoración excesiva, casos aislados de eritrodermia, dermatitis exfoliativa y síndrome de Stevens-Johnson.
- Sistema inmunológico.
En personas con hipersensibilidad individual a cualquiera de los componentes del medicamento, pueden presentarse reacciones de hipersensibilidad, casos aislados de síndrome lúpico, títulos positivos de factores antinucleares.
Se han notificado casos de síndrome DRESS (síndrome de hipersensibilidad medicamentosa con eosinofilia y manifestaciones sistémicas), que generalmente se manifiesta con eosinofilia, fiebre, erupción cutánea y/o linfadenopatía, combinadas con daño de órganos en diversas combinaciones, tales como hepatitis, nefritis, anomalías hematológicas, miocarditis o miositis, que en ocasiones simulan una infección viral aguda. En caso de sospecha de este síndrome, el uso de mexiletino debe interrumpirse inmediatamente.
- Aparato urinario y genital.
Impotencia / disminución de la libido, alteraciones de la micción (incluida retención urinaria), insuficiencia renal.
- Otros.
Alteraciones visuales, incluyendo diplopía, laringitis y faringitis (sequedad de las mucosas), artralgia, fiebre.
Duración de la validez. 3 años.
No debe utilizarse el medicamento después de la fecha de caducidad indicada en el envase.
Condiciones de almacenamiento. En el envase original a una temperatura no superior a 25 °C. Mantener en un lugar fuera del alcance de los niños.
Envase. 10 cápsulas por blíster, 2 blísters por caja.
Categoría de dispensación. Medicamento sujeto a prescripción médica.
Fabricante. Empresa Pública Accionista «Centro Científico-Productivo “Fábrica Químico-Farmacéutica de Borshchagov”».
Dirección del fabricante y lugar de actividad.
Ucrania, 03134, Kiev, calle Mir, 17.