Toifen
Ucrania
Contenido
INSTRUCCIONES PARA USO MÉDICO DEL MEDICAMENTO TOYFEN
Composición:
Principio activo: ibuprofeno;
1 cápsula blanda contiene 400 mg de ibuprofeno;
Sustancias auxiliares: polietilenglicol 600, hidróxido de potasio, gelatina, solución de sorbitol (E 420), agua purificada.
Forma farmacéutica. Cápsulas blandas.
Propiedades físico-químicas principales: cápsulas blandas de gelatina transparentes, de color ligeramente amarillento, forma ovalada; en un lado llevan impresa con tinta negra la inscripción «400»; el contenido de las cápsulas es un líquido transparente de color ligeramente amarillento.
Grupo farmacoterapéutico.
Medicamentos antiinflamatorios no esteroides y antirreumáticos. Derivados del ácido propiónico.
Código ATC M01AE01.
Propiedades farmacológicas.
Farmacodinámica.
El ibuprofeno es un medicamento antiinflamatorio no esteroideo (AINE), derivado del ácido propiónico, que ha demostrado ser eficaz en la inhibición de la síntesis de prostaglandinas, mediadores del dolor y la inflamación. El ibuprofeno ejerce un efecto analgésico, antipirético y antiinflamatorio. Además, el ibuprofeno inhibe reversiblemente la agregación plaquetaria.
Datos experimentales indican que el ibuprofeno puede inhibir competitivamente el efecto de la dosis baja de ácido acetilsalicílico sobre la agregación plaquetaria cuando ambos medicamentos se administran simultáneamente. Algunos estudios farmacodinámicos han mostrado que al administrar dosis únicas de ibuprofeno de 400 mg dentro de las 8 horas previas o dentro de los 30 minutos posteriores a la administración de ácido acetilsalicílico de liberación inmediata (81 mg), se observó una reducción del efecto del ácido acetilsalicílico (aspirina) sobre la formación de tromboxano o la agregación plaquetaria. Aunque existe incertidumbre sobre la extrapolación de estos datos a la situación clínica, no puede descartarse la posibilidad de que la administración prolongada y regular de ibuprofeno reduzca el efecto cardioprotector de las dosis bajas de ácido acetilsalicílico. En el caso de un uso ocasional de ibuprofeno, se considera improbable un efecto clínicamente significativo.
Dentro de la cápsula se encuentra ibuprofeno disuelto en un disolvente hidrófilo. Tras la administración oral, la cápsula de gelatina se desintegra por acción del jugo gástrico, liberando así el ibuprofeno ya disuelto.
Farmacocinética.
Tras la administración oral, el ibuprofeno se absorbe rápidamente, parcialmente en el estómago y completamente en el intestino delgado.
Después del metabolismo hepático (hidroxilación, carboxilación, conjugación), los metabolitos farmacológicamente inactivos se eliminan completamente principalmente por orina (90 %), así como también por bilis. El periodo de semieliminación en voluntarios sanos, así como en pacientes con enfermedades hepáticas o renales, es de 1,8–3,5 horas. La unión a las proteínas del plasma sanguíneo es aproximadamente del 99 %. Tras la administración oral de la forma farmacéutica de liberación convencional, la concentración máxima en plasma se alcanza a las 1–2 horas. En un estudio farmacocinético, el tiempo hasta alcanzar la concentración máxima en plasma (Tmax) en ayunas fue de 90 minutos para la forma de comprimidos, mientras que para el medicamento en forma de cápsulas blandas fue de 40 minutos. El ibuprofeno permanece detectable en el plasma sanguíneo durante más de 8 horas tras la ingestión del medicamento.
Características clínicas.
Indicaciones.
Tratamiento sintomático del dolor leve y moderado de distinta procedencia (dolor de cabeza, dolor dental, dolores menstruales), incluyendo los asociados con resfriado común y fiebre.
Contraindicaciones.
- Hipersensibilidad al ibuprofeno o a cualquiera de los componentes del medicamento.
- Reacciones de hipersensibilidad (por ejemplo, asma bronquial, rinitis, angioedema o urticaria) previamente observadas tras la administración de ibuprofeno, ácido acetilsalicílico u otros AINE.
- Úlcera péptica activa o hemorragia gastrointestinal activa, o antecedentes de recidivas (dos o más episodios graves de úlcera o hemorragia).
- Hemorragia gastrointestinal o perforación previa relacionada con el uso de AINE.
- Insuficiencia hepática grave, insuficiencia renal grave o insuficiencia cardíaca grave (Clase IV según la clasificación NYHA).
- Tercer trimestre del embarazo.
- Hemorragia cerebrovascular u otras hemorragias en fase activa.
- Diatesis hemorrágica o trastornos de la coagulación sanguínea.
- Trastornos de la hematopoyesis de etiología desconocida.
- Deshidratación grave (provocada por vómitos, diarrea o ingesta insuficiente de líquidos).
Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción.
El ibuprofeno, al igual que otros AINE, no debe administrarse en combinación con:
- Ácido acetilsalicílico, ya que esto puede aumentar el riesgo de reacciones adversas, excepto en los casos en que el ácido acetilsalicílico (dosis no superior a 75 mg/día) haya sido prescrito por el médico.
Datos experimentales indican que la administración concomitante de ibuprofeno puede inhibir el efecto de las dosis bajas de ácido acetilsalicílico sobre la agregación plaquetaria. Sin embargo, la limitación en la extrapolación de estos datos a la situación clínica no permite sacar conclusiones definitivas sobre si el uso prolongado y regular de ibuprofeno podría reducir el efecto cardioprotector de las dosis bajas de ácido acetilsalicílico. En el caso de uso ocasional de ibuprofeno, se considera improbable que se produzcan efectos clínicamente relevantes.
- Otros AINE, incluyendo inhibidores selectivos de la ciclooxigenasa-2 (COX-2):
La administración concomitante de varios AINE puede aumentar el riesgo de úlceras gastrointestinales y hemorragias debido a un efecto sinérgico. Por tanto, debe evitarse la administración conjunta de ibuprofeno con otros AINE.
Debe tenerse precaución al administrar ibuprofeno en combinación con los siguientes medicamentos:
Anticoagulantes: el ibuprofeno puede potenciar el efecto de anticoagulantes como la warfarina; al administrar anticoagulantes, debe considerarse que el uso prolongado de ibuprofeno puede aumentar el riesgo de hemorragia.
Antihipertensivos y diuréticos: el ibuprofeno puede reducir el efecto de los diuréticos tiazídicos y de otros fármacos antihipertensivos. Los diuréticos pueden aumentar el riesgo de efectos nefrotóxicos del ibuprofeno.
Corticosteroides: mayor riesgo de aparición de úlceras y hemorragias gastrointestinales.
Agentes antiagregantes plaquetarios e inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS): puede aumentar el riesgo de hemorragia gastrointestinal.
Glucósidos cardíacos: el ibuprofeno puede agravar el trastorno de la función cardíaca, disminuir la función de filtración glomerular renal y elevar los niveles plasmáticos de glucósidos.
Litio: existen evidencias de un posible aumento en los niveles plasmáticos de litio.
Metotrexato: la administración concomitante de ibuprofeno con dosis moderadas o altas de metotrexato puede provocar una toxicidad grave e incluso letal del metotrexato. Los pacientes con función renal disminuida pueden tener un riesgo adicional de toxicidad con esta combinación, incluso cuando se administran dosis bajas de metotrexato (20 mg/semana).
Ciclosporina: mayor riesgo de nefrotoxicidad.
Mifepristona: el ibuprofeno no debe administrarse durante los 8-12 días posteriores a la administración de mifepristona, ya que los AINE podrían reducir el efecto de la mifepristona.
Tacrolimus: posible aumento del riesgo de nefrotoxicidad con la administración concomitante de ibuprofeno y tacrolimus.
Zidovudina: se conoce el aumento del riesgo de toxicidad hematológica con la administración conjunta de zidovudina y AINE. Existen evidencias de un mayor riesgo de hemartrosis y hematomas en pacientes VIH positivos con hemofilia que reciben tratamiento concomitante con zidovudina e ibuprofeno.
Antibióticos quinolónicos: la administración concomitante con ibuprofeno puede aumentar el riesgo de convulsiones. Los pacientes que toman AINE y quinolonas pueden tener un riesgo incrementado de desarrollar convulsiones.
Fenitoína: la administración concomitante con fenitoína puede elevar sus niveles en suero. Se debe vigilar cuidadosamente a los pacientes que toman ibuprofeno durante períodos prolongados.
Antiácidos: algunos antiácidos pueden aumentar la absorción del ibuprofeno en el tracto gastrointestinal (TGI). Se considera que esto tiene relevancia clínica, especialmente con el uso prolongado de ibuprofeno.
Características de uso.
Los efectos adversos del ibuprofeno y de todo el grupo de AINEs en general pueden reducirse mediante la administración de la dosis mínima eficaz necesaria para tratar los síntomas, durante el período más corto posible.
En pacientes de edad avanzada se observa una mayor frecuencia de reacciones adversas a los AINEs, especialmente hemorragias gastrointestinales y perforaciones, que pueden ser fatales.
Efecto sobre el sistema respiratorio
En pacientes que padecen asma bronquial o enfermedades alérgicas, o que tienen antecedentes de estas enfermedades, puede presentarse broncoespasmo.
Otros AINEs
La administración concomitante de ibuprofeno con otros AINEs, incluidos los inhibidores selectivos de la ciclooxigenasa-2, incrementa el riesgo de reacciones adversas, por lo que debe evitarse.
Lupus eritematoso sistémico y enfermedades mixtas del tejido conjuntivo
Debe administrarse con precaución el ibuprofeno en pacientes con manifestaciones de lupus eritematoso sistémico y enfermedades mixtas del tejido conjuntivo debido al mayor riesgo de aparición de meningitis aséptica.
Metabolismo de la porfirina
Debe tenerse precaución en pacientes con trastornos congénitos del metabolismo de la porfirina (por ejemplo, porfiria intermitente aguda).
Efecto sobre el sistema cardiovascular y cerebrovascular
Los pacientes con antecedentes de hipertensión arterial y/o insuficiencia cardíaca deben iniciar el tratamiento con precaución (es necesaria consulta médica), ya que durante la terapia con ibuprofeno, al igual que con otros AINEs, se han notificado casos de retención de líquidos, hipertensión arterial y edemas.
Los datos de estudios clínicos y epidemiológicos indican que el uso de ibuprofeno, especialmente en dosis altas (2400 mg por día), puede estar asociado con un ligero aumento del riesgo de complicaciones trombóticas arteriales (por ejemplo, infarto de miocardio o accidente cerebrovascular). En general, los estudios epidemiológicos no sugieren que la dosis baja de ibuprofeno (por ejemplo ≤ 1200 mg por día) pueda aumentar el riesgo de complicaciones trombóticas arteriales.
Los pacientes con hipertensión arterial no controlada, insuficiencia cardíaca congestiva (clase II-III según la clasificación NYHA), enfermedad isquémica cardíaca diagnosticada, enfermedad arterial periférica y/o enfermedades cerebrovasculares deben tratarse con ibuprofeno únicamente tras una evaluación cuidadosa del cuadro clínico. Debe evitarse el uso de dosis altas del medicamento (2400 mg por día).
Asimismo, debe evaluarse cuidadosamente el cuadro clínico antes de iniciar un tratamiento prolongado en pacientes con factores de riesgo de complicaciones cardiovasculares (por ejemplo, hipertensión arterial, hiperlipidemia, diabetes mellitus, tabaquismo), especialmente si se requieren dosis altas de ibuprofeno (2400 mg por día).
Se han notificado casos de síndrome de Kounis en pacientes que recibieron tratamiento con ibuprofeno. El síndrome de Kounis se define como síntomas cardiovasculares provocados por una reacción alérgica o de hipersensibilidad, relacionada con la constricción de las arterias coronarias, que potencialmente puede conducir a un infarto de miocardio.
Efecto sobre los riñones
Debe administrarse con precaución el ibuprofeno en pacientes con alteraciones de la función renal, ya que la función renal puede deteriorarse.
Efecto sobre el hígado
Puede producirse alteración de la función hepática.
Intervenciones quirúrgicas
Debe tenerse precaución inmediatamente después de intervenciones quirúrgicas extensas.
Efecto sobre la fertilidad en mujeres
Existen datos limitados de que los medicamentos que inhiben la síntesis de ciclooxigenasa/prostaglandina, con uso prolongado (dosis de 2400 mg por día y duración del tratamiento superior a 10 días), pueden afectar negativamente la fertilidad en mujeres al influir en la ovulación. Este proceso es reversible tras la interrupción del tratamiento.
Efecto sobre el sistema gastrointestinal
Los AINEs deben administrarse con precaución en pacientes con antecedentes de enfermedades gastrointestinales (colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn), ya que estos estados pueden empeorar. Se han notificado casos de hemorragia gastrointestinal, perforación y úlceras, posiblemente fatales, que pueden ocurrir en cualquier momento durante el tratamiento con AINEs, independientemente de la presencia de síntomas premonitorios o antecedentes de trastornos gastrointestinales graves.
El riesgo de hemorragia gastrointestinal, perforación y úlceras aumenta con dosis más altas de AINEs, en pacientes con antecedentes de úlcera, especialmente si ha estado complicada con hemorragia o perforación, y en pacientes de edad avanzada. Estos pacientes deben iniciar el tratamiento con las dosis mínimas. Para estos pacientes, así como para aquellos que requieran tratamiento concomitante con dosis bajas de ácido acetilsalicílico u otros medicamentos que puedan aumentar el riesgo gastrointestinal, debe considerarse la necesidad de terapia combinada con agentes protectores (por ejemplo, misoprostol o inhibidores de la bomba de protones).
A los pacientes con antecedentes de trastornos gastrointestinales, especialmente a los de edad avanzada, se les debe advertir sobre cualquier síntoma inusual del sistema gastrointestinal (especialmente hemorragia gastrointestinal), particularmente al inicio del tratamiento.
Debe tenerse precaución al tratar pacientes que reciben medicamentos concomitantes que puedan aumentar el riesgo de úlceras o hemorragia, tales como corticosteroides orales, anticoagulantes (por ejemplo, warfarina), ISRS o agentes antiagregantes (por ejemplo, ácido acetilsalicílico).
En caso de hemorragia gastrointestinal o úlcera en pacientes que reciben ibuprofeno, el tratamiento debe interrumpirse inmediatamente.
Efecto sobre la piel
Reacciones adversas cutáneas graves (RACG)
Se han notificado reacciones adversas cutáneas graves (RACG), incluyendo dermatitis exfoliativa, eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson (SSJ), necrólisis epidérmica tóxica (NET), eosinofilia inducida por fármacos con síntomas sistémicos (síndrome DRESS) y pustulosis exantemática generalizada aguda (GEP), que pueden poner en peligro la vida o tener consecuencias fatales, durante el uso de ibuprofeno (ver sección «Reacciones adversas»). La mayoría de estas reacciones ocurren durante el primer mes. Si aparecen signos y síntomas que sugieran estas reacciones, debe suspenderse inmediatamente el ibuprofeno y considerarse un tratamiento alternativo (si es necesario).
En casos excepcionales, la varicela puede provocar complicaciones infecciosas graves en la piel y tejidos blandos. No puede descartarse la influencia de los AINEs en el empeoramiento de estas infecciones, por lo que se recomienda evitar el uso de ibuprofeno en caso de varicela.
Alergia
Debe tenerse precaución en pacientes con reacciones alérgicas a otras sustancias, ya que en estos pacientes también existe un mayor riesgo de desarrollar reacciones de hipersensibilidad con el uso de ibuprofeno.
En pacientes con fiebre del heno, pólipos nasales, enfermedades obstructivas crónicas de las vías respiratorias o antecedentes de enfermedades alérgicas, existe un mayor riesgo de reacciones alérgicas, que pueden manifestarse como ataques de asma (llamado asma analgésica), angioedema de Quincke o urticaria.
Enmascaramiento de síntomas de infecciones subyacentes
El ibuprofeno puede enmascarar los síntomas de enfermedades infecciosas, lo que puede retrasar el inicio del tratamiento adecuado y complicar el curso de la enfermedad. Esto se ha observado en neumonía bacteriana adquirida en la comunidad y complicaciones bacterianas de la varicela. Cuando se use ibuprofeno para fiebre o alivio del dolor en infecciones, se recomienda realizar un seguimiento de la enfermedad infecciosa. Fuera del entorno hospitalario, el paciente debe acudir al médico si los síntomas persisten o empeoran.
Otro
Muy raramente se han observado reacciones graves de hipersensibilidad aguda (por ejemplo, shock anafiláctico). Ante los primeros signos de reacción de hipersensibilidad tras la administración del fármaco, debe interrumpirse el tratamiento. En tales casos, se debe proporcionar tanto tratamiento sintomático como tratamiento especializado.
El ibuprofeno puede inhibir temporalmente la función de las plaquetas (afectando la agregación plaquetaria). Por lo tanto, durante su uso se recomienda un seguimiento cuidadoso de pacientes con trastornos de la coagulación.
Durante el uso prolongado del medicamento, deben realizarse controles periódicos de la función hepática y renal, así como análisis de sangre.
El uso prolongado de cualquier analgésico para el tratamiento del dolor de cabeza puede empeorar este trastorno. En caso de sospecha o confirmación de esta situación, debe consultarse al médico y suspenderse el tratamiento. Debe considerarse el diagnóstico de cefalea por abuso de medicamentos en pacientes con dolores de cabeza frecuentes o diarios, a pesar de (o debido a) el uso regular de medicamentos para el dolor de cabeza.
El uso habitual de analgésicos, especialmente combinaciones de varios analgésicos, puede provocar un deterioro persistente de la función renal con riesgo de insuficiencia renal (nefropatía analgésica). Este riesgo puede aumentar por la pérdida de sales y deshidratación.
La administración de AINEs junto con el consumo de alcohol puede aumentar el riesgo de reacciones adversas relacionadas con el principio activo, especialmente a nivel gastrointestinal o del SNC.
Sustancias auxiliares
Este medicamento contiene sorbitol. En caso de intolerancia a ciertos azúcares, debe consultarse con el médico antes de tomar este medicamento.
Uso durante el embarazo o la lactancia.
La inhibición de la síntesis de prostaglandinas puede afectar negativamente al embarazo y/o al desarrollo del embrión/feto. Los datos epidemiológicos indican un mayor riesgo de aborto espontáneo, malformaciones cardíacas congénitas y gastrosquisis tras el uso de inhibidores de la síntesis de prostaglandinas en las primeras etapas del embarazo. El riesgo absoluto de malformaciones cardiovasculares aumentó del 1 % al 1,5 % aproximadamente. Se considera que el riesgo aumenta con la dosis y la duración del tratamiento.
A partir de la semana 20 de gestación, el uso del medicamento puede provocar oligohidramnios debido a la disfunción renal fetal. Esto puede ocurrir poco después del inicio del tratamiento y generalmente es reversible tras la interrupción del mismo. Además, se han notificado casos de constricción del conducto arterial tras el tratamiento en el segundo trimestre del embarazo. La mayoría de estas reacciones adversas desaparecieron tras la interrupción del tratamiento.
Durante el primer y segundo trimestre del embarazo, el medicamento no debe administrarse a menos que sea estrictamente necesario. Si el medicamento se utiliza en mujeres que intentan quedar embarazadas o durante el primer y segundo trimestre del embarazo, la dosis debe ser tan baja como sea posible y la duración del tratamiento tan corta como sea posible.
Debe considerarse la monitorización ecográfica del oligohidramnios y la constricción del conducto arterial tras la exposición al medicamento durante varios días, a partir de la semana 20 de gestación. El uso del medicamento debe suspenderse si se detecta oligohidramnios o constricción del conducto arterial.
Durante el tercer trimestre del embarazo, todos los inhibidores de la síntesis de prostaglandinas pueden presentar los siguientes riesgos:
Riesgos para el feto:
- toxicidad cardiopulmonar (caracterizada por el cierre prematuro del conducto arterial y hipertensión pulmonar);
- disfunción renal (ver más arriba).
Riesgos para la madre al final del embarazo y para el recién nacido:
- posible prolongación del tiempo de sangrado, efecto antiagregante que puede ocurrir incluso con dosis muy bajas;
- supresión de las contracciones uterinas, lo que puede provocar retraso o prolongación del parto.
Por lo tanto, el ibuprofeno está contraindicado durante el tercer trimestre del embarazo (ver sección «Contraindicaciones»).
En estudios limitados, se ha detectado ibuprofeno en la leche materna en concentraciones muy bajas, por lo que es poco probable que tenga un efecto negativo sobre el lactante amamantado. El medicamento Toifen no se recomienda durante la lactancia.
Fertilidad
El uso de ibuprofeno puede afectar la fertilidad femenina. Este efecto es reversible tras la interrupción del tratamiento. Por lo tanto, no se recomienda el uso de ibuprofeno en mujeres con dificultades para concebir.
Capacidad para influir en la velocidad de reacción al conducir vehículos o manejar maquinaria.
Los pacientes que experimenten mareo, somnolencia o alteraciones visuales mientras toman ibuprofeno deben evitar conducir vehículos o trabajar con maquinaria. La administración única o breve de ibuprofeno generalmente no requiere medidas preventivas especiales. Esto se aplica principalmente cuando el medicamento se usa junto con alcohol.
Cuando se use según las recomendaciones de dosis y duración del tratamiento, el medicamento no afecta la velocidad de reacción al conducir vehículos o trabajar con maquinaria.
Modo de empleo y dosis.
Administrar por vía oral a adultos y niños a partir de 12 años de edad con un peso corporal > 40 kg. Solo para uso de corta duración.
Las cápsulas deben tomarse preferiblemente durante o después de las comidas, sin masticar y acompañadas de agua.
La dosis única para niños a partir de 12 años con un peso corporal > 40 kg y para adultos es de 400 mg de ibuprofeno (1 cápsula). El intervalo entre las tomas debe ser de al menos 6 horas. La dosis máxima diaria es de 1200 mg (3 cápsulas al día).
Los pacientes de edad avanzada no requieren ajuste especial de la dosis, excepto en casos de insuficiencia renal o hepática marcada.
Si los síntomas empeoran o persisten por más de 3 días, debe consultarse al médico para confirmar el diagnóstico y ajustar el esquema de tratamiento. La duración del tratamiento la determina el médico de forma individual, según la evolución de la enfermedad y el estado del paciente.
Los efectos adversos pueden minimizarse mediante el uso de la dosis más baja eficaz durante el período más corto necesario para controlar los síntomas.
Niños.
No administrar a niños menores de 12 años ni con un peso corporal < 40 kg.
Sobredosis.
La administración del medicamento a niños en dosis superiores a 400 mg/kg puede provocar síntomas de intoxicación. En adultos, el efecto de la dosis es menos pronunciado. El período de semivida en caso de sobredosis es de 1,5–3 horas.
Síntomas. En la mayoría de los pacientes que han tomado cantidades clínicamente significativas de AINEs, se desarrolla solo náuseas, vómitos, dolor en la región epigástrica y muy rara vez diarrea. También pueden presentarse acúfenos, cefalea y hemorragia gastrointestinal. En intoxicaciones más graves, pueden producirse efectos tóxicos sobre el SNC, manifestados como vértigo, somnolencia, a veces estado de excitación, desorientación o coma. En ocasiones, se observan convulsiones en los pacientes. En casos graves, puede desarrollarse hipercaliemia y acidosis metabólica; puede observarse un aumento del tiempo de protrombina/índice de protrombina elevado, posiblemente debido al efecto sobre los factores de coagulación de la sangre circulante. Puede desarrollarse insuficiencia renal aguda, daño hepático, hipotensión arterial, insuficiencia respiratoria y cianosis. En pacientes con asma bronquial, puede producirse una exacerbación de la enfermedad.
Tratamiento. El tratamiento debe ser sintomático y de soporte, e incluir la garantía de la permeabilidad de las vías respiratorias y la vigilancia de los parámetros cardíacos y funciones vitales hasta la normalización del estado. Se recomienda la administración oral de carbón activado o el lavado gástrico dentro de la primera hora tras la ingestión de una dosis potencialmente tóxica del medicamento. Si el ibuprofeno ya ha sido absorbido por el organismo, se pueden administrar sustancias alcalinas para acelerar la eliminación del ibuprofeno ácido por la orina. En caso de convulsiones frecuentes o prolongadas, debe administrarse diazepam o lorazepam por vía intravenosa. Para el tratamiento de la exacerbación del asma bronquial, deben emplearse agentes broncodilatadores.
Reacciones adversas.
Las reacciones adversas indicadas a continuación se observaron durante el uso a corto plazo de dosis de ibuprofeno que no excedieron los 1200 mg por día. En el tratamiento de enfermedades crónicas y con uso prolongado, pueden aparecer reacciones adversas adicionales.
Las reacciones adversas ocurren con menor frecuencia cuando la dosis diaria máxima no excede los 1200 mg.
Las reacciones adversas que han ocurrido con el uso de ibuprofeno se presentan por sistemas orgánicos y por frecuencia de aparición. La frecuencia de las reacciones adversas se define de la siguiente manera: muy frecuentes (≥ 1/10), frecuentes (de ≥ 1/100 a < 1/10), poco frecuentes (de ≥ 1/1000 a < 1/100), raras (de ≥ 1/10 000 a < 1/1000), muy raras (< 1/10 000) y frecuencia desconocida (no puede evaluarse con los datos disponibles). Dentro de cada grupo de frecuencia, las reacciones adversas se enumeran en orden decreciente de gravedad.
Estudios de laboratorio
Muy raro: disminución de los niveles de hemoglobina y hematocrito.
Del sistema cardiovascular
Frecuencia desconocida: insuficiencia cardíaca, edema, hipertensión arterial, angina de pecho, síndrome de Coon’s.
Estudios clínicos indican que el uso de ibuprofeno, especialmente en dosis altas (2400 mg por día), puede provocar un ligero aumento del riesgo de eventos trombóticos arteriales (por ejemplo, infarto de miocardio o accidente cerebrovascular).
Del sistema sanguíneo y sistema linfático
Muy raro: trastornos de la hematopoyesis (anemia, anemia hemolítica, anemia aplásica, leucopenia, trombocitopenia, pancitopenia, agranulocitosis). Los primeros signos incluyen fiebre, dolor de garganta, úlceras orales superficiales, síntomas similares a la gripe, debilidad extrema, hemorragia inexplicable y moretones.
Del sistema nervioso
Poco frecuente: dolor de cabeza, mareo, trastornos de la circulación cerebral.
Muy raro: meningitis aséptica (casos aislados se han registrado muy raramente).
De los órganos de la visión
Muy raro: alteraciones visuales.
De los órganos auditivos y del equilibrio
Muy raro: zumbidos en los oídos y mareo.
Del sistema respiratorio, órganos del tórax y mediastino
Muy raro: asma, broncoespasmo, disnea y sibilancias.
Del sistema gastrointestinal
Las reacciones adversas observadas son con mayor frecuencia relacionadas con el SGT.
Poco frecuente: dolor abdominal, distensión abdominal, náuseas y dispepsia.
Raro: diarrea, flatulencia, estreñimiento y vómitos.
Muy raro: úlcera péptica, perforaciones o hemorragias gastrointestinales, melena, vómitos con sangre, a veces fatales (especialmente en pacientes de edad avanzada), estomatitis ulcerosa, gastritis, úlceras orales.
Frecuencia desconocida: empeoramiento de colitis y enfermedad de Crohn.
De los riñones y sistema urinario
Muy raro: insuficiencia renal aguda, papilonefritis, especialmente con uso prolongado, asociada con aumento de la urea en suero, edema, nefritis intersticial, síndrome nefrótico, hematuria y proteinuria.
De la piel y tejido subcutáneo
Poco frecuente: diversas erupciones cutáneas.
Muy raro: reacciones cutáneas graves (RCG) (incluyendo eritema multiforme, dermatitis exfoliativa, síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica).
Frecuencia desconocida: eosinofilia inducida por fármacos con síntomas sistémicos (síndrome DRESS), pustulosis exantemática generalizada aguda (GEP), reacciones de fotosensibilidad.
Enfermedades infecciosas y parasitarias
Frecuencia desconocida: meningitis, meningitis aséptica.
Del sistema vascular
Muy raro: hipertensión arterial.
Trastornos generales
Muy raro: edemas, hinchazón y edemas periféricos.
Del sistema inmunitario
Poco frecuente: reacciones de hipersensibilidad, incluyendo urticaria y picor.
Muy raro: reacciones graves de hipersensibilidad, cuyos síntomas pueden incluir hinchazón de la cara, lengua y laringe, disnea, taquicardia, hipotensión arterial, reacciones anafilácticas, angioedema o shock grave.
Frecuencia desconocida: reactividad de las vías respiratorias, incluyendo asma bronquial, empeoramiento del asma, broncoespasmo. Diversas reacciones cutáneas, incluyendo dermatosis exfoliativa y ampollosa (incluyendo necrólisis epidérmica y eritema multiforme).
En pacientes con trastornos autoinmunes preexistentes (como lupus eritematoso sistémico o enfermedad mixta del tejido conectivo), durante el tratamiento con ibuprofeno se han observado casos aislados de síntomas de meningitis aséptica, tales como rigidez de nuca, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, fiebre o desorientación.
Del hígado
Muy raro: alteraciones de la función hepática, hepatitis y ictericia.
Trastornos psiquiátricos
Muy raro: inquietud.
La notificación de reacciones adversas tras la comercialización del medicamento es de gran importancia. Esto permite realizar el seguimiento de la relación beneficio-riesgo del medicamento. Los profesionales médicos y farmacéuticos, así como los pacientes o sus representantes legales, deben informar sobre todos los casos sospechosos de reacciones adversas y sobre la falta de eficacia del medicamento a través del Sistema de Información Automatizado de Farmacovigilancia en el enlace: https://aisf.dec.gov.ua.
Período de validez. 3 años.
Condiciones de conservación.
Conservar en el envase original a una temperatura no superior a 25 °C. Conservar en un lugar fuera del alcance de los niños.
Envase.
10 cápsulas por blíster; 1 o 2 blísteres por caja de cartón.
Categoría de dispensación.
Sin receta.
Fabricante.
Softgel Health Care Pvt. Ltd.
Dirección del fabricante y lugar de actividad.
Sevai No. 20/1, Vandalur, Kelambakkam Road, Pudupakkam Village, Kancheepuram District, Tamil Nadu, 603103, India.