Sulfadimoxina

Ucrania
Nombre comercial Sulfadimoxina
Forma farmacéutica comprimidos
Principio activo / Dosificación
Tipo de receta con receta
Código ATC
Número de registro UA/3362/01/01
Fabricante S.L. Agrofarma

INSTRUCCIONES PARA USO MÉDICO DEL MEDICAMENTO SULFADIMETOXINA (SULFADIMETHOXINE)

Composición:

Principio activo: sulfadimetoxina;

1 tableta contiene 500 mg de sulfadimetoxina, calculado como sustancia seca al 100 %;

Sustancias auxiliares: dióxido de silicio coloidal anhidro, almidón de patata, gelatina, estearato de calcio.

Forma farmacéutica. Tabletas.

Características físico-químicas principales: tabletas de color blanco o blanco con matiz cremoso, de forma redonda, con superficie plana, bisel y ranura en un lado.

Grupo farmacoterapéutico. Agentes antimicrobianos para uso sistémico.

Código ATC J01E D01.

Propiedades farmacológicas.

Farmacodinamia.

La sulfadimetoxina es un medicamento sulfanilamídico de acción prolongada. Su mecanismo de acción se debe al antagonismo competitivo con el ácido paraminobenzoico (PABA) y a la inhibición competitiva de la enzima bacteriana dihidropterato sintetasa, responsable de la incorporación del PABA en el ácido dihidrofólico, precursor directo del ácido fólico. Esto bloquea la síntesis del ácido dihidrofólico y reduce la cantidad de ácido tetrahidrofólico metabólicamente activo, cofactor en la síntesis de purinas, timidina y ADN.

Las bacterias sensibles son aquellas que sintetizan ácido fólico.

Es eficaz frente a microorganismos grampositivos y gramnegativos: neumococos, estafilococos, estreptococos, Escherichia coli, bacilo de Friedländer y agentes causantes de la disentería; es menos activo frente a Proteus.

Es activo frente al agente causante del tracoma.

La sulfadimetoxina no actúa sobre cepas bacterianas resistentes a las sulfanilamidas.

Farmacocinética.

Tras la administración por vía oral, se absorbe relativamente de forma lenta y se detecta en sangre durante hasta 120 horas. Tras una dosis única de 1 g, la concentración máxima se observa a las 8-12 horas; dosis de mantenimiento de 0,5-1 g garantizan un nivel terapéutico adecuado del fármaco en sangre durante todo el tratamiento.

Se une a las proteínas plasmáticas en un 90-98 %. Tras administraciones repetidas, se acumula en sangre.

Penetra bien en el líquido pleural, cuyo contenido representa entre el 60 y el 90 % de la concentración en sangre. Sin embargo, a diferencia de otros sulfanilamidas de acción prolongada, atraviesa la barrera hematoencefálica en cantidades insignificantes. Se elimina por el hígado y se observa en concentraciones elevadas en la bilis. La sulfadimetoxina pertenece al grupo de sulfanilamidas de acción prolongada, con un periodo de semivida de eliminación de 41 horas.

El fármaco se elimina muy lentamente del organismo debido al alto grado de reabsorción en los túbulos del nefrón y al elevado nivel de unión a las proteínas plasmáticas. La forma acetilada no se reabsorbe en los riñones y se excreta del organismo (hasta el 83,3 % en 96 horas). En la orina se encuentra principalmente en forma de glucurónido (75-90 %), que es bien soluble en medio ácido y no precipita.

Características clínicas.

Indicaciones.

Enfermedades infeccioso-inflamatorias causadas por microorganismos sensibles a la sulfadimetoxina: neumonía, bronquitis, amigdalitis, otitis, sinusitis, enfermedades inflamatorias de las vías biliares y urinarias, disentería, gonorrea, fiebre de Crimea-Congo, piodermitis, tracoma, infecciones de heridas, meningitis, toxoplasmosis, shigelosis, formas resistentes de malaria (en combinación con medicamentos antipalúdicos).

Contraindicaciones.

  • Antecedentes de reacciones alérgicas o tóxicas graves a las sulfanilamidas (agranulocitosis, anemia hemolítica, ictericia medicamentosa, dermatitis grave, hepatitis) o cualquier otro signo de hipersensibilidad a la sulfadimetoxina o a cualquiera de los componentes del medicamento, a otras sulfanilamidas o sus derivados;
  • supresión de la hematopoyesis medular;
  • insuficiencia renal y/o hepática;
  • porfiria aguda;
  • insuficiencia cardíaca crónica descompensada;
  • azotemia;
  • deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (posible hemólisis).

Interacción con otros medicamentos y otros tipos de interacciones.

Antiinflamatorios no esteroideos, derivados de la sulfonilurea, antitrombóticos, antagonistas de la vitamina K, anestésicos generales (por ejemplo tiopental): potenciación de los efectos de estos medicamentos.

Ácido fólico, antibióticos bactericidas (incluidos penicilinas, cefalosporinas): reducción mutua de la eficacia.

Ácido paraminobenzoico (PABA), barbitúricos: potenciación de la actividad de la sulfadimetoxina.

Metotrexato, fenitoína (difenina): potenciación mutua de la toxicidad. No se recomienda la administración conjunta de metotrexato con sulfonamidas.

Ciclosporina: posible disminución de las concentraciones plasmáticas de esta última; mayor riesgo de nefrotóxicidad.

Diuréticos: mayor riesgo de desarrollo de cristaluria.

Medicamentos antipsicóticos: debe evitarse la administración concomitante con clozapina (mayor riesgo de agranulocitosis).

Derivados de la pirazolona, indometacina y salicilatos: potenciación de la actividad y toxicidad de las sulfonamidas.

Eritromicina, lincomicina, tetraciclinas, trimetoprim, pirimetamina: potenciación mutua de la actividad antibacteriana, ampliación del espectro de acción. Riesgo de pancitopenia y anemia megaloblástica con la administración concomitante de pirimetamina. Mayor riesgo de cristaluria con metenamina.

Rifampicina, estreptomicina, monomicina, kanamicina, gentamicina, derivados de la oxichinolina (nitroxolina): la acción antibacteriana de los medicamentos no se modifica.

Ácido nalidíxico (negramón), anestésicos locales (benzocaína, tetracaína, procaína), PABA y sus derivados: posible reducción de la actividad antibacteriana de las sulfonamidas por antagonismo de acción.

Cloranfenicol, nitrofuranos: reducción del efecto total.

Anticonceptivos orales con estrógenos: disminución de su eficacia. Deben emplearse métodos anticonceptivos adicionales durante el tratamiento y durante siete días después del mismo.

Pruebas diagnósticas: las sulfonamidas pueden provocar resultados falsos positivos en la prueba de Benedict para la detección de glucosa en orina; pueden afectar los resultados de las pruebas para la determinación de urobilinógeno en orina.

No debe administrarse el medicamento simultáneamente con hexametilentetramina (urotropina), con medicamentos antidiabéticos (derivados de la sulfonilurea), con fenitoína (difenina), neodicumarina y otros anticoagulantes indirectos.

Características de uso.

Los casos mortales provocados por el uso de sulfamidas han sido extremadamente raros y se han debido a reacciones adversas graves, incluyendo el síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica, necrosis hepática fulminante, agranulocitosis, anemia aplásica y otros trastornos patológicos del sistema sanguíneo.

La administración de sulfamidas, incluyendo la sulfadimetoxina, debe interrumpirse ante la aparición de primeros signos de erupción cutánea o de cualquier indicio de reacción adversa. En casos raros, tras la aparición de erupción cutánea pueden desarrollarse reacciones más graves, tales como el síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica, necrosis hepática y alteraciones graves del sistema sanguíneo.

Signos clínicos como erupción cutánea, dolor de garganta, fiebre, dolor articular, palidez, púrpura o ictericia pueden ser manifestaciones precoces de reacciones adversas graves durante el tratamiento con sulfamidas, incluyendo la sulfadimetoxina.

Durante el tratamiento con sulfamidas se han registrado tos, disnea e infiltrados pulmonares como manifestaciones de reacciones de hipersensibilidad en las vías respiratorias.

Las sulfamidas, incluyendo la sulfadimetoxina, no deben usarse para tratar infecciones causadas por estreptococos beta-hemolíticos del grupo A, ya que no provocan su erradicación y, por tanto, no pueden prevenir complicaciones como la fiebre reumática y el glomerulonefritis.

Existe riesgo de desarrollar colitis pseudomembranosa, que puede variar desde formas leves hasta aquellas que amenazan la vida, con el uso de casi todos los agentes antibacterianos, incluyendo las sulfamidas (como resultado del crecimiento excesivo de Clostridium difficile). Por ello, es importante considerar la posibilidad de esta complicación en pacientes con diarrea para determinar la estrategia terapéutica posterior.

La sulfadimetoxina debe administrarse con precaución en pacientes con alteraciones de la función renal o hepática, insuficiencia cardíaca crónica, formas graves de enfermedades alérgicas o asma bronquial, así como enfermedades del sistema sanguíneo.

Debe tenerse precaución al administrar sulfamidas, incluyendo la sulfadimetoxina, a pacientes con diabetes mellitus, ya que las sulfamidas pueden afectar el nivel de glucosa en sangre.

Durante el tratamiento con sulfamidas, incluyendo la sulfadimetoxina, especialmente si es prolongado y/o con dosis altas, debe realizarse control sistemático de la función renal, del cuadro sanguíneo periférico y del nivel de glucosa en sangre.

Los pacientes deben ingerir una cantidad suficiente de líquidos para prevenir la cristaluria y el desarrollo de litiasis urinaria. En caso de aparición de dolor en la espalda, con o sin hematuria, debe considerarse la posibilidad de estas complicaciones.

Se debe evitar la administración de sulfadimetoxina en pacientes de 65 años o más debido al mayor riesgo de desarrollar efectos adversos graves.

Se recomienda evitar la exposición directa a la luz solar y a la radiación ultravioleta artificial debido al riesgo de reacciones de fotosensibilización con el uso de sulfamidas.

Dado que las sulfamidas son agentes bacteriostáticos y no bactericidas, es necesario completar un curso terapéutico completo para prevenir la recurrencia de la infección y el desarrollo de cepas microbianas resistentes.

Durante el tratamiento con el medicamento, es necesario seguir estrictamente el esquema posológico, administrar la dosis recomendada con intervalos de 24 horas y no omitir ninguna toma. En caso de olvidar una dosis, no se debe duplicar la siguiente.

Uso durante el embarazo o la lactancia.

El medicamento está contraindicado durante el embarazo o la lactancia.

Capacidad para afectar la velocidad de reacción al conducir vehículos o manejar otros mecanismos.

No existe información sobre el efecto del medicamento sobre la capacidad para conducir vehículos o manejar maquinaria.

Hasta que no se conozca la reacción individual del paciente al medicamento, se debe abstener de conducir vehículos o manejar maquinaria, teniendo en cuenta que durante el tratamiento con sulfadimetoxina pueden presentarse reacciones adversas del sistema nervioso como mareo, convulsiones, ataxia, somnolencia, depresión y psicosis.

Vía de administración y dosis.

Sulfadimetoxina se debe tomar por vía oral después de las comidas, una vez al día con un intervalo de 24 horas. La duración del tratamiento depende de la gravedad de la enfermedad y oscila entre 7 y 14 días. Tras la normalización de la temperatura, el medicamento debe seguir administrándose en dosis de mantenimiento durante otros 2-3 días.

Adultos:
Se recomienda administrar sulfadimetoxina en una dosis de 1 g (2 tabletas) el primer día del tratamiento y 500 mg (1 tableta) diarios en los días siguientes. En casos graves, la dosis puede aumentarse hasta 2 g por día el primer día del tratamiento y hasta 1 g en los días siguientes.

Niños a partir de 12 años:
La dosis inicial es de 1 g (2 tabletas) el primer día del tratamiento y la dosis de mantenimiento es de 500 mg (1 tableta) en los días siguientes.

Niños de 3 a 12 años:
El primer día se administra una dosis de 25 mg/kg de peso corporal y en los días siguientes, 12,5 mg/kg de peso corporal por día.

Niños:
El medicamento puede administrarse a niños a partir de 3 años.

Sobredosis.

Síntomas: sed intensa, sequedad de boca, anorexia, dolor en el hipocondrio derecho y en la región lumbar, dolores abdominales espásticos, colestasis, náuseas, vómitos, diarrea, dermatitis, taquicardia, parestesias, mareo, cefalea, somnolencia, pérdida de conciencia, oliguria y cambio en el color de la orina (color amarillo oscuro o marrón intenso). Pueden presentarse hipertermia, hematuria y cristaluria. En el análisis bioquímico de sangre se observa un aumento de la actividad de las enzimas hepáticas (ALT, AST, fosfatasa alcalina). Cambios patológicos en la sangre (leucopenia, agranulocitosis, anemia hemolítica) e ictericia son manifestaciones tardías de la sobredosis. También puede desarrollarse metahemoglobinemia.

Tratamiento: suspensión inmediata del medicamento. Si es necesario, provocar el vómito, lavado gástrico y administración de carbón activado, así como enema evacuante. Se recomienda incrementar la ingesta de líquidos alcalinizantes de la orina. En caso de disminución del diuresis y función renal normal, se indica la administración endovenosa de soluciones. Posteriormente, el tratamiento será sintomático.

Si se confirma metahemoglobinemia, está indicada la administración endovenosa de azul de metileno al 1 %.

En casos graves, se recomienda diuresis forzada. La diálisis peritoneal no es eficaz; la hemodiálisis es solo moderadamente eficaz en el tratamiento de la sobredosis de sulfonamidas.

Reacciones adversas.

Pueden presentarse las mismas reacciones adversas que con otros sulfamidas.

Sistema digestivo: sed, sequedad de boca, dolor abdominal, trastornos dispepsia, incluyendo náuseas, vómitos, meteorismo, diarrea, anorexia; estomatitis, sialoadenitis, pancreatitis, hemorragia gastrointestinal, colitis pseudomembranosa.

Sistema hepatobiliar: aumento de los niveles de transaminasas hepáticas en sangre (ALT, AST, fosfatasa alcalina), dolor en el hipocondrio derecho, hepatomegalia, ictericia, hepatitis, incluyendo la forma colestásica, pudiendo presentarse necrosis hepática.

Sistema nervioso: cefalea, reacciones neurológicas, incluyendo meningitis aséptica, ataxia, leve hipertensión intracraneal benigna, convulsiones, mareo, vértigo, somnolencia/insomnio, sensación de fatiga, neuropatías periféricas u ópticas.

Trastornos psíquicos: depresión, psicosis, alucinaciones.

Sistema inmunitario, piel y tejido subcutáneo: reacciones alérgicas, incluyendo prurito, erupciones cutáneas (incluyendo urticaria), dermatitis alérgica, fiebre medicamentosa, fotosensibilización, dermatitis exfoliativa, necrólisis epidérmica tóxica (síndrome de Lyell), eritema nodoso, eritema multiforme, eritrodermia, eritema fijo medicamentoso, síndrome de Stevens-Johnson, síndrome tipo sérico, reacciones anafilácticas, edema periorbitario, edema angioneurótico, incluyendo lengua, labio superior, alteraciones de la deglución. Asimismo, se han notificado casos de desarrollo de miocarditis alérgica, poliarteritis nodosa y lupus eritematoso sistémico.

Sangre y sistema linfático: agranulocitosis, anemia aplásica, trombocitopenia, leucopenia, neutropenia, eosinofilia, hipoprotrombinemia, riesgo de hemólisis aguda/anemia hemolítica en caso de deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, púrpura, metahemoglobinemia.

Sistema urinario: cambio en el color de la orina (color amarillo oscuro o marrón intenso), cristaluria (posiblemente con dolor lumbar, hematuria, oliguria, anuria), cuyo riesgo puede reducirse mediante la administración del medicamento con suficiente cantidad de líquido; se trata mediante alcalinización de la orina. Pueden presentarse reacciones nefrotóxicas: nefritis intersticial, necrosis tubular, insuficiencia renal. Aumento de los niveles de urea y creatinina en suero.

Sistema endocrino: hipotiroidismo, hipoglucemia.

Sistema respiratorio: tos, dolor de garganta, disnea, infiltrados pulmonares eosinofílicos, alveolitis fibrosante.

Otros: acúfenos, taquicardia, arteritis, vasculitis, dolor articular, dolor muscular.

Ante la aparición de reacciones adversas, debe interrumpirse inmediatamente la administración del medicamento.

Notificación de reacciones adversas sospechosas.

La notificación de reacciones adversas sospechosas tras la autorización del medicamento es un procedimiento importante. Permite continuar con el seguimiento de la relación beneficio-riesgo del medicamento. Los profesionales sanitarios deben informar sobre cualquier reacción adversa sospechosa a través del sistema nacional de farmacovigilancia.

Periodo de validez. 5 años.

No utilizar después de la fecha de caducidad indicada en el envase.

Condiciones de conservación.

Conservar en el envase original a una temperatura no superior a 25 °C.

Mantener fuera del alcance de los niños.

Envase.

10 comprimidos por blíster.

Categoría de dispensación. Sujeto a receta médica.

Fabricante.

Sociedad con responsabilidad limitada «Agrofarm».

Dirección del fabricante y lugar de actividad.

Ucrania, 08200, región de Kiev, ciudad de Irpín, calle Tsentralna, 113-A.