Protaphane® NM
Ucrania
Contenido
INSTRUCCIONES PARA USO MÉDICO DEL MEDICAMENTO PROTAFAFAN® NM (PROTAPHANE® NM)
Composición:
Principio activo: insulina humana (ADNr);
1 ml de suspensión inyectable contiene 100 UI (3,5 mg) de insulina humana biosintética (cristales de insulina isofánica), producida mediante tecnología de ADN recombinante en Saccharomyces cerevisiae;
1 frasco contiene 10 ml, equivalente a 1000 UI;
1 UI (Unidad Internacional) equivale a 0,035 mg de insulina humana anhidra;
Excipientes: cloruro de zinc; glicerol; metacresol; fenol; fosfato disódico dihidrato; hidróxido de sodio; ácido clorhídrico diluido; sulfato de protamina; agua para preparaciones inyectables.
Forma farmacéutica. Suspensión inyectable.
Propiedades físico-químicas principales: suspensión de color blanco que, al reposar, forma un sedimento blanco y un líquido incoloro o casi incoloro sobre el sedimento; el sedimento se resuspende fácilmente con una ligera agitación.
Grupo farmacoterapéutico. Fármacos antidiabéticos. Insulina y análogos inyectables, insulina de duración intermedia (humana). Código ATC A10AC01.
Propiedades farmacológicas.
Farmacodinamia. El efecto hipoglucemiante de la insulina consiste en facilitar la captación de glucosa por los tejidos tras la unión de la insulina a los receptores de las células musculares y adiposas, así como en la inhibición simultánea de la liberación de glucosa desde el hígado.
Protaphane® NM es una insulina de acción prolongada.
El perfil medio de acción tras la inyección subcutánea es el siguiente:
inicio de acción: dentro de las 1,5 horas;
máximo de acción: entre 4 y 12 horas tras la administración;
duración de la acción: aproximadamente 24 horas.
Farmacocinética.
El período de semivida de la insulina en sangre es de varios minutos; por tanto, el perfil de acción del fármaco depende exclusivamente de las características de su absorción.
Este proceso depende de varios factores (por ejemplo, la dosis de insulina, la vía y el lugar de inyección, el grosor del tejido adiposo subcutáneo, el tipo de diabetes mellitus), lo que determina una elevada variabilidad en el efecto del fármaco tanto intra como interpaciente.
Absorción. El pico de concentración de insulina en plasma se alcanza entre 2 y 18 horas tras la inyección subcutánea.
Distribución. No se ha observado unión significativa de la insulina a las proteínas plasmáticas, excepto con los anticuerpos circulantes frente a ella (si están presentes).
Metabolismo. La insulina humana se degrada mediante proteasas de insulina o enzimas insulinodegradantes, y posiblemente también mediante proteína disulfuro isomerasa. Se considera que existen varias regiones en las que se producen rupturas (hidrólisis) de la molécula de insulina humana. Ninguno de los metabolitos formados tras la hidrólisis es activo.
Eliminación. La duración del período final de semivida de la insulina está determinada por la velocidad de su absorción desde el tejido subcutáneo. Por tanto, la duración del período final de semivida (t½) indica la velocidad de absorción, y no la eliminación propiamente dicha de la insulina del plasma sanguíneo (el t½ de la insulina en la circulación sanguínea es de solo varios minutos). Según los estudios realizados, el t½ es de 5 a 10 horas.
Datos preclínicos de seguridad.
Los estudios preclínicos de seguridad farmacológica (toxicidad por administración repetida, genotoxicidad, potencial carcinogénico, efectos tóxicos sobre la fertilidad y el desarrollo fetal) no han revelado ningún riesgo particular asociado con la administración de Protaphane® NM en humanos.
Características clínicas.
Indicaciones.
Tratamiento de la diabetes mellitus.
Contraindicaciones.
Hipoglucemia. Hipersensibilidad a la sustancia activa o a cualquiera de los excipientes.
Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción.
Se sabe que varios medicamentos afectan el metabolismo de la glucosa.
Medicamentos que pueden reducir la necesidad de insulina
Agentes hipoglucemiantes orales (AHO), inhibidores de la monoaminooxidasa (MAO), betabloqueantes no selectivos, inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA), salicilatos, esteroides anabólicos y sulfamidas.
Medicamentos que pueden aumentar la necesidad de insulina
Anticonceptivos orales, tiazidas, glucocorticoides, hormonas tiroideas, simpaticomiméticos, hormona del crecimiento y danazol.
Los betabloqueantes pueden enmascarar los síntomas de hipoglucemia y ralentizar la recuperación tras una hipoglucemia.
El octreótido/lanreótido puede disminuir o aumentar la necesidad de insulina.
El alcohol puede potenciar o debilitar el efecto hipoglucemiante de la insulina.
Características de aplicación.
Antes de viajar con cambio de husos horarios, los pacientes deben consultar al médico, ya que esto altera el horario de las inyecciones de insulina y la ingesta de alimentos.
Hiperglucemia
Una dosificación inadecuada o la interrupción del tratamiento (especialmente en la diabetes mellitus tipo 1) pueden provocar hiperglucemia y cetoacidosis diabética. Habitualmente, los primeros síntomas de hiperglucemia se desarrollan progresivamente durante varias horas o días. Incluyen sensación de sed, micción frecuente, náuseas, vómitos, somnolencia, enrojecimiento y sequedad de la piel, sequedad bucal, pérdida de apetito, así como olor a acetona en el aliento.
En la diabetes mellitus tipo 1, la hiperglucemia no tratada conduce a cetoacidosis diabética, que potencialmente puede ser mortal.
Hipoglucemia
Hipoglucemia puede ocurrir si la dosis de insulina es demasiado alta en relación con la necesidad de insulina. No administrar el medicamento en caso de hipoglucemia o sospecha de hipoglucemia.
La omisión de comidas o un aumento inesperado del esfuerzo físico pueden provocar hipoglucemia.
Los pacientes en los que el control de la glucosa en sangre ha mejorado notablemente gracias a una terapia intensiva con insulina pueden observar cambios en los síntomas premonitorios habituales de hipoglucemia, por lo que deben ser advertidos previamente. Los síntomas premonitorios habituales pueden desaparecer en pacientes con diabetes de larga evolución. Las enfermedades concomitantes, especialmente infecciones y estados febriles, generalmente aumentan la necesidad de insulina. Las enfermedades concomitantes renales, hepáticas o afectaciones de las glándulas suprarrenales, hipófisis o tiroides pueden requerir un ajuste de la dosis de insulina.
Cuando un paciente cambia a otro tipo de insulina, los síntomas de hipoglucemia pueden cambiar o volverse menos evidentes en comparación con los que experimentaba con la insulina anterior.
Alteraciones en la piel y tejido subcutáneo
Los pacientes deben recibir instrucciones sobre la necesidad de cambiar constantemente el sitio de inyección para reducir el riesgo de lipodistrofia y amiloidosis cutánea. Si las inyecciones se realizan en zonas con estas reacciones, existe un riesgo potencial de absorción retardada de insulina y un peor control glucémico. Se han notificado casos de hipoglucemia tras el cambio repentino del sitio de inyección afectado a uno no afectado. Se recomienda realizar un monitoreo de la glucosa en sangre tras cambiar el sitio de inyección de una zona afectada a una no afectada, así como ajustar la dosis de los medicamentos antidiabéticos.
Prevención de errores accidentales en la administración
Los pacientes deben recibir instrucciones y deben verificar siempre la etiqueta del envase de insulina antes de cada inyección para evitar confundir accidentalmente Protaphane® NM con otros medicamentos de insulina.
Cambio desde otras insulinas
El cambio de un paciente a otro tipo o marca de insulina debe realizarse bajo estricto control médico. Cambios en la concentración, tipo (fabricante), clase, origen de la insulina (humana o análogo de insulina humana) y/o método de producción (tecnología de ADN recombinante o insulina de origen animal) pueden requerir un ajuste de la dosis de insulina. Los pacientes que cambian a Protaphane® NM desde otro tipo de insulina pueden necesitar un aumento en el número de inyecciones diarias o un cambio en la dosificación en comparación con la insulina que habitualmente utilizaban. La necesidad de ajustar la dosis puede surgir tanto tras la primera administración del nuevo medicamento como durante las primeras semanas o meses de su uso.
Reacciones en los sitios de inyección
Con cualquier terapia con insulina pueden presentarse reacciones en el sitio de inyección, como dolor, enrojecimiento, picazón, urticaria, hinchazón, moretones e inflamación. Cambiar el sitio de inyección dentro de una misma zona puede reducir o prevenir estas reacciones. Normalmente, estas reacciones desaparecen tras varios días o semanas. Rara vez, las reacciones en el sitio de inyección pueden requerir la interrupción del tratamiento con Protaphane® NM.
Las suspensiones de insulina no deben usarse en bombas de insulina para la administración subcutánea prolongada.
Combinación de Protaphane® NM con pioglitazona
Al usar pioglitazona en combinación con insulina, se han notificado casos de insuficiencia cardíaca congestiva, especialmente en pacientes con factores de riesgo. Esto debe tenerse en cuenta al prescribir el tratamiento combinado de pioglitazona con insulina. Durante el uso combinado de estos medicamentos, los pacientes deben estar bajo vigilancia médica para detectar síntomas de insuficiencia cardíaca congestiva, aumento de peso corporal y aparición de edemas. Si se produce cualquier deterioro en la función cardíaca, el tratamiento con pioglitazona debe interrumpirse.
Poblaciones especiales
Pacientes de edad avanzada (≥65 años)
El medicamento Protaphane® NM puede administrarse a pacientes de edad avanzada.
En pacientes mayores, se debe intensificar el monitoreo de glucosa y ajustar individualmente la dosis de insulina.
Insuficiencia renal y hepática
La insuficiencia renal y hepática puede reducir la necesidad de insulina. En pacientes con insuficiencia renal o hepática, se debe intensificar el monitoreo de glucosa y ajustar individualmente la dosis de insulina.
Niños
El medicamento puede administrarse a niños y adolescentes.
Protaphane® NM contiene menos de 1 mmol de sodio (23 mg), por lo que puede considerarse prácticamente exento de sodio.
Uso durante el embarazo o la lactancia
Dado que la insulina no atraviesa la barrera placentaria, no existen restricciones para el tratamiento de la diabetes con insulina durante el embarazo.
Tanto la hipoglucemia como la hiperglucemia, que pueden ocurrir con un tratamiento inadecuado de la diabetes, aumentan el riesgo de malformaciones congénitas o muerte fetal. Por ello, durante todo el embarazo, así como ante la sospecha de embarazo, se recomienda intensificar el control de la glucosa en sangre y la supervisión del tratamiento en mujeres embarazadas con diabetes.
La necesidad de insulina generalmente disminuye durante el primer trimestre del embarazo y aumenta significativamente durante el segundo y tercer trimestre.
Tras el parto, la necesidad de insulina vuelve rápidamente a los niveles iniciales.
Tampoco existen restricciones para el tratamiento de la diabetes con insulina durante la lactancia, ya que el tratamiento de la madre no supone ningún riesgo para el niño. Sin embargo, puede ser necesario ajustar la dosis y/o la dieta de la madre.
Fertilidad
Los estudios de toxicidad reproductiva en animales con insulina humana no revelaron ningún efecto negativo sobre la fertilidad.
Capacidad para afectar la velocidad de reacción al conducir o manejar maquinaria
La reacción del paciente y su capacidad de concentración pueden verse alteradas durante la hipoglucemia, lo que puede constituir un factor de riesgo en situaciones donde dicha capacidad es especialmente importante (por ejemplo, al conducir un automóvil o trabajar con maquinaria).
Se debe recomendar a los pacientes que tomen medidas para prevenir la hipoglucemia antes de conducir. Esto es especialmente importante en pacientes con síntomas premonitorios de hipoglucemia debilitados o ausentes, o en aquellos que experimentan episodios frecuentes de hipoglucemia. En tales circunstancias, se debe evaluar la conveniencia de conducir un automóvil.
Vía de administración y dosis.
Protaphane® NM es un preparado de insulina de acción prolongada, por lo que puede administrarse solo o en combinación con insulina de acción corta. En la terapia intensificada con insulina, la suspensión puede utilizarse como insulina basal (inyecciones por la tarde y/o por la mañana) añadiendo insulina de acción corta durante las comidas.
La potencia de la insulina humana se expresa en unidades internacionales (UI).
Dosis
La dosis de insulina es individual y debe determinarse por el médico según las necesidades del paciente.
La necesidad diaria individual de insulina suele oscilar entre 0,3 y 1,0 UI/kg/día. La necesidad diaria de insulina puede aumentar en pacientes con resistencia a la insulina (por ejemplo, durante la pubertad o en caso de obesidad) y disminuir en pacientes con producción endógena residual de insulina.
Ajuste de la dosis
Las enfermedades concomitantes, especialmente infecciones y estados febriles, generalmente aumentan la necesidad de insulina del paciente. Las enfermedades concomitantes renales, hepáticas o que afectan a las glándulas suprarrenales, la hipófisis o la glándula tiroides requieren modificaciones en la dosis de insulina.
El ajuste de la dosis también puede ser necesario ante cambios en la actividad física o en la dieta habitual del paciente. Asimismo, puede ser necesario reajustar la dosis al cambiar a otros preparados de insulina.
Administración
Protaphane® NM está indicado únicamente para administración por vía subcutánea. La suspensión de insulina nunca debe administrarse por vía intravenosa.
Protaphane® NM se inyecta generalmente en la piel del muslo. También puede administrarse en la pared abdominal anterior, en las nalgas o en el músculo deltoideo del hombro. Para reducir el riesgo de lipodistrofia y amiloidosis cutánea, los sitios de inyección deben cambiarse siempre, incluso dentro de la misma zona corporal.
La inyección en un pliegue de piel levantado reduce significativamente el riesgo de inyección intramuscular.
La absorción de insulina tras inyecciones subcutáneas en el muslo es más lenta que cuando se administra en otras zonas del cuerpo.
La duración del efecto depende de la dosis, el sitio de inyección, la temperatura del fármaco y el nivel de actividad física del paciente.
Tras la inyección, la aguja debe permanecer bajo la piel durante al menos 6 segundos. Esto asegura la administración completa de la dosis.
Para reducir el riesgo de lipodistrofia, el sitio de inyección debe cambiarse siempre, incluso dentro de la misma zona corporal.
Protaphane® NM en frascos debe administrarse con jeringas especiales para insulina que tengan la graduación adecuada.
No utilice el medicamento Protaphane® NM si la tapa de seguridad de plástico no ajusta bien al frasco o está ausente. (Cada frasco tiene una tapa de plástico protectora que indica si ha sido abierto; si al recibir el frasco la tapa no ajusta bien o falta, el frasco debe devolverse a la farmacia).
Justo antes de su uso, agite suavemente el frasco con Protaphane® NM entre las palmas de las manos hasta que el líquido adquiera un aspecto blanco y uniformemente turbio. La mezcla se realiza mejor cuando la insulina alcanza la temperatura ambiente.
Antes de usar Protaphane® NM, retire la tapa de plástico protectora.
Extraiga del frasco con la jeringa una cantidad de aire equivalente a la dosis de insulina que necesita y luego insérrelo en el frasco.
Precauciones sobre manipulación y eliminación.
Al primer uso, después de retirar Protaphane® NM del refrigerador, se recomienda calentar el frasco a temperatura ambiente antes de mezclarlo.
No utilice el medicamento si, tras mezclarlo, observa que la suspensión no tiene un aspecto blanco y turbio uniforme.
No utilice el medicamento tras haber sido congelado.
Se debe recomendar al paciente desechar la aguja y la jeringa tras cada inyección.
Todos los medicamentos no utilizados o residuos deben eliminarse de acuerdo con los requisitos locales.
Las agujas y jeringas con Protaphane® NM están destinadas únicamente para uso individual.
Niños. Los preparados de insulina humana biosintética son medicamentos eficaces y seguros en el tratamiento de la diabetes mellitus en diferentes grupos de edad infantiles y adolescentes. La necesidad diaria de insulina en niños y adolescentes depende de la etapa de la enfermedad, la masa corporal, la edad, la dieta, el nivel de actividad física, el grado de resistencia a la insulina y la evolución de la glucemia.
Sobredosis.
Aunque no existe un concepto específico de sobredosis para la insulina, tras su administración puede desarrollarse hipoglucemia en etapas progresivas si se han administrado dosis excesivamente altas en comparación con las necesidades del paciente.
- La hipoglucemia leve puede tratarse con la ingestión oral de glucosa o productos azucarados. Por ello, se recomienda a los pacientes con diabetes mellitus llevar siempre consigo varios productos que contengan azúcar.
- En caso de hipoglucemia grave, cuando el paciente esté inconsciente, personas debidamente instruidas deben administrarle glucagón por vía subcutánea o intramuscular (de 0,5 a 1,0 mg). Un profesional sanitario puede administrar glucosa por vía intravenosa. También debe administrarse glucosa por vía intravenosa si el paciente no responde a la administración de glucagón en un plazo de 10 a 15 minutos.
Una vez que el paciente recupere la conciencia, debe ingerir alimentos ricos en carbohidratos para prevenir una recaída.
Reacciones adversas.
El efecto adverso más frecuente de la terapia es la hipoglucemia. Según datos de estudios clínicos y de la experiencia posterior a la comercialización del medicamento, la frecuencia de hipoglucemia varía entre diferentes grupos de pacientes, diferentes regímenes de dosificación y niveles de control glucémico (ver información más abajo).
Al inicio de la terapia con insulina, pueden presentarse alteraciones refractivas, edema, y reacciones en el lugar de inyección (dolor, enrojecimiento, urticaria, inflamación, equimosis, hinchazón y picazón en el sitio de inyección). Estas reacciones suelen ser transitorias. Una rápida mejora en el control de la glucemia puede provocar un estado de neuropatía dolorosa aguda, generalmente reversible.
Una mejora brusca del control glucémico mediante la intensificación de la terapia con insulina puede provocar una exacerbación temporal de la retinopatía diabética, mientras que un control glucémico prolongado y bien ajustado reduce el riesgo de progresión de la retinopatía diabética.
Según datos de estudios clínicos, a continuación se indican las reacciones adversas clasificadas por frecuencia y por clases de sistemas orgánicos según MedDRA.
Según la frecuencia de aparición, estas reacciones se han clasificado como muy frecuentes (≥1/10), frecuentes (≥1/100 a <1/10), poco frecuentes (>1/1000 a <1/100), raras (>1/10000 a <1/1000), muy raras (<1/10000) y de frecuencia desconocida (no puede determinarse con los datos disponibles).
Alteraciones del sistema inmunitario.
Urticaria, erupción cutánea – poco frecuentes.
Reacciones anafilácticas* – muy raras.
Alteraciones del metabolismo y nutrición.
Hipoglucemia* – muy frecuente.
Alteraciones del sistema nervioso.
Neuropatías periféricas (neuropatías dolorosas) – poco frecuentes.
Alteraciones oculares.
Alteraciones refractivas – muy raras.
Retinopatía diabética – poco frecuente.
Alteraciones de la piel y tejido subcutáneo.
Lipodistrofia* – poco frecuente.
Amiloidosis cutánea*† – frecuencia desconocida.
Alteraciones generales y reacciones en el lugar de inyección.
Reacciones en el lugar de inyección – poco frecuentes.
Edema – poco frecuente.
* ver sección «Descripción de reacciones adversas específicas».
† reacciones adversas procedentes de la experiencia postcomercialización, ver sección «Descripción de reacciones adversas específicas».
Descripción de reacciones adversas específicas
Reacciones anafilácticas
Síntomas de hipersensibilidad generalizada (incluyendo erupción cutánea generalizada, picazón, trastornos gastrointestinales, angioedema, dificultad respiratoria, taquicardia, caída de la presión arterial y mareo/pérdida de conciencia) se observan muy raramente, pero pueden ser potencialmente mortales.
Hipoglucemia
El efecto adverso más frecuente es la hipoglucemia. Puede ocurrir cuando la dosis supera considerablemente las necesidades del paciente en insulina. La hipoglucemia grave puede provocar pérdida de conciencia y/o convulsiones, seguidas de alteraciones temporales o permanentes de la función cerebral, e incluso la muerte. Los síntomas de hipoglucemia suelen aparecer de forma repentina. Pueden incluir sudor frío, palidez, piel fría, nerviosismo o temblores, ansiedad, fatiga o debilidad inusuales, confusión, dificultad para concentrarse, somnolencia, hambre excesiva, alteraciones visuales, dolor de cabeza, náuseas y taquicardia.
Alteraciones de la piel y tejido subcutáneo
La lipodistrofia (incluyendo lipohipertrofia, lipatrofia) y la amiloidosis cutánea pueden desarrollarse en los lugares de inyección del medicamento y retrasar la absorción de la insulina desde el sitio de inyección. La rotación constante del lugar de inyección dentro de una misma zona puede reducir la aparición o prevenir el desarrollo de esta reacción.
Notificación de reacciones adversas sospechadas
Tras la autorización del medicamento, resulta importante notificar las reacciones adversas sospechosas. Esto permite continuar con la vigilancia del balance beneficio-riesgo del medicamento. Se recomienda a los médicos notificar cualquier reacción adversa sospechosa a las autoridades locales de farmacovigilancia.
Período de validez. 2,5 años (30 meses).
Condiciones de conservación.
Los frascos de Protafan® NM sin usar deben conservarse en nevera, a una temperatura de 2-8 °C (sin colocarlos demasiado cerca del congelador). No congelar.
Conservar en el envase original, en un lugar protegido de la luz y fuera del alcance de los niños. No exponer al calor ni a la luz solar directa.
Cada frasco lleva un tapón protector de plástico codificado por colores. Si el tapón protector de plástico no está bien ajustado al frasco o falta, el frasco debe devolverse a la farmacia.
Los frascos de Protafan® NM en uso no deben conservarse en la nevera. Pueden mantenerse a una temperatura no superior a 25 °C durante 6 semanas tras la primera apertura, o durante 4 semanas a una temperatura no superior a 30 °C.
No debe utilizarse insulina que haya sido congelada.
No debe utilizarse insulina después de la fecha de caducidad indicada en el envase.
No debe utilizarse Protafan® NM si, tras agitar el contenido del frasco, el líquido no adquiere un aspecto homogéneo, blanco y uniformemente turbio.
Incompatibilidad. Las suspensiones de insulina no deben mezclarse con soluciones para perfusión.
Envase. 10 ml en frasco; 1 frasco por caja de cartón.
Categoría de dispensación. Medicamento sujeto a prescripción médica.
Fabricante.
A/T Novo Nordisk.
Novo Nordisk Production SAS.
Dirección del fabricante y lugar de actividad.
Novo Allé, Bagsværd, 2880, Dinamarca.
45, avenida de Orleans, 28000, Chartres, Francia.