Moxifloks-infuziya®

Ucrania
Nombre comercial Moxifloks-infuziya®
Forma farmacéutica solución para infusión
Principio activo / Dosificación
moxifloxacino · 400 mg/250 ml
Tipo de receta con receta
Código ATC
Número de registro UA/16553/01/01
Moxifloks-infuziya® solución para infusión

INSTRUCCIONES PARA USO MÉDICO DEL MEDICAMENTO MOKSIFLOKS-INFUZIYA® (MOXIFLOX-INFUZIA®)

Composición:

Principio activo: moxifloxacino;

250 ml de solución contienen: clorhidrato de moxifloxacino (calculado como moxifloxacino anhidro al 100 %) 400 mg;

Excipientes: cloruro de sodio, hidróxido de sodio, ácido clorhídrico diluido, agua para inyección.

Forma farmacéutica. Solución para perfusión.

Propiedades físico-químicas principales: líquido transparente de color amarillo-verdoso, osmolaridad teórica — 278 mOsmol/l, pH 4,1–4,6.

Grupo farmacoterapéutico. Agentes antimicrobianos de uso sistémico. Antibióticos del grupo de las quinolonas. Código ATC J01MA14.

Propiedades farmacológicas.

Farmacodinamia.

Mecanismo de acción. La moxifloxacina inhibe las topoisomerasas bacterianas tipo II (ADN girasa y topoisomerasa IV), necesarias para la replicación, transcripción y reparación del ADN bacteriano.

Farmacocinética/farmacodinamia. La capacidad de los fluorquinolonas para destruir bacterias depende directamente de su concentración. Los estudios farmacodinámicos con fluorquinolonas en modelos animales de enfermedades infeccioso-inflamatorias y en humanos indican que el factor determinante principal de la eficacia es la relación entre el área bajo la curva farmacocinética (AUC24) y la concentración inhibitoria mínima (CIM).

Mecanismo de resistencia. La resistencia a las fluorquinolonas puede surgir como resultado de mutaciones en la ADN girasa y en la topoisomerasa IV. Otros mecanismos incluyen la sobreexpresión de bombas de eflujo, impermeabilidad y la protección mediada por proteínas de la ADN girasa. Se puede esperar resistencia cruzada entre la moxifloxacina y otras fluorquinolonas. Los mecanismos de resistencia característicos de agentes antibacterianos pertenecientes a otras clases no afectan la eficacia antibacteriana de la moxifloxacina.

Valores de corte. CIM clínicas y valores de corte del test de difusión con discos para moxifloxacina según EUCAST (Comité Europeo para la Prueba de Sensibilidad a los Antimicrobianos) (01.01.2012):

Microorganismo

Sensible

Resistente

Staphylococcus spp.

≤ 0,5 mg/l; ≥ 24 mm

> 1 mg/l; < 21 mm

S. pneumoniae

≤ 0,5 mg/l; ≥ 22 mm

> 0,5 mg/l; < 22 mm

Streptococcus grupos A, B, C, G

≤ 0,5 mg/l; ≥ 18 mm

> 1 mg/l; < 15 mm

H. influenzae

≤ 0,5 mg/l; ≥ 25 mm

> 0,5 mg/l; < 25 mm

M. catarrhalis

≤ 0,5 mg/l; ≥ 23 mm

> 0,5 mg/l; < 23 mm

Enterobacteriaceae

≤ 0,5 mg/l; ≥ 20 mm

> 1 mg/l; < 17 mm

Valores de corte no específicos de especie*

≤ 0,5 mg/l

> 1 mg/l

*Los valores de corte no específicos de especie se determinaron principalmente en función de la relación entre datos farmacocinéticos y farmacodinámicos, y no dependen de la CMI para especies individuales. Estos datos se utilizan para especies que no tienen valores de corte individualmente definidos, y no se aplican a especies cuyos criterios interpretativos están por determinar.

Sensibilidad microbiológica. La prevalencia de resistencia adquirida de las especies aisladas puede variar según la región y el tiempo, por lo que se requiere información local sobre la resistencia, especialmente en el tratamiento de infecciones graves. Cuando la prevalencia local de la resistencia alcance niveles tales que la utilidad del agente, al menos respecto a ciertos tipos de infecciones, sea dudosa, deberá buscarse la consulta con especialistas si fuera necesario.

Microorganismos habitualmente sensibles

Microorganismos grampositivos aerobios: Staphylococcus aureus *+; Streptococcus agalactiae (grupo B); grupo Streptococcus milleri* (S. anginosus, S. constellatus y S. intermedius); Streptococcus pneumoniae *; Streptococcus pyogenes * (grupo A); grupo Streptococcus viridans (S. viridans, S. mutans, S. mitis, S. sanguinis, S. salivarius, S. thermophilus)

Microorganismos gramnegativos aerobios: Acinetobacter baumannii; Haemophilus influenzae *; Legionella pneumophila; Moraxella (Branhamella) catarrhalis *

Microorganismos anaerobios: Prevotella spp.

Otros microorganismos: Chlamydophila (Chlamydia) pneumoniae *; Coxiella burnetii; Mycoplasma pneumoniae *

Microorganismos con posibilidad de desarrollo de resistencia

Microorganismos grampositivos aerobios: Enterococcus faecalis*; Enterococcus faecium*

Microorganismos gramnegativos aerobios: Enterobacter cloacae *; Escherichia coli *#; Klebsiella pneumoniae *#; Klebsiella oxytoca; Proteus mirabilis *

Microorganismos anaerobios: Bacteroides fragilis*

Microorganismos resistentes

Microorganismos gramnegativos aerobios: Pseudomonas aeruginosa

*La eficacia se ha demostrado suficientemente en estudios clínicos.

+El S. aureus resistente a la meticilina es muy frecuentemente resistente también a los fluorquinolonas. En los S. aureus resistentes a la meticilina, el nivel de resistencia a la moxifloxacina supera el 50 %.

#Las cepas que producen betalactamasas de espectro extendido (BLEE) también son resistentes a las fluorquinolonas.

Farmacocinética.

Absorción y biodisponibilidad. Tras una infusión única del medicamento en dosis de 400 mg durante 1 hora, la concentración máxima del fármaco se alcanza al final de la infusión y es de aproximadamente 4,1 mg/l, lo que corresponde a un incremento de aproximadamente el 26 % respecto al valor de este parámetro tras la administración oral del medicamento (3,1 mg/l). El parámetro AUC es de aproximadamente 39 mg*h/l tras la administración intravenosa y supera ligeramente el valor tras la administración oral del medicamento (35 mg*h/l), de acuerdo con una biodisponibilidad absoluta de aproximadamente el 91 %. Tras la administración intravenosa de moxifloxacino no es necesario ajustar la dosis según la edad o el sexo del paciente. La farmacocinética es lineal en el rango de 50–1200 mg para dosis orales únicas, hasta 600 mg para dosis intravenosas únicas y hasta 600 mg para la administración una vez al día durante 10 días.

Distribución. El moxifloxacino se distribuye rápidamente al espacio extravascular. El volumen de distribución en estado de equilibrio (Vss) es de aproximadamente 2 l/kg. Según los estudios in vitro y ex vivo, la unión a proteínas es de aproximadamente el 40–42 %, independientemente de la concentración del fármaco. El moxifloxacino se une principalmente a la albúmina sérica. Se observaron concentraciones máximas de 5,4 mg/kg y 20,7 mg/l (valores geométricos medios) en la mucosa bronquial y en el líquido del revestimiento epitelial, respectivamente, a las 2,2 horas tras la administración oral de la dosis. La concentración máxima correspondiente en los macrófagos alveolares fue de 56,7 mg/kg. En el líquido de las ampollas cutáneas, la concentración de 1,75 mg/l se observó a las 10 horas tras la administración intravenosa. El perfil «concentración libre – tiempo» en el líquido intersticial es análogo al del plasma sanguíneo, alcanzándose una concentración libre máxima de 1,0 mg/l (valor geométrico medio) aproximadamente a las 1,8 horas tras la administración intravenosa del fármaco.

Metabolismo. El moxifloxacino sufre biotransformación de fase II y se elimina por vía renal (aproximadamente el 40 %) y por heces/bilis (aproximadamente el 60 %), tanto inalterado como en forma de compuestos sulfato (M1) y glucurónidos (M2). M1 y M2 son metabolitos relevantes únicamente en humanos, ambos microbiológicamente inactivos. En estudios in vitro y estudios clínicos de Fase I no se observó interacción farmacocinética metabólica con otros medicamentos implicados en la biotransformación de fase I, incluyendo enzimas del sistema del citocromo P450. No hay evidencia de metabolismo oxidativo.

Eliminación. El período de semieliminación del moxifloxacino en plasma es de aproximadamente 12 horas. El aclaramiento total medio en estado estacionario tras la administración de 400 mg oscila entre 179 y 246 ml/min. Tras la administración intravenosa de 400 mg, la excreción del fármaco inalterado en orina fue de aproximadamente el 22 % y en heces del 26 %. La eliminación total de la dosis (fármaco inalterado y metabolitos) fue de aproximadamente el 98 % tras la administración intravenosa del medicamento. El aclaramiento renal es de aproximadamente 24–53 ml/min, lo que indica una reabsorción tubular parcial del fármaco en los riñones. La administración concomitante de ranitidina y probenecida no modifica el aclaramiento renal del medicamento.

Insuficiencia renal. No se han detectado cambios significativos en la farmacocinética del moxifloxacino en pacientes con alteración de la función renal (incluyendo pacientes con aclaramiento de creatinina > 20 ml/min/1,73 m²). Con la disminución de la función renal, la concentración del metabolito glucurónido (M2) aumenta casi 2,5 veces (con aclaramiento de creatinina < 30 ml/min/1,73 m²).

Alteración de la función hepática. Los datos de estudios farmacocinéticos realizados en pacientes con insuficiencia hepática (clases A y B según la clasificación de Child-Pugh) no permiten determinar definitivamente si existen diferencias significativas entre los parámetros en pacientes con alteración de la función hepática y voluntarios sanos. La alteración de la función hepática se asoció con una mayor exposición al metabolito M1 en plasma, mientras que la exposición al principio activo original fue similar a la de voluntarios sanos. No existe experiencia clínica suficiente sobre el uso de moxifloxacino para el tratamiento de pacientes con alteración de la función hepática.

Datos preclínicos de seguridad. En estudios tradicionales de dosis repetidas de moxifloxacino se observó toxicidad hematológica y hepatotoxicidad en animales. Se detectó un efecto tóxico sobre el sistema nervioso central (SNC). Estos efectos se observaron tras la administración de dosis altas de moxifloxacino o tras su uso prolongado. Altas dosis orales en animales (≥ 60 mg/kg), con concentraciones plasmáticas ≥ 20 mg/l, provocaron alteraciones en los parámetros de la electroretinografía y, en casos aislados, atrofia de la retina. Tras la administración intravenosa, la toxicidad sistémica fue más pronunciada cuando el moxifloxacino se administró mediante inyecciones en bolo (45 mg/kg) y no se observó cuando se administró (40 mg/kg) mediante infusiones lentas durante 50 minutos. Tras la administración intraarterial se observaron cambios inflamatorios con extensión a los tejidos blandos periarteriales, lo que indica que debe evitarse la administración intraarterial de moxifloxacino. El moxifloxacino mostró genotoxicidad en pruebas in vitro utilizando bacterias o células de mamíferos. En estudios in vivo no se observó genotoxicidad, a pesar del uso de dosis muy altas de moxifloxacino. El moxifloxacino no mostró efecto carcinogénico en estudios de carcinogénesis en animales. En condiciones in vitro, el moxifloxacino a altas concentraciones afectó a los parámetros electrofisiológicos de la actividad cardíaca, lo que podría provocar alargamiento del intervalo QT. Tras la administración intravenosa de moxifloxacino a animales en dosis de 30 mg/kg mediante infusiones de 15, 30 o 60 minutos, se observó una dependencia de la magnitud del alargamiento del intervalo QT respecto a la velocidad de infusión: cuanto más corto fue el tiempo de infusión, más marcado fue el alargamiento del intervalo QT. No se observó alargamiento del intervalo QT tras la administración de la dosis de 30 mg/kg mediante infusión de 60 minutos. En estudios sobre el efecto del moxifloxacino en la función reproductiva de animales, se demostró que el moxifloxacino atraviesa la placenta. Los experimentos en animales no revelaron efecto teratogénico del moxifloxacino ni deterioro de la fertilidad tras su administración. En animales se observó un ligero aumento en la frecuencia de malformaciones de la columna vertebral y costillas, pero únicamente tras la administración de una dosis (20 mg/kg intravenosa) asociada con un fuerte efecto tóxico en la madre. Se observó un aumento en el número de abortos espontáneos en animales, incluso con concentraciones terapéuticas en plasma previstas en humanos. Se sabe que las quinolonas, incluyendo el moxifloxacino, provocan lesiones en el cartílago de grandes articulaciones diartrodiales en animales sexualmente inmaduros.

Características clínicas.

Indicaciones.

Neumonía adquirida en la comunidad.

Infecciones bacterianas complicadas de la piel y de los tejidos blandos.

La moxifloxacina debe utilizarse únicamente cuando no sea adecuado el uso de otros antibacterianos habitualmente recomendados para el tratamiento inicial de estas infecciones.

Se debe tener en cuenta la información oficial sobre el uso adecuado de los agentes antibacterianos.

Contraindicaciones.

  • Hipersensibilidad a la moxifloxacina, a otros antibióticos del grupo de las quinolonas o a cualquiera de los excipientes;
  • Embarazo o lactancia (véase la sección «Uso durante el embarazo o la lactancia»);
  • Edad pediátrica (menores de 18 años);
  • Antecedentes de patología o enfermedad del tendón asociada al uso de quinolonas.

Durante estudios preclínicos y clínicos, tras la administración de moxifloxacina se observaron cambios en los parámetros electrofisiológicos cardíacos, manifestados como alargamiento del intervalo QT. Por esta razón, la moxifloxacina está contraindicada en pacientes con:

  • Alargamiento del intervalo QT congénito o adquirido;
  • Alteración del equilibrio electrolítico, especialmente en caso de hipokalemia no corregida;
  • Bradicardia clínicamente significativa;
  • Insuficiencia cardíaca clínicamente significativa con disminución de la fracción de eyección del ventrículo izquierdo;
  • Arritmias sintomáticas en la historia clínica.

No se debe administrar moxifloxacina concomitantemente con medicamentos que alarguen el intervalo QT (véase también la sección «Interacción con otros medicamentos e interacciones de otros tipos»).

Debido a la insuficiente experiencia clínica, la moxifloxacina está contraindicada en pacientes con alteración de la función hepática (Clase C según la clasificación de Child-Pugh) y aumento de las transaminasas cinco veces o más.

Interacción con otros medicamentos e interacciones de otros tipos.

Interacción con medicamentos. No se puede excluir un efecto aditivo entre la moxifloxacina y otros medicamentos capaces de provocar alargamiento del intervalo QTc. Este efecto puede conducir al desarrollo de arritmias ventriculares, incluyendo taquicardia ventricular polimorfa del tipo torsades de pointes. Por esta razón, el uso de moxifloxacina en combinación con cualquiera de los siguientes medicamentos está contraindicado (véase también la sección «Contraindicaciones»):

  • Antiarrítmicos de clase IA (por ejemplo, quinidina, hidroquinidina, disopiramida);
  • Antiarrítmicos de clase III (por ejemplo, amiodarona, sotalol, dofetilida, ibutilida);
  • Agentes antipsicóticos (por ejemplo, fenotiazinas, pimozida, sertindol, haloperidol, sulpirida);
  • Antidepresivos tricíclicos;
  • Algunos agentes antimicrobianos (sauquinavir, esparfloxacino, eritromicina IV, pentamidina, agentes antimaláricos, incluyendo halofantrina);
  • Algunos antihistamínicos (terfenadina, astemizol, mizolastina);
  • Otros medicamentos (cisaprida, vincaímina IV, bepridilo, difemanilo).

La moxifloxacina debe administrarse con precaución a pacientes que toman medicamentos que pueden reducir los niveles de potasio (por ejemplo, diuréticos de asa y tiazídicos, laxantes y enemas (en altas dosis), corticosteroides, anfotericina B) o medicamentos asociados con bradicardia clínicamente significativa.

Tras la administración repetida de moxifloxacina en voluntarios sanos, se observó un aumento de aproximadamente un 30 % en la Cmax de digoxina, sin efecto sobre el AUC o el nivel de la curva.

En estudios con voluntarios y pacientes diabéticos, la administración concomitante de moxifloxacina por vía oral y glipizida provocó una reducción de aproximadamente un 21 % en la concentración máxima de glipizida en plasma. La combinación de glipizida con moxifloxacina podría teóricamente provocar una hiperglucemia leve y de corta duración. Sin embargo, los cambios observados en la farmacocinética de la glipizida no provocaron cambios en los parámetros farmacodinámicos (niveles de glucosa en sangre, niveles de insulina). Por lo tanto, no existe interacción clínicamente significativa entre moxifloxacina y glipizida.

Cambio en el valor de la razón normalizada internacional (INR).

Se han notificado numerosos casos de aumento de la actividad de los anticoagulantes orales en pacientes que recibían agentes antimicrobianos, especialmente fluorquinolonas, macrólidos, tetraciclinas, cotrimoxazol y algunas cefalosporinas. Los factores de riesgo incluyen infecciones, inflamación, edad avanzada y estado general del paciente. Por ello, resulta difícil determinar si los cambios en la INR son debidos a la infección o al tratamiento. Como medida preventiva, se puede aumentar la frecuencia de control de la INR. Si es necesario, se debe realizar una adecuada corrección de la dosis del anticoagulante oral.

En estudios clínicos se ha demostrado la ausencia de interacción clínicamente significativa entre moxifloxacina y las siguientes sustancias: ranitidina, probenecid, anticonceptivos orales, suplementos de calcio, morfina por vía parenteral, teofilina, ciclosporina o itraconazol.

Estudios in vitro utilizando enzimas del citocromo P450 humano confirmaron estos resultados. Por lo tanto, una interacción metabólica mediada por enzimas del citocromo P450 es poco probable.

Interacción con los alimentos. La moxifloxacina no presenta interacción clínicamente significativa con los alimentos, incluyendo productos lácteos.

Precauciones especiales de seguridad.

Un frasco de medicamento está destinado exclusivamente para uso único. El sobrante del medicamento no utilizado debe desecharse.

Se ha demostrado que las siguientes soluciones son compatibles con la solución para infusión de moxifloxacina 400 mg: agua para inyección; solución de cloruro sódico 0,9 %; solución de cloruro sódico 1 molar; solución de glucosa al 5 %, 10 %, 40 %; solución de xilitol al 20 %; solución de Ringer; soluciones complejas de lactato sódico (solución de Hartmann, solución de Ringer con lactato).

La solución para infusión de moxifloxacina no debe administrarse simultáneamente con otros medicamentos.

No utilizar el medicamento si se observan partículas sólidas visibles o si la solución está turbia.

Durante el almacenamiento en un lugar frío, puede formarse un precipitado que se disuelve a temperatura ambiente. Por ello, no se recomienda almacenar la solución para infusión a temperaturas inferiores a 15 °C.

Características de aplicación.

Los beneficios del tratamiento con moxifloxacino, especialmente en casos de infecciones no graves, deben evaluarse teniendo en cuenta la información contenida en esta sección.

Debe evitarse la administración del medicamento a pacientes que previamente hayan presentado reacciones adversas graves con quinolonas o fluorquinolonas. El tratamiento con moxifloxacino en estos pacientes solo debe iniciarse si no existen alternativas terapéuticas y tras una evaluación cuidadosa del balance beneficio-riesgo.

Alargamiento del intervalo QTc y condiciones clínicas en las que puede producirse alargamiento del intervalo QTc. Se ha demostrado que el moxifloxacino puede provocar alargamiento del intervalo QTc en el electrocardiograma en algunos pacientes. El grado de alargamiento del intervalo QT puede aumentar con concentraciones plasmáticas elevadas del fármaco durante la infusión intravenosa rápida. Por lo tanto, debe respetarse la recomendación sobre la duración de la infusión, que debe ser de al menos 60 minutos, y no debe excederse la dosis intravenosa de 400 mg una vez al día. Para más detalles, véanse las secciones «Contraindicaciones» e «Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción».

El tratamiento con moxifloxacino debe interrumpirse ante la aparición de síntomas durante la terapia que puedan estar relacionados con arritmias cardíacas, independientemente de si se confirman mediante ECG.

Debe tenerse precaución al administrar moxifloxacino a pacientes con condiciones que favorezcan el desarrollo de arritmias (por ejemplo, isquemia miocárdica aguda), ya que estos pacientes tienen un riesgo aumentado de desarrollar arritmias ventriculares (incluyendo taquicardia ventricular polimorfa tipo torsade de pointes) y paro cardíaco (véanse también las secciones «Contraindicaciones» e «Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción»). Debe administrarse con precaución el moxifloxacino a pacientes que toman medicamentos que pueden reducir los niveles de potasio (véanse también las secciones «Contraindicaciones» e «Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción»).

Debe tenerse precaución al prescribir moxifloxacino a pacientes que reciben medicamentos asociados con bradicardia clínicamente significativa (véase también la sección «Contraindicaciones»).

En mujeres y pacientes de edad avanzada puede observarse una mayor sensibilidad a los efectos de los fármacos que provocan alargamiento del intervalo QTc, como el moxifloxacino; por lo tanto, estos pacientes requieren especial atención.

Reacciones adversas graves, prolongadas, incapacitantes y potencialmente irreversibles. En casos muy raros, en pacientes que recibieron quinolonas y fluorquinolonas, independientemente de la edad y de los factores de riesgo existentes, se han observado reacciones adversas graves, prolongadas (durante meses o años), incapacitantes y potencialmente irreversibles, que afectan a diferentes sistemas del organismo (por ejemplo, sistema músculo-esquelético, sistema nervioso, psique y órganos sensoriales), y a veces a varios sistemas simultáneamente. El uso del medicamento debe interrumpirse inmediatamente ante la aparición de los primeros signos o síntomas de cualquier reacción adversa grave, y debe consultarse al médico.

Hipersensibilidad, reacciones alérgicas. Se han notificado casos de hipersensibilidad y reacciones alérgicas tras la primera administración de fluorquinolonas, incluyendo el moxifloxacino. Las reacciones anafilácticas pueden presentarse como un shock potencialmente mortal incluso tras la primera dosis del medicamento. En tales casos, debe interrumpirse el uso de moxifloxacino y debe iniciarse el tratamiento adecuado (por ejemplo, tratamiento del shock).

Alteraciones hepáticas graves. Durante el uso de moxifloxacino se han notificado casos de hepatitis fulminante que pueden conducir a insuficiencia hepática (incluyendo casos fatales) (véase la sección «Reacciones adversas»). Si aparecen síntomas de hepatitis fulminante, como astenia rápida, ictericia, orina oscura, tendencia al sangrado o encefalopatía hepática, se recomienda a los pacientes consultar con el médico antes de continuar el tratamiento.

Ante la aparición de signos de alteración de la función hepática, debe realizarse una evaluación de la función hepática.

Reacciones cutáneas graves. Durante el uso de moxifloxacino se han notificado reacciones cutáneas graves, incluyendo necrólisis epidérmica tóxica (también conocida como síndrome de Lyell), síndrome de Stevens-Johnson, pustulosis exantemática aguda generalizada y reacción medicamentosa con eosinofilia y síntomas sistémicos (DRESS), que pueden ser potencialmente mortales o fatales (véase la sección «Reacciones adversas»). Los pacientes deben ser advertidos sobre los signos y síntomas de reacciones cutáneas graves y deben mantenerse bajo observación estrecha durante la administración del medicamento. Si aparecen signos o síntomas que sugieran estas reacciones, debe interrumpirse inmediatamente el uso de moxifloxacino y considerarse un tratamiento alternativo. Si durante el tratamiento con moxifloxacino se desarrolla una reacción grave como el síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica, pustulosis exantemática aguda generalizada o DRESS, el tratamiento con moxifloxacino nunca debe reanudarse en ese paciente.

Pacientes con predisposición a convulsiones. Se sabe que las quinolonas pueden provocar convulsiones. Debe tenerse precaución al administrarlas a pacientes con alteraciones del sistema nervioso central u otros factores de riesgo que puedan provocar convulsiones o disminuir el umbral convulsivo. Ante la aparición de convulsiones, debe interrumpirse el uso de moxifloxacino y tomar las medidas adecuadas.

Neuropatía periférica. En pacientes que recibieron quinolonas y fluorquinolonas se han registrado casos de polineuropatía sensorial o sensoriomotora, que provocan parestesias, hipestesias, disestesias o debilidad. Si aparecen síntomas de neuropatía, como dolor, ardor, hormigueo, entumecimiento o debilidad, los pacientes en tratamiento con moxifloxacino deben informar inmediatamente a su médico para evitar el desarrollo de un estado potencialmente irreversible.

Reacciones psiquiátricas. Las reacciones psiquiátricas pueden ocurrir incluso tras la primera dosis de fluorquinolonas, incluyendo el moxifloxacino. En casos raros, la depresión o reacciones psiquiátricas progresaron hasta pensamientos suicidas y conductas de autoagresión como intentos de suicidio (véase la sección «Reacciones adversas»). Si un paciente desarrolla tales reacciones, debe interrumpirse el tratamiento con moxifloxacino y tomar las medidas adecuadas. Debe tenerse precaución al prescribir moxifloxacino a pacientes con antecedentes o con enfermedad psiquiátrica actual.

Diarréa asociada al uso de antibióticos, incluyendo colitis. Se han notificado casos de diarrea asociada al uso de antibióticos (AAD) y colitis asociada al uso de antibióticos (AAC), incluyendo colitis pseudomembranosa y diarrea asociada con Clostridium difficile, relacionados con el uso de antibióticos de amplio espectro, incluyendo el moxifloxacino. La gravedad de estos eventos puede variar desde diarrea leve hasta colitis con desenlace fatal. Por lo tanto, es importante considerar la posibilidad de este diagnóstico en pacientes que desarrollen diarrea grave durante o después del tratamiento con moxifloxacino. Si se sospecha o confirma AAD o AAC, debe interrumpirse el tratamiento con agentes antimicrobianos, incluyendo moxifloxacino, y debe iniciarse inmediatamente el tratamiento terapéutico adecuado. Además, deben tomarse medidas adecuadas para controlar la infección y reducir el riesgo de transmisión. Los medicamentos que inhiben la peristalsis están contraindicados en pacientes que desarrollen diarrea grave.

Pacientes con miastenia grave. Debe tenerse precaución al administrar moxifloxacino a pacientes con miastenia grave (myasthenia gravis), ya que sus síntomas pueden agravarse.

Tendinitis y rotura de tendones. La tendinitis y la rotura de tendones (especialmente del tendón de Aquiles), a veces bilateral, pueden ocurrir ya en las primeras 48 horas tras el inicio del tratamiento con quinolonas y fluorquinolonas, y según se ha notificado, incluso varios meses después de la interrupción del tratamiento. El riesgo de tendinitis y rotura de tendones aumenta en pacientes de edad avanzada, pacientes con alteración de la función renal, pacientes con trasplante de órganos y pacientes que reciben tratamiento concomitante con corticosteroides. Por lo tanto, debe evitarse la administración concomitante de corticosteroides.

Ante los primeros signos de tendinitis (por ejemplo, hinchazón dolorosa, inflamación), debe interrumpirse el tratamiento con el medicamento y debe considerarse un tratamiento alternativo. La extremidad afectada debe tratarse adecuadamente (por ejemplo, inmovilización). No deben usarse corticosteroides si aparecen signos de tendinopatía.

Pacientes con alteración de la función renal. Debe tenerse precaución al administrar moxifloxacino a pacientes ancianos con trastornos renales si no pueden mantener adecuadamente el volumen de líquidos en el organismo, ya que la deshidratación aumenta el riesgo de insuficiencia renal.

Alteraciones oculares. En caso de deterioro de la visión o cualquier efecto sobre los órganos de la vista, debe consultarse inmediatamente con un oftalmólogo (véanse las secciones «Capacidad para influir en la velocidad de reacción al conducir automóviles u operar maquinaria» y «Reacciones adversas»).

Disglucemia. Como con todos los fluorquinolonas, durante el tratamiento con moxifloxacino se han notificado casos de alteraciones de los niveles de glucosa en sangre, tanto en forma de hipoglucemia como de hiperglucemia. La disglucemia se desarrolló principalmente en pacientes ancianos con diabetes que recibieron simultáneamente con moxifloxacino agentes hipoglucemiantes orales (por ejemplo, sulfonilureas) o insulina. Se recomienda a los pacientes con diabetes que controlen cuidadosamente sus niveles de glucosa en sangre (véase la sección «Reacciones adversas»).

Prevención de reacciones de fotosensibilización. Se ha demostrado que las quinolonas provocan reacciones de fotosensibilización en pacientes. Sin embargo, estudios han mostrado que el moxifloxacino tiene un bajo riesgo de provocar fotosensibilización. No obstante, se debe recomendar a los pacientes evitar la exposición a radiación ultravioleta y a la luz solar prolongada o intensa durante el tratamiento con moxifloxacino (véase la sección «Reacciones adversas»).

Pacientes con deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa. Los pacientes con deficiencia de actividad de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, así como aquellos con antecedentes familiares de esta patología, son propensos a desarrollar reacciones hemolíticas durante el tratamiento con quinolonas. Por lo tanto, el moxifloxacino debe usarse con precaución en esta categoría de pacientes.

Inflamación de los tejidos en la zona periarterial. El moxifloxacino, solución para infusión, está indicado exclusivamente para administración intravenosa. Debe evitarse la administración intraarterial, ya que en estudios preclínicos con este método de administración se observó inflamación de los tejidos en la zona periarterial.

Pacientes con infecciones cutáneas y de tejidos blandos complicadas específicas. No se ha establecido la eficacia clínica del uso de moxifloxacino en el tratamiento de infecciones graves relacionadas con quemaduras, fascitis y «pie diabético» infectado asociado con osteomielitis.

Pacientes que siguen una dieta con control de sal. El medicamento contiene 787 mg (aproximadamente 34 µmol) de sodio por dosis. Los pacientes que siguen una dieta con control de sal deben tener en cuenta este hecho.

Efecto sobre pruebas biológicas. El moxifloxacino puede afectar los resultados del análisis para detectar Mycobacterium spp. al inhibir el crecimiento micobacteriano, lo que puede dar lugar a resultados falsos negativos en pacientes que toman moxifloxacino.

Pacientes con infecciones causadas por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (MRSA). El moxifloxacino no se recomienda para el tratamiento de infecciones causadas por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (MRSA). En caso de sospecha o confirmación de infección por MRSA, debe iniciarse el tratamiento con un agente antibacteriano adecuado (véase la sección «Farmacodinámica»).

Aneurisma o disección de aorta, regurgitación/insuficiencia valvular. Estudios epidemiológicos indican un mayor riesgo de aneurisma y disección de aorta, especialmente en personas mayores, y regurgitación de las válvulas aórtica y mitral tras el uso de fluorquinolonas. Se han notificado casos de aneurisma y disección de aorta, a veces complicados con rotura (incluyendo casos fatales), y de regurgitación/insuficiencia de cualquier válvula cardíaca en pacientes que recibieron fluorquinolonas (véase la sección «Reacciones adversas»). Por lo tanto, las fluorquinolonas deben usarse solo tras una evaluación cuidadosa del balance beneficio-riesgo y tras considerar otras opciones terapéuticas en pacientes con antecedentes familiares de aneurisma o malformaciones congénitas de válvulas cardíacas, o en pacientes con diagnóstico confirmado de aneurisma de aorta, disección de aorta, enfermedad valvular cardíaca, o con otros factores de riesgo, tales como:

  • factores de riesgo para aneurisma de aorta, disección de aorta, regurgitación/insuficiencia valvular: trastornos del tejido conectivo, como síndrome de Marfan, síndrome de Ehlers-Danlos, síndrome de Turner, enfermedad de Behçet, hipertensión, artritis reumatoide;
  • factores de riesgo para aneurisma y disección de aorta: trastornos vasculares, como arteritis de Takayasu, arteritis gigantocelular, aterosclerosis, síndrome de Sjögren;
  • factores de riesgo para regurgitación/insuficiencia valvular: endocarditis infecciosa.

El riesgo de aneurisma o disección de aorta y su rotura aumenta en pacientes que toman simultáneamente corticosteroides sistémicos.

Ante la aparición de dolor súbito en el abdomen, pecho o espalda, los pacientes deben acudir inmediatamente a un servicio de urgencias médicas.

Se debe recomendar a los pacientes que acudan inmediatamente a atención médica si presentan disnea aguda, palpitaciones súbitas o desarrollo de hinchazón abdominal o en extremidades inferiores.

Uso durante el embarazo o la lactancia.

Embarazo. No se ha estudiado la seguridad del uso de moxifloxacino durante el embarazo en humanos. Los estudios en animales indican toxicidad reproductiva (véase la sección «Propiedades farmacológicas»). El riesgo potencial para el ser humano no está establecido. Debido al riesgo experimentalmente demostrado de efectos adversos de las fluorquinolonas sobre el cartílago en carga en animales jóvenes, y considerando el desarrollo de lesiones articulares reversibles en niños tratados con ciertas fluorquinolonas, el moxifloxacino no debe administrarse a mujeres embarazadas (véase la sección «Contraindicaciones»).

Lactancia. No existen datos sobre el uso del medicamento durante la lactancia en mujeres. Los estudios preclínicos indican que una pequeña cantidad de moxifloxacino pasa a la leche materna. Debido a la falta de datos sobre el efecto en lactantes amamantados y considerando el riesgo experimental de efectos adversos de las fluorquinolonas sobre el cartílago en animales jóvenes en carga, la lactancia está contraindicada durante el tratamiento con moxifloxacino (véase la sección «Contraindicaciones»).

Fertilidad. Los estudios en animales no mostraron efecto sobre la fertilidad (véase la sección «Propiedades farmacológicas»).

Capacidad para influir en la velocidad de reacción al conducir automóviles u operar maquinaria. No se han realizado estudios sobre el efecto del moxifloxacino sobre la capacidad para conducir automóviles o manejar maquinaria. Sin embargo, las fluorquinolonas, incluyendo el moxifloxacino, pueden afectar la velocidad de reacción al conducir automóviles o trabajar con maquinaria, provocando reacciones del sistema nervioso central (por ejemplo, mareo, pérdida aguda y temporal de la vista) o pérdida aguda y breve de conciencia (síncope) (véase la sección «Reacciones adversas»). Se recomienda a los pacientes evaluar su respuesta al moxifloxacino antes de conducir automóviles o trabajar con maquinaria.

Vía de administración y dosis.

Dosificación. El régimen de dosificación recomendado es de 400 mg de moxifloxacino en forma de infusión una vez al día. El tratamiento intravenoso inicial puede continuar con la administración oral de tabletas de moxifloxacino de 400 mg, siempre que existan indicaciones clínicas. En los estudios clínicos, la mayoría de los pacientes pasaron a la vía oral de administración de moxifloxacino dentro de los 4 días (neumonía adquirida en la comunidad) o 6 días (infecciones complicadas de la piel y tejidos blandos). La duración total recomendada del tratamiento intravenoso y oral es de 7 a 14 días para neumonía adquirida en la comunidad y de 7 a 21 días para infecciones complicadas de la piel y tejidos blandos.

Vía de administración. El medicamento debe administrarse por vía intravenosa en forma de infusión continua durante un período no inferior a 60 minutos (véase también la sección «Instrucciones especiales»).

Si las condiciones lo requieren, la solución para infusión puede administrarse a través de un catéter en Y junto con soluciones para infusión compatibles (véase la sección «Precauciones de seguridad especiales»).

Alteración de la función renal/hepática. Los pacientes con alteración renal de leve a grave, así como aquellos sometidos a diálisis crónica, por ejemplo hemodiálisis o diálisis peritoneal ambulatoria continua, no requieren ajuste de la dosis (véase más información en la sección «Propiedades farmacológicas»).

No hay suficiente información disponible sobre pacientes con alteración de la función hepática (véase la sección «Contraindicaciones»).

Otras poblaciones especiales de pacientes. Los pacientes de edad avanzada y los pacientes con bajo peso corporal no requieren ajuste de dosis.

Pacientes pediátricos. Debido al efecto adverso observado en el cartílago de animales jóvenes (véase la sección «Propiedades farmacológicas»), el uso de moxifloxacino está contraindicado en niños (menores de 18 años) (véase la sección «Contraindicaciones»). La eficacia y seguridad del moxifloxacino en niños y adolescentes no han sido establecidas (véase la sección «Contraindicaciones»).

Sobredosis.

No se recomiendan medidas especiales tras una sobredosis accidental. En caso de sobredosis, se debe administrar tratamiento sintomático. Debido a que puede prolongarse el intervalo QT, es necesario realizar monitorización electrocardiográfica (ECG). La administración simultánea de carbón activado junto con una dosis de 400 mg de moxifloxacino administrada por vía oral o intravenosa puede reducir la biodisponibilidad sistémica del medicamento en más del 80 % o 20 %, respectivamente. La administración de carbón activado en las primeras etapas de la absorción puede ser una medida profiláctica eficaz para prevenir un aumento excesivo de la exposición sistémica al moxifloxacino en caso de sobredosis tras la administración oral del medicamento.

Reacciones adversas.

A continuación se indican las reacciones adversas observadas durante los estudios clínicos con moxifloxacino en una dosis de 400 mg al día (solo terapia intravenosa, terapia escalonada [intravenosa/oral] y terapia oral) y su frecuencia.

Todas las reacciones adversas, excepto náuseas y diarrea, se observaron con una frecuencia inferior al 3 %. Dentro de cada grupo, los eventos adversos se enumeran en orden decreciente de gravedad. La frecuencia se define de la siguiente manera: frecuentes (≥1/100, <1/10), poco frecuentes (≥1/1000, <1/100), ocasionales (≥1/10000, <1/1000), raras (<1/10000) y frecuencia desconocida (no puede estimarse a partir de los datos disponibles).

Infecciones e infestaciones. Frecuentes: superinfecciones relacionadas con bacterias resistentes o hongos, por ejemplo, candidiasis oral y vaginal.

Sistema hematopoyético y linfático. Poco frecuentes: anemia, leucopenia, neutropenia, trombocitopenia, trombocitemia, eosinofilia, prolongación del tiempo de protrombina, aumento de la razón internacional normalizada (RIN). Raras: aumento del nivel de protrombina, disminución de la RIN, agranulocitosis, pancitopenia.

Sistema inmunológico. Poco frecuentes: reacciones alérgicas (ver sección «Precauciones de uso»). Ocasionales: anafilaxia, incluyendo casos raros de shock amenazante para la vida (ver sección «Precauciones de uso»), edema alérgico, angioedema (incluyendo edema laríngeo potencialmente mortal) (ver sección «Precauciones de uso»).

Alteraciones endocrinas. Raras: síndrome de secreción inadecuada de la hormona antidiurética (síndrome de SIADH).

Alteraciones del metabolismo y nutrición. Poco frecuentes: hiperlipidemia. Ocasionales: hiperglucemia, hiperuricemia. Raras: hipoglucemia, coma hipoglucémico.

Trastornos psiquiátricos. Poco frecuentes: reacciones de ansiedad, aumento de la actividad psicomotora, excitación. Ocasionales: labilidad del estado de ánimo, depresión (en casos raros con posible autoagresión, manifestada como ideas, pensamientos o intentos suicidas) (ver sección «Precauciones de uso»), alucinaciones, delirio. Raras: despersonalización, reacciones psicóticas (con posible autoagresión, manifestada como ideas, pensamientos o intentos suicidas) (ver sección «Precauciones de uso»).

Sistema nervioso. Frecuentes: cefalea, mareo. Poco frecuentes: parestesia, disestesia, alteraciones del gusto (incluyendo ageusia en casos raros), confusión y desorientación, trastornos del sueño (principalmente insomnio), temblor, vértigo, somnolencia. Ocasionales: hipestesia, alteraciones del olfato (incluyendo pérdida del olfato), sueños patológicos, alteraciones de la coordinación (incluyendo trastorno de la marcha debido a mareo o vértigo), convulsiones (incluyendo «grand mal») (ver sección «Precauciones de uso»), alteraciones de la atención, trastornos del habla, amnesia, neuropatía periférica y polineuropatía. Raras: hiperestesia.

Órganos de la vista. Poco frecuentes: alteraciones visuales, incluyendo diplopía y visión borrosa (especialmente durante reacciones del SNC) (ver sección «Precauciones de uso»). Ocasionales: fotofobia. Raras: pérdida transitoria de la visión (especialmente durante reacciones del SNC) (ver secciones «Precauciones de uso», «Capacidad para conducir y usar máquinas»), uveítis y transiluminación aguda bilateral de la pupila (ver sección «Precauciones de uso»).

Órganos del oído y del aparato vestibular. Ocasionales: acúfenos, alteraciones auditivas incluyendo sordera (generalmente reversible).

Corazón.** Frecuentes: prolongación del intervalo QT en pacientes con hipocaliemia (ver secciones «Contraindicaciones», «Precauciones de uso»). Poco frecuentes: prolongación del intervalo QT (ver sección «Precauciones de uso»), palpitaciones, taquicardia, fibrilación auricular, angina de pecho. Ocasionales: taquiarritmias ventriculares, síncope (por ejemplo, pérdida aguda y breve de la conciencia). Raras: arritmias no específicas, taquicardia ventricular tipo «torsade de pointes» (ver sección «Precauciones de uso»), paro cardíaco (ver sección «Precauciones de uso»).

Vasos sanguíneos.** Poco frecuentes: vasodilatación. Ocasionales: hipertensión arterial, hipotensión. Raras: vasculitis.

Sistema respiratorio, del tórax y órganos mediastínicos. Poco frecuentes: disnea (incluyendo estado asmático).

Tracto gastrointestinal. Frecuentes: náuseas, vómitos, dolor gastrointestinal y abdominal, diarrea. Poco frecuentes: disminución del apetito y reducción de la ingesta alimentaria, estreñimiento, dispepsia, flatulencia, gastritis, aumento del nivel de amilasa. Ocasionales: disfagia, estomatitis, colitis asociada al uso de antibióticos (incluyendo colitis pseudomembranosa, que en casos raros puede asociarse con complicaciones amenazantes para la vida) (ver sección «Precauciones de uso»).

Alteraciones hepatobiliares. Frecuentes: aumento de los niveles de transaminasas. Poco frecuentes: alteraciones de la función hepática (incluyendo aumento de los niveles de LDH [lactato deshidrogenasa]), aumento de bilirrubina, GGT (gammaglutamil transferasa), fosfatasa alcalina en sangre. Ocasionales: ictericia, hepatitis (principalmente colestásica). Raras: hepatitis fulminante que puede conducir a insuficiencia hepática potencialmente mortal (ver sección «Precauciones de uso»).

Piel y tejido subcutáneo. Poco frecuentes: prurito, erupción cutánea, urticaria, sequedad de la piel. Raras: reacciones cutáneas bullosas, como el síndrome de Stevens-Johnson o necrólisis epidérmica tóxica (potencialmente mortales) (ver sección «Precauciones de uso»). Frecuencia desconocida: pustulosis exantemática generalizada aguda, reacción medicamentosa con eosinofilia y síntomas sistémicos (DRESS), dermatitis medicamentosa fija, reacciones de fotosensibilización (ver sección «Precauciones de uso»).

Sistema musculoesquelético y tejido conjuntivo. Poco frecuentes: artralgia, mialgia. Ocasionales: tendinitis (ver sección «Precauciones de uso»), aumento del tono muscular, calambres musculares, debilidad muscular. Raras: rotura del tendón (ver sección «Precauciones de uso»), artritis, aumento de la rigidez muscular como síntoma de «myasthenia gravis» (ver sección «Precauciones de uso»). Frecuencia desconocida: rabdomiólisis.

Riñón y tracto urinario. Poco frecuentes: deshidratación. Ocasionales: alteraciones de la función renal (incluyendo aumento de la urea sanguínea y creatinina), insuficiencia renal (ver sección «Precauciones de uso»).

Trastornos generales y en el sitio de administración. Frecuentes: reacciones en el sitio de inyección e infusión. Poco frecuentes: malestar general (principalmente astenia o fatiga), dolor (incluyendo dolor de espalda, tórax, pelvis y extremidades), sudoración excesiva, flebitis (tromboflebitis) en el sitio de infusión. Ocasionales: edema.

La frecuencia de los siguientes efectos es mayor cuando se utiliza la vía intravenosa seguida o no de terapia oral.

Frecuentes: aumento del nivel de gammaglutamiltransferasa. Poco frecuentes: taquiarritmia ventricular, hipotensión, edema, colitis asociada al uso de antibióticos (incluyendo colitis pseudomembranosa, en casos raros asociada con complicaciones amenazantes para la vida, ver sección «Precauciones de uso»), convulsiones (incluyendo crisis tipo «grand mal») (ver sección «Precauciones de uso»), alucinaciones, alteraciones de la función renal (incluyendo aumento de la urea sanguínea y creatinina), insuficiencia renal (ver sección «Precauciones de uso»).

En casos raros, tras el tratamiento con otros fluorquinolonas, se han notificado efectos adversos que probablemente también podrían ocurrir durante el tratamiento con moxifloxacino: aumento de la presión intracraneal (incluyendo hipertensión intracraneal idiopática), hipernatremia, hipercalcemia, anemia hemolítica.

*En casos muy raros, en pacientes que recibieron quinolonas y fluorquinolonas, independientemente de la edad y de los factores de riesgo existentes, se han observado reacciones adversas graves, prolongadas (durante meses o años), discapacitantes y potencialmente irreversibles, que afectan a distintos sistemas orgánicos y órganos sensoriales, y a veces a varios simultáneamente (incluyendo reacciones como tendinitis, rotura del tendón, artralgia, dolor en las extremidades, alteraciones de la marcha, parestesias y neuralgias relacionadas con neuropatía, fatiga, síntomas psiquiátricos (incluyendo trastornos del sueño, ansiedad, ataques de pánico, depresión e ideas suicidas), alteraciones de la memoria y concentración, alteraciones auditivas, visuales, del gusto y del olfato).

**En pacientes que recibieron fluorquinolonas, se han observado casos de aneurisma o disección de la aorta, a veces complicados con rotura (incluyendo casos fatales), así como regurgitación/insuficiencia de cualquiera de las válvulas cardíacas (ver sección «Precauciones de uso»).

Notificación de reacciones adversas sospechadas. La notificación de reacciones adversas tras la autorización del medicamento es importante. Permite realizar el seguimiento continuo de la relación beneficio-riesgo del medicamento. Los profesionales médicos y farmacéuticos, así como los pacientes o sus representantes legales, deben informar sobre todos los casos sospechosos de reacciones adversas y de falta de eficacia del medicamento a través del Sistema de Información Automatizado de Farmacovigilancia en el enlace: https://aisf.dec.gov.ua.

Período de validez. 5 años.

Condiciones de conservación. Conservar en el envase original a una temperatura no superior a 25 °C, en un lugar fuera del alcance de los niños. No refrigerar. No congelar.

Incompatibilidades. No se debe administrar la solución para perfusión de moxifloxacino simultáneamente con otras soluciones incompatibles, entre las que se incluyen: solución de cloruro de sodio al 10 %; solución de cloruro de sodio al 20 %; solución de bicarbonato de sodio al 4,2 %; solución de bicarbonato de sodio al 8,4 %.

Este medicamento no debe mezclarse con otros fármacos, excepto con aquellos indicados en la sección «Precauciones especiales de seguridad».

Envase. 250 ml en frasco, 1 frasco por caja.

Categoría de dispensación. Bajo receta médica.

Fabricante. Sociedad Anónima Privada «Infuzia».

Dirección del fabricante y lugar de actividad.
Ucrania, 23219, región de Vinnytsia, distrito de Vinnytsia, aldea Vinnytski Khutory, carretera Nemiryvske, 84A.

Titular del registro. Sociedad Anónima Privada «Infuzia».

Dirección del titular del registro. Ucrania, 04073, Kiev, avenida Moskovska, 21-A.