Isoniazida

Ucrania
Nombre comercial Isoniazida
Forma farmacéutica comprimidos
Principio activo / Dosificación
isoniazida · 100 mg
Tipo de receta con receta
Código ATC
Número de registro UA/3624/01/01
Isoniazida comprimidos

INSTRUCCIONES PARA USO MÉDICO DEL MEDICAMENTO ISONIAZIDA (ISONIAZID)

Composición:

Principio activo: isoniazida;

1 tableta contiene isoniazida (en cálculo sobre sustancia seca) 100 mg o 200 mg;

Sustancias auxiliares: povidona, almidón de maíz, crospovidona, estearato de calcio.

Forma farmacéutica. Tabletas.

Propiedades físico-químicas principales:

Tabletas de 100 mg: tabletas de forma redonda, de color blanco o casi blanco, con superficie biconvexa;

Tabletas de 200 mg: tabletas de forma redonda, de color blanco o casi blanco, con superficie plana, bordes biselados (con chaflán) y una ranura.

Grupo farmacoterapéutico. Agentes antituberculosos. Código ATC J04A C01.

Propiedades farmacológicas

Farmacodinamia.

La isoniacida tiene una alta actividad bacteriostática frente a las micobacterias tuberculosas en fase de multiplicación activa, siendo menos eficaz contra las bacterias en estado de reposo. Su mecanismo de acción se relaciona con la inhibición de la síntesis de ácidos micólicos de cadena larga, que son componentes de la pared celular de las micobacterias. El fármaco detiene el crecimiento de las micobacterias en el organismo humano a una concentración de 0,03 mcg/ml. No ejerce un efecto quimioterapéutico significativo sobre otros agentes infecciosos comunes.

Farmacocinética.

Se absorbe bien desde el tracto gastrointestinal, penetrando fácilmente a través de la barrera hematoencefálica y distribuyéndose en diversos tejidos y fluidos corporales. Tras la administración oral, la concentración máxima en sangre se alcanza entre 1 y 4 horas. La concentración tuberculostática en sangre tras una dosis única se mantiene entre 6 y 24 horas.

Se elimina principalmente por los riñones. En función de la cantidad de isoniacida activa excretada en la orina con relación a la dosis administrada, los pacientes se clasifican en "inactivadores lentos" y "inactivadores rápidos". A la primera categoría pertenecen los pacientes que excretan hasta un 10 % de isoniacida por orina al día, y a la segunda, más del 10 % al día.

El periodo de semieliminación de la isoniacida en plasma es de 0,5 a 1,6 horas en los acetiladores rápidos, de 2 a 4 horas en los lentos, de 2 a 5 horas en caso de insuficiencia renal, y de 5 a 7 horas en insuficiencia renal grave.

Características clínicas.

Indicaciones.

  • En combinación con otros 3-4 medicamentos antituberculosos: para el tratamiento de la tuberculosis activa de todas las formas y localizaciones;
  • como monoterapia: para el tratamiento de la infección tuberculosa latente y para la prevención de la tuberculosis en personas que han estado o están en contacto cercano con pacientes con tuberculosis.

Contraindicaciones.

  • Hipersensibilidad al isoniacida o a otros componentes del medicamento;
  • epilepsia, predisposición a convulsiones;
  • psicosis graves (incluido antecedente);
  • poliomielitis (incluido antecedente previo);
  • hepatitis tóxica en la historia clínica debido al uso de derivados de la hidrazina del ácido isonicotínico (fivazid);
  • insuficiencia hepática y/o renal aguda;
  • aterosclerosis marcada;
  • en dosis superiores a 10 mg/kg de peso corporal en casos de insuficiencia cardiorrespiratoria grado III, hipertensión arterial estadios II-III, enfermedad isquémica del corazón, enfermedades del sistema nervioso, insuficiencia renal crónica, hepatitis en fase de exacerbación, cirrosis hepática, asma bronquial, psoriasis, eccema en fase de exacerbación, hipotiroidismo, mixedema.

Interacción con otros medicamentos y otros tipos de interacciones.

Al administrar isoniacida a pacientes con inactivación lenta del fármaco que también reciben ácido paraminobenzoico, la concentración tisular del medicamento puede aumentar, incrementando así el riesgo de efectos adversos.

Para potenciar la eficacia, la isoniacida debe administrarse en combinación con otros medicamentos antituberculosos (por ejemplo, rifampicina, etambutol, pirazinamida), y en caso de infección mixta, simultáneamente con antibióticos de amplio espectro: fluorquinolonas (por ejemplo, ofloxacino, ciprofloxacino), sulfonamidas (por ejemplo, co-trimoxazol), macrólidos (por ejemplo, claritromicina, azitromicina, roxitromicina).

La isoniacida ralentiza el metabolismo hepático de ciertos medicamentos, lo que puede provocar un aumento de su toxicidad. Entre estos medicamentos se incluyen: carbamazepina, primidona, fenitoína, diazepam, triazolam, clorzoxazona, disulfiram.

Medicamentos potencialmente hepatotóxicos y neurotóxicos (incluido etanol, rifampicina, paracetamol): aumenta la probabilidad de desarrollar hepatitis tóxica y neuropatía (con paracetamol, aumenta el riesgo de efecto hepatotóxico).

La administración prolongada de isoniacida puede reducir el aclaramiento plasmático y prolongar la acción del alfentanilo.

La administración simultánea de isoniacida:

con levodopa: disminución de su efecto terapéutico;

con rifampicina: aumento del riesgo de daño hepático;

con glucocorticoides: aumento del metabolismo y eliminación de la isoniacida;

con itraconazol: posible reducción significativa de su concentración en suero sanguíneo y ausencia de efecto terapéutico. No se recomienda su uso combinado;

con ketoconazol: posible disminución del nivel de ketoconazol en suero sanguíneo; se debe controlar la concentración del fármaco en sangre y, si es necesario, aumentar la dosis;

con acetaminofén: aumenta la toxicidad de este último debido a la generación y acumulación de metabolitos tóxicos en el hígado, lo que puede provocar reacciones adversas graves;

con teofilina: aumenta la concentración de teofilina en plasma; es necesario controlar el nivel de teofilina en sangre y ajustar las dosis del fármaco en consecuencia;

con valproato: aumenta la concentración de valproato en plasma; se deben ajustar las dosis de valproato;

con estavudina: mayor riesgo de neuropatía sensitiva distal;

con cicloserina: mayor riesgo de efectos tóxicos sobre el sistema nervioso central (SNC);

con etosuximida: inhibición del metabolismo de etosuximida (aumento de la concentración en plasma y riesgo de toxicidad);

con isoflurano: mayor riesgo de hepatotoxicidad;

con zalcitabina: en pacientes infectados por VIH, el aclaramiento de isoniacida se duplica, por lo que es necesario controlar las concentraciones de isoniacida y zalcitabina para garantizar la eficacia del tratamiento;

con vitamina B6 y ácido glutámico: disminuye la probabilidad de efectos adversos de la isoniacida;

con difenhidramina: se potencian las propiedades antiarrítmicas de la difenhidramina;

con antiácidos: disminución de la absorción de isoniacida (el intervalo entre su administración debe ser de al menos 1 hora);

con anticoagulantes indirectos, inhibidores de la monoaminooxidasa (MAO): la isoniacida potencia los efectos de estos medicamentos (incluyendo los tóxicos);

con fenobarbital: posible aumento de la hepatotoxicidad;

con clorpromazina: posible deterioro del metabolismo de la isoniacida. Se debe controlar al paciente por posibles efectos tóxicos de la isoniacida;

con haloperidol: posible aumento del nivel plasmático de haloperidol. Es necesario ajustar la dosis de haloperidol;

con anticoagulantes (derivados de cumarina o indandiona, por ejemplo, warfarina): posible inhibición del metabolismo enzimático de los anticoagulantes, lo que provoca un aumento de su concentración en plasma y un mayor riesgo de hemorragias. Se debe controlar cuidadosamente el tiempo de protrombina;

con enflurano: la isoniacida puede aumentar la formación de fluoruros inorgánicos potencialmente nefrotóxicos, metabolitos del enflurano;

con procainamida: aumenta la concentración plasmática de isoniacida. Es necesario monitorear al paciente por posibles efectos tóxicos de la isoniacida;

con corticosteroides (por ejemplo, prednisolona): es necesario ajustar la dosis de isoniacida;

con hidróxido de aluminio: se altera la absorción de isoniacida. Durante el tratamiento con isoniacida, deben usarse medicamentos antiácidos o que reducen la acidez que no contengan hidróxido de aluminio.

El metabolismo de la isoniacida y su metabolito acetilisoniacida no se modifica con el consumo de alcohol, aunque puede aumentar en alcohólicos crónicos.

También puede haber interacción entre la isoniacida y alimentos que contienen histamina y tiramina (queso curado, vino tinto, atún, peces tropicales): pueden desarrollarse reacciones adversas como cefalea, sudoración, palpitaciones, sofocos, hipotensión arterial.

Características de aplicación.

Debido a que el tratamiento monoterápico con isoniazida puede provocar cepas resistentes de micobacterias, debe administrarse siempre en combinación con otros medicamentos antituberculosos. Es necesario ajustar adecuadamente la dosis según la capacidad del paciente para inactivar la isoniazida. Antes de iniciar el tratamiento con isoniazida, es recomendable determinar la velocidad de inactivación mediante la medición de las sustancias activas en sangre y orina. A los pacientes con inactivación rápida se les debe administrar isoniazida en dosis más altas. Para reducir los efectos adversos, se recomienda administrar simultáneamente clorhidrato de piridoxina (por vía oral o intramuscular), ácido glutámico, cloruro de tiamina o bromuro de tiamina (por vía intramuscular) o la sal sódica de ATP.

En caso de infección mixta, junto con isoniazida se deben administrar antibióticos de amplio espectro, fluorquinolonas y sulfonamidas.

Durante el tratamiento es necesario el control médico y la realización regular de exámenes oftalmológicos. Durante el primer mes, los exámenes deben realizarse al menos dos veces por semana, y posteriormente una vez al mes.

En todos los pacientes debe controlarse la función hepática durante el tratamiento.

Los pacientes con alteraciones de la función hepática deben seguir medidas preventivas especiales. Cualquier deterioro de la función hepática en estos pacientes constituye una indicación para suspender el tratamiento. Si el nivel de AST en suero aumenta más de tres veces el valor normal o si se eleva el nivel de bilirrubina, debe suspenderse inmediatamente la administración del medicamento.

El tratamiento debe interrumpirse inmediatamente ante la aparición de los primeros síntomas de hepatitis (malestar general, fatiga, náuseas, pérdida de apetito).

Debe tenerse precaución al prescribir isoniazida a pacientes con diabetes mellitus, alcoholismo crónico, alteraciones graves de la función hepática o renal, o a aquellos que toman otros medicamentos potencialmente hepatotóxicos.

El riesgo de hepatotoxicidad inducida por isoniazida aumenta en pacientes mayores de 35 años, especialmente en mujeres, en individuos con inactivación lenta del fármaco, en personas infectadas por VIH, en pacientes con desnutrición y en aquellos con neuropatía.

No debe administrarse isoniazida a personas con reacciones adversas graves a medicamentos, incluyendo enfermedades hepáticas inducidas por fármacos.

En pacientes con diabetes mellitus puede presentarse un resultado falso positivo en las pruebas de glucosuria.

A los pacientes con riesgo de desarrollar neuropatía o deficiencia de piridoxina (diabéticos, alcohólicos crónicos, pacientes con hipotrofia, con etapa terminal de insuficiencia renal, embarazadas y personas infectadas por VIH) debe administrarse piridoxina.

La isoniazida no debe tomarse junto con las comidas. Los estudios han demostrado que la biodisponibilidad de la isoniazida se reduce significativamente cuando se administra con alimentos.

Durante el tratamiento debe evitarse el consumo de bebidas alcohólicas.

Uso durante el embarazo o la lactancia.

El uso de isoniazida durante el embarazo es posible, considerando la relación beneficio-riesgo, en dosis de hasta 10 mg/kg de peso corporal por día. En este caso, debe tenerse en cuenta que la isoniazida atraviesa la placenta y puede provocar mielomeningocele, hipospadia, hemorragias (debido a hipovitaminosis K) y retraso en el desarrollo psicomotor del feto.

La isoniazida pasa a la leche materna; por lo tanto, dada la posibilidad de desarrollar hepatitis y neuritis periféricas en el lactante, debe evaluarse la conveniencia de suspender la lactancia o interrumpir el tratamiento con el medicamento.

Capacidad para afectar la velocidad de reacción al conducir vehículos de motor o manejar otras máquinas.

Debe considerarse la posibilidad de que ocurran efectos adversos sobre el sistema nervioso que puedan afectar la capacidad de concentración y la velocidad de reacción al conducir vehículos de motor u operar maquinaria.

Vía de administración y dosis.

La dosis diaria y el tratamiento de curso deben establecerse individualmente, dependiendo del curso y la forma de la enfermedad, el grado de inactivación de la isoniazida, la eficacia del tratamiento y la tolerancia al medicamento. La isoniazida debe administrarse por vía oral antes de las comidas o 30-40 minutos después de haber comido.

Para adultos y niños a partir de 4 años de edad, la dosis diaria recomendada es de 5 mg/kg de peso corporal, una vez al día en caso de administración diaria, o 10 mg/kg de peso corporal en caso de administración intermitente (3 veces por semana). La dosis diaria máxima es de 600 mg para adultos y de 500 mg para niños.

El tratamiento de la tuberculosis activa dura entre 6 y 8 meses; con fines profilácticos, el tratamiento debe durar de 2 a 3 meses.

Niños.

Esta forma farmacéutica de isoniazida está indicada para niños a partir de 4 años de edad.

Sobredosis.

Síntomas: tras la sobredosis, entre 30 minutos y 3 horas después de la ingestión del medicamento, pueden aparecer: alteraciones en la función del tracto gastrointestinal (incluyendo el hígado), como náuseas, vómitos y anorexia; manifestaciones neurotóxicas como mareo, fiebre, dolor de cabeza, convulsiones, alteraciones visuales y auditivas, letargo, desorientación, hiperreflexia, habla ininteligible, estupor y alucinaciones visuales. Con el tiempo, puede desarrollarse síndrome de dificultad respiratoria (distress respiratorio), hasta llegar al coma. En los análisis de laboratorio son típicos: presencia de acetona en la orina, acidosis metabólica grave, hiperglucemia y glucosuria.

Tratamiento: provocar el vómito, lavado gástrico mediante sonda y administración de carbón activado dentro de las 2-3 horas posteriores a la ingestión. Posteriormente, se debe aplicar un tratamiento de soporte: administración intravenosa de piridoxina, repitiendo la dosis cada 5-30 minutos si es necesario. La hemodiálisis elimina eficazmente la isoniazida de la sangre (hasta un 73 % de la isoniazida durante una sesión de cinco horas). En caso de convulsiones, se debe administrar diazepam, solución de sulfato de magnesio y vitamina B6. En caso de alteración de la función hepática, se deben administrar metionina, lipamida, ATP y vitamina B12.

El tratamiento posterior debe incluir especial atención al monitoreo y soporte de la ventilación pulmonar, así como la corrección de la acidosis metabólica con bicarbonato de sodio. También son eficaces el diurético forzado y la diálisis peritoneal. No existe antídoto específico.

Reacciones adversas.

En pacientes con inactivación lenta de la isoniazida, aumenta significativamente el riesgo de manifestaciones tóxicas del medicamento.

Sistema digestivo: náuseas, vómitos, sequedad de boca, molestias abdominales, anorexia, estreñimiento, meteorismo, pancreatitis aguda.

Sistema inmunitario: reacciones alérgicas, incluyendo reacciones de hipersensibilidad tales como fiebre medicamentosa, erupciones cutáneas (dermatitis maculopapular, sarpullido morbiliforme, púrpura o dermatitis exfoliativa), prurito cutáneo, neumonitis intersticial, linfadenopatía y vasculitis; posible empeoramiento de los síntomas del lupus eritematoso sistémico o aparición de un síndrome tipo lupus. Piel y tejido celular subcutáneo: eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica.

Sistema nervioso: cefalea, mareo, irritabilidad, nerviosismo, alteraciones del sueño, insomnio, parestesias, neuropatía periférica/neuritis, alteraciones de la sensibilidad.

Alteraciones psíquicas: reacciones psicóticas (psicosis tóxicas), desde leves cambios de personalidad hasta trastornos mentales significativos, que generalmente desaparecían al suspender el medicamento; aumento de la frecuencia de crisis en pacientes con epilepsia, fasciculaciones musculares y convulsiones, hiperreflexia, encefalopatía tóxica, alteraciones de la memoria, confusión mental, desorientación, alucinaciones.

Órganos de los sentidos: neuritis óptica, atrofia del nervio óptico, acúfenos y pérdida auditiva en pacientes con insuficiencia renal en fase terminal.

Sistema respiratorio, órganos torácicos y mediastino: neumonitis (alérgica).

Sistema cardiovascular: hipertensión arterial, palpitaciones, dolor precordial y retroesternal, agravamiento de la isquemia miocárdica en personas de edad avanzada.

Riñones y sistema urinario: dificultad para orinar, retención urinaria; nefrotoxicidad, incluyendo nefritis intersticial.

Sistema hepatobiliar: daño hepático, aumento de los niveles séricos de transaminasas (ALT, AST), ictericia, hepatitis, hepatitis asociada a isoniazida (especialmente en personas con enfermedades hepáticas crónicas o en aquellas que abusan del alcohol), insuficiencia hepática fulminante que puede conducir a la aparición de necrosis hepática (especialmente en pacientes mayores de 35 años), bilirrubinemia, bilirrubinuria.

Sistema endocrino y trastornos metabólicos: déficit de piridoxina, que afecta la conversión del triptófano en ácido nicotínico, pelagra, síndrome de Cushing, hiperglucemia, acidosis metabólica.

Sistema reproductivo y glándulas mamarias: ginecomastia en hombres, menorragia en mujeres.

Sangre y sistema linfático: anemias hemolítica y aplásica, anemia sideroblástica, trombocitopenia, agranulocitosis, eosinofilia, leucopenia, neutropenia.

Aparato locomotor: síndrome tipo artritis reumatoide, fasciculaciones musculares.

Otros: malestar general, debilidad; "síndrome de retirada", que incluye cefalea, insomnio, irritabilidad, nerviosismo, edema de la mucosa bronquial.

Generalmente, los efectos adversos desaparecen al reducir la dosis o al hacer una interrupción temporal del tratamiento.

Notificación de reacciones adversas sospechosas.

La notificación de reacciones adversas sospechosas tras la autorización del medicamento es un procedimiento importante. Permite continuar con el seguimiento del balance beneficio-riesgo del medicamento. Los profesionales sanitarios deben informar sobre cualquier reacción adversa sospechosa a través del sistema nacional de farmacovigilancia.

Período de validez. 6 años.

Condiciones de conservación. En el envase original, a una temperatura no superior a 25 °C.

Mantener fuera del alcance de los niños.

Envase. 10 comprimidos por blíster, 5 blísters por caja.

Categoría de dispensación. Bajo receta médica.

Fabricante. Sociedad Anónima Pública «Centro Científico-Productivo “Fábrica Químico-Farmacéutica de Borshchagov”».

Domicilio del fabricante y dirección del lugar de actividad.

Ucrania, 03134, Kiev, calle Mira, 17.