Indopres
Ucrania
Contenido
INSTRUCCIONES PARA USO MÉDICO DEL MEDICAMENTO INDOPRES (Indopres)
Composición:
Principio activo: indapamida;
1 tableta contiene 2,5 mg de indapamida, en cálculo sobre sustancia anhidra al 100 %;
Excipientes: lactosa monohidrato, laurilsulfato sódico, estearato de calcio; recubrimiento filmógeno: hidroxipropilcelulosa, lactosa monohidrato, dióxido de titanio (E 171), polietilenglicol 3000, triacetina.
Forma farmacéutica. Tabletas recubiertas con película.
Propiedades físico-químicas principales: tabletas recubiertas con película, de color blanco, con superficie biconvexa. En corte transversal se observan dos capas de distinta estructura.
Grupo farmacoterapéutico.
Medios que actúan sobre el sistema cardiovascular. Diuréticos no tiazídicos con actividad moderadamente pronunciada. Sulfonamidas simples. Indapamida. Código ATC C03BA11.
Propiedades farmacológicas.
Farmacodinamia.
La indapamida es un diurético sulfonamídico farmacológicamente relacionado con los diuréticos tiazídicos. La indapamida inhibe la reabsorción de sodio en el segmento cortical del riñón. Esto aumenta la excreción urinaria de sodio y cloruro y, en menor medida, la excreción de potasio y magnesio, aumentando así el diuresis.
El efecto antihipertensivo de la indapamida se manifiesta a dosis en las que el efecto diurético es mínimo. Además, su acción antihipertensiva persiste incluso en pacientes con hipertensión arterial sometidos a hemodiálisis.
La indapamida actúa a nivel vascular mediante:
- la reducción de la contractilidad del músculo liso vascular, relacionada con alteraciones en el intercambio transmembrana de iones (principalmente calcio);
- la estimulación de la síntesis de prostaglandina PGE2 y prostaciclina PGI2 (vasodilatador e inhibidor de la agregación plaquetaria).
La indapamida reduce la hipertrofia del ventrículo izquierdo.
Como se ha demostrado en estudios de duración variable (corta, media y larga) con participación de pacientes con hipertensión arterial, la indapamida no afecta:
- al metabolismo de lípidos (triglicéridos, colesterol de lipoproteínas de baja densidad y colesterol de lipoproteínas de alta densidad);
- al metabolismo de carbohidratos, incluso en pacientes con diabetes mellitus e hipertensión arterial.
Al superar la dosis recomendada, el efecto terapéutico de los diuréticos tiazídicos y similares a tiazidas no aumenta, mientras que el riesgo de efectos adversos crece. Si el tratamiento no es suficientemente eficaz, no se recomienda aumentar la dosis.
Farmacocinética.
Absorción
La biodisponibilidad de la indapamida es alta – 93 %.
La concentración máxima en plasma (Tmax) tras la administración de una dosis de 2,5 mg se alcanza aproximadamente entre 1 y 2 horas.
Distribución
La unión a las proteínas plasmáticas es superior al 75 %.
El período de semivida de eliminación oscila entre 14 y 24 horas (en promedio 18 horas).
Con la administración regular de indapamida, se incrementa el nivel de concentración plasmática estable (nivel de meseta) en comparación con la concentración plasmática tras una dosis única. Este nivel de concentración en plasma permanece estable durante un largo período sin acumulación.
Eliminación
El aclaramiento renal representa entre el 60 % y el 80 % del aclaramiento total.
La indapamida se elimina principalmente en forma de metabolitos; la fracción del fármaco excretada por los riñones sin cambios es del 5 %.
Pacientes con insuficiencia renal: los parámetros farmacocinéticos no se modifican.
Características clínicas.
Indicaciones.
Hipertensión esencial.
Contraindicaciones.
- Hipersensibilidad al indapamida, a cualquier componente del medicamento, a otros sulfonamidas o sus derivados;
- encefalopatía hepática, alteraciones graves de la función hepática;
- insuficiencia renal grave;
- hipokalemia.
Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción.
El medicamento puede utilizarse tanto en monoterapia como en combinación con otros fármacos antihipertensivos.
Combinaciones no recomendadas.
Litio: aumento de los niveles plasmáticos de litio (debido a la disminución de su excreción) y aparición de síntomas de sobredosis. Si es necesario administrar esta combinación, se debe controlar el nivel de litio en plasma y ajustar su dosis.
Combinaciones que requieren precaución.
Fármacos que pueden provocar «torsade de pointes»:
- Clase IA de antiarrítmicos (quinidina, hidroquinidina, disopiramida);
- clase III de antiarrítmicos (amiodarona, bretilio, sotalol, dofetilida, ibutilida);
- algunos antipsicóticos:
- fenotiazinas (clorpromacina, tiacemidina, levomepromazina, tiordazina, trifluperazina);
- benzamidas (amisulprida, sulpirida, sulpirida, tiaprida);
- butirofenonas (dronidol, haloperidol);
- pimozida, sertindol, zotepina;
- fármacos de otros grupos: astemizol, mizolastina, terfenadina, bepridilo, cisaprida, difemanil, atomoxetina, compuestos de arsénico, eritromicina para administración intravenosa, claritromicina, halofantrina, pentamidina, esparfloxacino, moxifloxacino, vinpocetina para administración intravenosa.
Aumenta el riesgo de arritmias ventriculares, especialmente «torsade de pointes» (la hipokalemia, al igual que la bradicardia y la prolongación del intervalo QT, son factores de riesgo). Es necesario corregir la hipokalemia antes de iniciar esta combinación. Se requiere monitoreo clínico del paciente, ECG (intervalo QT) y niveles de electrolitos en plasma.
Se deben utilizar fármacos que no provoquen arritmias tipo «torsade de pointes» en caso de hipokalemia.
Antiinflamatorios no esteroideos sistémicos, incluidos inhibidores selectivos de COX-2, y altas dosis de salicilatos (≥ 3 g/día): posible reducción del efecto antihipertensivo del indapamida. En pacientes deshidratados puede desarrollarse insuficiencia renal aguda (disminución de la filtración glomerular). Se debe controlar la función renal antes y durante el tratamiento, y corregir el desequilibrio hídrico.
Inhibidores de la ECA, antagonistas de los receptores de angiotensina-II: riesgo de hipotensión arterial súbita y/o insuficiencia renal aguda al iniciar el tratamiento con inhibidores de la ECA o antagonistas de los receptores de angiotensina-II en presencia de hiponatremia previa (especialmente en pacientes con estenosis de la arteria renal).
En hipertensión arterial, cuando el tratamiento previo con diuréticos haya provocado hiponatremia, se recomienda:
- suspender el uso de diuréticos tres días antes de iniciar el tratamiento con inhibidores de la ECA/antagonistas de los receptores de angiotensina-II (posteriormente, si es necesario, reanudar su administración);
- o bien iniciar con dosis bajas de inhibidores de la ECA/antagonistas de los receptores de angiotensina-II, aumentando progresivamente la dosis.
En insuficiencia cardíaca congestiva, el tratamiento debe iniciarse con dosis muy bajas de inhibidores de la ECA/antagonistas de los receptores de angiotensina-II, manteniendo una dosis reducida del diurético potásico concomitante.
En todos los casos, es obligatorio monitorear la función renal (nivel de creatinina plasmática) durante las primeras semanas de tratamiento con inhibidores de la ECA/antagonistas de los receptores de angiotensina-II.
Alfa-bloqueantes: potenciación del efecto antihipertensivo; mayor riesgo de hipotensión de la primera dosis con alfa-bloqueantes postsinápticos como la prazosina.
Diuréticos que pueden provocar hipokalemia (por ejemplo, bumetanida, furosemida, piretanida, tiazidas, xipamida, acetazolamida): mayor riesgo de hipokalemia. Se debe controlar cuidadosamente el nivel sérico de potasio y corregirlo si es necesario.
Otros fármacos que pueden provocar hipokalemia (anfotericina B (intravenosa), altas dosis de beta2-simpatomiméticos, glucocorticoides y mineralcorticoides sistémicos, tetracosactido, teofilina, laxantes estimulantes de la peristalsis, reboxetina): aumenta el riesgo de hipokalemia (efecto aditivo). Se debe controlar el nivel de potasio en plasma, especialmente importante si se está tratando con digitálicos, y corregirlo si es necesario. Se recomienda el uso de laxantes que no estimulen la peristalsis intestinal.
Baclofeno: aumenta el efecto antihipertensivo. Se debe realizar una rehidratación del paciente y controlar la función renal al inicio del tratamiento.
Glucósidos digitálicos (digitales): existe riesgo de potenciación de la toxicidad de los digitálicos (debido a la posible hipokalemia e hipomagnesemia inducidas por el diurético). Se debe realizar monitoreo de los niveles de potasio y magnesio en plasma, controlar el ECG y, si es necesario, revisar el tratamiento.
Flecaína: la hipokalemia inducida por diuréticos potencia la cardiotoxicidad de la flecaína.
Lidocaína, mexiletina: la hipokalemia inducida por diuréticos antagoniza los efectos de la lidocaína y la mexiletina.
Combinaciones que requieren atención.
Diuréticos ahorradores de potasio (amilorida, espironolactona, triamtereno): aunque esta combinación puede ser útil en algunos pacientes, existe riesgo de hipokalemia (especialmente en pacientes con diabetes mellitus o insuficiencia renal) o hiperkalemia. Se debe controlar el nivel de potasio en plasma, el ECG y, si es necesario, revisar el tratamiento.
Metformina: aumenta el riesgo de acidosis láctica inducida por metformina debido al desarrollo de insuficiencia renal funcional asociada con diuréticos, especialmente con diuréticos de asa. No se debe utilizar metformina si el nivel de creatinina plasmática es superior a 15 mg/l (135 mmol/l) en hombres y 12 mg/l (110 mmol/l) en mujeres.
Agentes de contraste yodados: en caso de deshidratación provocada por el uso de diuréticos, aumenta el riesgo de insuficiencia renal aguda, especialmente con dosis altas de agentes de contraste yodados. Se debe realizar una rehidratación antes de su administración.
Sales de calcio, vitamina D, toremifeno: aumento del riesgo de hipercalcemia debido a la disminución de la eliminación urinaria de calcio.
Oxcarbazepina, carbamazepina: aumento del riesgo de hiponatremia al combinarse con indapamida.
Antidepresivos tipo imipramina, neurolépticos, ansiolíticos e hipnóticos, inhibidores de la MAO, alprostadil, aldesleucina, levodopa, anestésicos generales: potenciación del efecto antihipertensivo del indapamida y aumento del riesgo de hipotensión ortostática.
Otros fármacos antihipertensivos (incluidos betabloqueadores, bloqueadores de canales de calcio, nitratos, vasodilatadores, metildopa, moxonidina, clonidina): potenciación del efecto antihipertensivo y mayor riesgo de hipotensión ortostática (efecto aditivo).
Ciclosporinas, tacrolimus: riesgo de aumento del nivel plasmático de creatinina sin cambios en los niveles circulantes de ciclosporina, incluso en ausencia de déficit hidrosalino.
Corticosteroides, tetracosactido (de acción sistémica): disminución del efecto antihipertensivo del indapamida debido a la retención de agua y iones de sodio provocada por los glucocorticoides.
Estrogénicos: posible disminución del efecto antihipertensivo del medicamento debido a la retención de líquidos.
Colestiramina, colestipol: disminución de la absorción de diuréticos. El intervalo entre la administración de indapamida y estos fármacos debe ser de al menos 2 horas.
Anticoagulantes indirectos (derivados de cumarina o indandiona): disminución del efecto debido al aumento de la concentración de factores de coagulación sanguínea provocado por la reducción del volumen sanguíneo circulante y el aumento de su producción hepática (puede requerirse ajuste de dosis).
Miorrelajantes no despolarizantes: potenciación del bloqueo de la transmisión neuromuscular.
Allopurinol: el tratamiento combinado con indapamida puede aumentar la frecuencia de reacciones de hipersensibilidad al allopurinol.
Da resultado positivo en el control antidopaje.
Características de uso.
Pacientes con alteración de la función hepática.
Los diuréticos tiazídicos y tiazidoparecidos pueden provocar el desarrollo de encefalopatía hepática, especialmente en caso de desequilibrio electrolítico. En este caso, o ante síntomas de empeoramiento de la insuficiencia renal, debe interrumpirse inmediatamente el tratamiento con el medicamento.
Fotosensibilización.
Se han notificado casos de reacciones de fotosensibilización con el uso de diuréticos tiazídicos y tiazidoparecidos. Si durante el tratamiento aparecen reacciones de fotosensibilización, se recomienda interrumpir inmediatamente la administración del medicamento. Si la necesidad de continuar con el tratamiento persiste, se recomienda proteger las zonas de piel expuestas frente a la luz solar directa y a la irradiación ultravioleta artificial.
Exudado coroideo, miopía aguda y glaucoma de ángulo cerrado secundario.
Los medicamentos que contienen sulfonamidas o derivados de las sulfonamidas, incluyendo el indapamida, pueden provocar una reacción idiosincrásica que conduce a la aparición de exudado coroideo con defecto del campo visual, miopía transitoria aguda y glaucoma de ángulo cerrado agudo. Los síntomas incluyen inicio agudo de disminución de la agudeza visual o dolor ocular, y generalmente aparecen en cuestión de horas o semanas tras iniciar el tratamiento.
El glaucoma de ángulo cerrado agudo no tratado puede provocar pérdida irreversible de la visión. La medida prioritaria en el tratamiento es la interrupción tan rápida como sea posible del uso de indapamida. Si la presión intraocular permanece sin control, debe considerarse la necesidad de tratamiento farmacológico urgente o cirugía. Los factores de riesgo para el desarrollo de glaucoma de ángulo cerrado agudo pueden incluir antecedentes de alergia a sulfonamidas o penicilinas.
Sustancias auxiliares.
El medicamento contiene lactosa, por lo que los pacientes con enfermedades hereditarias raras, como intolerancia a la galactosa, deficiencia de lactasa o malabsorción de glucosa-galactosa, no deben tomar este medicamento.
El medicamento contiene laurilsulfato sódico, lo cual debe tenerse en cuenta en pacientes que siguen una dieta con contenido controlado de sodio.
Equilibrio hídrico y electrolítico.
Sodio en sangre. Antes de iniciar el tratamiento con Indopres, debe determinarse el nivel de sodio en plasma, y posteriormente debe controlarse a intervalos regulares. El tratamiento con cualquier diurético puede provocar hiponatremia, a veces con consecuencias muy graves. La disminución del nivel de sodio en plasma puede ser inicialmente asintomática, por lo que el monitoreo regular es extremadamente importante, y debe realizarse con mayor frecuencia en pacientes de edad avanzada y en pacientes con cirrosis hepática.
La hiponatremia con hipovolemia puede ser causa de deshidratación e hipotensión ortostática. La pérdida concomitante de iones cloruro puede provocar alcalosis metabólica compensatoria secundaria: la frecuencia y grado de este efecto son bajos.
Se han notificado casos de hiponatremia grave combinada con hipopotasemia durante el tratamiento con las dosis recomendadas, más frecuentemente en mujeres de edad avanzada.
Potasio en sangre. La disminución del nivel plasmático de potasio con desarrollo de hipopotasemia (< 3,4 mmol/l) es el principal riesgo asociado al tratamiento con diuréticos tiazídicos y tiazidoparecidos. Debe evitarse la aparición de hipopotasemia, especialmente en pacientes con factores de riesgo (pacientes de edad avanzada, pacientes que toman múltiples medicamentos, pacientes con nutrición desequilibrada o insuficiente, pacientes con hiperaldosteronismo, pacientes con cirrosis hepática con edemas y ascitis, pacientes con cardiopatía isquémica o insuficiencia cardíaca). En tales casos, la hipopotasemia aumenta la cardiotoxicidad de los glucósidos cardíacos y el riesgo de arritmias. Las personas con intervalo QT prolongado (congénito o inducido por fármacos) también pertenecen al grupo de riesgo.
La hipopotasemia, al igual que la bradicardia, puede favorecer el desarrollo de arritmias graves, incluyendo taquicardia ventricular paroxística del tipo «torsade de pointes», a veces con resultado letal.
En todos los casos mencionados anteriormente, debe controlarse con mayor frecuencia el nivel de potasio en sangre. Las primeras determinaciones deben realizarse durante la primera semana de tratamiento. Si se detecta hipopotasemia, debe corregirse. La hipopotasemia asociada a una baja concentración de magnesio en suero puede ser refractaria al tratamiento si no se corrige simultáneamente el nivel de magnesio en suero.
Magnesio en sangre. Las tiazidas y diuréticos relacionados, incluyendo el indapamida, aumentan la excreción urinaria de magnesio, lo que puede provocar hipomagnesemia (ver secciones «Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción» y «Reacciones adversas»).
Calcio en sangre. Los diuréticos tiazídicos y tiazidoparecidos pueden reducir la excreción urinaria de calcio y, como consecuencia, provocar un ligero aumento transitorio de su nivel en plasma. Una hipercalcemia marcada puede ocurrir si existe hipoparatiroidismo previamente no diagnosticado. El indapamida puede reducir el nivel plasmático de la hormona paratiroidea. El tratamiento con indapamida debe interrumpirse antes de evaluar la función de las glándulas paratiroides.
Dado que durante el tratamiento con indapamida puede producirse un aumento del nivel de glucosa en sangre, el monitoreo de este parámetro es especialmente importante en pacientes con diabetes mellitus, particularmente si existe hipopotasemia.
Debido al posible aumento del nivel de ácido úrico en sangre durante el tratamiento, en pacientes con hiperuricemia puede aumentar la frecuencia de ataques de gota.
Función renal y diuréticos. Los diuréticos tiazídicos y tiazidoparecidos son plenamente eficaces solo con una función renal normal o mínimamente alterada (nivel de creatinina en plasma inferior a 25 mg/l (220 mmol/l) en adultos). Debe tenerse en cuenta que en pacientes de edad avanzada este valor depende de la edad, la masa corporal y el sexo.
La hipovolemia resultante de la pérdida de agua y sodio provocada por el diurético conduce a una disminución del filtrado glomerular, lo que puede provocar un aumento de los niveles de urea y creatinina en sangre. Esta insuficiencia renal funcional transitoria no tiene consecuencias en pacientes con función renal normal, pero puede agravar una insuficiencia renal ya existente. Debe usarse con precaución en pacientes con síndrome nefrótico.
Durante el tratamiento con indapamida, puede obtenerse un resultado positivo en los controles de dopaje en deportistas.
Uso durante el embarazo o la lactancia.
Embarazo.
No existen o son limitados los datos sobre el uso de indapamida en mujeres embarazadas (menos de 300 casos). La administración prolongada de diuréticos durante el tercer trimestre del embarazo puede reducir el volumen plasmático materno y el flujo sanguíneo uteroplacentario, lo que puede provocar isquemia fetoplacentaria con riesgo de retardo del crecimiento fetal.
Los estudios en animales no han mostrado efectos tóxicos directos o indirectos sobre la reproducción. Como medida de precaución, se recomienda evitar el uso de indapamida durante el embarazo.
Lactancia.
Los datos sobre la excreción de indapamida/metabolitos en la leche materna son insuficientes. Pueden desarrollarse hipersensibilidad a derivados de sulfonamidas e hipopotasemia. No puede descartarse el riesgo para recién nacidos/lactantes. El indapamida pertenece a los diuréticos tiazidoparecidos, cuyo uso durante la lactancia se ha asociado con disminución o incluso supresión de la lactancia. El indapamida está contraindicado durante la lactancia.
Fertilidad.
Los estudios de toxicidad reproductiva no mostraron efecto sobre la fertilidad de machos y hembras de ratas. No se espera efecto sobre la fertilidad humana.
Capacidad para conducir vehículos o manejar maquinaria.
El medicamento no altera las funciones psicomotoras, pero si aparecen reacciones adversas (ver sección «Reacciones adversas»), incluyendo síntomas relacionados con una brusca disminución de la presión arterial, especialmente al inicio del tratamiento o en combinación con otros antihipertensivos, puede afectar la capacidad de reacción al conducir vehículos o manejar maquinaria.
Vía de administración y dosis.
Vía oral. Indopres se debe administrar a una dosis de 2,5 mg (1 comprimido) una vez al día (por la mañana), antes de las comidas.
El efecto del medicamento se manifiesta progresivamente. Aumentar la dosis del fármaco no es recomendable, ya que en dosis más altas el efecto antihipertensivo no aumenta significativamente, pero sí se intensifica el efecto diurético. En caso de efecto insuficiente, se recomienda terapia combinada con otros medicamentos antihipertensivos. No se recomienda la terapia combinada con diuréticos que puedan provocar hipokalemia.
La duración del tratamiento se determina según la evolución de la enfermedad y la eficacia de la terapia.
No existen evidencias del desarrollo de hipertensión arterial rebote tras la interrupción del tratamiento con indapamida.
Insuficiencia renal. El uso del medicamento está contraindicado en pacientes con insuficiencia renal grave (clearance de creatinina < 30 ml/min). Los diuréticos tiazídicos y análogos de tiazidas son más eficaces cuando la función renal es normal o mínimamente alterada (ver secciones «Precauciones de uso» y «Contraindicaciones»).
Pacientes de edad avanzada. En pacientes de edad avanzada, el nivel plasmático de creatinina debe determinarse considerando la edad, el peso corporal y el sexo. En este grupo de edad, Indopres debe administrarse únicamente si la función renal es normal o mínimamente alterada (ver sección «Precauciones de uso»).
Alteración de la función hepática. El tratamiento con este medicamento está contraindicado en caso de alteración grave de la función hepática (ver secciones «Precauciones de uso» y «Contraindicaciones»).
Niños.
El medicamento no se recomienda para uso en niños debido a la insuficiencia de datos sobre la seguridad y eficacia del indapamida en este grupo de pacientes.
Sobredosis.
Indopres puede provocar un efecto tóxico leve cuando se administra en dosis superiores a 40 mg. Los síntomas de sobredosis se presentan principalmente como trastornos hidroelectrolíticos (hiponatremia, hipokalemia). Las manifestaciones clínicas incluyen: náuseas, vómitos, dispepsia, hipotensión arterial, debilidad muscular, calambres, depresión respiratoria, mareo, somnolencia, confusión mental, poliuria u oliguria (posible anuria como consecuencia de hipovolemia).
Tratamiento. Es necesario realizar un lavado gástrico, administrar carbón activado y restablecer el equilibrio hidroelectrolítico en condiciones hospitalarias. Terapia sintomática.
Reacciones adversas.
Generalmente, el tratamiento con el medicamento Indopres es bien tolerado. La mayoría de los efectos adversos clínicos y de laboratorio son dependientes de la dosis. El riesgo de su aparición puede reducirse significativamente mediante la administración de la dosis mínima eficaz.
Las reacciones adversas más frecuentemente notificadas incluyen hipokalemia, reacciones de hipersensibilidad, principalmente dermatológicas, en personas con predisposición a reacciones alérgicas y asmáticas, así como erupciones máculo-papulosas.
Alteraciones metabólicas:
- disminución del nivel de potasio y aparición de hipokalemia, que puede ser particularmente grave en pacientes con grupos de alto riesgo (ver sección «Precauciones de uso»);
- hipercalcemia;
- hiponatremia, que puede provocar hipovolemia y deshidratación del organismo, con posible desarrollo de hipotensión ortostática. La pérdida concomitante de iones cloruro puede provocar un alcalosis metabólica compensatoria: la magnitud y grado de este efecto son mínimos. Los signos premonitorios de alteraciones electrolíticas pueden incluir sensación de sed excesiva, confusión mental, calambres musculares, debilidad muscular y alteraciones del ritmo cardíaco;
- hipocloremia;
- hipomagnesemia;
- hiperuricemia e hiperglucemia durante el tratamiento; puede ocurrir una ligera reducción de la tolerancia a la glucosa en pacientes con diabetes mellitus. Debe evaluarse cuidadosamente la conveniencia de utilizar este medicamento en pacientes con gota o diabetes mellitus.
Alteraciones hematológicas: trombocitopenia, leucopenia, agranulocitosis, anemia hemolítica, anemia aplásica.
Alteraciones neurológicas: vértigo, sensación de fatiga, parestesias, cefalea, pérdida de conciencia (síncope).
Alteraciones cardiovasculares: prolongación del intervalo QT en el ECG, arritmias, incluyendo tipos potencialmente letales como «torsade de pointes», hipotensión arterial.
Alteraciones gastrointestinales: vómitos, náuseas, estreñimiento, sequedad bucal, pancreatitis.
Alteraciones hepatobiliares: alteración de la función hepática, incluyendo aumento de la actividad de las transaminasas hepáticas, hepatitis. En pacientes con insuficiencia hepática preexistente, puede desarrollarse encefalopatía hepática.
Alteraciones del sistema urinario: insuficiencia renal. Se han notificado resultados anómalos en los indicadores de función renal (aumento de los niveles de urea y creatinina en plasma) asociados con hipovolemia.
Sistema inmunitario, alteraciones de la piel y sus derivados: reacciones de hipersensibilidad (la mayoría de tipo dermatológico, especialmente en pacientes predispuestos a reacciones alérgicas y asmáticas) – erupciones máculo-papulosas, púrpura, angioedema y/o urticaria, prurito, necrólisis epidérmica tóxica, síndrome de Stevens-Johnson.
Pueden presentarse reacciones de fotosensibilización, así como empeoramiento del lupus eritematoso sistémico ya existente.
Órganos de la visión: derrame coroideo, miopía aguda reversible, glaucoma agudo de ángulo cerrado secundario, visión borrosa, alteraciones visuales.
Sistema reproductivo y glándulas mamarias: disfunción eréctil.
Descripción de reacciones adversas específicas
Durante los estudios de Fase II y III comparando 1,5 mg y 2,5 mg de indapamida, el análisis del nivel de potasio en plasma mostró un efecto dependiente de la dosis de indapamida:
- Indapamida 1,5 mg: nivel de potasio en plasma < 3,4 mmol/l observado en el 10 % de los pacientes y < 3,2 mmol/l en el 4 % de los pacientes tras 4-6 semanas de tratamiento. Tras 12 semanas de tratamiento, la caída media del nivel de potasio en plasma fue de 0,23 mmol/l.
- Indapamida 2,5 mg: nivel de potasio en plasma < 3,4 mmol/l observado en el 25 % de los pacientes y < 3,2 mmol/l en el 10 % de los pacientes tras 4-6 semanas de tratamiento. Tras 12 semanas de tratamiento, la caída media del nivel de potasio en plasma fue de 0,41 mmol/l.
Período de validez. 4 años.
No utilizar el medicamento después de la fecha de caducidad indicada en el envase.
Condiciones de conservación. En su envase original, a una temperatura no superior a 25 °C.
Mantener fuera del alcance de los niños.
Envase. 10 comprimidos por blíster; 3 blísteres por caja.
Categoría de dispensación. Bajo receta médica.
Fabricante. Sociedad Anónima Pública «Centro Científico-Productivo «Fábrica Químico-Farmacéutica de Borschagov».
Dirección del fabricante y lugar de ejercicio de su actividad.
Ucrania, 03134, Kiev, calle Mir, 17.