Eritromicina

Ucrania
Nombre comercial Eritromicina
Forma farmacéutica comprimidos, recubiertos con película entérica
Principio activo / Dosificación
eritromicina · 100 mg
Tipo de receta con receta
Código ATC
Número de registro UA/8709/01/01
Eritromicina comprimidos, recubiertos con película entérica

INSTRUCCIONES PARA EL USO MÉDICO DEL MEDICAMENTO ERYTHROMYCIN (ERITROMICINA)

Composición:

Principio activo: erythromycin;

1 tableta contiene 100 mg de eritromicina;

Sustancias auxiliares: almidón de papa, polisorbato 80, povidona, estearato de calcio, acryl-iz amarillo 93O38159 [mezcla de sustancias: copolímero de metacrilato (tipo C), talco, dióxido de titanio (E 171), citrato de trietilo, amarillo quinoleína (E 104), dióxido de silicio coloidal anhidro, hidrocarbonato de sodio, laurilsulfato de sodio, óxido de hierro amarillo (E 172), ponsó 4R (E 124)].

Forma farmacéutica. Tabletas recubiertas, de liberación entérica.

Propiedades físico-químicas principales: tabletas de forma redonda, recubiertas, con superficie lisa y doble convexa, de color amarillo claro a amarillo con ligero matiz anaranjado. Al examinar el fracturado con lupa, se observa un núcleo rodeado por una capa continua.

Grupo farmacoterapéutico. Agentes antibacterianos para uso sistémico. Macrólidos. Eritromicina. Código ATC J01F A01.

Propiedades farmacológicas

Farmacodinamia

La eritromicina es un antibiótico macrólido de acción bacteriostática. En concentraciones elevadas y frente a microorganismos especialmente sensibles puede tener un efecto bactericida. Penetra a través de la membrana celular bacteriana y se une reversiblemente a la subunidad 50S de los ribosomas bacterianos; inhibe la translocación de péptidos desde el sitio aceptor al sitio donador del ribosoma, impidiendo así la síntesis ulterior de proteínas.

Es activa frente a bacterias grampositivas: Streptococcus pyogenes, Streptococcus viridans, Streptococcus pneumoniae, Staphylococcus aureus, Corynebacterium diphtheriae, Listeria monocytogenes; bacterias gramnegativas: Neisseria meningitidis, Neisseria gonorrhoeae, Bordetella pertussis, Legionella pneumophila, Moraxella catarrhalis, Campylobacter spp., algunos cepas de Haemophilus influenzae, Mycoplasma pneumoniae, Ureaplasma urealyticum, así como frente a Chlamydia trachomatis y Treponema pallidum.

Las bacterias gramnegativas resistentes a la acción de la eritromicina incluyen bacilos entéricos, Pseudomonas aeruginosa, así como Shigella y Salmonella.

La eritromicina no es eficaz en el tratamiento de infecciones causadas por hongos, virus y levaduras.

Farmacocinética

La eritromicina penetra bien en la mayoría de los tejidos y órganos. En el oído medio y en las amígdalas palatinas alcanza concentraciones similares a las presentes en el suero sanguíneo. También se observan altas concentraciones terapéuticas del fármaco en el líquido pleural y peritoneal. La eritromicina atraviesa la barrera placentaria y penetra en la leche materna. Asimismo, posee la capacidad de penetrar en el interior de las células. No atraviesa la barrera hematoencefálica ni penetra en el líquido sinovial. Es absorbida en el tracto gastrointestinal, siendo la velocidad de absorción dependiente de las características individuales del organismo. Su biodisponibilidad oscila entre el 30 y el 65 %. La concentración máxima en sangre se alcanza generalmente entre 2 y 4 horas después de la administración.

La unión a las proteínas plasmáticas es aproximadamente del 70 %. Se metaboliza en el hígado, parcialmente con formación de metabolitos inactivos.

La eritromicina induce la actividad de las enzimas microsomales responsables, en parte, de su propio metabolismo. En el hígado, el fármaco se inactiva parcialmente mediante desmetilación.

Una parte significativa de la eritromicina se elimina del organismo a través de la bilis, y solo entre un 2 y un 5 % se excreta sin cambios por la orina. El período de semivida de eliminación es de 1–2 horas en caso de función renal normal, y la concentración terapéutica se mantiene aproximadamente durante 6 horas.

Características clínicas.

Indicaciones.

Enfermedades infecciosas e inflamatorias causadas por microorganismos sensibles al medicamento: neumonía, infecciones de los órganos ORL (otitis, sinusitis, amigdalitis), enfermedades purulentas e inflamatorias de la piel y sus anexos; difteria, eritrasma, gonorrea, sífilis, listeriosis, enfermedad del legionario, infecciones causadas por microorganismos resistentes a antibióticos beta-lactámicos, penicilina, tetraciclina, cloranfenicol, cloranfenicol, estreptomicina.

Contraindicaciones.

  • Hipersensibilidad al eritromicina o a cualquiera de los componentes del medicamento, a los macrólidos;
  • insuficiencia hepática grave;
  • antecedentes del paciente de prolongación del intervalo QT (congénita o adquirida, documentada) o arritmia ventricular cardíaca;
  • alteraciones del equilibrio electrolítico (hipocalemia, hipomagnesemia — por riesgo de prolongación del intervalo QT);
  • administración concomitante con terfenadina, astemizol, lomitapida, simvastatina, pimozida o cisaprida, ergotamina y dihidroergotamina (ver sección «Interacción con otros medicamentos y otros tipos de interacciones»).

Interacción con otros medicamentos y otros tipos de interacciones.

Está contraindicado el uso combinado de eritromicina con:

  • astemizol o terfenadina, cisaprida, pimozida − se incrementa el riesgo de cardiotoxicidad: prolongación del intervalo QT, alteraciones graves del ritmo cardíaco, incluyendo arritmias del tipo «torsades de pointes», paro cardíaco;
  • ergotamina o dihidroergotamina − posibles reacciones de toxicidad aguda con espasmo vascular, disestesia (la eritromicina inhibe el metabolismo de la ergotamina y dihidroergotamina, intensificando el espasmo vascular asociado a la ergotamina).

La biotransformación de la eritromicina ocurre principalmente en el hígado mediante el sistema del citocromo P450. Debido a su efecto sobre la actividad del citocromo P450, la eritromicina interactúa con los siguientes medicamentos:

  • aumenta la concentración de teofilina, aminofilina, cafeína en suero, incrementando su toxicidad − es necesario reducir las dosis de estos medicamentos y controlar sus concentraciones en suero sanguíneo;
  • aumenta la absorción de digoxina y su concentración en plasma;
  • aumenta la concentración de ciclosporina y potencia su nefrotoxicidad;
  • puede reducir el metabolismo hepático de la carbamazepina, lo que permite reducir la dosis de carbamazepina hasta un 50 % durante la administración concomitante;
  • aumenta la concentración y potencia la toxicidad de fenitoína, alfentanilo, metilprednisolona, benzodiazepinas (como triazolam, alprazolam), hexobarbital, ácido valproico, tacrolimus, rifabutina, zopiclona, bromocriptina, cabergolina − se requiere ajuste de dosis de estos medicamentos;
  • con disopiramida, quinidina, procainamida puede prolongar el intervalo QT o provocar taquicardia ventricular;
  • con anticonceptivos orales − disminuye la eficacia de los anticonceptivos orales y aumenta el riesgo de hepatotoxicidad;
  • con medicamentos antifúngicos: aumento del riesgo de cardiotoxicidad (prolongación del intervalo QT, taquicardia ventricular paroxística tipo «torsades de pointes») y, como consecuencia, paro cardíaco. El uso combinado de estos medicamentos está contraindicado;
  • con anticoagulantes (warfarina, acetocumarol) − potencia sus efectos, más pronunciados en personas de edad avanzada. Por ello, debe controlarse constantemente el tiempo de protrombina; se han notificado casos de potenciación de los efectos anticoagulantes con la administración concomitante de eritromicina y el anticoagulante oral rivaroxabán;
  • aumenta la concentración sanguínea de inhibidores de la HMG-CoA reductasa (por ejemplo, lovastatina, simvastatina) − aumenta el riesgo de rabdomiólisis, que generalmente puede desarrollarse tras finalizar el tratamiento con eritromicina. La administración concomitante de eritromicina con lomitapida está contraindicada debido al riesgo de aumento significativo de los niveles de transaminasas (ver sección «Contraindicaciones»);
  • potencia la acción sistémica de la sildenafil − se requiere reducción de la dosis de sildenafil;
  • retarda la eliminación y potencia el efecto de bloqueadores de canales de calcio, como felodipino, verapamilo. Se han notificado casos de hipotensión, bradiarritmias y acidosis láctica con la administración concomitante con eritromicina;
  • con zafirlukast − disminuye su concentración en plasma sanguíneo;
  • el efecto del medicamento se potencia en combinación con sulfamidas, tetraciclina, estreptomicina;
  • se han notificado casos de toxicidad de colchicina, vinblastina al interactuar con eritromicina;
  • con cimetidina − aumenta el riesgo de su toxicidad, incluyendo sordera reversible;
  • con levodopa (en combinación con carbidopa) − puede inhibirse la absorción de carbidopa y disminuir el nivel de levodopa en plasma sanguíneo. En caso de esta combinación, es necesario realizar monitoreo clínico. Puede ser necesaria la corrección de la dosis de levodopa;
  • no debe administrarse junto con lincomicina, clindamicina y cloranfenicol (antagonismo), ni con medicamentos que aumentan la acidez del jugo gástrico, ni con bebidas ácidas, ya que inactivan la eritromicina;
  • debe tenerse precaución al administrar eritromicina concomitantemente con corticosteroides sistémicos e inhalatorios que se metabolizan principalmente por CYP3A, debido al posible aumento de la exposición sistémica a los corticosteroides. Es necesario observar cuidadosamente la aparición de reacciones adversas en los pacientes durante la administración concomitante de corticosteroides sistémicos;
  • hidroxicloroquina y cloroquina: la eritromicina debe administrarse con precaución en pacientes que reciben estos medicamentos, conocidos por prolongar el intervalo QT, debido al potencial de inducción de arritmia cardíaca y eventos cardiovasculares graves.

El medicamento puede influir en los resultados del análisis del nivel de catecolaminas en orina mediante el método fluorométrico.

Características de aplicación.

Antes de la administración de eritromicina, se debe obtener un historial detallado del paciente respecto a reacciones de hipersensibilidad a la eritromicina, otros macrólidos u otros alérgenos. Si durante la administración de eritromicina se desarrolla una reacción de hipersensibilidad, se debe interrumpir inmediatamente el tratamiento y comenzar terapia sintomática.

Antes de la administración del medicamento, es recomendable identificar el agente causal de la enfermedad para reducir el riesgo de desarrollo de cepas bacterianas resistentes.

Durante el uso de eritromicina se han notificado alteraciones en la función hepática, incluyendo aumento de los niveles de enzimas hepáticos en suero, hepatitis hepatocelular y/o colestásica, con o sin ictericia. La eritromicina se elimina principalmente por el hígado, por lo tanto, debe administrarse con precaución en pacientes con alteración de la función hepática, con antecedentes de ictericia o en aquellos que reciben medicamentos potencialmente hepatotóxicos. Durante tratamientos prolongados o con dosis elevadas, se debe controlar la función hepática.

En el tratamiento de la sífilis durante el embarazo, debe tenerse en cuenta que el fármaco no alcanza concentraciones terapéuticas en el feto; por ello, se debe administrar penicilina a los recién nacidos cuyas madres han recibido eritromicina.

Se han notificado casos de estenosis pilórica hipertrófica (EPH) en lactantes tras tratamiento con eritromicina. Estudios epidemiológicos, incluyendo datos de metaanálisis, sugieren un aumento del riesgo de EPH de 2 a 3 veces, especialmente durante las primeras 14 días de vida. Los datos disponibles indican un riesgo del 2,6 % (IC del 95 %: 1,5–4,2 %) tras exposición a eritromicina durante este período. El riesgo de EPH en la población general es del 0,1–0,2 %.

En pacientes graves que reciben concomitantemente lovastatina y eritromicina, se han observado casos de rabdomiólisis, con o sin insuficiencia renal. Por ello, cuando sea necesario administrar combinaciones de lovastatina u otros inhibidores de la HMG-CoA reductasa junto con eritromicina, se debe evaluar cuidadosamente la relación beneficio/riesgo, observar la aparición de síntomas como dolor muscular, debilidad, y controlar los niveles séricos de creatina quinasa y transaminasas.

El tratamiento con antibióticos puede alterar la flora normal del intestino grueso y favorecer el crecimiento excesivo de cepas resistentes de Clostridium difficile, cuyas toxinas son la causa principal del desarrollo de colitis pseudomembranosa. Esta colitis puede presentarse tanto durante la administración del fármaco como hasta 2 meses después de finalizar la terapia antibacteriana. Se han notificado casos de colitis pseudomembranosa, desde formas leves hasta formas que amenazan la vida, tras el uso de casi todos los antibióticos. Por ello, es importante considerar la posibilidad de colitis pseudomembranosa en pacientes con diarrea tras el uso de antibióticos. En casos leves, generalmente basta con suspender el fármaco; en casos graves, se debe administrar metronidazol o vancomicina. Está contraindicado el uso de medicamentos que inhiben la peristalsis intestinal u otros antidiarreicos.

En pacientes con insuficiencia renal o hepática, así como en pacientes de edad avanzada debido a los cambios relacionados con la edad en la función hepática y/o renal, aumenta el riesgo de efecto ototóxico.

En pacientes de edad avanzada, aumenta el riesgo de arritmias del tipo «torsades de pointes» durante el tratamiento con eritromicina, así como se potencia el efecto de la terapia anticoagulante cuando se administra conjuntamente con eritromicina.

Debido al riesgo de reacciones adversas como prolongación del intervalo QT en el ECG, desarrollo de arritmias ventriculares, incluyendo taquicardia ventricular y arritmias del tipo «torsades de pointes», el medicamento debe administrarse con precaución en pacientes con antecedentes de arritmias.

Se debe vigilar a los pacientes con asma bronquial que reciben teofilina y eritromicina, incluyendo la evaluación del nivel sérico de teofilina, para evitar la intoxicación.

El medicamento puede agravar los síntomas en pacientes con myasthenia gravis.

El uso prolongado o repetido de eritromicina, al igual que otros antibióticos, puede provocar el crecimiento excesivo de microorganismos no sensibles, especialmente hongos. Si durante el tratamiento se desarrolla una superinfección, se debe suspender la administración de eritromicina y aplicar las medidas adecuadas.

El medicamento puede alterar los resultados del análisis de catecolaminas en orina mediante el método fluorométrico.

Los medicamentos que aumentan la acidez del jugo gástrico y las bebidas ácidas inactivan la eritromicina. No se debe tomar eritromicina con leche ni productos lácteos.

El medicamento contiene el colorante Ponceau 4R (E124), que puede provocar reacciones alérgicas.

Uso durante el embarazo o la lactancia.

Los resultados de estudios epidemiológicos sobre el riesgo de malformaciones congénitas graves tras la administración de macrólidos, incluyendo eritromicina, durante el embarazo son contradictorios. Algunos estudios observacionales en humanos han detectado malformaciones cardiovasculares tras la exposición a medicamentos que contienen eritromicina en las primeras etapas del embarazo.

El medicamento atraviesa la placenta, pero la concentración en el suero fetal es baja.

Se ha notificado que el uso de antibióticos macrólidos por parte de las madres durante las 10 semanas posteriores al parto incrementa el riesgo de estenosis pilórica hipertrófica (EPH) en lactantes.

El medicamento debe administrarse a mujeres embarazadas solo bajo prescripción médica. Por tanto, durante el embarazo, este fármaco debe utilizarse únicamente en caso de extrema necesidad, considerando cuidadosamente la relación riesgo/beneficio.

La eritromicina se excreta en la leche materna, por lo tanto, durante el tratamiento se debe suspender la lactancia.

Capacidad para afectar la velocidad de reacción al conducir vehículos o manejar maquinaria.

Debido a la posibilidad de reacciones adversas (mareo, alucinaciones, convulsiones, confusión mental, disminución reversible de la audición), durante el tratamiento con este medicamento se debe abstener de conducir vehículos o realizar trabajos que requieran atención especial.

Vía de administración y dosis.

La dosis se establece individualmente en función de la localización y gravedad de la infección, así como de la sensibilidad del microorganismo causante.

Se administra por vía oral, 1–1,5 horas antes de las comidas o 2–3 horas después de las comidas.

Adultos: 200–500 mg cuatro veces al día; la dosis máxima única es de 500 mg y la dosis diaria máxima es de 2 g.

Niños:

de 3 a 6 años: 500–700 mg por día;
de 6 a 8 años: 700 mg por día;
de 8 a 14 años: hasta 1 g por día, dividido en cuatro tomas;
a partir de 14 años: se aplica la dosis para adultos.

En pacientes de edad avanzada, no se requiere ajuste de la dosis. Sin embargo, se recomienda precaución debido a las alteraciones frecuentes de la función hepática o de las vías biliares que ocurren en este grupo de edad.

La duración del tratamiento es de 5 a 14 días; tras la desaparición de los síntomas de la enfermedad, el medicamento se continúa administrando durante otros 2 días.

Niños.

El medicamento puede administrarse a niños a partir de 3 años de edad, según las recomendaciones indicadas en la sección «Vía de administración y dosis».

Sobredosis.

Síntomas: náuseas, vómitos, diarrea y sensación de malestar en la región gástrica; alteraciones de la función hepática, incluso hasta insuficiencia hepática aguda; pérdida de audición, acúfenos, mareos (especialmente en pacientes con insuficiencia renal y/o hepática).

Tratamiento: lavado gástrico, administración de carbón activado, tratamiento sintomático. La hemodiálisis, la diálisis peritoneal y el diuresis forzado no son eficaces.

Reacciones adversas.

Del sistema digestivo: náuseas, vómitos, diarrea, dolor epigástrico, anorexia; raramente, colitis pseudomembranosa. Se han notificado casos aislados de desarrollo de pancreatitis.

Del sistema hepatobiliar: alteraciones de la función hepática, incluyendo aumento de los niveles de aminotransferasas en suero, hepatitis hepatocelular y/o colestásica, con o sin ictericia.

De los órganos sensoriales: disminución de la audición y/o acúfenos, que desaparecen tras la interrupción del medicamento. Se han notificado casos aislados de pérdida reversible de la audición, principalmente en pacientes con insuficiencia renal y en pacientes que recibieron dosis altas de eritromicina (más de 4 g/día).

Del sistema urinario y genital: muy raramente se ha observado nefritis intersticial.

Del sistema cardiovascular: prolongación del intervalo QT en el ECG, raramente arritmias ventriculares, incluyendo taquicardia ventricular y arritmia tipo «torsades de pointes», palpitaciones; frecuencia desconocida: fibrilación ventricular, paro cardíaco.

Del sistema nervioso: se han notificado casos aislados de reacciones adversas transitorias durante el tratamiento con eritromicina, tales como confusión mental, alucinaciones, pesadillas, convulsiones, aumento de la debilidad muscular en pacientes con miastenia gravis, mareos; sin embargo, la relación causal no se ha establecido con certeza.

Del sistema sanguíneo: muy raramente puede ocurrir agranulocitosis, eosinofilia.

Del sistema inmunitario: reacciones alérgicas, incluyendo reacciones anafilácticas, tales como picor, urticaria, shock anafiláctico, erupciones cutáneas; muy raramente, eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica.

En caso de presentarse cualquiera de las reacciones alérgicas mencionadas anteriormente, se debe interrumpir inmediatamente la administración del medicamento.

Infecciones y enfermedades parasitarias: durante tratamientos prolongados o repetidos con eritromicina, puede desarrollarse una superinfección causada por bacterias o hongos resistentes al fármaco.

Otro: efectos derivados de la acción quimioterapéutica: candidiasis oral, candidiasis vaginal; aparición de síntomas de síndrome miasténico o empeoramiento de una myasthenia gravis preexistente; fiebre.

La notificación de reacciones adversas tras la comercialización del medicamento es de gran importancia, ya que permite realizar el seguimiento de la relación beneficio/riesgo del uso de este medicamento. Los profesionales médicos y farmacéuticos, así como los pacientes o sus representantes legales, deben informar sobre todos los casos sospechosos de reacciones adversas y sobre la falta de eficacia del medicamento a través del Sistema de Información Automatizado de Farmacovigilancia en la siguiente dirección: https://aisf.dec.gov.ua.

Período de validez. 2 años.

Condiciones de almacenamiento.

Conservar en el envase original a una temperatura no superior a 25 °C.

Mantener fuera del alcance de los niños.

Envase. 10 comprimidos por blíster; 1 o 2 blísteres por caja de cartón.

Categoría de dispensación. Bajo receta médica.

Fabricante.

AT «VITAMINAS».

Domicilio del fabricante y dirección del lugar de actividad.

Ucrania, 20300, región de Cherkasy, ciudad de Uman, calle Uspenska, 31.

Titular del registro.

AT «VITAMINAS».

Domicilio del titular del registro.

Ucrania, 20300, región de Cherkasy, ciudad de Uman, calle Uspenska, 31.