Captopres-Darnitsa
Ucrania
Contenido
INSTRUCCIONES PARA USO MÉDICO DEL MEDICAMENTO KAPTOPRES-DARNITSA (CAPTOPRES-DARNITSA)
Composición:
Principios activos: captopril, hidroclorotiazida;
1 tableta contiene: captopril 50 mg, hidroclorotiazida 25 mg;
Excipientes: almidón de papa, lactosa monohidrato, dióxido de silicio coloidal anhidro, povidona, estearato de magnesio.
Forma farmacéutica. Tabletas.
Propiedades físicas y químicas principales: tabletas de color blanco, forma cilíndrica plana, con ranura y marca, con olor característico.
**Grupo farmacoterapéut游戏副本
Propiedades farmacológicas.
Farmacodinamia.
Captopres-Darnitsia es un medicamento antihipertensivo combinado que contiene una combinación dosificada de captopril e hidroclorotiazida.
El captopril es un inhibidor de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA). Inhibe la formación de angiotensina II, impidiendo así su efecto vasoconstrictor y su estimulación sobre la secreción de aldosterona en las glándulas suprarrenales. Disminuye la resistencia vascular periférica total, la presión arterial, reduce la precarga del miocardio y disminuye la presión en la aurícula derecha y en la circulación menor.
La hidroclorotiazida provoca un efecto diurético moderado, aumentando la excreción de iones de sodio, cloro, potasio y agua del organismo. Reduce el contenido de iones de sodio en la pared vascular, disminuyendo así su sensibilidad a los factores vasoconstrictores y potenciando, por consiguiente, el efecto antihipertensivo del captopril.
Farmacocinética.
El captopril, tras la administración por vía oral, se absorbe activamente en el tracto gastrointestinal. El tiempo para alcanzar la concentración máxima en plasma es de aproximadamente 1 hora. El captopril se une a las proteínas plasmáticas en un 25-30 %. Se metaboliza en el hígado. Los principales metabolitos son el captopril-cisteína y el dímero de disulfuro del captopril. El período de semivida (T½) es de aproximadamente 2-3 horas. El 95 % del captopril se elimina por los riñones: el 50 % en forma de metabolitos y hasta el 50 % sin cambios.
La hidroclorotiazida se absorbe en el tracto gastrointestinal en un 68-78 % tras la administración por vía oral. El período de semivida (T½) es de aproximadamente 3-4 horas. Entre el 20 % y el 75 % de la hidroclorotiazida se excreta por los riñones sin cambios.
En pacientes con insuficiencia renal, la eliminación del medicamento se ralentiza.
Características clínicas.
Indicaciones.
Hipertensión arterial.
Contraindicaciones.
Hipersensibilidad al captopril, a otros inhibidores de la ECA, a la hidroclorotiazida, a otros medicamentos derivados de las sulfonamidas o a cualquiera de los componentes del medicamento.
Antecedentes de angioedema durante el tratamiento con otros inhibidores de la ECA.
Angioedema congénito (idiopático).
Alteraciones renales severas (concentración de creatinina en plasma superior a 1,8 mg/100 ml o aclaramiento de creatinina inferior a 30 ml/min), insuficiencia renal grave.
Estenosis bilateral de las arterias renales o estenosis de la arteria de un riñón único con azotemia progresiva.
Estado tras trasplante renal.
Anuria.
Estenosis de la válvula aórtica y otras alteraciones obstructivas que dificultan la eyección de sangre desde el ventrículo izquierdo.
Cardiomiopatía hipertrófica con bajo gasto cardíaco.
Alteraciones hepáticas graves (estado precomatoso, coma hepático, insuficiencia hepática).
Hiperaldosteronismo primario.
Porfiria.
Hipokalemia, hiperkalemia, hiponatremia con hipovolemia, hipercalcemia, gota.
Embarazo o mujeres que planean quedar embarazadas (ver «Uso durante el embarazo o la lactancia»).
Interacción con otros medicamentos y otros tipos de interacciones.
Al administrar este medicamento conjuntamente con los siguientes fármacos, puede ocurrir:
con diuréticos (tiazídicos o de asa) – riesgo de hipotensión arterial debido a la deshidratación provocada por el uso de altas dosis de diuréticos. El efecto hipotensor puede reducirse mediante la suspensión del diurético, el aumento de la ingesta de líquidos y sal, o la reducción de la dosis inicial de captopril;
con α- y β-bloqueantes, bloqueadores de canales de calcio de acción prolongada y otros medicamentos antihipertensivos, nitratos orgánicos, inhibidores de la MAO, medicamentos hipnóticos (nitrazepam), tranquilizantes (alprazolam) – potenciación del efecto hipotensor del medicamento; emplear esta combinación con precaución;
con medicamentos y bebidas que contienen etanol, barbitúricos, narcóticos, neurolépticos, antidepresivos tricíclicos – potenciación del efecto hipotensor del medicamento y de la hipotensión ortostática;
con simpaticomiméticos, estrógenos, metenamina – disminución del efecto hipotensor del medicamento, por lo que se debe controlar cuidadosamente la presión arterial del paciente;
con antiinflamatorios no esteroideos (AINE) – disminución del efecto hipotensor del medicamento y deterioro de la función renal con aumento de la concentración de potasio en plasma; rara vez puede desarrollarse insuficiencia renal aguda, especialmente en pacientes con alteración de la función renal. Emplear esta combinación con precaución. Antes de iniciar el tratamiento, se debe normalizar el equilibrio hidroelectrolítico y durante el tratamiento realizar controles periódicos de la función renal. Al usar altas dosis de salicilatos, la hidroclorotiazida puede potenciar su efecto tóxico sobre el sistema nervioso central;
con medicamentos que aumentan la concentración sérica de potasio (heparina, ciclosporina, diuréticos ahorradores de potasio – amilorida, espironolactona, triamtereno), así como con suplementos o medicamentos que contienen potasio – aumento significativo de la concentración de potasio en plasma; no se recomienda el uso simultáneo de esta combinación. Si se prescriben conjuntamente debido a hipokalemia, deben emplearse con extrema precaución y con monitoreo frecuente de la concentración sérica de potasio;
con alopurinol, procainamida, inmunosupresores (azatioprina) y agentes citostáticos – supresión de la hematopoyesis;
con diazóxido – potenciación de los efectos hiperglucémico, hiperuricémico e hipotensor; puede ser necesario realizar controles periódicos de la glucosa en sangre y de la concentración de ácido úrico;
con anestésicos, relajantes musculares no despolarizantes, medicamentos para inducir la anestesia (cloruro de tubocurarina, triyoduro de galamina) – potenciación del efecto de estos medicamentos; puede ser necesario ajustar la dosis y el equilibrio hidroelectrolítico antes de una intervención quirúrgica;
con medicamentos que contienen litio, sales de calcio – potenciación del efecto de estos medicamentos; no se recomienda el uso simultáneo de esta combinación. La administración conjunta de inhibidores de la ECA y litio puede provocar un aumento transitorio del nivel sérico de litio y toxicidad por litio. La administración concomitante de inhibidores de la ECA y diuréticos tiazídicos puede aumentar aún más los niveles séricos de litio y elevar el riesgo de intoxicación. Por lo tanto, no se recomienda el uso simultáneo de captopril con litio. Si esta combinación es necesaria, debe realizarse un monitoreo cuidadoso de los niveles séricos de litio;
con glucósidos cardíacos – aumento de la toxicidad de los digitálicos (arritmias) debido a la hipokalemia provocada por la hidroclorotiazida;
con carbamazepina – aumento del riesgo de hiponatremia; puede ser necesario realizar controles periódicos de los niveles de electrolitos;
con anfotericina B, carbenoxolona, glucocorticoides, corticotropina, laxantes estimulantes – potenciación del desequilibrio electrolítico, especialmente la aparición de hipokalemia;
con metformina – acidosis metabólica en pacientes con alteración de la función renal;
con metildopa – en casos aislados, anemia hemolítica;
con medicamentos antidiabéticos, anticoagulantes orales, medicamentos para el tratamiento de la gota – disminución del efecto de estos medicamentos; puede ser necesario ajustar la dosis;
con medicamentos cuyos efectos se ven influenciados por cambios en el nivel de potasio en plasma, incluyendo:
- antiarrítmicos clase I A (quinidina, hidroquinidina, disopiramida), clase III (amiodarona, sotalol, dofetilida, ibutilida);
- neurolépticos (tioridazina, clorpromacina, levomepromacina, trifluoperacina, ciamemacina, sulpirida, sulpirida, amisulprida, tiaprida, pimozida, haloperidol, droperidol);
- otros medicamentos: bepridilo, cizaprida, difemanilo, eritromicina intravenosa, halofantrina, ketanserina, mizolastina, pentamidina, esparfloxacina, terfenadina, vincamina intravenosa – existe riesgo de arritmia tipo «torsade de pointes» secundaria a posible hipokalemia e hipomagnesemia; se requiere control periódico del nivel de potasio en plasma y electrocardiograma;
con aminas presoras (noradrenalina) – debe suspenderse el tratamiento con el medicamento una semana antes de una intervención quirúrgica;
con antiácidos, alimentos, colestipol, colestiramina – disminución de la absorción y reducción de la biodisponibilidad del medicamento;
con probenecid – disminución de la excreción del captopril;
con agentes de contraste yodados – aumento del riesgo de insuficiencia renal aguda, especialmente tras la administración de altas dosis, debido a la deshidratación provocada por la hidroclorotiazida. Antes de la administración de yodo, debe normalizarse el nivel de líquidos en el organismo.
Agentes citotóxicos (por ejemplo, ciclofosfamida, metotrexato). Las tiazidas pueden reducir la excreción renal de agentes citotóxicos y potenciar su efecto mielosupresor.
Agentes anticolinérgicos (por ejemplo, atropina, biperideno). Debido al retraso en la motilidad gastrointestinal y la disminución de la velocidad de vaciamiento gástrico, la biodisponibilidad de los diuréticos tiazídicos aumenta.
Ciclosporina. La administración concomitante de ciclosporina puede potenciar la hiperuricemia y aumentar el riesgo de complicaciones como la gota.
Amantadina. Las tiazidas, incluida la hidroclorotiazida, pueden aumentar el riesgo de efectos adversos provocados por la amantadina.
Antiinflamatorios no esteroideos (AINE), incluyendo inhibidores selectivos de la ciclooxigenasa-2 (COX-2), ácido acetilsalicílico >3 g/día y AINE no selectivos. La administración concomitante de AINE puede reducir el efecto antihipertensivo de la hidroclorotiazida y potenciar el efecto de la hidroclorotiazida sobre el nivel sérico de potasio.
Medicamentos cuyos efectos se ven influenciados por cambios en el nivel sérico de potasio. Se recomienda monitoreo periódico del nivel sérico de potasio y electrocardiograma si se administra hidroclorotiazida conjuntamente con medicamentos cuyos efectos se ven afectados por cambios en el nivel sérico de potasio (por ejemplo, digitálicos y antiarrítmicos) y con medicamentos que pueden provocar taquicardia ventricular polimorfa tipo torsade de pointes (incluyendo ciertos antiarrítmicos), ya que la hipokalemia es un factor favorecedor de esta arritmia.
Los datos de ensayos clínicos han demostrado que la doble bloqueo del sistema renina-angiotensina-aldosterona (SRAA), mediante la combinación de inhibidores de la ECA, bloqueadores del receptor de angiotensina II o aliskireno, se asocia con una mayor frecuencia de reacciones adversas, tales como hipotensión arterial, hiperkalemia y deterioro de la función renal (incluyendo insuficiencia renal aguda), en comparación con el uso aislado de fármacos que actúan sobre el SRAA.
El uso del medicamento puede dar lugar a un resultado positivo en el análisis de orina para acetonas.
El medicamento puede utilizarse para el tratamiento del infarto agudo de miocardio en combinación con ácido acetilsalicílico (dosis cardiológicas), agentes trombolíticos, β-bloqueantes y/o nitratos.
Características de uso.
Antes de iniciar el tratamiento con el medicamento, se debe reducir o suspender completamente la administración de diuréticos.
Antes de prescribir inhibidores de la ECA, se debe corregir el volumen sanguíneo circulante (VSC), así como considerar la administración de la dosis óptima más baja eficaz del medicamento.
Durante la administración del medicamento, se debe realizar periódicamente el control de los niveles de electrolitos (especialmente potasio), urea y creatinina en plasma, así como del hemograma periférico.
Durante la administración del medicamento, se recomienda una dieta baja en sodio.
Durante la administración del medicamento, no se recomienda el consumo de bebidas alcohólicas.
El medicamento debe administrarse con precaución a pacientes con alteraciones del equilibrio hidroelectrolítico (debido a terapia diurética intensiva, diarrea, vómitos, dieta baja en sodio) y a pacientes en hemodiálisis, ya que existe riesgo de desarrollar hipotensión arterial. Antes de administrar el medicamento, se debe corregir el equilibrio hidroelectrolítico.
El medicamento debe administrarse con precaución a pacientes con insuficiencia cardíaca grave y a pacientes de edad avanzada (a partir de 65 años). La prescripción del medicamento a estos pacientes solo es posible bajo estricto control de la presión arterial, función renal y estado del equilibrio hidroelectrolítico.
En caso de hipotensión, al paciente se le debe colocar en posición horizontal (acostado boca arriba), y si es necesario, aumentar el VSC mediante la administración de solución de cloruro de sodio al 0,9 %.
Características de uso relacionadas con la presencia de hidroclorotiazida en la composición del medicamento.
Como con otros medicamentos antihipertensivos, en algunos pacientes puede desarrollarse hipotensión arterial sintomática.
El tratamiento con tiazidas puede reducir la glucosa tolerancia. Puede ser necesario ajustar la dosis de medicamentos antidiabéticos, incluyendo insulina. Durante la terapia con tiazidas puede manifestarse diabetes mellitus latente.
Las tiazidas pueden reducir la excreción renal de calcio y provocar un ligero aumento transitorio del nivel de calcio en suero. Una hipercalcemia significativa puede ser un signo de hipoparatiridismo latente.
En pacientes que reciben tiazidas, pueden desarrollarse reacciones de hipersensibilidad, incluso en aquellos con antecedentes de alergia o asma bronquial, así como en pacientes sin antecedentes previos de estas enfermedades. Se han notificado casos de empeoramiento del lupus eritematoso sistémico o su activación durante el tratamiento con tiazidas.
El medicamento puede influir en los resultados de los siguientes análisis de laboratorio:
- El medicamento puede reducir el nivel de yodo unido a proteínas en plasma.
- El tratamiento con el medicamento debe suspenderse antes de realizar análisis de laboratorio para evaluar la función de las glándulas paratiroideas.
- El medicamento puede aumentar la concentración de bilirrubina libre en suero.
El medicamento debe administrarse con precaución en pacientes con alteración de la función hepática o enfermedades hepáticas progresivas, ya que los diuréticos tiazídicos pueden provocar desequilibrio hidroelectrolítico, lo que puede conducir rápidamente al coma hepático. La prescripción del medicamento a estos pacientes solo es posible bajo estricto control de la presión arterial, función renal y estado del equilibrio hidroelectrolítico.
El medicamento debe administrarse con precaución en pacientes con alteración de la función renal, ya que los diuréticos tiazídicos pueden provocar azotemia. También puede ocurrir acumulación del medicamento. En caso de progresión de enfermedades renales caracterizadas por aumento del nitrógeno residual en sangre, se debe evaluar cuidadosamente la conveniencia de continuar el tratamiento y, si es necesario, suspenderlo.
El efecto antihipertensivo de la hidroclorotiazida puede intensificarse tras una simpatectomía.
En pacientes que toman hidroclorotiazida, puede producirse empeoramiento de la gota debido al aumento de la concentración de ácido úrico, manifestación clínica de diabetes oculta, o empeoramiento del lupus eritematoso sistémico.
Durante el tratamiento con diuréticos tiazídicos, se han notificado casos de reacciones de fotosensibilidad. Si durante la administración del medicamento aparecen reacciones de fotosensibilidad, se recomienda suspenderlo. Si el médico considera necesario reanudar el diurético, se recomienda proteger las áreas de la piel expuestas a la luz solar o a radiación UV artificial.
La hidroclorotiazida puede provocar desequilibrio hidroelectrolítico (hipopotasemia, hiponatremia y alcalosis hipoclorémica). Síntomas: sequedad bucal, sed, debilidad, fatiga, somnolencia, inquietud, dolor muscular o calambres, debilidad muscular, hipotensión arterial, oliguria, taquicardia y trastornos gastrointestinales como náuseas y vómitos. Aunque la administración conjunta con captopril reduce el riesgo de hipopotasemia inducida por hidroclorotiazida, pertenecen al grupo de alto riesgo de hipopotasemia los pacientes con cirrosis hepática, diuresis elevada, reemplazo oral insuficiente de pérdidas electrolíticas, así como aquellos que reciben terapia con glucocorticoides o con hormona adrenocorticotrópica. En climas cálidos, en pacientes propensos a edemas, puede desarrollarse hiponatremia, generalmente leve y que no requiere tratamiento.
La hidroclorotiazida puede provocar hipercalcemia. Por lo tanto, antes de realizar pruebas para evaluar la función de las glándulas paratiroideas, se debe suspender el uso del medicamento.
La hidroclorotiazida puede aumentar los niveles de colesterol y triglicéridos, reducir el magnesio y las proteínas ligadoras de yodo en sangre (sin signos de alteración de la función tiroidea).
La hidroclorotiazida puede dar lugar a un resultado positivo en pruebas de dopaje.
La hidroclorotiazida puede provocar toxicidad respiratoria aguda, incluyendo el síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA). Tras la administración de hidroclorotiazida, se han notificado casos muy raros pero graves de toxicidad respiratoria aguda, incluyendo SDRA. El edema pulmonar generalmente se desarrolla en cuestión de minutos u horas tras la ingesta de hidroclorotiazida. Al inicio, los síntomas incluyen disnea, fiebre, empeoramiento del estado pulmonar e hipotensión. Si se sospecha SDRA, se debe suspender inmediatamente la hidroclorotiazida y comenzar el tratamiento adecuado. No se debe administrar hidroclorotiazida a pacientes que previamente hayan sufrido SDRA tras su ingesta.
Exudado coroideo, miopía aguda y glaucoma de ángulo cerrado secundario
Los medicamentos que contienen hidroclorotiazida, derivado de las sulfonamidas, pueden provocar una reacción idiosincrásica que causa exudado coroideo con defecto del campo visual, miopía transitoria y glaucoma de ángulo cerrado agudo. Los síntomas incluyen disminución aguda de la agudeza visual o dolor ocular, y generalmente aparecen en cuestión de horas o semanas tras iniciar el tratamiento.
El glaucoma de ángulo cerrado agudo no tratado puede provocar pérdida permanente de la visión. El tratamiento principal consiste en suspender inmediatamente el medicamento. Si la presión intraocular no se controla, puede ser necesario recurrir a tratamientos médicos o quirúrgicos. Los factores de riesgo para el desarrollo de glaucoma de ángulo cerrado agudo pueden incluir antecedentes de alergia a sulfonamidas o penicilinas.
Características de uso relacionadas con la presencia de captopril en la composición del medicamento.
El medicamento debe administrarse con precaución a pacientes con alteración de la función renal (depuración de creatinina inferior a 40 ml/min). Las dosis iniciales de captopril deben ajustarse según la depuración de creatinina y posteriormente según la respuesta del paciente al tratamiento. Se debe realizar un control regular de los parámetros de función renal (al inicio y periódicamente durante el tratamiento): determinación de potasio y creatinina en plasma.
El medicamento debe administrarse con precaución a pacientes con hipertensión arterial no complicada, ya que en algunos casos puede desarrollarse hipotensión arterial sintomática. La probabilidad de este evento aumenta en pacientes con alteración del equilibrio hidroelectrolítico (debido a terapia diurética intensiva, diarrea, vómitos, dieta baja en sodio) y en pacientes en hemodiálisis. Asimismo, se ha observado hipotensión sintomática en pacientes con insuficiencia cardíaca. El tratamiento de estos pacientes debe iniciarse bajo supervisión médica con dosis bajas, ajustando cuidadosamente la dosis. Esto también se aplica a pacientes con enfermedad isquémica coronaria o enfermedad vascular cerebral, en quienes una reducción significativa de la presión arterial puede provocar infarto de miocardio o accidente cerebrovascular.
Debe evitarse la administración de captopril en caso de shock cardiogénico o alteraciones hemodinámicas graves.
El medicamento debe administrarse con precaución a pacientes con hipertensión renovascular, ya que el uso combinado con inhibidores de la ECA aumenta el riesgo de hipotensión arterial grave e insuficiencia renal. El tratamiento de estos pacientes debe iniciarse bajo supervisión médica con dosis bajas, ajustando cuidadosamente la dosis.
Claramente, la administración combinada de inhibidores de la ECA, bloqueadores del receptor de angiotensina II o aliskireno aumenta el riesgo de hipotensión, hiperpotasemia y deterioro de la función renal (incluyendo insuficiencia renal aguda). Por lo tanto, no se recomienda la doble bloqueo del sistema renina-angiotensina-aldosterona (SRAA) mediante la combinación de inhibidores de la ECA, bloqueadores del receptor de angiotensina II o aliskireno.
Si la terapia con doble bloqueo es absolutamente necesaria, debe realizarse bajo supervisión médica con controles frecuentes de función renal, electrolitos y presión arterial.
No se deben administrar simultáneamente inhibidores de la ECA y bloqueadores del receptor de angiotensina II a pacientes con nefropatía diabética.
El medicamento debe administrarse con precaución a pacientes con diabetes mellitus que toman medicamentos antidiabéticos orales o insulina, y se debe realizar un control regular del nivel de glucosa en sangre, especialmente durante el primer mes de tratamiento.
Muy raramente, el uso de inhibidores de la ECA se ha asociado con un síndrome que comienza con ictericia colestásica y progresa rápidamente a necrosis hepática y (a veces) conduce a desenlace fatal. El mecanismo de este síndrome no está definido. A los pacientes que reciben inhibidores de la ECA y desarrollan ictericia o un aumento notable de las enzimas hepáticas, se debe suspender el uso de inhibidores de la ECA y deben consultar al médico.
En pacientes, especialmente aquellos que toman dosis relativamente altas de captopril (más de 150 mg/día) o con alteración de la función renal, puede desarrollarse proteinuria. Se ha registrado un contenido de proteína en orina superior a 1 g/día en aproximadamente el 0,7 % de los pacientes que recibieron captopril. El síndrome nefrótico se diagnosticó en el 20 % de los pacientes con proteinuria. En la mayoría de los casos, la proteinuria desapareció en un plazo de 6 meses tras suspender el medicamento. Rara vez se modificaron los parámetros de función renal, como niveles de nitrógeno ureico y creatinina. En pacientes con alteración de la función renal, se debe determinar el contenido de proteína en orina antes del tratamiento y controlar periódicamente durante la terapia.
Se han notificado casos de neutropenia, agranulocitosis, trombocitopenia y anemia en pacientes que toman inhibidores de la ECA. En pacientes con función renal normal y sin otros factores, la neutropenia es rara. El medicamento debe administrarse con extrema precaución a pacientes con colagenosis, aquellos que reciben tratamiento inmunosupresor, allopurinol o procainamida, así como en combinación de estas condiciones, especialmente si existe alteración de la función renal. En algunos de estos pacientes pueden desarrollarse infecciones graves que no siempre responden a terapia antibiótica intensiva. Durante la administración del medicamento a estos pacientes, se debe realizar un control periódico del recuento de leucocitos y su diferencial (antes del tratamiento, cada 2 semanas durante los primeros 3 meses de tratamiento y periódicamente después) y advertir al paciente sobre la necesidad de informar sobre cualquier signo de infección (fiebre, aumento de ganglios linfáticos, dolor de garganta). Si se desarrolla neutropenia (recuento de neutrófilos < 1000/mm³), se debe suspender el medicamento. Tras la suspensión del tratamiento, en la mayoría de los pacientes el recuento de neutrófilos vuelve rápidamente a la normalidad.
En algunos pacientes que toman inhibidores de la ECA, incluyendo captopril, se ha observado aumento del nivel de potasio en suero. Pertenecen al grupo de riesgo de hiperpotasemia los pacientes con insuficiencia renal, diabetes mellitus, aquellos que toman diuréticos ahorradores de potasio, suplementos dietéticos con potasio, así como pacientes que toman otros medicamentos que aumentan el nivel de potasio en suero. Si es necesario el uso de estos medicamentos durante el tratamiento con inhibidores de la ECA, se debe realizar un control regular del nivel de potasio en suero.
Se han notificado casos de angioedema de cara, extremidades, labios, lengua, glotis y laringe en algunos pacientes que toman inhibidores de la ECA, especialmente durante las primeras semanas de tratamiento. En algunos casos, el angioedema puede desarrollarse incluso tras un tratamiento prolongado con inhibidores de la ECA. Se han registrado casos fatales aislados por angioedema de laringe o lengua. En caso de angioedema, se debe suspender inmediatamente el captopril y realizar el tratamiento adecuado. El paciente debe hospitalizarse y mantenerse bajo observación durante al menos 12-24 horas hasta la desaparición completa de los síntomas. Los pacientes de raza negra tienen un riesgo aumentado de desarrollar angioedema.
En pacientes sometidos a cirugía o anestesia con medicamentos que reducen la presión arterial, el captopril puede bloquear el aumento de la formación de angiotensina II inducida por la liberación compensatoria de renina. La hipotensión arterial que resulta de este mecanismo debe corregirse mediante la administración de volumen adicional de líquidos.
Durante el uso de inhibidores de la ECA, los pacientes pueden desarrollar tos persistente no productiva, que desaparece tras suspender el tratamiento.
En pacientes que toman inhibidores de la ECA durante la desensibilización con alérgenos del veneno de himenópteros, puede desarrollarse reacciones anafilactoides persistentes. El desarrollo de estas reacciones puede evitarse mediante la suspensión temporal de los inhibidores de la ECA.
En pacientes que toman inhibidores de la ECA durante hemodiálisis con membranas de alto flujo, puede desarrollarse reacciones anafilactoides persistentes. El desarrollo de estas reacciones puede evitarse cambiando a membranas de otro tipo o utilizando antihipertensivos de otra clase.
En pacientes que toman inhibidores de la ECA durante aféresis de LDL, puede desarrollarse reacciones anafilactoides persistentes. El desarrollo de estas reacciones puede evitarse mediante la suspensión temporal de los inhibidores de la ECA antes de cada sesión de aféresis.
Para medicamentos que contienen inhibidores de la ECA, puede existir hipersensibilidad cruzada.
El uso de inhibidores de la ECA, incluyendo captopril, en pacientes de raza negra es menos eficaz para reducir la presión arterial que en pacientes de otras razas, debido a fracciones de renina predominantemente bajas.
No se recomienda la administración conjunta del medicamento con litio debido al aumento de la toxicidad de este último.
El medicamento contiene lactosa, por lo que no debe administrarse a pacientes con formas hereditarias raras de intolerancia a la galactosa, deficiencia de lactasa o síndrome de malabsorción de glucosa-galactosa.
Uso durante el embarazo o la lactancia.
El medicamento está contraindicado en mujeres embarazadas o que planean quedar embarazadas. Si durante el tratamiento con el medicamento se confirma un embarazo, su uso debe suspenderse inmediatamente y reemplazarse por otro medicamento permitido durante el embarazo.
El medicamento no debe administrarse durante la lactancia.
Capacidad para afectar la velocidad de reacción al conducir vehículos o manejar maquinaria.
Durante la administración del medicamento, se debe abstener de conducir vehículos o manejar maquinaria, ya que pueden presentarse mareos y somnolencia, especialmente al inicio del tratamiento.
Vía de administración y dosis.
El medicamento se debe administrar por vía oral, 1 hora antes de las comidas, ya que la presencia de alimento en el estómago reduce la absorción del fármaco.
La dosis del medicamento la establece el médico individualmente, según la situación clínica del paciente.
La dosis inicial es de ½ tableta (25 mg de captopril y 12,5 mg de hidroclorotiazida) una vez al día.
Posteriormente, si es necesario, la dosis de mantenimiento puede aumentarse hasta 1 tableta (50 mg de captopril y 25 mg de hidroclorotiazida) una vez al día.
El efecto terapéutico máximo se alcanza tras 6-8 semanas de tratamiento. Los ajustes de dosis deben realizarse con intervalos de 6 semanas, salvo que la situación clínica requiera un cambio más rápido. Si no se logra una reducción adecuada de la presión arterial, pueden añadirse al tratamiento captopril e hidroclorotiazida en forma de medicamentos monocomponente. En tal caso, la dosis diaria de captopril no debe exceder los 150 mg y la de hidroclorotiazida no debe superar los 50 mg.
Pacientes con alteración de la función renal.
Dado que el captopril y la hidroclorotiazida se eliminan principalmente por los riñones, en caso de disfunción renal puede aumentar el nivel de estos fármacos en sangre. Se recomienda reducir la dosis: cuando el aclaramiento de creatinina esté entre 30 y 80 ml/min, la dosis inicial será de ½ tableta (25 mg de captopril y 12,5 mg de hidroclorotiazida) una vez al día por la mañana.
Niños.
No existen datos sobre la utilización de este medicamento en niños.
Sobredosis.
Captopril.
Síntomas: caída brusca de la presión arterial, taquicardia, dolor de cabeza, pérdida del apetito, alteraciones del gusto, reacciones alérgicas cutáneas, neutropenia. En casos graves, pueden presentarse convulsiones, parálisis, shock, estupor, alteraciones del ritmo cardíaco, bradicardia, insuficiencia renal, desequilibrio electrolít combustible. Ante la aparición de estos síntomas, debe suspenderse inmediatamente el medicamento y acudir al médico.
Tratamiento: se debe colocar al paciente en posición horizontal y realizar lavado gástrico.
En casos graves de sobredosis, el paciente debe ser hospitalizado de urgencia para recibir métodos intensivos de desintoxicación, incluyendo hemodiálisis, así como medidas dirigidas a aumentar el volumen sanguíneo circulante, normalizar la función cardiovascular, respiratoria y nerviosa, y restablecer la función renal. Debe evitarse la hemodiálisis con membranas de alto flujo de poliacrilonitrilmetalsulfato (AN69) y la hemofiltración debido al riesgo de reacciones anafilactoides. La diálisis peritoneal no es eficaz.
Tratamiento sintomático dirigido a normalizar la presión arterial y a aliviar los demás síntomas.
Hidroclorotiazida.
Síntomas: debilidad, náuseas, vómitos, sed, diarrea. Estos síntomas desaparecen rápidamente al reducir la dosis o suspender el medicamento. En algunos casos, tras la ingestión de dosis elevadas del fármaco, se han descrito los siguientes síntomas: taquicardia, hipotensión arterial, shock, mareo, confusión mental, alteraciones de la conciencia, calambres musculares, parestesias, agotamiento, poliuria, oliguria, anuria, hipokalemia, hiponatremia, hipocloremia, alcalosis, aumento del nitrógeno ureico en sangre (en pacientes con insuficiencia renal). Las manifestaciones graves de sobredosis pueden incluir alteraciones severas del equilibrio hidroelectrolítico y el desarrollo de un estado de coma como consecuencia del efecto patológico directo de la hidroclorotiazida sobre el sistema nervioso central.
Tratamiento: para eliminar el fármaco del estómago se recomienda provocar el vómito, lavado gástrico y el uso de agentes adsorbentes. En caso de manifestaciones graves de sobredosis, el paciente debe ser hospitalizado de inmediato en un centro médico especializado para recibir medidas intensivas de desintoxicación (hemodiálisis), así como para corregir los trastornos hidroelectrolíticos, normalizar la función cardiovascular, respiratoria y del sistema nervioso central, y restablecer la función renal. No existe antídoto específico.
Reacciones adversas.
Captopril.
De aparato visual: visión borrosa.
De aparato respiratorio, órganos del tórax y mediastino: tos seca, irritativa (no productiva), disnea, broncoespasmo, rinitis, laringitis, alveolitis alérgica/eosinofílica neumonía, dolor en el pecho.
Del tubo digestivo: sequedad en la boca, náuseas, vómitos, molestias epigástricas, dolor abdominal, diarrea, estreñimiento, estomatitis/úlceras aftosas, glossitis, úlcera péptica, pancreatitis.
Del hígado y vías biliares: alteraciones de la función hepática y colestasis (incluyendo ictericia), hepatitis (incluyendo necrosis), aumento de los niveles de enzimas hepáticas, hiperbilirrubinemia.
De riñones y sistema urinario: alteración de la función renal (incluyendo insuficiencia renal), proteinuria, poliuria, oliguria, aumento de la frecuencia urinaria, síndrome nefrótico.
Del metabolismo y nutrición: anorexia, hipoglucemia, hiperpotasemia, hiponatremia.
Del sistema nervioso: cefalea, somnolencia, alteración del gusto, vértigo, astenia, parestesias, alteración de la circulación cerebral (incluyendo accidente cerebrovascular e hipotensión vasovagal).
Del estado psíquico: alteraciones del sueño, confusión mental, depresión.
Del sistema cardiovascular: hipotensión arterial, hipotensión ortostática, síndrome de Raynaud, sofocos, palidez, taquicardia o taquiarritmia, angina de pecho, palpitaciones, shock cardiogénico, paro cardíaco.
De sangre y sistema linfático: eosinofilia, pancitopenia (especialmente en pacientes con alteración de la función renal), trombocitopenia, anemia (incluyendo anemia aplásica y hemolítica), leucopenia, neutropenia, agranulocitosis.
Del sistema inmunitario: picazón con erupción o sin ella, erupciones cutáneas, alopecia, angioedema facial, de párpados y lengua, angioedema intersticial, edemas periféricos, urticaria, síndrome de Stevens-Johnson, eritema multiforme, fotosensibilidad, eritrodermia, reacciones pemfigoides, dermatitis exfoliativa, enfermedades autoinmunes, fiebre.
De piel y tejido subcutáneo: picazón con erupción o sin ella, erupciones cutáneas, alopecia, eritema multiforme, fotosensibilidad, eritrodermia, reacciones pemfigoides, dermatitis exfoliativa.
Del sistema músculo-esquelético y tejido conjuntivo: mialgias, artralgias.
Del sistema reproductor y función de las glándulas mamarias: impotencia, ginecomastia.
Trastornos generales: debilidad, fatiga, linfadenopatía.
Pruebas de laboratorio: aumento de la urea nitrogenada en sangre (BUN) y de la creatinina sérica, disminución del nivel de hemoglobina y del hematocrito, aumento de la velocidad de sedimentación globular (VSG), aumento de anticuerpos antinucleares, puede causar un falso positivo en el análisis de orina para acetona.
Hidroclorotiazida.
De aparato visual: xantopsia, visión borrosa transitoria, miopía aguda, glaucoma agudo de ángulo cerrado; frecuencia desconocida: derrame coroideo.
De aparato respiratorio, órganos del tórax y mediastino: alteraciones respiratorias (incluyendo neumonitis y edema pulmonar), muy raramente - síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) (ver sección «Precauciones de uso»).
Del tubo digestivo: sialoadenitis, pérdida de apetito, sensación de sed, sequedad en la boca, náuseas, vómitos, irritación gástrica, diarrea, estreñimiento, pancreatitis.
Del hígado y vías biliares: ictericia (colestásica intrahepática), colecistitis.
De riñones y sistema urinario: alteración de la función renal, insuficiencia renal, nefritis intersticial.
Del metabolismo y nutrición: anorexia, hiperglucemia, glucosuria, disminución de la tolerancia a la glucosa, lo que puede provocar la manifestación de diabetes mellitus latente; hiperuricemia, que puede provocar ataques de gota en pacientes con enfermedad asintomática; alteraciones del equilibrio electrolítico, especialmente alcalosis hipoclorémica, que puede inducir encefalopatía hepática y coma; acidosis; hipopotasemia; hiponatremia; hipomagnesemia; hipercalcemia; aumento del colesterol y triglicéridos séricos.
Del sistema nervioso: cefalea, somnolencia, calambres, parestesias, vértigo, mareo.
*Del estado psíqu游戏副本