Bupivacaína
Ucrania
Contenido
INSTRUCCIONES PARA USO MÉDICO DEL MEDICAMENTO BUPIVACAÍNA (BUPIVACAINE)
Composición:
Principio activo: clorhidrato de bupivacaína;
1 ml de solución contiene 5 mg de clorhidrato de bupivacaína, en forma de monohidrato de clorhidrato de bupivacaína;
Excipientes: cloruro de sodio, agua para inyección.
Forma farmacéutica. Solución inyectable.
Propiedades físico-químicas principales: solución transparente e incolora.
Grupo farmacoterapéutico. Agentes de anestesia local. Amidas.
Código ATC N01B B01.
Propiedades farmacodinámicas.
Farmacodinamia.
La bupivacaína es un anestésico local de tipo amida de acción prolongada.
La bupivacaína bloquea reversiblemente la conducción de los impulsos a través de las fibras nerviosas, al inhibir el transporte de iones de sodio a través de las membranas celulares de las fibras nerviosas. Efectos similares pueden observarse también en las membranas excitables del cerebro y del miocardio.
La propiedad más significativa de la bupivacaína es su larga duración de acción. La diferencia entre la duración del efecto de la bupivacaína con adrenalina y sin ella es relativamente pequeña. La bupivacaína es especialmente adecuada para realizar bloqueos epidurales prolongados. Las concentraciones más bajas afectan menos a las fibras nerviosas motoras, tienen una duración de acción más corta y pueden ser adecuadas para analgesia prolongada, por ejemplo durante el parto o en el período posoperatorio.
Farmacocinética.
La velocidad de absorción depende de la dosis, la vía de administración y la perfusión en el sitio de inyección. Los bloqueos intercostales producen las concentraciones plasmáticas más altas (4 mg/l tras la administración de una dosis de 400 mg) debido a la rápida absorción, mientras que las inyecciones subcutáneas en la región abdominal producen las concentraciones plasmáticas más bajas. En niños, una absorción rápida y concentraciones plasmáticas elevadas se observan tras el bloqueo caudal (aproximadamente 1,0−1,5 mg/l tras la administración de una dosis de 3 mg/kg).
La bupivacaína se absorbe completamente desde el espacio epidural, con una posterior eliminación bifásica: el periodo inicial de semieliminación es de 7 minutos y el siguiente de 6 horas. La absorción lenta es el factor limitante de la velocidad de eliminación de la bupivacaína y explica por qué el periodo de semieliminación es mayor tras la administración epidural que tras la administración intravenosa.
El volumen de distribución en estado de equilibrio es de aproximadamente 73 l, el coeficiente de extracción hepática es de aproximadamente 0,4, el aclaramiento plasmático total es de 0,58 l/min y el periodo de semieliminación es de 2,7 horas.
El periodo de semieliminación en recién nacidos, de hasta 8 horas, es más largo que en adultos. En niños a partir de los 3 meses de edad, el periodo de semieliminación es similar al de los adultos.
La farmacocinética en niños es comparable a la de los adultos.
La unión a las proteínas plasmáticas es de aproximadamente el 96 %, y se produce principalmente con la glicoproteína ácida α1. Tras una intervención quirúrgica importante, el nivel de esta proteína puede aumentar, lo que puede dar lugar a una mayor concentración plasmática total de bupivacaína. Sin embargo, la concentración de bupivacaína libre permanece inalterada. Esto explica por qué concentraciones plasmáticas que exceden los niveles tóxicos pueden tolerarse bien.
La bupivacaína se metaboliza casi completamente en el hígado, principalmente mediante hidroxilación aromática a 4-hidroxibupivacaína y mediante N-dealquilación a piperiloxilidina (PPX), siendo ambos procesos mediados por el citocromo P450 3A4. Por tanto, el aclaramiento depende de la perfusión hepática y de la actividad de la enzima metabolizante.
La bupivacaína atraviesa la barrera placentaria. La concentración de bupivacaína libre es la misma en la madre embarazada y en el feto. Sin embargo, la concentración plasmática total es más baja en el feto, que presenta un menor grado de unión a proteínas.
Características clínicas.
Indicaciones.
La bupivacaína, solución al 0,5 %, se utiliza para la anestesia local mediante infiltración cutánea, bloqueo(s) nervioso(s) periférico(s) y bloqueo neural central (caudal o epidural), es decir, se administra por un profesional en situaciones en las que se requiere una anestesia prolongada. Debido a que el bloqueo sensitivo es más pronunciado que el bloqueo motor, la bupivacaína es especialmente eficaz para aliviar el dolor, por ejemplo, durante el parto.
Contraindicaciones.
Hipersensibilidad al principio activo, a anestésicos locales de tipo amida o a los excipientes del medicamento.
No se debe utilizar bupivacaína para anestesia regional intravenosa (bloqueo de Bier).
No se debe utilizar bupivacaína para anestesia epidural en pacientes con hipotensión arterial marcada, por ejemplo, en casos de shock cardiogénico o hipovolémico.
La anestesia epidural, independientemente del anestésico local utilizado, tiene sus contraindicaciones, que incluyen: enfermedades del sistema nervioso en fase activa, tales como meningitis, poliomielitis, hemorragia intracraneal, degeneración combinada subaguda de la médula espinal debida a anemia perniciosa y tumores cerebrales o medulares; tuberculosis de la columna vertebral; infección séptica de la piel en el lugar o cerca del sitio de punción lumbar; alteraciones de la coagulación o tratamiento actual con anticoagulantes.
Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción.
Debe tenerse precaución al administrar bupivacaína junto con medicamentos estructuralmente similares a anestésicos locales, como los antiarrítmicos de clase IB, ya que sus efectos tóxicos son aditivos.
No se han realizado estudios específicos sobre interacciones entre anestésicos locales y antiarrítmicos de clase III (por ejemplo, amiodarona); por tanto, se recomienda precaución en caso de administración concomitante (véase también la sección «Instrucciones de uso»).
Características de aplicación.
Se han notificado casos de parada cardíaca y desenlace letal tras la administración de bupivacaína para anestesia epidural o bloqueo de nervios periféricos. En ocasiones, la reanimación resultó complicada o imposible, a pesar de una terapia adecuada.
Como todos los anestésicos locales, la bupivacaína en dosis elevadas puede provocar efectos tóxicos agudos en el sistema nervioso central y en el sistema cardiovascular. Esto es especialmente relevante en caso de inyección accidental intravascular o inyecciones en áreas altamente vascularizadas.
Debido a las altas concentraciones sistémicas de bupivacaína, se han notificado casos de arritmia ventricular, fibrilación ventricular, colapso cardiovascular repentino e incluso muerte.
Durante la realización de anestesia local o general, debe estar disponible el equipo adecuado para reanimación. Una sobredosis o una inyección intravenosa accidental puede provocar reacciones tóxicas con marcada inquietud, temblores o convulsiones, seguidas de coma, apnea y colapso cardiovascular.
La anestesia regional o local siempre debe realizarse en un lugar adecuadamente equipado y con personal capacitado. El equipo necesario para reanimación debe estar disponible siempre que se administre anestesia local o general. Antes de iniciar cualquier bloqueo nervioso, debe asegurarse un acceso intravenoso en el paciente para la administración de medicamentos en caso de necesitar reanimación. El médico responsable debe tomar las medidas preventivas necesarias para evitar inyecciones intravasculares (véase la sección «Instrucciones de uso y dosis»), y debe estar familiarizado con el diagnóstico y tratamiento de efectos adversos, toxicidad sistémica y otras complicaciones (véase la sección «Sobredosis»).
Los grandes bloqueos de nervios periféricos pueden requerir el uso de grandes volúmenes de anestésico local en áreas altamente vascularizadas, frecuentemente cerca de grandes vasos. En tales casos, existe un riesgo aumentado de inyección intravascular y/o absorción sistémica, lo que puede provocar concentraciones elevadas en plasma sanguíneo.
Aunque la anestesia regional a menudo es el método óptimo, algunos pacientes requieren especial atención debido al riesgo de efectos adversos graves:
- pacientes de edad avanzada y pacientes con estado general debilitado;
- pacientes con bloqueo cardíaco parcial o completo, ya que los anestésicos locales pueden suprimir la conducción miocárdica;
- pacientes con enfermedad hepática progresiva o disfunción renal grave;
- mujeres embarazadas en etapas avanzadas del embarazo;
- pacientes que toman antiarrítmicos de clase III (por ejemplo, amiodarona), que deben estar bajo estricta vigilancia y monitorización ECG, ya que los efectos cardiológicos pueden ser aditivos.
Algunas técnicas de anestesia regional pueden asociarse con reacciones adversas graves, tales como:
- la anestesia epidural puede provocar supresión de la función cardiovascular, especialmente en casos de hipovolemia concomitante. Debe tenerse precaución al administrar el medicamento a pacientes con alteración de la función cardiovascular;
- en casos aislados, las inyecciones retrobulbares pueden alcanzar el espacio subaracnoideo craneal y provocar, por ejemplo, ceguera temporal, insuficiencia cardiovascular, apnea y convulsiones. Estos síntomas deben tratarse inmediatamente;
- las inyecciones retrobulbares y peribulbares de anestésicos locales pueden conllevar cierto riesgo de disfunción persistente de los músculos oculares. Las principales causas son lesión traumática de nervios y/o efectos tóxicos locales sobre músculos y nervios tras la inyección del anestésico local. La gravedad de estas complicaciones depende del grado de trauma, la concentración del anestésico local y su exposición. Por esta razón, debe elegirse la dosis más baja eficaz. Los agentes vasoconstrictores pueden intensificar las reacciones tisulares, por lo que deben usarse únicamente bajo indicación;
- la administración accidental intravascular en la región cervical y la cabeza puede provocar síntomas cerebrales incluso con dosis bajas;
- el bloqueo paracervical puede provocar bradicardia o taquicardia fetal, por lo que debe vigilarse cuidadosamente el ritmo cardíaco fetal.
En el período poscomercialización se han notificado casos de condrolisis en pacientes que recibieron infusiones intraarticulares prolongadas de anestésicos locales tras procedimientos quirúrgicos. En la mayoría de los casos notificados, la condrolisis afectó la articulación del hombro. Debido a los múltiples factores etiológicos y a la información contradictoria en la literatura científica sobre el mecanismo de acción, no se ha establecido una relación causal. Las infusiones intraarticulares prolongadas no son una vía de administración aprobada para el medicamento Bupivacaína.
La hipotensión y la bradicardia pueden ocurrir como fenómenos fisiológicos normales tras la realización de un bloqueo nervioso central. Los bloqueos epidural y subaracnoideo pueden provocar hipotensión y bradicardia. El riesgo de estos efectos puede reducirse, por ejemplo, mediante la administración de fármacos vasoconstrictores. La hipotensión debe tratarse inmediatamente mediante administración intravenosa de un simpaticomimético, repitiéndose su administración si es necesario.
Debe utilizarse la dosis más baja que proporcione una anestesia eficaz. Con cada dosis repetida de clorhidrato de bupivacaína, puede producirse un aumento significativo de sus niveles en sangre debido a la acumulación lenta del fármaco. La tolerancia depende del estado del paciente. A los pacientes debilitados, ancianos o con estado crítico debe administrárseles dosis reducidas según su estado físico. No debe superarse la dosis máxima recomendada. La administración continua o repetida del medicamento puede provocar toxicidad acumulativa y taquifilaxia.
El clorhidrato de bupivacaína debe administrarse con precaución a pacientes con epilepsia, alteraciones de la conducción cardíaca o con afectación hepática o renal.
La solución de bupivacaína debe usarse con precaución en personas con sensibilidad conocida al medicamento. Los pacientes con reacción alérgica a anestésicos locales del tipo éster (procaina, tetracaína, benzocaína, etc.) no presentan sensibilidad cruzada con agentes del tipo amida, como la bupivacaína.
Dado que la bupivacaína se metaboliza en el hígado, debe administrarse con precaución a pacientes con enfermedad hepática o con flujo sanguíneo hepático reducido (por ejemplo, en shock grave).
Se han notificado alteraciones de la función hepática con elevación reversible de los niveles de aspartato aminotransferasa (AST), alanina aminotransferasa (ALT), fosfatasa alcalina (FA) y bilirrubina en casos raros tras inyecciones repetidas o infusiones prolongadas de bupivacaína. Tras la interrupción inmediata de la administración de bupivacaína, es posible una rápida mejoría clínica. Si durante la administración de bupivacaína se observan signos de alteración de la función hepática, el medicamento debe suspenderse (véase la sección «Reacciones adversas»).
Si este medicamento se utiliza para anestesia epidural obstétrica, se recomienda colocar a la embarazada de lado o inclinarla lateralmente para evitar la compresión de la vena cava, con la consiguiente hipotensión en la mujer y acidosis fetal.
El bloqueo nervioso central puede provocar disminución de la función cardiovascular, especialmente en caso de hipovolemia. Debe tenerse precaución al administrar anestesia epidural y subaracnoidea a pacientes con alteración de la función cardiovascular.
Al administrar bupivacaína mediante inyección intraarticular, se recomienda tener precaución si se sospecha de un trauma intraarticular reciente y extenso, o si existen grandes superficies expuestas en la articulación tras procedimientos quirúrgicos, ya que esto puede acelerar la absorción y provocar un aumento de la concentración plasmática del fármaco.
Este medicamento contiene 4,1 mmol/dosis de sodio. Debe tenerse precaución al administrarlo a pacientes que siguen una dieta con control del contenido de sodio.
Uso durante el embarazo o la lactancia.
Embarazo. No existen evidencias de efectos adversos sobre el curso del embarazo en humanos. Hay datos de estudios en animales que muestran una reducción de la supervivencia de la descendencia en ratas y efectos sobre el embrión en conejos tras la administración de bupivacaína en dosis elevadas durante el embarazo.
Por tanto, la bupivacaína no debe administrarse en las primeras etapas del embarazo, salvo que se considere que el beneficio justifique el riesgo.
Los efectos adversos en el feto tras la administración de anestésicos locales, como la bradicardia fetal, son más previsibles tras la realización de un bloqueo paracervical. Estos efectos pueden deberse a concentraciones elevadas del anestésico que alcanzan al feto (véase la sección «Características de aplicación»).
Lactancia. La bupivacaína atraviesa la leche materna, pero en cantidades tan pequeñas que el riesgo de efectos sobre el lactante tras la administración del medicamento en dosis terapéuticas es nulo.
Capacidad de afectar la velocidad de reacción al conducir vehículos o manejar maquinaria.
Además del efecto anestésico directo, los anestésicos locales pueden tener un impacto muy leve en las funciones psíquicas y la coordinación motora, incluso en ausencia de efectos tóxicos evidentes sobre el sistema nervioso central (SNC), y pueden provocar una disminución temporal de la actividad motora y la atención.
Vía de administración y dosis.
La bupivacaína debe ser administrada únicamente por médicos con experiencia en anestesia regional, o bien la administración del medicamento debe realizarse bajo su supervisión. Se debe emplear la dosis mínima que permita lograr un grado adecuado de anestesia.
Es fundamental extremar la precaución para prevenir inyecciones intravasculares accidentales. Se recomienda realizar una prueba de aspiración antes de la administración de la dosis total, así como también durante la inyección. La dosis total debe administrarse lentamente, a una velocidad de 25−50 mg/min, o en dosis fraccionadas, manteniendo un contacto verbal constante con el paciente y controlando el ritmo cardíaco.
En la administración epidural, se debe inyectar una dosis de prueba de 3−5 ml de bupivacaína con adrenalina, ya que una inyección intravascular accidental puede provocar, por ejemplo, un aumento transitorio de la frecuencia cardíaca, y una inyección intratecal accidental puede causar un bloqueo espinal. Si aparecen síntomas de intoxicación, la administración del medicamento debe interrumpirse inmediatamente.
A continuación se indican las dosis recomendadas. La dosificación debe ajustarse según el grado de bloqueo y el estado general del paciente.
Para la anestesia infiltrativa, se debe inyectar de 5 a 30 ml de bupivacaína 5 mg/ml (25−150 mg de clorhidrato de bupivacaína).
Para la bloqueo intercostal, se debe inyectar 2−3 ml de bupivacaína 5 mg/ml (10−15 mg de clorhidrato de bupivacaína) por nervio, hasta un total de 10 nervios.
Para la bloqueo de nervios grandes (por ejemplo, anestesia epidural, anestesia sacra o anestesia del plexo braquial), se debe inyectar de 15 a 30 ml de bupivacaína 5 mg/ml (75−150 mg de clorhidrato de bupivacaína).
Para la anestesia obstétrica (por ejemplo, anestesia epidural o anestesia caudal durante partos vaginales o extracción con fórceps) se debe inyectar de 6 a 10 ml de bupivacaína 2,5 mg/ml (15−25 mg de clorhidrato de bupivacaína). Las dosis indicadas son iniciales; si es necesario, pueden repetirse cada 2−3 horas.
Para la bloqueo epidural (en cesárea), se debe inyectar de 15 a 30 ml de bupivacaína 5 mg/ml (75−150 mg de clorhidrato de bupivacaína).
Cuando se utiliza en combinación con opioides, la dosis de bupivacaína debe reducirse.
Durante la infusión, se debe controlar regularmente la presión arterial, la frecuencia cardíaca y observar al paciente en busca de posibles síntomas de intoxicación. Si aparecen signos de efecto tóxico, la infusión debe interrumpirse inmediatamente.
Dosificación máxima recomendada
La dosis máxima recomendada para un mismo episodio se calcula a razón de 2 mg/kg de peso corporal; en adultos, la dosis máxima es de 150 mg en un período de 4 horas, es decir, 30 ml de bupivacaína 5 mg/ml (150 mg de clorhidrato de bupivacaína).
La dosis máxima diaria recomendada es de 400 mg. La dosis total debe ajustarse según la edad del paciente, estado general de salud y otras circunstancias relevantes.
Pediátricos.
El medicamento bupivacaína no debe administrarse a niños.
Sobredosis.
Las reacciones tóxicas sistémicas afectan al sistema nervioso central y al sistema cardiovascular. Estas reacciones pueden deberse a una alta concentración del anestésico local en sangre, provocada por una inyección intravascular accidental, sobredosis o una absorción inusualmente rápida desde tejidos altamente vascularizados (véase también la sección «Precauciones de uso»). Los síntomas del SNC son similares para todos los anestésicos locales tipo amida, mientras que los síntomas cardíacos varían entre los distintos fármacos tanto cualitativa como cuantitativamente.
Los signos de toxicidad en el SNC generalmente preceden a los efectos tóxicos cardiovasculares, excepto cuando el paciente recibe anestesia general o un fármaco sedante potente, como un benzodiacepino o un barbitúrico.
Toxicidad en el SNC se desarrolla progresivamente, con aumento de la gravedad de los síntomas y reacciones. Los primeros síntomas suelen manifestarse como mareo leve, parestesia perioral, entumecimiento de la lengua, hiperacusia, zumbidos en los oídos y alteraciones visuales. La dificultad para articular palabras, movimientos convulsivos musculares o temblores son síntomas más graves que preceden a convulsiones generalizadas. Estos signos no deben interpretarse como conducta neurótica. Posteriormente, puede producirse pérdida de conciencia y una convulsión epiléptica mayor que dura desde unos segundos hasta varios minutos. Durante las convulsiones, rápidamente se desarrollan hipoxia e hipercapnia (aumento del contenido de CO₂ en sangre) debido a la actividad muscular aumentada y al intercambio gaseoso pulmonar insuficiente. En casos graves, también puede desarrollarse apnea. El desarrollo de acidosis, hiperkalemia y déficit de oxígeno agrava y prolonga los efectos tóxicos de los anestésicos locales.
La recuperación depende del metabolismo del anestésico local y de su distribución fuera del SNC. Esto ocurre rápidamente, salvo en casos en los que se hayan administrado cantidades muy elevadas del medicamento.
Efecto tóxico sobre el sistema cardiovascular puede observarse en casos graves y, por lo general, va precedido por signos de toxicidad en el sistema nervioso central. En pacientes bajo fuerte efecto sedante o que reciben anestesia general, los síntomas prodromales del SNC pueden estar ausentes. La hipotensión, bradicardia, arritmias e incluso paro cardíaco pueden ocurrir como resultado de concentraciones sistémicas elevadas de anestésicos locales, aunque son raros los casos de paro cardíaco sin síntomas previos del SNC.
Tratamiento de la toxicidad aguda
Ante la aparición de signos de toxicidad sistémica aguda, la administración del anestésico local debe interrumpirse inmediatamente.
El tratamiento del paciente con signos de toxicidad sistémica está dirigido a la rápida supresión de convulsiones y a asegurar una ventilación adecuada, proporcionando oxígeno si es necesario, para facilitar o controlar la ventilación pulmonar. Ante convulsiones, debe iniciarse inmediatamente el tratamiento mediante inyección intravenosa de tiopental sódico (100−200 mg) o diazepam (5−10 mg). Las convulsiones prolongadas pueden poner en peligro la ventilación y la oxigenación del paciente. En tales casos, la inyección de un miorrelajante (por ejemplo, succinilcolina 1 mg/kg de peso corporal) facilitará la ventilación y permitirá controlar la oxigenación. En estas situaciones, debe considerarse la posibilidad de una intubación endotraqueal precoz.
Una vez controladas las convulsiones y asegurada una ventilación pulmonar adecuada, generalmente no se requiere otro tratamiento. Sin embargo, ante hipotensión, debe administrarse intravenosamente un fármaco vasoconstrictor, preferiblemente con actividad inotrópica, como efedrina (15−30 mg por vía intravenosa).
Si se produce insuficiencia circulatoria (hipotensión, bradicardia), debe aplicarse el tratamiento adecuado con administración intravenosa de líquidos, vasopresores, agentes inotrópicos y/o emulsiones lipídicas.
En caso de paro circulatorio, debe iniciarse inmediatamente la reanimación cardiopulmonar. Es fundamental mantener una adecuada oxigenación, ventilación y circulación, al mismo tiempo que se corrige el acidosis.
En caso de paro circulatorio, pueden ser necesarias maniobras de reanimación prolongadas.
Reacciones adversas.
Descripción general
La bupivacaína produce toxicidad sistémica similar a la observada con otros anestésicos locales. Esto se debe a concentraciones elevadas en plasma como resultado de la administración de una dosis excesiva, absorción rápida o, más frecuentemente, inyección intravascular accidental. Dichas reacciones afectan al sistema nervioso central (SNC) y al sistema cardiovascular. Las reacciones del SNC se caracterizan por entumecimiento de la lengua, mareo, visión borrosa y fasciculaciones musculares, seguidos posteriormente de somnolencia, convulsiones, pérdida de conciencia y, posiblemente, paro respiratorio. Las reacciones del sistema cardiovascular conducen a una disminución de la función y se caracterizan por hipotensión y depresión miocárdica. Estas pueden ser consecuencia de hipoxia debida a convulsiones y apnea, así como efecto adverso directo del fármaco.
Las reacciones adversas provocadas por la administración del medicamento pueden ser difíciles de distinguir de los efectos fisiológicos de un bloqueo nervioso (por ejemplo, disminución de la presión arterial, bradicardia), de los fenómenos causados por la punción con aguja —directamente (por ejemplo, lesión nerviosa) o indirectamente (por ejemplo, absceso epidural)—.
Las lesiones neurológicas son consecuencias raras pero bien conocidas de la anestesia regional, especialmente la epidural y la raquídea.
La frecuencia de reacciones neurológicas adversas relacionadas con el uso de anestésicos locales, entre las que se incluyen anestesia persistente, parestesias, debilidad, parálisis de las extremidades inferiores y pérdida del control de los esfínteres, es muy baja. En casos raros, el uso de anestésicos locales se ha asociado con reacciones alérgicas (en los casos más graves, con shock anafiláctico).
Para obtener información sobre los síntomas y el tratamiento de la toxicidad sistémica aguda, véase la sección «Sobredosis».
Lista de reacciones adversas
| Sistemas de órganos |
Frecuencia |
Síntomas |
| Del sistema inmunitario |
Raro (≥ 1/10000, < 1/1000) |
Reacciones alérgicas, shock anafiláctico |
| Del sistema nervioso |
Frecuente (≥ 1/100, < 1/10) |
Parastesia, mareo |
| No frecuente (≥ 1/1000, < 1/100) |
Síntomas de toxicidad del SNC (convulsiones, parastesia perioral, entumecimiento de la lengua, hiperacusia, alteraciones visuales, pérdida de conciencia, temblor, mareo leve, zumbido en los oídos, disartria) |
|
| Raro (≥ 1/10000, < 1/1000) |
Neuropatía, lesión de nervios periféricos, aracnoiditis, parálisis, paraplejía |
|
| Del órgano de la visión |
Raro (≥ 1/10000, < 1/1000) |
Doble visión |
| Del corazón |
Frecuente (≥ 1/100, < 1/10) |
Bradycardia |
| Raro (≥ 1/10000, < 1/1000) |
Paro cardíaco, arritmias cardíacas |
|
| Alteraciones vasculares |
Muy frecuente (≥ 1/10) |
Hipotensión arterial |
| Frecuente (≥ 1/100, < 1/10) |
Hipertensión arterial |
|
| Del sistema respiratorio, órganos torácicos y mediastino |
Raro (≥ 1/10000, < 1/1000) |
Depresión respiratoria |
| Del sistema gastrointestinal |
Muy frecuente (≥ 1/10) |
Náuseas |
| Frecuente (≥ 1/100, < 1/10) |
Vómitos |
|
| De los riñones y del sistema urinario |
Frecuente (≥ 1/100, < 1/10) |
Retención urinaria |
| Alteraciones del sistema hepatobiliar |
Frecuencia desconocida (no puede estimarse con los datos disponibles) |
Alteración de la función hepática / aumento de los niveles de ALT y AST* |
* Lesiones hepáticas con elevaciones reversibles de los niveles de AST, ALT, fosfatasa alcalina y bilirrubina se han observado tras inyecciones repetidas e infusiones prolongadas de bupivacaína. Si durante el tratamiento aparecen signos de alteración de la función hepática, debe suspenderse este medicamento (ver sección «Instrucciones de uso»).
Niños
Las reacciones adversas en niños son similares a las observadas en adultos, aunque en niños puede ser difícil detectar los signos tempranos de toxicidad local del anestésico cuando el bloqueo se realiza bajo sedación o anestesia general.
Notificación de reacciones adversas sospechosas
La notificación de reacciones adversas tras la autorización del medicamento es importante. Permite continuar con el monitoreo de la relación beneficio-riesgo del medicamento. Los profesionales médicos y farmacéuticos, así como los pacientes o sus representantes legales, deben informar sobre todos los casos de reacciones adversas sospechosas y de falta de eficacia del medicamento a través del Sistema Automatizado de Información de Farmacovigilancia en el siguiente enlace: https://aisf.dec.gov.ua.
Período de validez. 3 años.
Condiciones de conservación. Conservar en el envase original a una temperatura no superior a 25 ºC.
Conservar en un lugar fuera del alcance de los niños.
Incompatibilidades.
La alcalinización puede provocar precipitación, ya que la bupivacaína es poco soluble a pH superior a 6,5.
Envase.
10 ml en ampolla. 5 ampollas en envase blíster, 1 envase blíster por caja.
Categoría de dispensación. Bajo receta médica.
Fabricante.
S.A. «Halychfarm».
Dirección del fabricante y lugar de actividad
Ucrania, 79024, Lviv, calle Opryshkovska, 6/8.