Bupirolo

Ucrania
Nombre comercial Bupirolo
Forma farmacéutica solución para infusión
Principio activo / Dosificación
ibuprofeno · 4 mg/ml
Tipo de receta con receta
Código ATC
Número de registro UA/18807/01/01
Bupirolo solución para infusión

INSTRUCCIONES PARA USO MÉDICO DEL MEDICAMENTO BUPIROL (BUPIROL)

Composición:

Principio activo: ibuprofeno;

1 ml de solución contiene 4 mg de ibuprofeno;

Excipientes: cloruro de sodio, trometamol, ácido clorhídrico, hidróxido de sodio, agua para inyección.

Forma farmacéutica. Solución para perfusión.

Propiedades físico-químicas principales: solución transparente e incolora.

Grupo farmacoterapéutico. Fármacos antiinflamatorios y antirreumáticos no esteroideos. Derivados del ácido propiónico. Código ATC M01AE01.

Propiedades farmacológicas

Farmacodinámica.

Mecanismo de acción.

El ibuprofeno es un medicamento antiinflamatorio no esteroideo (AINE) que ha demostrado ser eficaz en modelos experimentales comunes de inflamación en animales, probablemente debido a la inhibición de la síntesis de prostaglandinas. El ibuprofeno ejerce un efecto antipirético, reduce el dolor inflamatorio y los edemas. Datos experimentales indican que el ibuprofeno puede inhibir competitivamente el efecto de dosis bajas de ácido acetilsalicílico sobre la agregación plaquetaria cuando se administra simultáneamente. Algunos estudios farmacodinámicos han mostrado que cuando una dosis única de 400 mg de ibuprofeno se toma dentro de las 8 horas antes o dentro de los 30 minutos posteriores a la administración de ácido acetilsalicílico de liberación inmediata (81 mg), el efecto del ácido acetilsalicílico sobre la formación de tromboxano o sobre la agregación plaquetaria se reduce.

En estudios clínicos se ha observado que la infusión intravenosa de ibuprofeno en un rango de dosis de 100 mg, 200 mg y 400 mg en administración única reduce la velocidad de filtración glomerular de forma dependiente de la dosis, en un rango del 15 al 30 %.

Farmacocinética.

Absorción.

Bupirolo se administra por vía intravenosa, por lo que no ocurre el proceso de absorción y la biodisponibilidad del ibuprofeno es completa.

Distribución.

El volumen de distribución calculado oscila entre 0,11 y 2,21 l/kg. El ibuprofeno se une intensamente a las proteínas plasmáticas, principalmente a la albúmina.

Biotransformación.

El ibuprofeno se metaboliza en el hígado a dos metabolitos inactivos, los cuales, junto con el ibuprofeno sin modificar, se excretan por los riñones.

Eliminación.

La eliminación por los riñones es rápida y completa. El período de semivida es de aproximadamente 2 horas.

Linealidad/no linealidad.

El ibuprofeno muestra linealidad respecto al área bajo la curva farmacocinética de concentración-tiempo (AUC) tras la administración única de ibuprofeno (en el intervalo de 200-800 mg). Relación farmacocinética/farmacodinámica.

Existe una relación entre la concentración plasmática de ibuprofeno, sus propiedades farmacodinámicas y su perfil general de seguridad. La farmacocinética del ibuprofeno es estereoselectiva tras la administración intravenosa o oral. El mecanismo de acción y la farmacología de la administración intravenosa de ibuprofeno no difieren del mecanismo de administración oral del ibuprofeno.

Características clínicas.

Indicaciones.

Tratamiento sintomático a corto plazo del dolor agudo moderado y tratamiento sintomático a corto plazo de la fiebre, cuando la administración intravenosa sea clínicamente justificada y otros vías de administración no sean posibles.

Contraindicaciones.

  • Hipersensibilidad al ibuprofeno o a cualquiera de los componentes del medicamento.
  • Reacciones de hipersensibilidad (por ejemplo, asma bronquial, rinitis, angioedema o urticaria) previamente observadas tras la administración de ibuprofeno, ácido acetilsalicílico (aspirina) u otros AINEs.
  • Úlcera péptica/ hemorragia gastrointestinal en fase activa o recurrencias en la historia clínica (dos o más episodios graves de úlcera o hemorragia).
  • Hemorragia gastrointestinal o perforación asociada previamente al uso de AINEs.
  • Alteración grave de la función hepática, alteración grave de la función renal o insuficiencia cardíaca grave (clase IV según la clasificación NYHA).
  • Hemorragia cerebrovascular u otras hemorragias en fase activa.
  • Diatesis hemorrágica o trastornos de la coagulación sanguínea (trombocitopenia).
  • Trastornos de la hematopoyesis de etiología desconocida.
  • Deshidratación grave (provocada por vómitos, diarrea o ingesta insuficiente de líquidos).
  • Tercer trimestre del embarazo.

Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción.

AINEs, incluidos inhibidores selectivos de la COX-2 y salicilatos. Debido al efecto sinérgico, la administración concomitante de dos o más AINEs puede aumentar el riesgo de úlceras gastrointestinales y hemorragias. Por tanto, debe evitarse la administración simultánea de ibuprofeno con otros AINEs. Asimismo, debe evitarse la administración concomitante del medicamento con otros AINEs, ya que podría aumentar el riesgo de úlceras gastrointestinales y hemorragias.

Ácido acetilsalicílico. La administración concomitante de ibuprofeno y ácido acetilsalicílico generalmente no se recomienda debido al potencial de aumento de efectos adversos. Datos experimentales indican que el ibuprofeno puede inhibir competitivamente el efecto de las dosis bajas de ácido acetilsalicílico sobre la agregación plaquetaria cuando se administran simultáneamente. Aunque existen incertidumbres sobre la extrapolación de estos datos a la situación clínica, no puede descartarse la posibilidad de que el uso regular y prolongado de ibuprofeno reduzca el efecto cardioprotector de las dosis bajas de ácido acetilsalicílico. No se considera clínicamente significativo el efecto tras la administración ocasional de ibuprofeno.

Digoxina. La administración concomitante de ibuprofeno con preparados de digoxina puede aumentar los niveles séricos de digoxina. La monitorización del nivel sérico de digoxina generalmente no es necesaria con un uso adecuado (máximo durante 3 días).

Corticosteroides. Los corticosteroides también pueden aumentar el riesgo de reacciones adversas, especialmente las relacionadas con el tracto gastrointestinal (GI) (úlcera o hemorragia gastrointestinal).

Agentes antiagregantes (por ejemplo, clopidogrel y ticlopidina). Aumento del riesgo de hemorragia gastrointestinal.

Anticoagulantes. Los AINEs pueden potenciar el efecto de anticoagulantes como la warfarina y la heparina. En caso de administración concomitante, se recomienda controlar los parámetros de coagulación.
Fenitoína. La administración concomit combustible de ibuprofeno con preparados de fenitoína puede aumentar los niveles séricos de fenitoína. Generalmente, la monitorización del nivel sérico de fenitoína no es necesaria con un uso adecuado (máximo durante 3 días).
Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Puede aumentar el riesgo de hemorragia gastrointestinal.

Litio. La administración concomitante de ibuprofeno con preparados de litio puede aumentar los niveles séricos de litio. Generalmente, la monitorización del nivel sérico de litio no es necesaria con un uso adecuado (máximo durante 3 días).

Probenecida y sulfipirazona. Los medicamentos que contienen probenecida o sulfipirazona pueden retrasar la eliminación del ibuprofeno.

Diuréticos, inhibidores de la ECA, betabloqueantes y antagonistas de la angiotensina II. Los diuréticos y los inhibidores de la ECA pueden potenciar la nefrotoxicidad de los AINEs. Los AINEs pueden reducir la eficacia de los diuréticos y otros agentes antihipertensivos. En pacientes con insuficiencia renal (por ejemplo, pacientes deshidratados o pacientes de edad avanzada con alteración de la función renal), el tratamiento concomitante con inhibidores de la ECA, betabloqueantes o antagonistas de la angiotensina II junto con inhibidores de la ciclooxigenasa puede asociarse con alteraciones de la función renal, incluyendo insuficiencia renal aguda, generalmente reversibles. Por tanto, la administración concomitante debe realizarse con precaución, especialmente en pacientes de edad avanzada. Los pacientes deben mantenerse hidratados, y debe considerarse la posibilidad de realizar un seguimiento de la función renal tras el inicio del tratamiento concomitante y realizar un control periódico. La administración concomitante de inhibidores de la ECA e ibuprofeno puede provocar hiperkalemia.

Diuréticos ahorradores de potasio. La administración concomitante de ibuprofeno con diuréticos ahorradores de potasio puede asociarse con un aumento de los niveles de potasio; por tanto, se recomienda controlar el nivel plasmático de potasio.

Metotrexato. Los AINEs inhiben la secreción tubular del metotrexato, por lo que pueden producirse ciertas interacciones metabólicas que conducen a una reducción del aclaramiento del metotrexato. La administración de ibuprofeno 24 horas antes o después de la administración de metotrexato puede provocar un aumento de los niveles plasmáticos de metotrexato, con el subsiguiente incremento de su toxicidad. Por tanto, debe evitarse la administración concomitante de AINEs con altas dosis de metotrexato. Además, debe considerarse el riesgo potencial de interacción durante el tratamiento con dosis bajas de metotrexato, especialmente en pacientes con alteración de la función renal. Durante el tratamiento combinado, debe controlarse la función renal.
Ciclosporina. El riesgo de alteración de la función renal aumenta con la administración concomitante con ciertos AINEs. Este efecto tampoco puede descartarse en la combinación de ciclosporina e ibuprofeno.

Zidovudina. Aumento del riesgo de toxicidad hematológica al administrar AINEs junto con zidovudina. Existen datos sobre un mayor riesgo de hemartrosis y hematomas en hemofílicos VIH (+) que toman zidovudina e ibuprofeno simultáneamente. Se recomienda realizar un análisis de sangre 1-2 semanas después del inicio del tratamiento combinado.

Sulfonilureas. Estudios clínicos han demostrado interacciones entre AINEs y sulfonilureas. Aunque no hay información específica sobre la interacción entre ibuprofeno y sulfonilureas, por precaución se recomienda controlar el nivel plasmático de glucosa durante su administración concomitante.

Antibióticos quinolónicos. Datos en animales indican que los AINEs pueden aumentar el riesgo de convulsiones asociadas con los antibióticos quinolónicos. En pacientes que toman AINEs y quinolonas, puede haber un riesgo aumentado de convulsiones.

Mifepristona. Los AINEs no deben administrarse durante los 8-12 días posteriores a la administración de mifepristona, ya que el efecto de este medicamento podría reducirse.

Baclofeno. El ibuprofeno puede potenciar la toxicidad del baclofeno mediante un posible acumulo por insuficiencia renal inducida por ibuprofeno.

Pentoxifilina. En pacientes que toman ibuprofeno junto con pentoxifilina, puede aumentar el riesgo de hemorragia; por tanto, se recomienda controlar el tiempo de sangrado.
Tacrolimus. La administración concomitante con ibuprofeno puede aumentar el riesgo de nefrotoxicidad.
Aminoglucósidos. Los AINEs pueden potenciar la nefrotoxicidad de los aminoglucósidos, especialmente si estos últimos se administran en dosis altas durante un período prolongado.

Alcohol. Debe evitarse el uso de ibuprofeno en personas con consumo crónico de alcohol debido al mayor riesgo de efectos adversos gastrointestinales, incluyendo hemorragias.

Extractos de hierbas. Ginkgo biloba puede aumentar el riesgo de hemorragia cuando se administra conjuntamente con este medicamento.

Características de uso.

Los efectos adversos tras la administración de ibuprofeno y de todos los AINE en general pueden reducirse mediante la administración de la dosis mínima eficaz necesaria para tratar los síntomas, durante el período más corto posible.

En personas de edad avanzada, con mayor frecuencia ocurren reacciones adversas a los AINE, especialmente hemorragias gastrointestinales y perforaciones, que pueden conducir a resultados fatales. Respiratorios: el broncoespasmo puede presentarse en pacientes que padecen asma bronquial, enfermedades alérgicas o que tienen antecedentes de estas enfermedades.

Reacciones anafilactoides: durante la infusión intravenosa se recomienda una observación cuidadosa del paciente, especialmente al comienzo de la infusión, para detectar cualquier reacción anafiláctica provocada por el principio activo o por excipientes. Muy raramente se han observado reacciones agudas graves de hipersensibilidad (por ejemplo, shock anafiláctico). En caso de las primeras señales de una reacción de hipersensibilidad tras la ingestión de ibuprofeno, el tratamiento debe interrumpirse y aplicarse un tratamiento sintomático.

Otros AINE: el uso simultáneo de ibuprofeno con otros AINE, incluidos los inhibidores selectivos de la ciclooxigenasa-2, incrementa el riesgo de reacciones adversas, por lo que debe evitarse.

Lupus eritematoso sistémico y enfermedades mixtas del tejido conectivo: debe administrarse con precaución el ibuprofeno en casos de lupus eritematoso sistémico y enfermedades mixtas del tejido conectivo debido al mayor riesgo de aparición de meningitis aséptica.

Alteraciones de la función renal y hepática: el ibuprofeno debe administrarse con precaución a pacientes con antecedentes de enfermedad renal o hepática, especialmente durante el tratamiento concomitante con diuréticos, ya que la inhibición de las prostaglandinas puede provocar retención de líquidos y alteraciones de la función renal. En caso de administración de este medicamento a estos pacientes, la dosis de ibuprofeno debe mantenerse lo más baja posible, y la función renal debe controlarse regularmente. En caso de deshidratación, debe administrarse adecuadamente líquidos, ya que la deshidratación puede ser un mecanismo desencadenante del desarrollo de insuficiencia renal. Habitualmente, el uso prolongado de analgésicos, especialmente la combinación de diferentes analgésicos, puede provocar lesión renal prolongada con riesgo de insuficiencia renal (nefropatía analgésica). Los pacientes con mayor riesgo de desarrollar esta reacción son los de edad avanzada, pacientes con alteraciones de la función renal, disfunción hepática, aquellos que reciben tratamiento con diuréticos o inhibidores de la ECA. Pacientes con insuficiencia renal y deshidratación han informado de desarrollo de hiperkalemia tras la ingesta de altas dosis de trometamol. Como con otros AINE, el ibuprofeno puede provocar un ligero aumento temporal de algunos parámetros de la función hepática, así como un aumento significativo de los niveles de transaminasas. Si se produce un aumento significativo de estos indicadores, el tratamiento debe interrumpirse. Efectos cardiovasculares y cerebrovasculares.

Se han notificado casos de síndrome de Kounis en pacientes que recibieron tratamiento con ibuprofeno. El síndrome de Kounis se define como síntomas cardiovasculares provocados por una reacción alérgica o de hipersensibilidad, relacionada con la constricción de las arterias coronarias, que potencialmente puede conducir a infarto de miocardio.

A los pacientes con hipertensión arterial y/o insuficiencia cardíaca congestiva leve o moderada en sus antecedentes, debe iniciarse con precaución un tratamiento prolongado (se requiere consulta médica), ya que con la terapia con ibuprofeno, al igual que con otros AINE, se han notificado casos de retención de líquidos, hipertensión arterial y edemas. Los datos indican que el uso de ibuprofeno, especialmente en dosis altas (2400 mg por día) o durante un período prolongado, aumenta ligeramente el riesgo de complicaciones trombóticas arteriales (por ejemplo, infarto de miocardio o accidente cerebrovascular). En general, no se espera que una dosis baja de ibuprofeno (por ejemplo, ≤ 1200 mg por día) aumente el riesgo de infarto de miocardio. A pacientes con hipertensión arterial no controlada, insuficiencia cardíaca congestiva, enfermedad coronaria isquémica diagnosticada, enfermedad arterial periférica y/o enfermedades cerebrovasculares, el tratamiento prolongado solo puede ser prescrito por un médico tras un análisis cuidadoso. A pacientes con factores de riesgo significativos de complicaciones cardiovasculares (como hipertensión arterial, hiperlipidemia, diabetes mellitus, tabaquismo), el tratamiento prolongado con AINE solo debe prescribirse tras una consideración cuidadosa. Alteraciones de la fertilidad en mujeres. Existen datos limitados sobre que los medicamentos que inhiben la síntesis de ciclooxigenasa/prostaglandinas pueden afectar el proceso de ovulación. Este proceso es reversible tras la interrupción del tratamiento. El uso prolongado (se refiere a dosis de 2400 mg por día, así como duración del tratamiento superior a 10 días) de ibuprofeno puede alterar la fertilidad femenina, por lo que no se recomienda en mujeres que intentan quedar embarazadas. En mujeres que tienen dificultades para concebir o que están siendo evaluadas por infertilidad, este medicamento debe suspenderse. Tracto gastrointestinal. Los AINE deben administrarse con precaución a pacientes con enfermedades inflamatorias intestinales crónicas (colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn), ya que estos estados pueden empeorar. Se han notificado casos de hemorragia gastrointestinal, perforación y úlceras, a veces fatales, que pueden ocurrir en cualquier momento durante el tratamiento con AINE, independientemente de la presencia de síntomas de advertencia o antecedentes de trastornos graves del tubo digestivo.

El riesgo de hemorragia gastrointestinal, perforación y úlceras aumenta con el incremento de la dosis de AINE en pacientes con antecedentes de úlcera, especialmente si ha sido complicada con hemorragia o perforación, y en pacientes de edad avanzada. Estos pacientes deben comenzar el tratamiento con dosis mínimas. Debe tenerse precaución al tratar pacientes que reciben medicamentos concomitantes que puedan aumentar el riesgo de gastrotoxicidad o hemorragia, como corticosteroides orales, anticoagulantes (por ejemplo, warfarina) o agentes antiplaquetarios (por ejemplo, ácido acetilsalicílico). En el tratamiento prolongado de estos pacientes, así como en pacientes que requieren el uso concomitante de dosis bajas de ácido acetilsalicílico (aspirina) u otros medicamentos que puedan aumentar el riesgo para el tubo digestivo, debe considerarse la conveniencia de una terapia combinada con misoprostol o inhibidores de la bomba de protones. A los pacientes con antecedentes de trastornos gastrointestinales, especialmente pacientes de edad avanzada, se les debe informar sobre cualquier síntoma inusual del tubo digestivo (principalmente hemorragia), especialmente hemorragia gastrointestinal al comienzo del tratamiento. Si se detecta hemorragia gastrointestinal o úlceras en pacientes que reciben ibuprofeno, el tratamiento debe interrumpirse inmediatamente.

Reacciones adversas cutáneas graves (RACG)

Se han registrado reacciones adversas cutáneas graves (RACG), incluyendo dermatitis exfoliativa, eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson (SSJ), necrólisis epidérmica tóxica (NET), eosinofilia inducida por medicamentos con síntomas sistémicos (síndrome DRESS) y pustulosis exantemática generalizada aguda (PEGA), que pueden poner en peligro la vida o provocar resultados fatales, tras la administración de ibuprofeno (ver sección «Reacciones adversas»). La mayoría de estas reacciones ocurrieron durante el primer mes de tratamiento.

Ante la aparición de signos y síntomas que indiquen estas reacciones, debe suspenderse inmediatamente el ibuprofeno y considerarse un tratamiento alternativo (si es necesario). En casos excepcionales, la varicela puede ser la causa de infecciones cutáneas graves y complicaciones en tejidos blandos. Actualmente no puede descartarse el papel de los AINE en la exacerbación de estas infecciones. En caso de varicela, debe evitarse la administración de ibuprofeno. Efectos hematológicos. El ibuprofeno puede inhibir temporalmente la función de las plaquetas (agregación plaquetaria), aumentando el tiempo de sangrado y el riesgo de hemorragia. Por lo tanto, debe observarse cuidadosamente a los pacientes con trastornos de la coagulación. El ibuprofeno debe administrarse con especial precaución a pacientes que reciben ácido acetilsalicílico para inhibir la agregación plaquetaria.

Efectos oftalmológicos. Hasta la fecha se han notificado casos de visión borrosa o disminución de la visión, escotomas y alteraciones de la visión del color tras la administración oral de ibuprofeno.

Otras advertencias y precauciones especiales de uso. Los AINE pueden enmascarar signos de infección.

El uso prolongado de medicamentos analgésicos puede provocar cefalea, que no puede tratarse aumentando las dosis del medicamento.

Enmascaramiento de síntomas de infecciones subyacentes. El ibuprofeno puede enmascarar síntomas de infección, lo que puede provocar un inicio tardío del tratamiento adecuado y, por lo tanto, un empeoramiento del resultado de la enfermedad infecciosa. Esto se ha observado en neumonías bacterianas y complicaciones bacterianas de la varicela. Cuando se administra ibuprofeno para reducir la fiebre y aliviar el dolor en infecciones, se recomienda monitorear cuidadosamente al paciente. En condiciones ambulatorias, el paciente debe acudir al médico inmediatamente si los síntomas persisten o si su estado empeora.

En pacientes que toman ibuprofeno durante un período prolongado, debe controlarse la función renal, hepática y los parámetros hematológicos sanguíneos.

Se han notificado casos de hipoglucemia transitoria tras la administración de trometamol. Durante el tratamiento, se recomienda determinar el nivel de glucosa en plasma sanguíneo. El uso prolongado de medicamentos analgésicos puede provocar cefalea, que no puede tratarse aumentando las dosis de este medicamento.

Debe observarse cuidadosamente al paciente al comienzo de la infusión para prevenir oportunamente reacciones anafilactoides y de hipersensibilidad. Ante las primeras señales de tales síntomas, debe interrumpirse la infusión y aplicarse un tratamiento sintomático adecuado. En casos excepcionales, la varicela puede provocar complicaciones infecciosas graves de la piel y tejidos blandos. Actualmente no puede descartarse el papel de los AINE en la exacerbación de estas infecciones. Por lo tanto, es preferible evitar el uso de ibuprofeno en caso de varicela.

Efecto sobre pruebas de laboratorio:

  • Tiempo de sangrado (puede prolongarse hasta 1 día tras la interrupción del tratamiento).
  • Concentración de glucosa en sangre (puede disminuir).
  • Depuración de creatinina (puede disminuir).
  • Hematocrito o hemoglobina (pueden disminuir).
  • Concentración de nitrógeno en urea y concentración de creatinina y potasio en sangre (pueden aumentar).
  • Función hepática: aumento de los valores de transaminasas.

El ibuprofeno debe administrarse solo tras una evaluación cuidadosa del balance beneficio/riesgo en pacientes con trastornos congénitos del metabolismo de porfirinas (por ejemplo, porfiria intermitente aguda).

Precaución necesaria en pacientes con ciertos estados que podrían empeorar:

  • Pacientes que presentan reacciones alérgicas a otras sustancias, ya que también tienen un mayor riesgo de desarrollar reacciones de hipersensibilidad con este medicamento.
  • Pacientes con fiebre del heno, pólipos nasales o trastornos obstructivos crónicos respiratorios, ya que tienen un mayor riesgo de desarrollar reacciones alérgicas. Estas pueden manifestarse como ataques de asma (llamado asma analgésica), edema de Quincke o urticaria.

Información importante sobre excipientes.

Este medicamento contiene 13 mmol (303 mg) de sodio por cada 100 ml de solución. Debe tenerse precaución al administrarlo a pacientes que siguen una dieta controlada en sodio.

Uso durante el embarazo o la lactancia.

Embarazo.

La inhibición de la síntesis de prostaglandinas puede afectar negativamente el embarazo y/o el desarrollo del embrión/feto. Los datos de estudios indican un mayor riesgo de aborto espontáneo y malformaciones congénitas tras la administración de inhibidores de la síntesis de prostaglandinas en las primeras etapas del embarazo. Se considera que el riesgo aumenta con el incremento de la dosis y la duración del tratamiento. A partir de la semana 20 de gestación, el uso de ibuprofeno puede provocar oligohidramnios debido a disfunción renal fetal. Esto puede ocurrir poco después del inicio del tratamiento y generalmente es reversible tras la interrupción del mismo. Además, se han notificado casos de constricción del conducto arterioso tras el tratamiento durante el segundo trimestre del embarazo, la mayoría de los cuales desaparecieron tras la interrupción del tratamiento. Por lo tanto, los AINE no deben tomarse durante los dos primeros trimestres del embarazo ni durante el parto, a menos que el beneficio esperado para la paciente supere el riesgo potencial para el feto.

Si el ibuprofeno se administra a una mujer que intenta quedar embarazada o durante el primer y segundo trimestre del embarazo, la dosis debe ser lo más baja posible y la duración del tratamiento lo más corta posible. Debe considerarse un monitoreo prenatal de oligohidramnios y constricción del conducto arterioso tras la exposición a ibuprofeno durante varios días, a partir de la semana 20 de gestación. El tratamiento debe interrumpirse si se detecta oligohidramnios o constricción del conducto arterioso.

Durante el tercer trimestre del embarazo, el uso de cualquier inhibidor de la síntesis de prostaglandinas puede provocar efectos en el feto, como toxicidad cardiopulmonar (cierre prematuro/constricción del conducto arterioso fetal con hipertensión pulmonar) y alteraciones de la función renal (ver más arriba), que pueden progresar a insuficiencia renal con manifestaciones de oligohidramnios. El ibuprofeno está contraindicado durante el tercer trimestre del embarazo (ver sección «Contraindicaciones») debido al riesgo de supresión de la función contráctil del útero, lo que puede provocar prolongación del parto con tendencia al aumento de hemorragia en madre e hijo, incluso con dosis bajas.

Período de lactancia.

Se ha detectado una cantidad insignificante de ibuprofeno en la leche materna. Hasta la fecha no se conocen efectos adversos en lactantes, por lo que para un tratamiento breve con dosis bajas, generalmente no es necesario interrumpir la lactancia. Sin embargo, se recomienda interrumpir la lactancia al usar dosis superiores a 1200 mg por día o durante períodos de tratamiento más prolongados, debido a la capacidad potencial de inhibir la síntesis de prostaglandinas en recién nacidos.

Fertilidad.

Los medicamentos que inhiben la síntesis de ciclooxigenasa/prostaglandinas pueden provocar alteraciones de la fertilidad en mujeres al afectar la ovulación. Esto es reversible tras la interrupción del tratamiento.

Capacidad para afectar la velocidad de reacción al conducir vehículos o manejar mecanismos.

Bajo las condiciones de uso en dosis recomendadas, el medicamento no afecta la velocidad de reacción al conducir vehículos o trabajar con mecanismos. Los pacientes que experimenten mareos, somnolencia, desorientación o alteraciones visuales tras la ingestión de AINE deben abstenerse de conducir vehículos y trabajar con mecanismos.

Vía de administración y dosis.

Para minimizar los efectos adversos, Bupirol debe administrarse en las dosis efectivas más bajas posibles y durante el período de tiempo más corto necesario.

Se debe mantener una hidratación adecuada del paciente con el fin de minimizar el riesgo de posibles reacciones adversas renales.

Adultos. La dosis recomendada es de 400 mg de ibuprofeno cada 6-8 horas según sea necesario, sin superar la dosis máxima diaria recomendada de 1200 mg. El medicamento está indicado para tratamiento de corta duración (la duración máxima del tratamiento es de 3 días). Se recomienda que los pacientes pasen al tratamiento por vía oral tan pronto como sea posible. Pacientes de edad avanzada. No se requiere ajuste de dosis. Sin embargo, se deben tomar precauciones al tratar a pacientes ancianos, ya que generalmente son más propensos a presentar reacciones adversas (ver secciones «Precauciones de uso» y «Reacciones adversas»), y con mayor frecuencia presentan insuficiencia renal, hepática y cardiovascular, así como también toman medicamentos concomitantes. Se recomienda observar estrechamente a los pacientes de este grupo. El tratamiento debe revisarse regularmente y suspenderse si no se observa mejoría clínica o si aparece intolerancia. Insuficiencia renal. En pacientes con insuficiencia renal leve o moderada, la dosis inicial debe reducirse y mantenerse tan baja como sea posible durante el período más corto necesario. Bupirol está contraindicado en pacientes con insuficiencia renal grave.

Insuficiencia hepática. En pacientes con insuficiencia hepática de leve a moderada, el tratamiento debe iniciarse con dosis reducidas, manteniendo la dosis tan baja como sea posible durante el período de tratamiento más corto necesario. Bupirol está contraindicado en pacientes con insuficiencia hepática grave.

Vía de administración.

Para administración intravenosa. El medicamento debe administrarse como infusión intravenosa durante 30 minutos.

Pacientes pediátricos.

El uso del medicamento Bupirol en niños y adolescentes no ha sido estudiado, por lo tanto no debe utilizarse en esta categoría de pacientes. La seguridad y eficacia no han sido establecidas.

Sobredosis.

El periodo de semivida durante la sobredosis es de 1,5 a 3 horas.

Síntomas. En la mayoría de los pacientes, la ingestión de una cantidad significativa de AINE provoca principalmente náuseas, vómitos, dolor epigástrico y muy rara vez diarrea. También pueden presentarse acúfenos, cefalea, mareo y hemorragia gastrointestinal. En casos de intoxicación más grave, pueden presentarse efectos tóxicos sobre el sistema nervioso central, manifestados como somnolencia, nistagmo, alteraciones visuales, y ocasionalmente estado de agitación, desorientación o coma. En algunos pacientes pueden ocurrir convulsiones. En casos graves de intoxicación, puede desarrollarse hiperaldosteronemia, acidosis metabólica, insuficiencia renal aguda, daño hepático, hipotensión arterial, insuficiencia respiratoria y cianosis. En pacientes con asma bronquial puede observarse empeoramiento del cuadro asmático.

Tratamiento. No existe antídoto específico; debe iniciarse un tratamiento sintomático. Las opciones terapéuticas para el tratamiento de la intoxicación dependerán del grado, nivel y síntomas clínicos presentes, de acuerdo con la práctica habitual de terapia intensiva.

Reacciones adversas.

Todas las reacciones adversas se presentan según el sistema de clases y órganos y frecuencia: muy frecuentes (≥ 1/10), frecuentes (≥ 1/100 – < 1/10), poco frecuentes (≥ 1/1000 – < 1/100), raras (≥ 1/10 000 – < 1/1000), muy raras (< 1/10 000), frecuencia desconocida (no pueden evaluarse con los datos disponibles). Las reacciones adversas más frecuentes son las del tracto gastrointestinal (TGI), que en su mayoría dependen de la dosis. Pueden presentarse úlceras pépticas, perforaciones del TGI o hemorragias, a veces con desenlace letal, especialmente en pacientes de edad avanzada. Se han notificado náuseas, vómitos, diarrea, meteorismo, estreñimiento, dispepsia, dolor abdominal, melena, vómitos con sangre, estomatitis ulcerosa, empeoramiento de la colitis y de la enfermedad de Crohn. Con menor frecuencia se ha observado gastritis. Muy raramente se han notificado reacciones graves de hipersensibilidad (incluyendo reacciones en el sitio de infusión, shock anafiláctico) y reacciones cutáneas graves, tales como reacciones ampollosas, incluyendo el síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica (síndrome de Lyell), eritema multiforme y alopecia.

Se ha descrito empeoramiento de infecciones inflamatorias (por ejemplo, desarrollo de fascitis necrotizante), que coincide con el uso de AINEs. Esto podría estar relacionado con el mecanismo de acción de los AINEs.

Durante infecciones por varicela, pueden observarse fotosensibilidad, vasculitis alérgica y, en casos excepcionales, infecciones cutáneas graves y complicaciones de los tejidos blandos. Se han notificado edemas, hipertensión e insuficiencia cardíaca asociados al tratamiento con AINEs.

Estudios clínicos indican que el uso de ibuprofeno, especialmente en dosis altas (2400 mg/día), podría estar asociado con un ligero aumento del riesgo de eventos trombóticos arteriales (por ejemplo, infarto de miocardio o accidente cerebrovascular).

MedDRA,

Órganos y sistemas

Frecuencia

Reacciones adversas

Indicadores de laboratorio, infecciones

Muy raro

Se han descrito exacerbaciones de inflamaciones infecciosas (por ejemplo, desarrollo de fascitis necrotizante) que coinciden con el uso de AINE. Posiblemente relacionado con el mecanismo de acción de los AINE.

Trastornos sanguíneos y del sistema linfático

Muy raro

Alteraciones en la hematopoyesis (anemia, agranulocitosis, leucopenia, trombocitopenia y pancitopenia). Los primeros síntomas incluyen fiebre, dolor de garganta, úlceras orales superficiales, síntomas similares a la gripe, epistaxis y hemorragia cutánea.

Trastornos del sistema inmunitario

No frecuente

Reacciones de hipersensibilidad. Erupciones cutáneas, prurito, ataques de asma.

Muy raro

Lupus eritematoso sistémico (LES), reacciones graves de hipersensibilidad, edema facial, edema lingual, edema de laringe con estrechamiento de las vías respiratorias, dificultad respiratoria, sensación de palpitaciones, hipotensión y shock.

Trastornos psiquiátricos

No frecuente

Ansiedad, inquietud.

Raro

Reacciones psicóticas, nerviosismo, irritabilidad, confusión o desorientación, depresión.

Trastornos del sistema nervioso

Muy frecuente

Cansancio, cefalea, mareo.

No frecuente

Insomnio, excitación, irritabilidad.

Muy raro

Meningitis aséptica (rigidez de los músculos del cuello, cefalea, náuseas, vómitos, fiebre o confusión mental).

Trastornos oculares

No frecuente

Alteraciones visuales.

Raro

Ambliopía tóxica reversible.

Trastornos del oído y del laberinto

Frecuente

Vértigo.

No frecuente

Zumbidos en los oídos.

Raro

Alteraciones auditivas.

Trastornos del sistema cardiovascular

Muy raro

Sensación de palpitaciones, insuficiencia cardíaca, infarto de miocardio. Hipertensión arterial.

Frecuencia desconocida

Síndrome de Kounis.

Trastornos del sistema respiratorio, torácico y mediastínico

Muy raro

Asma, broncoespasmo, disnea, sibilancias.

Trastornos gastrointestinales

Muy frecuente

Acidez, dolor abdominal, náuseas, vómitos, flatulencia, diarrea, estreñimiento y pequeñas hemorragias gastrointestinales que pueden causar anemia en casos excepcionales.

Frecuente

Úlceras del tracto gastrointestinal, potencialmente con hemorragia y perforación. Estomatitis ulcerosa, exacerbación de colitis y enfermedad de Crohn.

No frecuente

Gastritis.

Raro

Estenosis esofágica, exacerbación de diverticulosis, colitis hemorrágica no especificada. Si ocurren hemorragias gastrointestinales, pueden causar anemia y hematemesis.

Muy raro

Esofagitis, pancreatitis, formación de estrechamientos intestinales y diafragmáticos.

Trastornos hepáticos y biliares

Raro

Ictericia, alteración de la función hepática, lesión hepática, especialmente durante terapia prolongada en hepatitis aguda.

Frecuencia desconocida

Insuficiencia hepática.

Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo

Frecuente

Erupciones cutáneas.

No frecuente

Urticaria, prurito, púrpura (incluyendo púrpura alérgica).

Muy raro

Reacciones ampulosas o vesiculares, incluyendo el síndrome de Stevens-Johnson y la necrólisis epidérmica tóxica (síndrome de Lyell), eritema multiforme, dermatitis exfoliativa. Reacciones de fotosensibilidad y vasculitis alérgica. En casos excepcionales, reacciones cutáneas graves durante la varicela.

Frecuencia desconocida

Eosinofilia inducida por fármacos con síntomas sistémicos (síndrome DRESS), pustulosis exantemática aguda generalizada (PEAG).

Trastornos del sistema osteomuscular y del tejido conjuntivo

Raro

Rigidez de los músculos del cuello.

Trastornos renales y urinarios

No frecuente

Disminución de la excreción urinaria, edemas, especialmente en pacientes con hipertensión arterial o insuficiencia renal, síndrome nefrótico, nefritis intersticial, que puede acompañarse de insuficiencia renal aguda.

Raro

Necrosis papilar, especialmente durante terapia prolongada, aumento de la concentración sérica de ácido úrico.

Trastornos generales y condiciones en el sitio de administración

Frecuente

Dolor y sensación de ardor en el sitio de administración.

Frecuencia desconocida

Edema, hematoma o hemorragia en el sitio de administración.

Comunicación de reacciones adversas sospechosas.

La notificación de reacciones adversas sospechosas tras la comercialización del medicamento es un procedimiento importante. Esto permite continuar con el seguimiento de la relación beneficio-riesgo del medicamento correspondiente. Los profesionales sanitarios deben comunicar cualquier reacción adversa sospechosa a través del sistema nacional de notificación.

Periodo de validez. 3 años.

Condiciones de conservación.

Conservar en el envase original a una temperatura no superior a 25 ºC. Conservar en un lugar fuera del alcance y de la vista de los niños.

Incompatibilidades.

No se han realizado estudios de compatibilidad; este medicamento no debe mezclarse con otros medicamentos.

Envase. 100 ml en recipiente dentro de sobre protector.

Categoría de dispensación. Medicamento sujeto a prescripción médica.

Fabricante.

ALTAFARMA S.A.

Dirección del titular y del lugar de explotación.

Polígono Industrial de Bernedo, s/n, Bernedo, Álava, 01118, España.