Pram

Polonia
Nombre comercial Pram
Forma farmacéutica comprimidos recubiertos
Principio activo / Dosificación
citalopram · 24.99 mg
Tipo de receta Con receta médica
Código ATC
Número de registro 100130395
Pram comprimidos recubiertos

Prospecto incluido en el envase: información para el paciente

Pram, 20 mg, comprimidos recubiertos
Citalopramum
Lea todo el prospecto detenidamente antes de empezar a tomar este medicamento, porque contiene información importante para usted.

  • Conserve este prospecto, ya que puede volver a consultarlo.
  • Si tiene alguna duda, consulte a su médico o farmacéutico.
  • Este medicamento se le ha recetado a usted exclusivamente. No debe dárselo a otras personas. Podría perjudicar a otra persona, aunque los síntomas de su enfermedad fueran iguales.
  • Si experimenta cualquier efecto adverso, incluyendo aquellos no mencionados en este prospecto, informe a su médico o farmacéutico. Véase el apartado 4.

Índice del prospecto:

  1. Qué es Pram y para qué se utiliza
  2. Información importante antes de empezar a tomar Pram
  3. Cómo tomar Pram
  4. Posibles efectos adversos
  5. Cómo conservar Pram
  6. Contenido del envase e información adicional

1. Qué es Pram y para qué se utiliza

El citalopram, sustancia activa de Pram, es un denominado inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS). La depresión y la ansiedad están relacionadas con un déficit de sustancias que transmiten información en el cerebro (entre ellas, la serotonina). El citalopram ayuda a restablecer los niveles adecuados de serotonina en el cerebro.
Pram se utiliza para:

  • el tratamiento de los trastornos del estado de ánimo y trastornos depresivos
  • el tratamiento del trastorno de pánico
  • el tratamiento de los trastornos de ansiedad
  • el tratamiento de los trastornos obsesivo-compulsivos

2. Información importante antes de utilizar el medicamento Pram

Cuándo no debe utilizarse el medicamento Pram

  • si el paciente es alérgico al citalopram o a cualquiera de los demás componentes del medicamento mencionados en el apartado 6;
  • si el paciente está tomando actualmente otro medicamento antidepresivo denominado inhibidor de la monoaminooxidasa (IMAO). Entre los inhibidores de la MAO se incluyen: fenelzina, iproniazida, isocarboxazida, nialamida, tranilcipromina y moclobemida. Al cambiar de un medicamento a otro, debe respetarse un intervalo de tiempo adecuado. El cambio solo puede realizarse bajo supervisión médica;
  • si el paciente está tomando linezolid (un antibiótico) y no es posible una observación estrecha de su estado ni el control de la presión arterial;
  • si el paciente padece un trastorno congénito del ritmo cardíaco o ha presentado este trastorno (detectado mediante un electrocardiograma, ECG, que evalúa la actividad del corazón);
  • si el paciente está tomando medicamentos utilizados en trastornos del ritmo cardíaco o que puedan afectar al ritmo cardíaco (por ejemplo, el medicamento antipsicótico pimozida). Véase también el apartado siguiente: Pram y otros medicamentos.

Advertencias y precauciones
Antes de comenzar a utilizar el medicamento Pram, debe hablar de ello con su médico o farmacéutico.
Debe extremar las precauciones durante el tratamiento con Pram:

  • si el paciente padece erupciones cutáneas u otras reacciones alérgicas. Debe informar inmediatamente a su médico tan pronto como aparezcan estos síntomas. El médico decidirá si puede continuar el tratamiento.
  • si el paciente padece o ha padecido previamente convulsiones, debe informar a su médico antes de comenzar el tratamiento. Si las convulsiones aparecen por primera vez o si aumenta su frecuencia, debe ponerse en contacto inmediatamente con su médico, quien decidirá si continúa o interrumpe el tratamiento.
  • si previamente ha padecido trastornos del estado de ánimo graves, debe informar a su médico antes de comenzar el tratamiento. Si durante varios días el paciente presenta una excesiva excitación, debe informar inmediatamente a su médico. El médico decidirá si continúa o interrumpe el tratamiento.
  • si el paciente padece trastornos de ansiedad. Al inicio del tratamiento, los síntomas pueden empeorar. Habitualmente, este efecto disminuye tras aproximadamente dos semanas. Debe informar a su médico si los estados de ansiedad empeoran.
  • si el paciente padece trastornos de la función hepática. En caso de insuficiencia hepática, el médico decidirá si es necesario ajustar regularmente la dosis y puede indicar pruebas de laboratorio.
  • si el paciente padece diabetes. Medicamentos como Pram pueden afectar a la concentración de glucosa en sangre. El médico decidirá si es necesario ajustar la dosis de insulina u otro medicamento antidiabético.
  • si el paciente ha padecido previamente o recientemente trastornos cardíacos o si ha sufrido recientemente un infarto de miocardio.
  • si el paciente tiene frecuencia cardíaca en reposo baja y/o deficiencia de sales en el organismo debido a diarrea grave y prolongada, vómitos o el uso de diuréticos.
  • si el paciente presenta latidos cardíacos rápidos o irregulares, desmayos, caídas o mareos al levantarse, lo que podría indicar trastornos del ritmo cardíaco.
  • si el paciente ha padecido previamente trastornos de la coagulación sanguínea o si la paciente está embarazada (véase "Embarazo"), ya que durante el tratamiento con Pram puede producirse sangrado. Por ello, se recomienda precaución si se utiliza simultáneamente con medicamentos que afectan a la función de las plaquetas y/o aumentan el riesgo de sangrado. Esto incluye especialmente ciertos medicamentos utilizados en trastornos psiquiátricos (conocidos como neurolépticos atípicos, como clozapina y fenotiazinas), ciertos medicamentos utilizados en el tratamiento de la depresión (antidepresivos tricíclicos) y medicamentos utilizados para el dolor y la inflamación (ácido acetilsalicílico y otros medicamentos conocidos como antiinflamatorios no esteroideos).
  • si el paciente está recibiendo tratamiento con electroshocks, durante el tratamiento con Pram podrían producirse convulsiones prolongadas.
  • si el paciente presenta fatiga, confusión y calambres musculares, lo que podría indicar una concentración baja de sodio en el organismo (hiponatremia).
  • si el paciente presenta problemas oculares, como glaucoma de ángulo cerrado o antecedentes de glaucoma (incluida una presión intraocular elevada).
  • si el paciente padece enfermedades renales.

Síndrome serotoninérgico: Se recomienda precaución si el citalopram se utiliza simultáneamente con otros medicamentos con acción serotoninérgica, como el sumatriptán u otros triptanes, tramadol, buprenorfina y triptófano (véase apartado 4).
Medicamentos como Pram (denominados SSRI o SNRI) pueden provocar síntomas de trastornos de la función sexual (véase apartado 4). En algunos casos, estos síntomas persistieron tras la interrupción del tratamiento.
Es posible que durante las primeras semanas de tratamiento con Pram el paciente no note mejoría. Si empeoran los síntomas, debe consultar con su médico (véase también apartado Duración del tratamiento).
Pensamientos suicidas (incluidos intentos de suicidio) pueden persistir o incluso empeorar durante las primeras fases del tratamiento. En tal caso, debe consultar con su médico.
En caso de interrupción repentina del tratamiento con Pram, podrían aparecer los llamados síntomas de abstinencia (véase apartado 4 Posibles efectos adversos). Por este motivo, nunca debe interrumpir por su cuenta el tratamiento con Pram.
Si el paciente desea interrumpir el tratamiento con Pram, debe consultar primero con su médico (véase también apartado 3 Interrupción del tratamiento con Pram).
Debe realizarse todas las pruebas de función hepática, determinación de sodio y análisis de sangre que su médico indique.

Niños y adolescentes
El medicamento Pram no debe utilizarse en niños y adolescentes menores de 18 años. También debe destacarse que los pacientes menores de 18 años que toman medicamentos de este grupo tienen un riesgo aumentado de presentar efectos adversos, como intentos de suicidio, pensamientos suicidas y hostilidad (especialmente agresividad, conductas desafiantes y manifestaciones de ira). A pesar de ello, el médico podría recetar Pram a pacientes menores de 18 años si considera que es en su mejor interés. Si el médico ha recetado Pram a un paciente menor de 18 años y surgen dudas al respecto, debe ponerse en contacto con el médico tratante. Si en pacientes menores de 18 años que toman Pram aparecen o empeoran los síntomas mencionados anteriormente, debe informarse inmediatamente al médico tratante. Además, actualmente no existen datos sobre la seguridad a largo plazo del uso de Pram en este grupo de edad, en relación con el crecimiento, desarrollo puberal, desarrollo cognitivo y conductual.

Interacción del medicamento Pram con otros medicamentos
Debe informar a su médico sobre todos los medicamentos que esté tomando actualmente o haya tomado recientemente, así como sobre cualquier medicamento que piense tomar.

El citalopram y otros medicamentos que se toman simultáneamente pueden influir mutuamente en su acción y en la aparición de efectos adversos. Esto afecta especialmente a medicamentos como:

  • buspirona (medicamento ansiolítico),
  • medicamentos para la migraña, como el sumatriptán y otros triptanes,
  • antidepresivos, como otros inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, inhibidores reversibles selectivos de la MAO-A, incluida la moclobemida, selegilina (no debe utilizarse en dosis superiores a 10 mg por día junto con citalopram), antidepresivos tricíclicos (por ejemplo, desipramina, clomipramina y nortriptilina), litio, triptófano y también preparados a base de hierba de San Juan ( Hypericum perforatum ),
  • analgésicos, como el tramadol,
  • medicamentos utilizados en la hipertensión arterial o en la insuficiencia cardíaca, como por ejemplo metoprolol, flecainida, propafenona,
  • cimetidina, lanzoprazol y omeprazol (medicamentos utilizados en el tratamiento de la enfermedad por reflujo gastroesofágico), fluconazol (medicamento utilizado en el tratamiento de infecciones fúngicas), fluvoxamina (antidepresivo) y ticlopidina (medicamento utilizado para reducir el riesgo de infarto). Estos medicamentos pueden aumentar la concentración de citalopram en sangre,
  • anticoagulantes,
  • medicamentos que afectan a la función plaquetaria, como la dipiridamol y la ticlopidina,
  • analgésicos y antiinflamatorios, como el ácido acetilsalicílico y otros denominados antiinflamatorios no esteroideos (AINE),
  • medicamentos que pueden aumentar el riesgo de sangrado, como los medicamentos antipsicóticos, derivados de fenotiazinas, tiocantenos, butirofenonas, bupropión, risperidona, tiotixeno y haloperidol,
  • el medicamento antimalárico mefloquina,
  • buprenorfina (utilizada en el tratamiento del dolor crónico moderado a severo), ya que aumenta el riesgo de desarrollar el síndrome serotoninérgico, un estado potencialmente mortal (véase también apartado 4 Posibles efectos adversos).

NO DEBE UTILIZARSE el medicamento Pram si el paciente está tomando medicamentos que regulan el ritmo cardíaco o que pueden afectar al ritmo cardíaco, como antiarrítmicos de clase IA y III, medicamentos antipsicóticos (por ejemplo, derivados de fenotiazinas, pimozida, haloperidol), antidepresivos tricíclicos, ciertos antibióticos (por ejemplo, esparfloxacina, moxifloxacina, eritromicina por vía intravenosa, pentamidina), medicamentos antimaláricos (especialmente halofantrina) y ciertos antihistamínicos (astemizol, mizolastina).
No debe administrarse Pram menos de 14 días después de dejar de tomar inhibidores de la MAO reversibles.
No debe comenzarse un inhibidor de la MAO en los siete días siguientes a la interrupción del tratamiento con Pram.
Si tiene dudas sobre si está tomando alguno de los medicamentos mencionados, debe consultar con su médico o farmacéutico.

Uso de Pram con alimentos, bebidas y alcohol
Pram puede tomarse durante las comidas o independientemente de las mismas (véase apartado 3 Cómo utilizar Pram).
Debe evitarse el consumo de alcohol durante el tratamiento con Pram.

Embarazo, lactancia y efecto sobre la fertilidad

Si la paciente está embarazada o en periodo de lactancia, sospecha que podría estar embarazada o tiene intención de quedarse embarazada, debe consultar con su médico o farmacéutico antes de utilizar este medicamento.

Embarazo
Debe informar a su médico y/o comadrona sobre el uso de Pram. La administración durante el embarazo de medicamentos como Pram, especialmente durante los tres últimos meses del embarazo, puede aumentar en el recién nacido el riesgo de complicaciones graves, conocidas como síndrome de hipertensión pulmonar persistente del recién nacido. Este síndrome se manifiesta con respiración acelerada y cianosis. Estos síntomas suelen aparecer durante las primeras 24 horas tras el parto. Si aparecen estos síntomas en el recién nacido, debe ponerse en contacto inmediatamente con el médico y/o comadrona.
Se sabe que el uso de medicamentos del grupo SSRI durante el tercer trimestre del embarazo puede provocar en el recién nacido síntomas de abstinencia (véase también apartado 4 Posibles efectos adversos).
Por esta razón, las mujeres embarazadas solo pueden tomar Pram si el médico lo considera absolutamente necesario.
La administración de Pram al final del embarazo puede aumentar el riesgo de hemorragia vaginal grave poco después del parto, especialmente si previamente se ha diagnosticado a la paciente trastornos de la coagulación sanguínea. Si la paciente toma Pram, debe informar a su médico o comadrona para que puedan ofrecerle las recomendaciones adecuadas.

Lactancia
El principio activo de Pram pasa a la leche materna en pequeñas cantidades. Por ello, no debe utilizarse Pram durante la lactancia, salvo que el médico considere que el tratamiento es absolutamente necesario tras una evaluación cuidadosa de los beneficios y posibles riesgos.

Fertilidad
En estudios realizados en animales se ha demostrado que el citalopram afecta a la calidad del esperma. Teóricamente, esto podría afectar a la fertilidad, aunque hasta la fecha no se ha observado ningún efecto sobre la fertilidad en humanos.

Conducción de vehículos y manejo de máquinas
De forma similar a otros medicamentos que afectan a la capacidad psicomotriz, la capacidad de juicio y la capacidad de reacción podrían verse reducidas. Por ello, no debe conducir vehículos ni manejar maquinaria hasta que no se asegure de cómo reacciona al medicamento Pram.

3. Cómo utilizar el medicamento Pram

Este medicamento debe tomarse siempre según las indicaciones del médico. En caso de dudas, debe consultarse con el médico o farmacéutico.

Dosis recomendada
Adultos
Depresión
La dosis habitual es de 20 mg al día.
El médico puede aumentar la dosis hasta un máximo de 40 mg al día.
Trastorno de ansiedad con ataques de pánico
La dosis inicial es de 0,1 mg al día durante la primera semana, y posteriormente se aumenta hasta 20 mg al día. El médico puede aumentar la dosis hasta un máximo de 40 mg al día.
Trastorno obsesivo-compulsivo
La dosis inicial es de 20 mg al día. La dosis puede aumentarse hasta un máximo de 40 mg al día.

Uso de Pram en pacientes de edad avanzada (mayores de 65 años)
La dosis inicial recomendada debe reducirse a la mitad de la dosis habitual para adultos, es decir, entre 10 y 20 mg al día. Los pacientes de edad avanzada no deben recibir más de 20 mg al día.

Uso en niños y adolescentes
No se debe utilizar Pram en niños y adolescentes menores de 18 años.

Uso en pacientes con alteración de la función renal
No es necesario reducir la dosis en pacientes con insuficiencia renal leve o moderada. No existen datos sobre el uso del medicamento en pacientes con alteración grave de la función renal (clearance de creatinina inferior a 30 ml/min).

Uso en pacientes con alteración de la función hepática
En pacientes con alteración hepática leve a moderada, la dosis inicial recomendada durante las primeras dos semanas de tratamiento es de 10 mg al día. Dependiendo de la respuesta del paciente al tratamiento, la dosis puede aumentarse hasta un máximo de 20 mg al día. En pacientes con insuficiencia hepática grave debe extremarse la precaución.

Uso en pacientes con actividad enzimática CYP baja
En algunos pacientes, el metabolismo de ciertos medicamentos es más lento que en otros. En estos procesos metabólicos participan enzimas del citocromo P450.
En pacientes con actividad baja del enzima CYP2C19, la dosis inicial recomendada es de 10 mg al día durante las primeras dos semanas. Dependiendo de la respuesta al tratamiento y de la tolerancia, la dosis puede aumentarse hasta un máximo de 20 mg al día.

Instrucciones de administración
Pram se toma en una sola dosis única diaria.
Pram puede tomarse en cualquier momento del día, con o sin alimentos.
La tableta debe tragarse entera con agua.
La tableta puede dividirse en dos dosis iguales.

Duración del tratamiento
Como ocurre con otros medicamentos utilizados en la depresión y en el trastorno de ansiedad con ataques de pánico, la mejoría se observa tras varias semanas.
Por ello, debe continuarse el tratamiento con Pram, incluso si transcurre algún tiempo antes de que mejore el estado de ánimo.
No debe modificarse la dosis sin consultar previamente con el médico.
La duración del tratamiento varía según el paciente; habitualmente dura al menos 6 meses. El tratamiento debe continuarse durante el tiempo que indique el médico, incluso si mejora el estado de ánimo.
La enfermedad puede persistir durante mucho tiempo y, si el tratamiento se interrumpe prematuramente, los síntomas pueden reaparecer.
En pacientes con depresión recurrente, el tratamiento de mantenimiento puede prolongarse durante varios años con el fin de prevenir nuevos episodios depresivos.

Ingesta de una dosis mayor de la recomendada de Pram
Los síntomas de sobredosis incluyen fatiga, sensación de debilidad, somnolencia, temblor de manos, náuseas y vómitos, incapacidad para moverse y dificultad respiratoria.
Si aparece alguno de estos síntomas, debe acudirse inmediatamente al hospital.

Olvido de una dosis de Pram
Si el paciente olvida tomar una dosis de Pram, debe tomarla tan pronto como sea posible.
No debe tomarse una dosis doble para compensar la dosis olvidada.

Interrupción del tratamiento con Pram
No debe interrumpirse nunca el tratamiento con Pram sin consultar previamente con el médico.
Debe consultarse con el médico si el paciente desea interrumpir el tratamiento, o si considera que el efecto del medicamento es demasiado débil o demasiado fuerte.
Aunque no mejoren los síntomas, no debe modificarse la dosis ni interrumpirse el tratamiento por cuenta propia sin consultar con el médico.
En caso de dudas sobre el uso del medicamento, debe consultarse con el médico o farmacéutico.

4. Posibles efectos adversos

Como todos los medicamentos, este producto puede producir efectos adversos, aunque no en todas las personas.
Raramente, y especialmente en combinación con otros medicamentos que actúan de forma similar, Pram puede provocar los siguientes efectos adversos conocidos como síndrome serotoninérgico: fiebre alta, rigidez muscular, espasmos musculares, rápidas alteraciones del pulso y de la respiración, y cambios en el estado mental, incluyendo confusión, irritabilidad, agitación, delirio y pérdida de conciencia. Esto puede conducir a eventos que amenazan la vida. Si aparecen estos síntomas, es necesaria ayuda médica inmediata. El médico decidirá el tratamiento necesario (véase también el apartado Precauciones y advertencias).
Si se presentan cualquiera de los siguientes síntomas, debe interrumpirse inmediatamente el tratamiento y ponerse en contacto con el médico: latidos cardíacos rápidos e irregulares, desmayo, que podrían ser signos de un torsade de pointes potencialmente mortal.

Pueden presentarse los siguientes efectos adversos:

Muy frecuentes (pueden afectar a más de 1 de cada 10 pacientes):

  • somnolencia, insomnio
  • dolor de cabeza
  • sequedad de las mucosas de la cavidad bucal, náuseas
  • sudoración aumentada

Frecuentes (pueden afectar a no más de 1 de cada 10 pacientes):

  • disminución del apetito, pérdida de peso
  • excesiva excitación o nerviosismo, sueños inusuales, ansiedad, estado de confusión, disminución del deseo sexual, trastornos del orgasmo en mujeres
  • temblores (movimientos involuntarios), hormigueo y entumecimiento de la piel, mareos, alteraciones de la atención
  • zumbidos en los oídos
  • bostezos
  • diarrea, vómitos, estreñimiento
  • picor
  • dolor muscular, dolor articular
  • impotencia, trastornos de la eyaculación
  • fatiga

Poco frecuentes (pueden afectar a no más de 1 de cada 100 pacientes):

  • aumento del apetito, aumento de peso
  • agresividad, alucinaciones, manía, despersonalización
  • pérdida transitoria de conciencia
  • dilatación de la pupila
  • bradicardia, taquicardia (ritmo cardíaco lento, ritmo cardíaco rápido)
  • erupción cutánea (urticaria, erupción, púrpura), pérdida de cabello, fotosensibilidad
  • dificultad para orinar
  • menstruación prolongada en mujeres
  • edemas

Raros (pueden afectar a no más de 1 de cada 1000 pacientes):

  • concentración baja de sodio en suero (hiponatremia)
  • convulsiones, trastornos del movimiento, alteraciones del gusto
  • hemorragia
  • inflamación del hígado
  • fiebre

Frecuencia desconocida (no puede determinarse a partir de los datos disponibles):

  • disminución del número de plaquetas (trombocitopenia), lo que puede provocar un mayor riesgo de hemorragia
  • reacciones de hipersensibilidad (alergia)
  • aumento en la secreción de la hormona antidiurética, lo que puede provocar alteraciones en el equilibrio hídrico y electrolítico
  • concentración baja de potasio en sangre (hipokalemia), que puede provocar debilidad muscular, calambres o alteraciones del ritmo cardíaco
  • ataques de ansiedad, ansiedad, pensamientos suicidas, comportamientos suicidas, rechinamiento de dientes (bruxismo)
  • convulsiones, síndrome serotoninérgico, trastornos del movimiento, ansiedad
  • alteraciones visuales
  • ritmo cardíaco irregular
  • caída repentina de la presión arterial
  • hemorragia nasal
  • hemorragia gastrointestinal
  • resultados anormales en pruebas hepáticas
  • sangrado intermenstrual en mujeres, erección prolongada (priapismo) y galactorrea en hombres
  • hemorragia vaginal grave que aparece poco después del parto (hemorragia posparto), véanse informaciones adicionales en el subapartado Embarazo en el punto 2.

Los efectos adversos como sudoración aumentada, sequedad de las mucosas de la cavidad bucal, insomnio, somnolencia, diarrea, náuseas y fatiga dependen de la dosis administrada.

Síntomas de retirada
Hasta la fecha no se ha determinado si el uso de Pram puede provocar dependencia. Sin embargo, tras la interrupción del tratamiento pueden aparecer síntomas de retirada. Estos incluyen mareos, hormigueo en las extremidades superiores e inferiores, náuseas y ataques de ansiedad. Con mayor frecuencia, estos síntomas son leves y desaparecen en poco tiempo.

Fracturas óseas
En pacientes que toman medicamentos de este tipo se ha observado un mayor riesgo de fracturas óseas.

Notificación de efectos adversos
Si se presentan efectos adversos, incluyendo cualquier efecto no mencionado en este prospecto, debe informarse al médico o farmacéutico. Los efectos adversos pueden notificarse directamente al Departamento de Vigilancia de Reacciones Adversas de los Productos Sanitarios de la Oficina de Registro de Medicamentos, Productos Médicos y Productos Biocidas
Al. Jerozolimskie 181 C
02-222 Varsovia
Tel.: +48 22 49 21 301
Fax: +48 22 49 21 309
Página web: https://smz.ezdrowie.gov.pl
Los efectos adversos también pueden notificarse al responsable del producto.
Gracias a la notificación de efectos adversos, se puede recopilar más información sobre la seguridad del uso del medicamento.

5. Cómo conservar el medicamento Pram

Mantenga el medicamento en un lugar visible y fuera del alcance de los niños.
No existen recomendaciones especiales sobre la conservación.
No utilice este medicamento después de la fecha de caducidad indicada en el envase. La fecha de caducidad se refiere al último día del mes indicado.
No deseche los medicamentos por los desagües ni con la basura doméstica. Consulte con el farmacéutico la forma adecuada de eliminar medicamentos que ya no se utilicen. Este procedimiento ayudará a proteger el medio ambiente.

6. Contenido del envase y otra información

Qué contiene el medicamento Pram
La sustancia activa es citalopram. Cada comprimido recubierto contiene 20 mg de citalopram en forma de
bromuro de citalopram.
Los demás componentes son: manitol, celulosa microcristalina, sílice coloidal anhidra, estearato de magnesio.
Composición del recubrimiento: hipromelosa, dióxido de titanio (E 171), macrogol 6000.

Cómo es el medicamento Pram y qué contiene el envase
Comprimidos recubiertos blancos, redondos, biconvexos, con una ranura partida en ambos lados y un diámetro de 8 mm.
El envase contiene 28 o 30 comprimidos.
No todos los tamaños de envases están necesariamente disponibles en el mercado.

Titular del permiso de comercialización y fabricante
G.L. Pharma GmbH
Schloßplatz 1
A-8502 Lannach
Austria
Para obtener información más detallada, diríjase al representante local del titular del permiso de comercialización:
G.L. PHARMA POLAND Sp. z o.o.
Calle Sienna 75; 00-833 Varsovia, Polonia
Tel: 022/ 636 52 23; 636 53 02
[email protected]

Información para el personal médico especializado:

Toxicidad
La información sobre la sobredosis de citalopram es limitada, y muchos casos incluyen la sobredosis simultánea de otros medicamentos y/o alcohol. Se han notificado muertes tras sobredosis de citalopram, aunque la mayoría de los casos fatales se produjeron tras la sobredosis de múltiples productos medicinales tomados simultáneamente.

Síntomas
Tras la sobredosis de citalopram se han observado los siguientes síntomas: convulsiones, taquicardia, somnolencia, alargamiento del intervalo QT, espasmo mioclónico, vómitos, temblores, hipotensión arterial, paro cardíaco, náuseas, síndrome serotoninérgico, agitación, bradicardia, mareos, bloqueo de rama izquierda del haz de His, complejo QRS ancho, hipertensión, midriasis, torsade de pointes, estupor, sudoración, cianosis, hiperventilación y alteraciones del ritmo cardíaco ventriculares y supraventriculares.

Tratamiento en caso de sobredosis
No existe un antídoto específico para el citalopram. Debe aplicarse un tratamiento sintomático y de soporte.
Se debe considerar la administración de carbón activado, un agente osmótico purgante (por ejemplo, sulfato sódico) y el vaciamiento gástrico. En caso de alteración del nivel de conciencia, se recomienda la intubación. Se recomienda el monitorización electrocardiográfica (ECG) y el control de las funciones vitales.
Se recomienda el control mediante ECG en caso de sobredosis en pacientes con insuficiencia cardíaca congestiva y/o bradiarritmias, así como en pacientes que estén tomando simultáneamente medicamentos que alarguen el intervalo QT o en pacientes con alteraciones del metabolismo, por ejemplo, insuficiencia hepática.