Cipramil
Polonia
Contenido
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Cipramil (Prisdal)
20 mg, comprimidos recubiertos
Citalopramum
Cipramil y Prisdal son diferentes nombres comerciales de un mismo medicamento.
Lea todo el prospecto detenidamente antes de empezar a tomar este medicamento, porque contiene información importante para usted.
- Conserve este prospecto, ya que puede necesitar volver a leerlo.
- Si tiene alguna duda, consulte a su médico o farmacéutico.
- Este medicamento se le ha recetado exclusivamente a usted. No debe dárselo a otras personas. Aunque sus síntomas sean iguales, este medicamento podría perjudicar a otras personas.
- Si experimenta cualquier efecto adverso, incluyendo posibles efectos adversos no mencionados en este prospecto, informe a su médico, farmacéutico o enfermero. Véase el apartado 4.
Contenido del prospecto:
- Qué es Cipramil y para qué se utiliza
- Qué debe saber antes de empezar a tomar Cipramil
- Cómo tomar Cipramil
- Posibles efectos adversos
- Cómo conservar Cipramil
- Contenido del envase y otra información
1. Qué es Cipramil y para qué se utiliza
Cómo actúa Cipramil
El citalopram pertenece a un grupo de medicamentos antidepresivos denominados inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Estos medicamentos actúan sobre el sistema serotoninérgico del cerebro aumentando la concentración de serotonina.
Para qué se utiliza Cipramil
Cipramil contiene citalopram y se utiliza en el tratamiento de la depresión y en la prevención de las recidivas de los trastornos depresivos recurrentes.
Cipramil está indicado también en el tratamiento del trastorno de ansiedad con ataques de pánico con agorafobia (por ejemplo, miedo a salir de casa, a multitudes y lugares públicos) o sin agorafobia.
2. Información importante antes de utilizar el medicamento Cipramil
Cuándo no debe utilizarse el medicamento Cipramil
- si el paciente es alérgico a la citalopram o a cualquiera de los demás componentes de este medicamento (enumerados en el apartado 6);
- simultáneamente con medicamentos llamados inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO). Entre los inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) se incluyen medicamentos como fenelzina, iproniazida, isocarboxazida, nialamida, tranilcipromina, selegilina (utilizada en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson), moclobemida (utilizada en el tratamiento de la depresión) y linezolid (un antibiótico);
- si el paciente padece un ritmo cardíaco anómalo congénito o si ha tenido un episodio de ritmo cardíaco anómalo (visible en el ECG; prueba que evalúa la actividad del corazón);
- si se están tomando medicamentos utilizados en el tratamiento de trastornos del ritmo cardíaco o medicamentos que puedan afectar al ritmo cardíaco (véase el apartado «Cipramil y otros medicamentos»).
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Si se ha interrumpido el tratamiento con inhibidores de la IMAO: debe esperarse 2 semanas antes de
iniciar el tratamiento con Cipramil.
Tras finalizar el tratamiento con moclobemida, debe transcurrir 1 día antes de iniciar
el tratamiento con Cipramil.
Tras finalizar el tratamiento con Cipramil, debe transcurrir 1 semana (7 días) antes de iniciar
el tratamiento con cualquier inhibidor de la IMAO.
Advertencias y precauciones
Antes de comenzar el tratamiento con Cipramil, debe hablar con su médico. Informe a su médico
si el paciente padece otros trastornos o enfermedades, ya que el médico debe tener en cuenta esta
información. En particular, debe informar al médico:
- si el paciente ha tenido episodios de manía o ataques de pánico;
- si el paciente padece alteraciones en la función hepática o renal. Puede ser necesario que el médico ajuste la dosis;
- si el paciente tiene diabetes. El tratamiento con Cipramil puede afectar a la concentración de glucosa en sangre. Puede ser necesario ajustar la dosis de insulina y (o) de medicamentos orales que reducen la concentración de glucosa en sangre;
- si el paciente padece epilepsia. En caso de aparición de convulsiones o aumento de su frecuencia, debe interrumpirse el tratamiento con Cipramil (véase también el apartado 4 «Posibles efectos adversos»);
- si el paciente tiene una mayor tendencia a sangrar o si la paciente está embarazada (véase «Embarazo, lactancia y fertilidad»);
- si el paciente tiene una concentración baja de sodio en sangre;
- si el paciente está recibiendo terapia de electroshock;
- si el paciente padece o ha padecido problemas cardíacos o ha sufrido recientemente un infarto de miocardio;
- si el paciente tiene una frecuencia cardíaca en reposo baja y (o) una concentración baja de electrolitos como consecuencia de diarrea prolongada y grave, vómitos o uso de medicamentos diuréticos;
- si el paciente tiene palpitaciones rápidas o irregulares, mareos, desmayos o vértigo al incorporarse, síntomas que podrían indicar un ritmo cardíaco anómalo;
- si el paciente padece o ha padecido problemas oculares, como ciertos tipos de glaucoma (aumento de la presión intraocular).
Debe consultar con su médico, incluso si las advertencias anteriores se refieren a situaciones que
ocurrieron en el pasado.
Advertencia
En algunos pacientes con trastorno afectivo bipolar puede aparecer una fase maníaca. Se caracteriza
por ideas inusuales y cambiantes rápidamente, sensación de felicidad excesiva e inadecuada y
actividad física excesiva. Si aparecen estos síntomas, debe consultar al médico.
Durante las primeras semanas de tratamiento también pueden aparecer síntomas como inquietud o
dificultad para permanecer sentado o quieto (acatisia). Si aparecen estos síntomas, debe informar
inmediatamente a su médico.
Pensamientos suicidas y empeoramiento de la depresión o de los trastornos de ansiedad
En pacientes con depresión y (o) trastornos de ansiedad pueden aparecer ocasionalmente pensamientos
de autolesión o pensamientos suicidas. Estos pueden empeorar tras iniciar el tratamiento con
antidepresivos, ya que estos medicamentos tardan algún tiempo en hacer efecto, generalmente
unas dos semanas o más.
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El riesgo de tener este tipo de pensamientos puede ser mayor:
- en pacientes que previamente han tenido pensamientos suicidas o de autolesión.
- en adultos jóvenes. Los datos de estudios clínicos han mostrado un mayor riesgo de comportamientos suicidas en adultos menores de 25 años con enfermedad mental que estaban siendo tratados con antidepresivos.
Si el paciente tiene pensamientos de autolesión o suicidio, debe ponerse en contacto inmediatamente
con su médico o acudir al hospital más cercano.
Puede ser útil informar a familiares o amigos sobre la depresión o los trastornos de ansiedad y
pedirles que lean este prospecto. El paciente puede pedirles que le avisen si observan que la depresión
o la ansiedad empeoran o si se producen cambios preocupantes en su comportamiento.
Niños y adolescentes menores de 18 años
No debe utilizarse Cipramil en niños y adolescentes menores de 18 años. También debe tenerse en
cuenta que, en el caso de tomar medicamentos de este grupo, los pacientes menores de 18 años
tienen un mayor riesgo de sufrir efectos adversos, como intentos de suicidio, pensamientos suicidas
y hostilidad (especialmente agresión, conductas desafiantes y manifestaciones de ira). A pesar de
ello, el médico puede recetar Cipramil a pacientes menores de 18 años si considera que es en su
mejor interés. Si el médico ha recetado Cipramil a un paciente menor de 18 años, en caso de dudas,
debe ponerse en contacto con el médico. Si aparecen o empeoran los síntomas mencionados
anteriormente en pacientes menores de 18 años que toman Cipramil, debe informarse al médico.
Además, hasta la fecha no existen datos sobre la seguridad a largo plazo del uso de Cipramil en este
grupo de edad respecto al crecimiento, maduración y desarrollo cognitivo y conductual.
Información adicional sobre la enfermedad
Como ocurre con otros medicamentos utilizados en el tratamiento de la depresión o trastornos
relacionados, la mejoría no es inmediata. El paciente puede notarla solo varias semanas después de
iniciar el tratamiento con Cipramil. En el tratamiento del trastorno de ansiedad con ataques de
pánico, la mejoría suele observarse tras 2-4 semanas. En las primeras fases del tratamiento, en
algunos pacientes puede empeorar la ansiedad, que luego disminuye durante el tratamiento. Por
ello, es muy importante que el paciente siga exactamente las indicaciones del médico y no interrumpa
el tratamiento ni cambie la dosis sin consultar antes con el médico.
A veces, los síntomas de la depresión o del trastorno de ansiedad con ataques de pánico incluyen
pensamientos suicidas o de autolesión. Es posible que estos síntomas persistan o empeoren hasta que
aparezca el efecto antidepresivo completo del medicamento. Es más probable que esto ocurra en
pacientes adultos jóvenes, es decir, menores de 25 años, que no han tomado previamente antidepresivos.
A veces, el paciente no es consciente de que presenta los síntomas descritos anteriormente, por lo
que puede ser útil pedir a alguien de la familia o amigos que le ayuden a observar posibles cambios
en su comportamiento.
Si el paciente tiene pensamientos o experiencias preocupantes o si durante el tratamiento aparece
cualquiera de los síntomas descritos anteriormente, debe acudir inmediatamente a su médico o al
hospital más cercano.
Cipramil y otros medicamentos
Debe informar a su médico o farmacéutico sobre todos los medicamentos que esté tomando o haya
tomado recientemente, así como sobre cualquier medicamento que piense tomar.
Algunos medicamentos pueden afectar al efecto de otros y esto puede provocar ocasionalmente
efectos adversos graves.
Debe informar a su médico si el paciente está tomando alguno de los siguientes medicamentos:
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- inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) no selectivos que contengan sustancias activas como fenelzina, iproniazida, isocarboxazida, nialamida y tranilcipromina. Si el paciente ha tomado alguno de estos medicamentos, debe esperar 14 días antes de comenzar a tomar Cipramil. Tras finalizar el tratamiento con Cipramil, debe esperar 7 días antes de tomar cualquiera de estos medicamentos;
- inhibidores reversibles y selectivos de la monoaminooxidasa A (IMAO-A) que contengan moclobemida (utilizada en el tratamiento de la depresión);
- el antibiótico linezolid;
- litio (utilizado en la prevención y tratamiento del trastorno afectivo bipolar) y triptófano;
- imipramina y desipramina (utilizadas en el tratamiento de la depresión);
- inhibidores irreversibles de la monoaminooxidasa B (IMAO-B) que contengan selegilina (utilizada en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson); estos medicamentos aumentan el riesgo de efectos adversos. La dosis de selegilina no debe superar los 10 mg por día;
- metoprolol (utilizado en la hipertensión arterial y/o enfermedad cardíaca) – la concentración de metoprolol en sangre aumenta, pero no se han observado síntomas de efecto excesivo o efectos adversos del metoprolol;
- sumatriptán y medicamentos similares (utilizados en el tratamiento de la migraña), así como tramadol y medicamentos similares (opioides, utilizados en el tratamiento del dolor intenso). Aumentan el riesgo de efectos adversos; si aparecen síntomas inusuales durante el tratamiento combinado con estos medicamentos, debe consultar al médico;
- cimetidina, lansoprazol y omeprazol (medicamentos utilizados en el tratamiento de la enfermedad por reflujo gastroesofágico), fluconazol (medicamento utilizado en el tratamiento de infecciones fúngicas), fluvoxamina (un antidepresivo) y ticlopidina (un medicamento utilizado para reducir el riesgo de infarto). Estos medicamentos pueden aumentar la concentración de citalopram en sangre;
- medicamentos con efecto conocido sobre la función plaquetaria (por ejemplo, algunos antipsicóticos, antidepresivos tricíclicos, ácido acetilsalicílico (presente en analgésicos), antiinflamatorios no esteroideos (utilizados en la inflamación articular) – pequeño aumento del riesgo de hemorragia;
- hierba de San Juan (Hypericum perforatum) (un remedio herbal utilizado en la depresión) – su uso combinado con Cipramil puede aumentar el riesgo de efectos adversos;
- mefloquina (utilizada en el tratamiento de la malaria), bupropión (utilizado en el tratamiento de la depresión) y tramadol (administrado en casos de dolor intenso) debido al posible riesgo de disminución del umbral convulsivo;
- neurolépticos (medicamentos utilizados en el tratamiento de la esquizofrenia, psicosis) debido al posible riesgo de disminución del umbral convulsivo, así como antidepresivos;
- medicamentos que reducen la concentración de potasio o magnesio en sangre (aumentan el riesgo de arritmias cardíacas potencialmente mortales).
- No debe tomar Cipramil simultáneamente con medicamentos utilizados en trastornos del ritmo cardíaco o medicamentos que puedan afectar al ritmo cardíaco, como: antiarrítmicos de clase IA y III, antipsicóticos (por ejemplo, derivados de fenotiazina, pimozida, haloperidol), antidepresivos tricíclicos, ciertos antibióticos (por ejemplo, esparfloxacina, moxifloxacina, eritromicina IV, pentamidina, medicamentos antimaláricos – especialmente halofantrina), ciertos antihistamínicos (astemizol, mizolastina).
Cipramil, alimentos, bebidas y alcohol
Cipramil puede tomarse durante las comidas o independientemente de las mismas (véase el apartado 3 «Cómo utilizar Cipramil»).
Se ha demostrado que Cipramil no presenta interacciones con el alcohol. Sin embargo, se recomienda
no consumir alcohol durante el tratamiento con Cipramil.
Embarazo, lactancia y fertilidad
Si la paciente está embarazada o en periodo de lactancia, sospecha que podría estar embarazada o
planea tener un hijo, debe consultar a su médico o farmacéutico antes de utilizar este medicamento.
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Generalmente, no debe utilizarse Cipramil en mujeres embarazadas, ni tampoco deben amamantar
mientras toman Cipramil, hasta que se hayan discutido con el médico los riesgos y beneficios del
tratamiento.
Las pacientes que toman Cipramil durante los últimos 3 meses del embarazo y hasta el parto deben
ser conscientes de que en el recién nacido pueden aparecer los siguientes síntomas: dificultad para
respirar, piel azulada, convulsiones, fluctuaciones de la temperatura corporal, dificultad para
alimentarse, vómitos, baja concentración de azúcar en sangre, rigidez o flacidez muscular,
hiperexcitabilidad refleja, temblores, temblor, irritabilidad, letargo, llanto continuo, somnolencia y
dificultad para conciliar el sueño. Si el recién nacido presenta cualquiera de estos síntomas, debe
acudirse inmediatamente al médico.
Debe informarse al médico y (o) a la matrona sobre el uso de Cipramil. La administración durante
el embarazo de medicamentos como Cipramil, especialmente durante los últimos tres meses del
embarazo, puede aumentar el riesgo de complicaciones graves en el recién nacido, conocidas como
síndrome de hipertensión pulmonar persistente del recién nacido (PPHN, por sus siglas en inglés).
Se caracteriza por respiración acelerada y cianosis. Estos síntomas suelen aparecer durante las
primeras 24 horas tras el nacimiento. Si aparecen estos síntomas en el recién nacido, debe ponerse
inmediatamente en contacto con el médico y (o) con la matrona.
La administración de Cipramil al final del embarazo puede aumentar el riesgo de hemorragia vaginal
grave que ocurre poco después del parto, especialmente si en la historia clínica de la paciente se han
detectado trastornos de la coagulación sanguínea. Si la paciente toma Cipramil, debe informar a su
médico o matrona para que puedan ofrecerle las recomendaciones adecuadas.
En estudios con animales se ha demostrado que la citalopram reduce la calidad del esperma.
Teóricamente, esto podría afectar a la fertilidad, aunque hasta la fecha no se ha observado ningún
efecto sobre la fertilidad en humanos.
Conducción y uso de máquinas
Cipramil generalmente no provoca somnolencia; sin embargo, si tras iniciar el tratamiento con
Cipramil aparecen mareos o somnolencia, no debe conducir ni manejar maquinaria hasta que
desaparezcan estos síntomas.
Información importante sobre algunos componentes de Cipramil
Cipramil contiene lactosa. Si previamente se ha diagnosticado al paciente intolerancia a ciertos
azúcares, debe consultar con su médico antes de tomar este medicamento.
El medicamento contiene menos de 1 mmol (23 mg) de sodio por comprimido, por lo que se considera
«sin sodio».
3. Cómo utilizar el medicamento Cipramil
Este medicamento debe utilizarse siempre según las indicaciones del médico. En caso de dudas, debe consultarse al médico o al farmacéutico.
Adultos
Tratamiento de la depresión
La dosis habitual es de 20 mg al día. El médico puede aumentar la dosis hasta un máximo de 40 mg al día.
Tratamiento del trastorno de ansiedad con crisis de pánico
La dosis inicial es de 10 mg al día durante la primera semana, aumentándose posteriormente a 20 mg al día. El médico puede aumentar la dosis hasta un máximo de 40 mg al día.
Uso de Cipramil en pacientes de edad avanzada (mayores de 65 años)
La dosis inicial debe reducirse a la mitad de la dosis recomendada, por ejemplo, 10-20 mg al día.
En pacientes de edad avanzada no debe administrarse más de 20 mg al día.
Uso de Cipramil en grupos de pacientes especiales
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En pacientes con enfermedad hepática no debe administrarse más de 20 mg al día.
Se recomienda precaución en pacientes con insuficiencia renal grave (aclaramiento de creatinina inferior a 30 mL/min).
Uso de Cipramil en niños y adolescentes (menores de 18 años)
No debe utilizarse Cipramil en niños y adolescentes menores de 18 años. Información adicional también se encuentra en el apartado 2 „Información importante antes de la utilización de Cipramil”.
Instrucciones de uso
Cipramil debe tomarse en una única dosis diaria.
Cipramil puede tomarse a cualquier hora del día, con o sin alimentos.
La tableta debe tragarse entera con agua. No masticarla (las tabletas tienen un sabor amargo).
Duración del tratamiento
Como ocurre con otros medicamentos utilizados en la depresión y en el trastorno de ansiedad con crisis de pánico, la mejoría se observa tras varias semanas. Por ello, debe continuarse el tratamiento con Cipramil, incluso si transcurre cierto tiempo antes de que mejore el estado de ánimo. No debe modificarse la dosis sin consultar previamente al médico.
La duración del tratamiento varía según el paciente; normalmente dura al menos 6 meses.
El tratamiento debe continuar según las indicaciones del médico, incluso si mejora el estado de ánimo. La enfermedad puede persistir durante mucho tiempo y, si el tratamiento se interrumpe prematuramente, los síntomas pueden reaparecer.
En pacientes con depresión recurrente, el tratamiento de mantenimiento puede prolongarse durante varios años para prevenir nuevos episodios depresivos.
Uso de una dosis superior a la recomendada de Cipramil
Si se sospecha que se ha tomado un número excesivo de tabletas de Cipramil, debe acudirse inmediatamente al médico o al servicio de urgencias del hospital más cercano, incluso si no se presentan molestias ni síntomas de intoxicación. Debe llevarse consigo el envase del medicamento Cipramil.
Algunos de los síntomas de sobredosis pueden poner en peligro la vida: latidos irregulares del corazón, convulsiones, alteraciones del ritmo cardíaco, somnolencia, coma, vómitos, temblores, hipotensión, hipertensión, náuseas, síndrome serotoninérgico (ver apartado 4), agitación, mareos, dilatación de la pupila, sudoración excesiva, cianosis de la piel, hiperventilación.
Olvido de la dosis de Cipramil
No debe tomarse una dosis doble para compensar la dosis olvidada. Si el paciente olvida tomar la dosis y recuerda antes de dormirse, debe tomar inmediatamente la dosis olvidada. Debe tomar la siguiente dosis al día siguiente a la hora habitual. Si el paciente recuerda haber olvidado la dosis durante la noche o al día siguiente, debe omitir la dosis olvidada y tomar la siguiente dosis a la hora habitual.
Interrupción del tratamiento con Cipramil
No debe interrumpirse el tratamiento con Cipramil sin indicación médica. Cuando el paciente finaliza el tratamiento, normalmente se recomienda reducir gradualmente la dosis de Cipramil durante varias semanas.
La interrupción repentina del tratamiento con Cipramil puede provocar síntomas de abstinencia leves y transitorios, tales como: mareos, sensación de hormigueo, trastornos del sueño (sueños vívidos, pesadillas, insomnio), sensación de inquietud, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, sudoración, inquietud psicomotora o agitación, temblores, sensación de desorientación, inestabilidad emocional o irritabilidad, diarrea (heces blandas), alteraciones visuales, palpitaciones o aumento de la actividad cardíaca (palpitaciones).
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Por lo tanto, al finalizar el tratamiento, se recomienda reducir gradualmente la dosis de Cipramil durante varias semanas, y no interrumpirlo bruscamente.
En caso de cualquier duda adicional sobre el uso del medicamento, debe consultarse al médico o al farmacéutico.
4. Posibles efectos adversos
Como todos los medicamentos, este medicamento puede producir efectos adversos, aunque no en todas las personas.
Los efectos adversos suelen desaparecer tras unas semanas de tratamiento. Es importante tener en cuenta que
algunos de estos efectos pueden ser también síntomas de la enfermedad y desaparecerán con la mejoría del estado general.
Algunos pacientes han notificado los siguientes efectos adversos graves.
Si aparece alguno de los síntomas mencionados a continuación, debe interrumpir inmediatamente el tratamiento con Cipramil y
comunicárselo al médico:
- fiebre alta, agitación, alteraciones de la conciencia, temblores musculares y contracciones musculares bruscas: pueden ser síntomas de un trastorno raro denominado síndrome serotoninérgico, notificado durante el tratamiento combinado con otros antidepresivos;
- en caso de aparición de hinchazón repentina de la piel, membranas mucosas, lengua, labios o cara, dificultad para respirar o tragar (reacción alérgica) o mareos;
- hemorragias inusuales, incluyendo hemorragias gastrointestinales;
- pensamientos y comportamientos suicidas, véase también el apartado «Advertencias y precauciones»;
- hipersensibilidad (erupción cutánea).
Efectos adversos graves pero raros (pueden presentarse en no más de 1 de cada 1.000 personas):
Si aparece alguno de los síntomas mencionados a continuación, debe interrumpir el tratamiento con Cipramil y
comunicárselo inmediatamente al médico:
- hiponatremia: disminución de la concentración de sodio en sangre, que puede provocar sensación de fatiga, desorientación y temblores musculares;
- latidos cardíacos rápidos e irregulares.
Los efectos adversos que se indican a continuación suelen ser leves y generalmente desaparecen tras
unos días de tratamiento (excepto los efectos graves mencionados en la sección anterior).
Si los efectos adversos son especialmente molestos y persisten durante más de unos días, debe informar
a su médico.
Muy frecuentes (pueden presentarse en más de 1 de cada 10 personas):
- somnolencia,
- dolor de cabeza,
- dificultad para conciliar el sueño,
- sudoración excesiva,
- sequedad de la mucosa bucal. (La sequedad de boca aumenta el riesgo de caries. Por ello, debe cepillarse los dientes con más frecuencia de lo habitual),
- náuseas.
Frecuentes (pueden presentarse en no más de 1 de cada 10 personas):
- disminución del apetito,
- agitación,
- disminución del deseo sexual,
- ansiedad,
- nerviosismo,
- confusión (desorientación),
- sueños inusuales,
- temblores,
- sensación de hormigueo o entumecimiento en manos o pies,
- mareos,
- alteraciones de la atención,
- zumbidos en los oídos (acúfenos),
- bostezos,
- diarrea,
- vómitos,
- estreñimiento,
- picor,
- dolores musculares y articulares,
- en hombres: problemas con la eyaculación y la erección,
- en mujeres: retraso del orgasmo,
- sensación de fatiga,
- sensación de pinchazos en la piel (trastornos sensitivos),
- pérdida de peso.
Poco frecuentes (pueden presentarse en no más de 1 de cada 100 personas):
- hemorragias cutáneas (facilidad para presentar moretones),
- aumento del apetito,
- agresividad,
- despersonalización (pérdida de la sensación de identidad personal),
- alucinaciones,
- manía,
- desmayos,
- dilatación de la pupila,
- aceleración del ritmo cardíaco,
- ralentización del ritmo cardíaco,
- urticaria,
- caída del cabello,
- erupción cutánea,
- púrpura,
- hipersensibilidad a la luz,
- menstruaciones abundantes,
- hinchazón de manos o pies,
- aumento de peso,
- dificultad para orinar, disminución de la orina.
Raros (pueden presentarse en no más de 1 de cada 1.000 personas):
- convulsiones,
- movimientos involuntarios,
- alteraciones del gusto,
- hemorragias,
- inflamación del hígado,
- fiebre.
Efectos adversos de frecuencia desconocida (imposible de estimar a partir de los datos disponibles):
- pensamientos y comportamientos suicidas, véase también el apartado «Advertencias y precauciones»,
- disminución del número de plaquetas, que provoca un mayor riesgo de hemorragias y aparición de petequias en la piel,
- hipersensibilidad (erupción cutánea),
- reacciones alérgicas graves que provocan dificultad para respirar o mareos,
- hipokalemia: concentración anormalmente baja de potasio en sangre, que puede provocar debilidad muscular, temblores musculares o ritmo cardíaco anormal,
- ataques de pánico,
- rechinamiento de dientes,
- inquietud,
- movimientos o rigidez musculares inusuales,
- acatisia (inquietud psicomotora): estado de inquietud acompañado de la necesidad de moverse,
- convulsiones,
- síndrome serotoninérgico,
- alteraciones visuales,
- desmayo que puede ser un signo de un estado potencialmente mortal denominado torsade de pointes,
- hipotensión,
- hemorragia nasal,
- hemorragias, incluyendo petequias en la piel y membranas mucosas,
- hinchazón repentina y dolorosa de la piel o membranas mucosas,
- priapismo (erección dolorosa),
- aumento de los niveles de prolactina en sangre,
- galactorrea en hombres y mujeres que no están amamantando,
- menstruaciones irregulares, hemorragia uterina,
- resultados anormales en las pruebas de función hepática,
- en pacientes que toman medicamentos de este grupo se ha observado un mayor riesgo de fracturas óseas,
- ritmo cardíaco anormal,
- hemorragia grave vaginal que aparece poco después del parto (hemorragia posparto), véanse informaciones adicionales en el subapartado «Embarazo, lactancia y fertilidad» del punto 2.
Notificación de efectos adversos
Si aparece cualquier efecto adverso, incluyendo aquellos no mencionados en este prospecto, debe informar
al médico, farmacéutico o enfermero. Los efectos adversos también pueden notificarse directamente a:
Departamento de Vigilancia de Reacciones Adversas a Productos Medicinales
de la Oficina de Registro de Productos Medicinales, Productos Médicos y Productos Biocidas
Al. Jerozolimskie 181C, 02-222 Varsovia
Tel.: + 48 22 49 21 301
Fax: + 48 22 49 21 309
Página web: https://smz.ezdrowie.gov.pl
Gracias a la notificación de efectos adversos, es posible recopilar más información sobre la seguridad de este medicamento.
5. Cómo conservar Cipramil
Mantener este medicamento fuera de la vista y del alcance de los niños.
Conservar por debajo de 30°C.
No utilizar este medicamento después de la fecha de caducidad indicada en la caja de cartón y en el blíster.
La fecha de caducidad hace referencia al último día del mes indicado.
No tire los medicamentos por el inodoro ni en la basura doméstica. Consulte a su farmacéutico cómo eliminar los medicamentos que ya no necesita. Este tipo de actuación ayudará a proteger el medio ambiente.
6. Contenido del envase y otra información
Qué contiene Cipramil
La sustancia activa es citalopram (en forma de bromuro de citalopram).
Los comprimidos recubiertos contienen 20 mg de citalopram (en forma de bromuro de citalopram).
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Además, el medicamento contiene: almidón de maíz, lactosa monohidrato, celulosa microcristalina,
copovidona, glicerol 85%, croscarmelosa sódica, estearato magnésico.
Los componentes del recubrimiento son: hipromelosa, macrogol 400 y dióxido de titanio (E 171).
Aspecto del medicamento Cipramil y contenido del envase
Cipramil se presenta en forma de comprimidos recubiertos de 20 mg.
Los comprimidos están empaquetados en blísters de PVC/PVDC/Aluminio con 28 o 56 comprimidos.
Los blísters con los comprimidos se colocan en cajas de cartón.
Descripción de los comprimidos
Comprimidos recubiertos blancos, ovalados, con una línea de división y marcados con las letras «C» y «N», dispuestas simétricamente a ambos lados de la línea. Los comprimidos pueden dividirse en dosis iguales.
Para obtener información más detallada, debe dirigirse al titular del medicamento o al importador paralelo.
Titular del medicamento en España, país de exportación:
Lundbeck España, S.A., Av. Diagonal 605, 08028 Barcelona, España
Fabricante:
H. Lundbeck A/S, Ottiliavej 9, 2500 Valby, Dinamarca
Importador paralelo:
Delfarma Sp. z o.o., ul. Św. Teresy od Dzieciątka Jezus 111, 91-222 Łódź
Reenvasado por:
Delfarma Sp. z o.o., ul. Św. Teresy od Dzieciątka Jezus 111, 91-222 Łódź
Número de autorización en España, país de exportación: 682591.4
Número de autorización de importación paralela: 314/25
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