Lukadin

Italia
Nombre comercial Lukadin
Forma farmacéutica solución para inyección
Principio activo / Dosificación
Tipo de receta Con receta médica
Código ATC
Número de registro 024527
Lukadin solución para inyección

LUKADIN
1 g/4 ml solución inyectable
1 Ampolla de 4 ml
AMIKACINA SULFATO

COMPOSICIÓN
Una ampolla contiene:
Principio activo:
Amikacina sulfato g 1,335 (equivalente a Amikacina base g 1)
Excipientes: Citrato sódico, bisulfito sódico, ácido sulfúrico c.s.p. pH 4,5, agua para preparaciones inyectables.

FORMA FARMACÉUTICA
Solución inyectable de uso intramuscular e intravenoso

CATEGORÍA FARMACOTERAPÉUTICA
Antibacteriano aminoglucósido

TITULAR DEL AUTORIZACIÓN DE COMERCIALIZACIÓN
LANOVA FARMACÉUTICOS S.R.L. – Via Conca D’Oro n. 212 – 00141 Roma
FABRICANTE Y CONTROLADOR FINAL
Esseti Farmacéuticos Srl – Via Campobello, 15 – 00071 Pomezia (Roma)

INDICACIONES TERAPÉUTICAS
LUKADIN está indicado en el tratamiento a corto plazo de infecciones graves causadas por cepas sensibles de microorganismos Gram-negativos, incluyendo especies de Pseudomonas, E. coli, Proteus indol+ e indol-, Providencia, el grupo Klebsiella-Enterobacter-Serratia, y Acinetobacter.
Este antibiótico demuestra ser eficaz:

  • En el tratamiento de bacteriemias, septicemias y sepsis neonatales;
  • En el tratamiento de infecciones graves de las vías respiratorias, huesos y articulaciones, del SNC (incluida la meningitis), infecciones intraabdominales (incluida la peritonitis), quemaduras e infecciones postoperatorias (incluidas las de cirugía vascular);
  • En el tratamiento de infecciones urinarias graves, complicadas y recurrentes, causadas por microorganismos Gram-negativos. Por el contrario, como otros aminoglucósidos, la amikacina no está indicada en episodios iniciales e infecciones no complicadas del tracto urinario cuando el agente etiológico es sensible a antibióticos potencialmente menos tóxicos;
  • En el tratamiento de infecciones por Staphylococcus; por tanto, puede emplearse como terapia inicial en infecciones estafilocócicas confirmadas o presuntas, cuando el paciente es alérgico a otros antibióticos o existe una infección mixta con estafilococos y Gram-negativos;
  • En el tratamiento de sepsis neonatal, cuando la prueba de sensibilidad indica que no pueden utilizarse otros aminoglucósidos. En tales casos puede estar indicada también una terapia concomitante con un antibiótico tipo penicilínico, debido al riesgo de sobreinfección por Gram-positivos (estreptococos o neumococos).

LUKADIN es capaz de combatir infecciones causadas por microorganismos Gram-negativos resistentes a la gentamicina y a la tobramicina, especialmente Proteus rettgeri, Providencia stuartii, Serratia marcescens y Pseudomonas aeruginosa.
Debe tenerse en cuenta las directrices oficiales sobre el uso adecuado de agentes antibacterianos.

CONTRAINDICACIONES
La amikacina sulfato inyectable está contraindicada en pacientes con alergia conocida a la amikacina o a cualquiera de los excipientes.
Tras antecedentes de hipersensibilidad o reacciones tóxicas graves a aminoglucósidos, el uso de cualquier aminoglucósido está contraindicado debido a la conocida sensibilidad cruzada entre pacientes a medicamentos de esta clase.

ADVERTENCIAS ESPECIALES Y PRECAUCIONES DE EMPLEO
Se recomienda realizar un antibiograma antes de iniciar el tratamiento.
No obstante, la amikacina puede utilizarse como terapia inicial cuando se sospeche una etiología por Gram-negativos y aún no estén disponibles los resultados del antibiograma.
Sin embargo, la decisión de continuar el tratamiento con este antibiótico debe basarse en los resultados de las pruebas de sensibilidad, la gravedad de la infección, la respuesta del paciente y las advertencias descritas más adelante.
Debe tenerse precaución en pacientes con insuficiencia renal preexistente o con daño auditivo o vestibular preexistente. Los pacientes en tratamiento con aminoglucósidos por vía parenteral deben permanecer bajo estricto control clínico debido al riesgo potencial de ototoxicidad y nefrotoxicidad asociado a su uso.
La seguridad no ha sido establecida para periodos de tratamiento superiores a 14 días.
Este medicamento contiene menos de 1 mmol (23 mg) de sodio por dosis, es decir, prácticamente exento de sodio.

Neuro/ototoxicidad
La neurotoxicidad, manifestada como ototoxicidad auditiva y/o vestibular bilateral, puede ocurrir en pacientes en tratamiento con aminoglucósidos. El riesgo de ototoxicidad inducida por aminoglucósidos es mayor en pacientes con alteración de la función renal o cuando el tratamiento se prolonga más de 5-7 días, incluso en pacientes sanos.
Generalmente, la sordera comienza en las ondas acústicas de alta frecuencia, por lo que solo puede detectarse mediante pruebas audiométricas. También pueden aparecer vértigos, indicativos de daño vestibular.
Otras manifestaciones de neurotoxicidad pueden incluir entumecimiento, alteraciones de la sensibilidad cutánea, espasmos musculares y convulsiones.
Los pacientes que desarrollan daño coclear o vestibular pueden no presentar síntomas durante el tratamiento que alerten sobre el desarrollo de toxicidad del VIII par craneal, y pueden presentarse sordera bilateral irreversible total o parcial o vértigos incapacitantes tras la suspensión del tratamiento.
La ototoxicidad inducida por amikacina es generalmente irreversible.
No se conoce la potencial ototoxicidad de la amikacina en niños. Hasta que no se disponga de más datos, este antibiótico debe utilizarse en pediatría únicamente cuando las pruebas de sensibilidad indiquen que no pueden emplearse otros aminoglucósidos y cuando el niño pueda ser controlado estrechamente respecto a la aparición de toxicidad.
Si usted o sus familiares padecen una enfermedad genética que cause mutación mitocondrial o pérdida auditiva inducida por antibióticos, le recomendamos informar a su médico o farmacéutico antes de tomar un aminoglucósido, ya que ciertas mutaciones mitocondriales asociadas a este producto pueden aumentar el riesgo de pérdida auditiva. El médico puede recomendar la realización de pruebas genéticas antes de la administración de Lukadin.

Toxicidad neuromuscular
Tras inyección parenteral, instilación tópica (como en ortopedia, lavado abdominal o tratamiento local de empiema) y tras el uso oral de aminoglucósidos, se han notificado bloqueo neuromuscular y parálisis respiratoria. La posibilidad de parálisis respiratoria debe considerarse si los aminoglucósidos se administran por cualquier vía, especialmente en pacientes en tratamiento con anestésicos o agentes bloqueadores neuromusculares (ver sección Interacciones). Si ocurre bloqueo neuromuscular, las sales de calcio pueden revertir la parálisis respiratoria, aunque puede ser necesaria asistencia respiratoria mecánica.
El bloqueo neuromuscular y la parálisis muscular se han demostrado en animales de laboratorio tratados con altas dosis de amikacina.
Los aminoglucósidos deben usarse con precaución en pacientes con trastornos musculares como miastenia grave o parkinsonismo, ya que estos fármacos pueden agravar la debilidad muscular debido a su efecto tipo curare en la unión neuromuscular.

Nefrotoxicidad
Los aminoglucósidos son potencialmente nefrotóxicos.
La nefrotoxicidad es independiente de la concentración plasmática máxima alcanzada (Cmax). El riesgo de nefrotoxicidad aumenta en pacientes con alteración de la función renal y en aquellos que reciben dosis elevadas o un tratamiento prolongado.
Los pacientes deben estar bien hidratados durante el tratamiento y la función renal debe monitorizarse mediante métodos habituales antes de iniciar el tratamiento y diariamente durante el mismo. Es necesaria una reducción de la dosis si se evidencia disfunción renal, como la presencia de cilindros urinarios, glóbulos blancos o rojos en el sedimento, albuminuria, reducción del aclaramiento de creatinina, disminución del peso específico de la orina, aumento de la azotemia, creatinina sérica o oliguria. Si la azotemia aumenta o si se produce una disminución progresiva de la excreción urinaria, el tratamiento debe interrumpirse.
Los pacientes ancianos pueden tener una función renal reducida que no sea evidente en pruebas de laboratorio de rutina, como azotemia o creatinina sérica. Un estudio del aclaramiento de creatinina puede ser más útil. Es especialmente importante el control de la función renal en pacientes ancianos durante el tratamiento con aminoglucósidos.
Particularmente en pacientes con insuficiencia renal conocida o sospechada, e incluso en pacientes con función inicialmente normal que la desarrollan durante el tratamiento, debe monitorizarse constantemente la función renal y del VIII par craneal.
Las concentraciones séricas de amikacina deben monitorizarse siempre que sea posible para asegurar niveles adecuados y evitar niveles potencialmente tóxicos. La orina debe controlarse en cuanto a disminución del peso específico, proteinuria y presencia de células o cilindros en el sedimento.
La azotemia, la creatinina sérica y el aclaramiento de creatinina deben controlarse periódicamente.
Se recomienda realizar audiogramas seriados siempre que sea posible en pacientes suficientemente mayores para ser evaluados, especialmente en pacientes de alto riesgo. Si aparece ototoxicidad (mareo, vértigo, tinnitus, zumbidos o pérdida auditiva) o nefrotoxicidad, debe modificarse la posología o interrumpirse el fármaco.
Debe evitarse el uso concomitante o secuencial sistémico, oral o tópico de otros fármacos neurotóxicos o nefrotóxicos. Otros factores que pueden aumentar el riesgo de toxicidad son la edad avanzada y la deshidratación.
La inactivación del aminoglucósido es clínicamente significativa solo en pacientes con alteración grave de la función renal. La inactivación puede continuar en muestras de fluidos corporales recogidas para análisis, provocando lecturas inexactas de aminoglucósidos.
Dichas muestras deben tratarse adecuadamente (analizadas inmediatamente, congeladas o tratadas con beta-lactamasa).

Reacciones alérgicas
La amikacina sulfato inyectable en ampollas contiene bisulfito sódico; esta sustancia puede provocar reacciones de tipo alérgico en sujetos sensibles, incluyendo síntomas de shock anafiláctico y ataques asmáticos menos graves o peligrosos para la vida del paciente.
La prevalencia global en la población general respecto a la sensibilidad a esta sustancia no es común y probablemente baja. Esta sensibilidad es más frecuente en asmáticos que en sujetos no asmáticos.

  • Puede producirse alergia cruzada con otros aminoglucósidos.
  • Como con otros antibióticos, es posible que el tratamiento con amikacina induzca la aparición de superinfecciones por microorganismos resistentes, en cuyo caso debe instaurarse una terapia adecuada. Cuando la amikacina se indica en asociación con otros antibióticos, debe evitarse mezclar estos agentes tanto en jeringas como en frascos para infusión.

Otros

  • Los aminoglucósidos son rápidamente y casi totalmente absorbidos cuando se aplican tópicamente en asociación con procedimientos quirúrgicos, excepto en la vejiga urinaria.
  • Tras irrigación con preparaciones de aminoglucósidos en pequeñas y grandes cavidades quirúrgicas, se han descrito casos de sordera irreversible, insuficiencia renal y muerte por bloqueo neuromuscular.
  • Como con otros antibióticos, el uso de amikacina puede provocar un crecimiento excesivo de organismos no sensibles. Si esto ocurre, será necesaria una terapia adecuada.
  • Tras administración intravítrea (inyección en el ojo) de amikacina, se ha observado isquemia retiniana con pérdida permanente de la vista en algunos casos.

Uso pediátrico
Los aminoglucósidos deben emplearse con precaución en lactantes prematuros y neonatos debido a la inmadurez renal de estos pacientes y la consiguiente prolongación de la semivida sérica de estos fármacos.

EMBARAZO, LACTANCIA Y FERTILIDAD
Consulte a su médico o farmacéutico antes de tomar cualquier medicamento.

Embarazo
La seguridad del uso de amikacina durante el embarazo aún no ha sido confirmada. Por tanto, en mujeres embarazadas y en la primera infancia, el producto debe administrarse solo en casos de necesidad real y bajo estricto control médico.
Se dispone de datos limitados sobre el uso de aminoglucósidos en embarazadas. Los aminoglucósidos pueden causar daño fetal. Atraviesan la barrera placentaria y se han descrito casos de sordera congénita bilateral total e irreversible en niños cuyas madres recibieron estreptomicina durante el embarazo. Aunque no se han notificado efectos adversos en fetos o neonatos de mujeres tratadas con otros aminoglucósidos, el riesgo potencial persiste.
Si se administra amikacina durante el embarazo o si la paciente queda embarazada durante el tratamiento, debe informársele sobre los posibles riesgos para el feto.

Lactancia
No se sabe si la amikacina se excreta en la leche materna. Por tanto, debe decidirse si interrumpir la lactancia o el tratamiento.

Fertilidad
Estudios de toxicidad reproductiva en ratones y ratas no han mostrado efectos sobre la fertilidad ni toxicidad fetal.
La administración de amikacina en mujeres embarazadas y neonatos debe realizarse solo en caso de necesidad absoluta y bajo control médico (ver sección “Advertencias especiales y precauciones de empleo”).

INTERACCIONES
Informe a su médico o farmacéutico si ha tomado recientemente cualquier otro medicamento, incluidos aquellos sin receta médica.
Debe evitarse el uso concomitante o sucesivo de otros agentes neurotóxicos, ototóxicos o nefrotóxicos, especialmente bacitracina, cisplatino, anfotericina B, ciclosporina, tacrolimus, cefaloridina, paromicina, viomicina, polimixina B, colistina, vancomicina u otros aminoglucósidos (kanamicina, gentamicina, tobramicina, neomicina, estreptomicina), tanto por vía sistémica como tópica, debido al riesgo de efectos aditivos. Se ha notificado un aumento de la nefrotoxicidad tras la administración parenteral concomitante de aminoglucósidos y cefalosporinas. El uso concomitante de cefalosporinas puede falsamente elevar las determinaciones de niveles séricos de creatinina.
La amikacina no debe administrarse junto con diuréticos potentes (por ejemplo, ácido etacrínico, furosemida, manitol), ya que los diuréticos son por sí mismos ototóxicos. Además, los diuréticos, si se administran por vía intravenosa, aumentan la toxicidad de los aminoglucósidos al alterar su concentración en suero y tejidos.
Puede producirse una reducción en la actividad sérica cuando un fármaco aminoglucósido o penicilínico se administra in vivo por vías separadas.
Existe un mayor riesgo de hipocalcemia cuando los aminoglucósidos se administran con bifosfonatos.
Hay un aumento del riesgo de nefrotoxicidad y posiblemente de ototoxicidad cuando los aminoglucósidos se administran con compuestos de platino.
La tiamina (vitamina B) administrada simultáneamente puede ser destruida por el componente reactivo bisulfito sódico de la formulación de amikacina sulfato.
La indometacina puede aumentar la concentración plasmática de amikacina en neonatos.
Existe riesgo de parálisis respiratoria en pacientes que reciben anestésicos, agentes bloqueadores neuromusculares como succinilcolina, decametonio, atracurio, rocuronio, vecuronio o en pacientes que reciben transfusiones masivas de sangre con anticoagulante a base de citrato.

DOSIS, VÍA Y DURACIÓN DE ADMINISTRACIÓN

Adultos y niños mayores de 12 años
La dosis recomendada por vía intramuscular o intravenosa en adultos y adolescentes con función renal normal (aclaramiento de creatinina ≥ 50 ml/min) es de 15 mg/kg/día, administrada como dosis única diaria o fraccionada en dos dosis iguales, es decir, 7,5 mg/kg cada 12 horas.
La dosis diaria total no debe superar 1,5 g. En pacientes con endocarditis y neutropenia febril, la posología debe ser de dos administraciones diarias, ya que no existen datos suficientes que respalden la administración única diaria.

Niños de 4 semanas a 12 años
La dosis intramuscular o intravenosa (infusión venosa lenta) recomendada en niños con función renal normal es de 15-20 mg/kg/día, administrada como dosis única de 15-20 mg/kg o fraccionada en dos dosis de 7,5 mg/kg cada 12 horas.
En pacientes con endocarditis y neutropenia febril, la posología debe ser de dos administraciones diarias, ya que no existen datos suficientes que respalden la administración única diaria.

Neonatos
Una dosis inicial de carga de 10 mg/kg seguida de 7,5 mg/kg cada 12 h (ver sección “Advertencias especiales y precauciones de empleo”).

Lactantes prematuros
La dosis recomendada en prematuros es de 7,5 mg/kg cada 12 horas (ver sección “Advertencias especiales y precauciones de empleo”).

La duración media del tratamiento con amikacina debe ser de 7 a 10 días, con la posología establecida para adultos o niños; con este esquema, las infecciones, si no son complicadas y están causadas por microorganismos sensibles, deben responder favorablemente en 48 horas. Si tras 4-5 días no se observa la respuesta clínica deseada, debe suspenderse el tratamiento y repetirse la prueba de sensibilidad del microorganismo implicado. La falta de respuesta puede deberse a resistencia del germen o a la presencia de focos sépticos que requieran drenaje quirúrgico.
Cuando sea necesario un periodo de tratamiento superior a 10 días, debe controlarse diariamente la función renal y auditiva.

En pacientes con función renal alterada, siempre que sea posible, debe monitorizarse la concentración sérica de amikacina y ajustarse la posología:
a) administrando las dosis para un sujeto con función normal, a intervalos más largos;
o
b) administrando dosis reducidas respecto a la norma, manteniendo intervalos fijos.

En ambos casos debe controlarse el aclaramiento de creatinina (CC) y los niveles séricos de creatinina, ya que estos datos están relacionados, en pacientes con función renal reducida, con la semivida del antibiótico.

En particular:
a) si no se conoce la tasa de CC (aclaramiento de creatinina) y las condiciones del paciente son estables, el intervalo entre administraciones se calcula multiplicando el valor de la creatinina sérica por 9 (por ejemplo: 2 mg/100 ml de creatinina × 9 = 18 horas de intervalo);
b) si se prefiere administrar amikacina a intervalos fijos, primero debe controlarse la concentración sérica del antibiótico para asegurarse de que no supere los 35 gamma/ml. Si esto no es posible y las condiciones del paciente son estables, disponiendo del valor de CC y de la creatininemia, puede iniciarse con una dosis de ataque de 7,5 mg/kg y establecer el intervalo en 12 horas. La dosis posterior, a administrar cada 12 horas, se calculará según la siguiente fórmula:

CC del paciente
--------------------------------- × dosis de ataque (= 7,5 mg × peso corporal)
CC teórica en normal

Alternativamente, si se conoce el valor de “estado estacionario” de la creatininemia, puede dividirse la dosis normal por este valor, obteniéndose así la dosis reducida a administrar cada 12 horas.

Para la vía intravenosa de administración, la dosis inicial, la dosis diaria y la cantidad total de amikacina a administrar permanecen iguales a las indicadas para la vía intramuscular, así como la modalidad de administración (2-3 administraciones al día a intervalos regulares).
En el adulto, el antibiótico debe administrarse diluyendo el contenido de la ampolla de 1 g en 200 ml de solución fisiológica, solución glucosada al 5%, o solución de Ringer con lactato; el tiempo de infusión debe ser de 30 a 60 minutos.

Recomendación específica para la administración intravenosa
En pacientes pediátricos, la cantidad de diluyente a usar dependerá de la cantidad de amikacina tolerada por el paciente. Normalmente, la solución debe administrarse en un tiempo comprendido entre 30 y 60 minutos.
Los lactantes deben recibir la infusión en un intervalo de 1 a 2 horas.
Los diluyentes compatibles para la infusión son: solución fisiológica, dextrosa al 5%, Ringer con lactato.
La amikacina no debe mezclarse con otras sustancias para infundir, sino administrarse sola, según el esquema posológico establecido.

EFECTOS ADVERSOS
Como todos los medicamentos, Lukadin puede causar efectos adversos, aunque no todas las personas los presentan.
Todos los aminoglucósidos son potencialmente capaces de inducir ototoxicidad, toxicidad renal y bloqueo neuromuscular. Estos efectos tóxicos ocurren con mayor frecuencia en pacientes con insuficiencia renal, en aquellos tratados con otros fármacos ototóxicos y nefrotóxicos, con dosis superiores o periodos de tratamiento más largos que los recomendados (ver sección Advertencias especiales y precauciones de empleo).
La lista siguiente presenta la clasificación por sistemas y órganos, según la terminología MedDRA, y la frecuencia que utiliza las siguientes categorías: Muy frecuente (≥ 1/10), frecuente (≥ 1/100, <1/10), poco frecuente (≥ 1/1.000, <1/100), raro (≥ 1/10.000, <1/1.000), muy raro (<1/10.000), no conocida (la frecuencia no puede determinarse a partir de los datos disponibles).

Clasificación por Sistemas y ÓrganosFrecuenciaTerminología MedDRA
Infecciones e infestacionesNo comúnSuperinfecciones o colonización con bacterias resistentes o levaduras a
Trastornos del sistema hematopoyético y linfáticoRaroAnemia, eosinofilia
Trastornos del sistema inmunitarioNo conocidaRespuesta anafiláctica (reacción anafiláctica, shock anafiláctico y reacciones anafilactoides), hipersensibilidad
Trastornos del metabolismo y de la nutriciónRaroHipomagnesemia
Trastornos del sistema nerviosoNo conocidaParálisis a
RaroTemblores a, parestesia a, cefalea, trastornos del equilibrio abb
Trastornos ocularesRaroCeguera b, isquemia retiniana b
Trastornos del oído y del laberintoRaroAcúfenos a, hipoacusia a
No conocidaSordera a, sordera neurosensorial a
Trastornos vascularesRaroHipotensión
Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicosNo conocidaApnea, broncoespasmo
Trastornos gastrointestinalesNo comúnNáuseas, vómitos
Trastornos de la piel y del tejido subcutáneoNo comúnErupción cutánea
RaroPrurito, urticaria
Trastornos del sistema musculoesquelético y del tejido conectivoRaroArtalgia, contracciones musculares a
Trastornos renales y urinariosNo conocidaInsuficiencia renal aguda, nefropatía tóxica, células en orina a
RaroOliguria a, aumento de creatinina en sangre a, albuminuria, azotemia, glóbulos rojos en orina a, glóbulos blancos en orina a
Trastornos sistémicos y alteraciones en el lugar de administraciónRaroPirexia

a Véase sección “Precauciones de uso y Advertencias especiales”
b La amikacina no está formulada para uso intravítreo. Se han notificado casos de ceguera e isquemia retiniana tras la administración intravítrea (inyección en el ojo) de amikacina.
Las alteraciones de la función renal son generalmente reversibles cuando se interrumpe el tratamiento.
Los efectos tóxicos a nivel del octavo par de nervios craneales pueden provocar pérdida auditiva, pérdida del equilibrio, o ambas. La amikacina afecta principalmente la función auditiva.
El daño coclear incluye sordera de alta frecuencia y normalmente se produce antes de que la pérdida auditiva clínica pueda detectarse mediante pruebas audiometricas (véase el apartado “Precauciones de uso y Advertencias especiales”).
Si aparece cualquier efecto adverso, incluidos aquellos no mencionados en este prospecto, informe a su médico o farmacéutico.
Los efectos adversos también pueden notificarse directamente a través del sistema nacional de notificación en la dirección web: www.agenziafarmaco.gov.it/it/responsabili.
La notificación de efectos adversos contribuye a proporcionar más información sobre la seguridad de este medicamento.
SOBREDOSIFICACIÓN
En caso de ingestión o toma accidental de una dosis excesiva de Lukadin, informe inmediatamente a su médico o acuda al hospital más cercano.
En caso de sobredosis, existe el riesgo general de reacciones nefro-oto y neurotóxicas (bloqueo neuromuscular). El bloqueo neuromuscular con parada respiratoria requiere un tratamiento adecuado, que incluye la administración de iones de calcio (por ejemplo, gluconato o lactobionato en solución al 10-20 %) (véase el apartado “Advertencias especiales y precauciones de empleo”).
En caso de sobredosis o reacción tóxica, la diálisis peritoneal o la hemodiálisis ayudarán a eliminar la amikacina de la sangre. Los niveles de amikacina también se reducen mediante hemofiltración arteriovenosa continua. En el recién nacido también puede considerarse la transfusión de intercambio.
ATENCIÓN: no utilice el medicamento después de la fecha de caducidad indicada en el envase. La fecha de caducidad se refiere al último día de ese mes.
Mantenga el medicamento fuera de la vista y del alcance de los niños.