Eparina Vister

Italia
Nombre comercial Eparina Vister
Forma farmacéutica solución para inyección
Principio activo / Dosificación
Tipo de receta Con receta médica
Código ATC
Número de registro 006275
Eparina Vister solución para inyección

Folleto informativo: información para el paciente

Eparina Vister 5.000 U.I./ml solución inyectable

heparina sódica
Lea cuidadosamente este folleto antes de usar este medicamento porque contiene información importante para usted.

  • Guarde este folleto. Podría necesitar leerlo nuevamente.
  • Si tiene alguna duda, consulte con su médico, farmacéutico o enfermero.
  • Este medicamento le ha sido recetado exclusivamente a usted. No se lo dé a otras personas, aunque sus síntomas sean iguales a los suyos, ya que podría ser peligroso.
  • Si nota algún efecto adverso, incluidos aquellos no mencionados en este folleto, consulte a su médico, farmacéutico o enfermero. Véase sección 4.

Contenido de este folleto:

  1. Qué es Eparina Vister y para qué se utiliza
  2. Qué debe saber antes de usar Eparina Vister
  3. Cómo usar Eparina Vister
  4. Posibles efectos adversos
  5. Cómo conservar Eparina Vister
  6. Contenido del envase y otra información

1. Qué es Eparina Vister y para qué se utiliza

Eparina Vister contiene heparina, una sustancia con actividad anticoagulante capaz de evitar o ralentizar la formación de coágulos sanguíneos (trombos). Eparina Vister se utiliza para prevenir y tratar la enfermedad tromboembólica venosa y arterial, una afección caracterizada por la oclusión de los vasos sanguíneos.
Asimismo, se utiliza en pacientes sometidos a hemodiálisis o a intervenciones que requieran circulación extracorpórea.

2. Qué debe saber antes de usar Eparina Vister

No tome Eparina Vister

  • si es alérgico al principio activo o a cualquiera de los demás componentes de este medicamento (enumerados en la sección 6);
  • si padece una enfermedad caracterizada por una disminución excesiva del número de células sanguíneas llamadas plaquetas (trombocitopenia grave);
  • si padece enfermedades asociadas a una predisposición al sangrado, por ejemplo, enfermedades que cursan con alteración del mecanismo de coagulación sanguínea (coagulopatías);
  • si padece enfermedades graves del hígado, riñones o páncreas;
  • si su estado de salud no permite realizar controles clínicos (análisis de sangre) adecuados a intervalos regulares necesarios para monitorizar la adecuación del tratamiento, cuando Eparina Vister se administra a dosis terapéuticas; de hecho, es especialmente importante verificar que la dosis sea adecuada y no aumente el riesgo de hemorragias; estos riesgos son menores cuando la heparina se administra a bajas dosis como terapia profiláctica, por lo que en estos casos, normalmente, no se realizan controles;
  • si tiene hemorragias activas (sangrados) no controladas;
  • si padece coagulación intravascular diseminada (CID) atribuible a trombocitopenia inducida por heparina;
  • si va a someterse a una intervención que requiera anestesia local y Eparina Vister le ha sido prescrito a dosis altas para tratar un evento trombótico;
  • si ha sufrido un ictus o hemorragia cerebral (daño cerebral que ocurre por la repentina obstrucción o rotura de una arteria);
  • si padece enfermedades asociadas a lesiones que pueden aumentar el riesgo de sangrado, como por ejemplo úlceras gástricas o intestinales, hemorragia o aneurisma cerebral, tumores cerebrales;
  • en caso de traumatismo o intervenciones quirúrgicas en el cerebro, ojos u oídos;
  • si padece retinopatía o hemorragia del cuerpo vítreo del ojo;
  • si padece inflamación del corazón de origen infeccioso (endocarditis infecciosa).

Advertencias y precauciones
Consulte a su médico, farmacéutico o enfermero antes de usar Eparina Vister.
Durante el tratamiento con heparina, su médico le mantendrá bajo estricta vigilancia si usted:

  • tiene sospecha de tumor asociado a predisposición al sangrado;
  • tiene problemas de dependencia al alcohol;
  • es una persona mayor, ya que el riesgo de hemorragia es mayor, especialmente en mujeres;
  • ha tenido previamente una reacción alérgica a heparina de bajo peso molecular;
  • padece diabetes mellitus, problemas renales, acidosis metabólica, niveles elevados de potasio en sangre o está tomando medicamentos que aumentan los niveles de potasio en sangre o heparina durante mucho tiempo, ya que la heparina sódica puede elevar el nivel de potasio en sangre;
  • tiene riesgo de hemorragia por presentar enfermedades como:

Cardiovasculares:
o endocarditis bacteriana subaguda (inflamación del corazón de origen infeccioso subaguda),
o hipertensión arterial no controlada con tratamiento antihipertensivo (hipertensión no controlada).
Hematológicas:
o enfermedades congénitas o adquiridas caracterizadas por una coagulación deficiente de la sangre (síndromes hemofílicos o deficiencia de factores de coagulación),
o disminución del número de plaquetas (trombocitopenia),
o alteración del funcionamiento de las plaquetas (trombocitopatías),
o ciertas porfirias vasculares hemorrágicas (tipo enfermedad de Rendu-Osler).
Gastrointestinales:
o úlcera péptica,
o esofagitis o gastritis erosivas,
o enfermedad inflamatoria intestinal en fase activa,
o drenaje continuo del estómago o del intestino delgado.
Quirúrgicas:
durante e inmediatamente después de:
o raquicentesis o anestesia espinal o
o intervenciones quirúrgicas mayores en cerebro, columna vertebral u ojo.
Hepáticas:
o enfermedades hepáticas con alteraciones en los parámetros de coagulación y/o varices esofágicas o gastropatía por hipertensión portal con alto riesgo hemorrágico.
Otras:
o amenaza de aborto,
o durante el ciclo menstrual,
o período posparto,
o tratamiento concomitante con medicamentos fibrinolíticos o anticoagulantes orales, con medicamentos inhibidores de la agregación plaquetaria (por ejemplo, ácido acetilsalicílico, ticlopidina, clopidogrel), con antiinflamatorios no esteroideos y/o antagonistas del receptor de la glucoproteína IIb/IIIa.
El uso de heparina aumenta, de hecho, el riesgo de sangrado (hemorragias) en cualquier parte del cuerpo.
Todos los signos o síntomas, como una caída repentina de la presión arterial o una disminución de la fracción de sangre ocupada por glóbulos rojos (hematocrito), no atribuibles a causas precisas, serán evaluados cuidadosamente por su médico para descartar que se deban a un sangrado en curso. Si está tomando heparina y experimenta alguno de los efectos adversos indicados en este prospecto, debe consultar inmediatamente a su médico (ver también la sección “Posibles efectos adversos”).

Análisis de laboratorio (pruebas de coagulación)
Si el medicamento le ha sido prescrito a dosis elevadas para obtener un efecto anticoagulante y tratar un evento trombótico, su médico le realizará controles sanguíneos periódicos para verificar que las dosis prescritas sean correctas y no alteren su capacidad de coagulación. En caso contrario, la dosis de heparina deberá reducirse o, si es necesario, suspenderse. Pocas horas después de la suspensión del tratamiento con heparina, los análisis de sangre volverán a la normalidad.

Trombocitopenia inducida por heparina
Una de las complicaciones más conocidas del tratamiento con heparina es la trombocitopenia, que consiste en una disminución excesiva del número de células sanguíneas llamadas plaquetas. En algunos casos puede ser leve, estabilizarse y luego remitir. En otros casos, la trombocitopenia puede ser grave y causar consecuencias graves, como formación de trombos con complicaciones subsiguientes, como necrosis cutánea, gangrena de las extremidades, infarto de miocardio, embolia pulmonar, ictus. La trombocitopenia puede presentarse incluso semanas después de la interrupción del tratamiento. Para descartar el riesgo de complicaciones graves por trombocitopenia, su médico le prescribirá análisis de sangre para controlar el número de sus plaquetas, tanto antes del tratamiento como durante la terapia (para tratamientos de duración superior a 5 días). En caso de aparición de trombocitopenia, de una nueva trombosis o empeoramiento de la trombosis preexistente, su médico interrumpirá inmediatamente el tratamiento con heparina y prescribirá una terapia anticoagulante alternativa.

Disminución de la sensibilidad a la heparina
Las siguientes condiciones pueden reducir el efecto de la heparina: fiebre, enfermedades que favorecen la formación de trombos en los vasos sanguíneos (trombosis), como inflamación de las venas superficiales (que puede causar tromboflebitis), ciertas infecciones, otros estados inflamatorios, a veces infarto, tumores, deficiencia de la proteína sanguínea llamada antitrombina III congénita o adquirida y cirugías.

Anestesia espinal/epidural
La administración de heparina, en caso de anestesia espinal o epidural o punción lumbar, puede estar raramente asociada al riesgo de desarrollar hematomas (acumulación de sangre) en la columna vertebral que podrían causar parálisis prolongadas o permanentes (ver también la sección “Posibles efectos adversos”). Su médico evaluará cuidadosamente su estado de salud para descartar la presencia de condiciones que puedan aumentar aún más este riesgo y tomará todas las medidas necesarias para reducir el riesgo de sangrado en el sitio donde se administre la anestesia.
Tras la anestesia, los tiempos de reinicio del tratamiento con heparina se evaluarán según la relación riesgo/beneficio y su estado de salud postoperatorio.
Si su médico decide administrarle heparina antes o después de una anestesia peridural/espinal o una punción lumbar, usted será monitorizado cuidadosamente para detectar precozmente cualquier síntoma de hematoma epidural o espinal. Informe inmediatamente a su médico o enfermero si presenta dolor lumbar, entumecimiento o debilidad en las extremidades inferiores o alteraciones en la función vesical o intestinal. Estos síntomas podrían indicar una alteración neurológica causada por un sangrado en la zona espinal (ver también la sección “Posibles efectos adversos”). El personal médico o de enfermería actuará inmediatamente para restablecer su estado de salud.

Durante el tratamiento con heparina, tenga especial cuidado de no lesionarse, ya que el proceso de coagulación y cicatrización de heridas es más lento de lo normal. En caso de lesiones, consulte a su médico.

La heparina no debe administrarse por vía intramuscular (inyección en un músculo), debido al riesgo de formación de hematomas. Este medicamento debe administrarse únicamente mediante inyección directamente en vena o bajo la piel (vía endovenosa o inyección subcutánea).

Durante el tratamiento con heparina, debe tener especial precaución al administrar otros medicamentos por vía intramuscular (inyección directa en un músculo), debido al mayor riesgo de sangrado.

Otros medicamentos y Eparina Vister
Informe a su médico, farmacéutico o enfermero si está tomando, ha tomado recientemente o podría tener que tomar cualquier otro medicamento.

En particular, informe a su médico si está tomando:

  • otros medicamentos anticoagulantes: su médico deberá controlar cuidadosamente mediante análisis de sangre su capacidad de coagulación (tiempo de coagulación, tiempo de protrombina, tiempo de tromboplastina parcial, etc.) para evitar el riesgo de sangrado grave, especialmente en caso de cambio del tratamiento con heparina a anticoagulantes orales;
  • la aspirina (ácido acetilsalicílico), antiinflamatorios no esteroideos (fenilbutazona, ibuprofeno, indometacina, ketorolac, diclofenaco), medicamentos antiagregantes plaquetarios (ticlopidina, clopidogrel, sulfinpirazona), cefalosporinas (cefaclor, cefixima, ceftriaxona, cefamandol, cefoperazona), dextrano, dipiridamol, hidroxicloroquina, medicamentos fibrinolíticos (estreptoquinasa, uroquinasa, alteplasa), derivados cumarínicos, antagonistas del receptor de la glucoproteína IIb/IIIa (eptifibatide, abciximab), epoprostenol u otros medicamentos que interfieran con la agregación plaquetaria: en este caso también, la administración simultánea de heparina puede aumentar el riesgo de hemorragias;
  • nitroglicerina administrada por infusión intravenosa, ya que puede disminuir el efecto de la heparina; su médico controlará cuidadosamente mediante análisis de sangre su capacidad de coagulación (tiempo de coagulación, tiempo de protrombina, tiempo de tromboplastina parcial, etc.);
  • medicamentos que aumentan los niveles séricos de potasio (por ejemplo, inhibidores de la ECA, sartanes, diuréticos ahorradores de potasio, sales de potasio, betabloqueantes);
  • digoxina (usada para el corazón), tetraciclinas y penicilinas (antibióticos), nicotina (presente en el humo del tabaco y en productos para dejar de fumar), glucocorticoides (medicamentos antiinflamatorios) o antihistamínicos (como las fenotiazinas, usados para tratar síntomas alérgicos), ya que pueden reducir la actividad de la heparina.

Embarazo
Si está embarazada, sospecha que podría estarlo, planea un embarazo o está lactando con leche materna, consulte a su médico, farmacéutico o enfermero antes de usar este medicamento.
Su médico decidirá si usar heparina durante el embarazo tras una evaluación cuidadosa de la relación riesgo/beneficio en cada caso particular.

Lactancia
La heparina no se excreta en la leche materna.

Fertilidad
No hay datos disponibles sobre el efecto de la heparina en la fertilidad humana.

Conducción de vehículos y uso de máquinas
Eparina Vister no afecta la capacidad de conducir vehículos ni de utilizar maquinaria.

Eparina Vister contiene

  • sodio: este medicamento contiene hasta 71 mg de sodio (componente principal de la sal de cocina) por vial. Esto equivale al 3,6 % de la ingesta diaria máxima recomendada en la dieta de un adulto;
  • clorocresol: puede causar reacciones alérgicas.

3. Cómo tomar Eparina Vister

Tome este medicamento siguiendo exactamente las instrucciones de su médico, enfermero o farmacéutico. Si tiene dudas, consulte a su médico o farmacéutico.
A continuación se indican dosis orientativas que su médico puede adaptar según sus necesidades personales. Durante el tratamiento, su médico decidirá si debe realizarle análisis de sangre para comprobar que las dosis de heparina prescritas no alteren su capacidad de coagulación. En caso contrario, la dosis de heparina deberá reducirse o, si es necesario, suspenderse.

Profilaxis del tromboembolismo arterial y venoso
Profilaxis perioperatoria
Dosis inicial de 5.000 UI por vía subcutánea 2 h antes de la intervención, seguida de 5.000 UI cada 8-12 h durante al menos 7 días o hasta que el paciente recupere la deambulación.
Profilaxis en pacientes no quirúrgicos
La misma dosis se utiliza para profilaxis en pacientes no quirúrgicos de alto riesgo.
La elección entre administrar cada 8 u 12 h debe tener en cuenta el riesgo tromboembólico y el riesgo de sangrado de cada paciente.
Circulación extracorpórea (bypass cardiopulmonar)
300 UI/kg por vía intravenosa, ajustable para mantener el Tiempo de Coagulación Activado (ACT) entre 400 y 500 segundos.
Hemodiálisis
Dosis inicial de 1.000-5.000 UI por vía intravenosa, seguida de 1.000-2.000 UI/h, ajustable según las necesidades.
Monitorización:
No se requiere monitorización de rutina.

Tratamiento del tromboembolismo arterial y venoso
Dosis inicial
80 U/kg i.v. en bolo o
5.000 UI como inyección intravenosa en bolo (10.000 UI en caso de embolia pulmonar grave).
Dosis de mantenimiento
18 U/kg/h en infusión intravenosa continua (rango entre 1.000 UI y 2.000 U/h), ajustable según la respuesta, o
1.000 UI/h en infusión continua.
Regímenes de tratamiento alternativos
Inyección intravenosa intermitente: 10.000 UI i.v. en bolo seguida de 5.000-10.000 UI i.v. cada 4-6 h.
Inyección subcutánea intermitente: dosis inicial de 333 U.I./kg seguida de 250 UI/kg cada 12 h (rango 10.000 UI-20.000 UI) o 8.000-10.000 UI cada 8 h.
Monitorización
Cuando se administra heparina sódica a dosis anticoagulante, la dosificación debe determinarse en base a pruebas de coagulación. La prueba más utilizada es el tiempo de tromboplastina parcial activado (aPTT). El aPTT del paciente en tratamiento debe mantenerse entre 1,5 y 2,5 veces el valor normal. Se recomienda un control regular de los valores de aPTT, preferiblemente diario.
Si las pruebas de coagulación superan el intervalo terapéutico o si se producen hemorragias, la dosis debe reducirse o, en su caso, suspenderse la heparina.

Poblaciones especiales
Población pediátrica
Profilaxis del tromboembolismo arterial y venoso
No existen recomendaciones disponibles sobre la posología.
Tratamiento del tromboembolismo arterial y venoso
Dosis inicial: 50 U/kg como inyección intravenosa en bolo.
Dosis de mantenimiento: 15-25 UI/kg/h en infusión intravenosa continua,
o 100 UI/kg i.v. cada 4 h como inyección intermitente,
o 250 UI/kg cada 12 h por vía subcutánea.
Monitorización:
Cuando se administra heparina sódica a dosis anticoagulante, la dosificación debe ajustarse según los valores de aPTT.
Los niños más pequeños pueden requerir dosis y velocidades de infusión más elevadas para alcanzar niveles de anticoagulación y prolongación del aPTT similares a los de niños mayores.

Pacientes ancianos
Pueden ser necesarias dosis más bajas debido al mayor riesgo de sangrado.
Monitorización:
Cuando se administra heparina sódica a dosis anticoagulante, las dosis deben ajustarse de acuerdo con los valores de aPTT.

Vía de administración
Por vía intravenosa mediante infusión continua o inyección intermitente, o mediante inyección por vía subcutánea.
Dado que los efectos de la heparina sódica son de corta duración, la administración mediante infusión intravenosa o inyección subcutánea es preferible frente a la inyección intravenosa intermitente.

Si toma más Eparina Vister de la que debe
Si toma una dosis excesiva de heparina, puede presentar sangrado. En caso de sobredosificación leve o moderada, su médico decidirá si debe reducir la dosis de heparina o interrumpir el tratamiento.
Si se produce un sangrado grave y es necesario contrarrestar rápidamente la actividad de la heparina, se le administrará una sustancia llamada protamina, capaz de neutralizar la actividad de la heparina. La dosis de protamina dependerá de la cantidad de heparina en circulación y del momento en que se administró la inyección de heparina.

Si olvida tomar Eparina Vister
No tome una dosis doble para compensar la dosis olvidada.

Si interrumpe el tratamiento con Eparina Vister
Si decide interrumpir el tratamiento antes de lo indicado, consulte a su médico.

Si tiene cualquier duda sobre el uso de este medicamento, consulte a su médico, farmacéutico o enfermero.

4. Posibles efectos adversos

Como todos los medicamentos, este medicamento puede causar efectos adversos, aunque no todas las personas los presentan.
Suspender el tratamiento con este medicamento y consultar inmediatamente al médico o a la
enfermera si aparecen los siguientes trastornos:

  • dificultad para respirar o tragar, hinchazón del rostro, ojos, labios y/o lengua, irritación de la piel: estos pueden ser síntomas de una reacción alérgica grave (choque anafiláctico) que se presenta raramente;
  • dolor lumbar, entumecimiento y debilidad en las extremidades inferiores o alteraciones en la función de la vejiga o intestinal, si se ha realizado una anestesia epidural o una punción lumbar durante el tratamiento con heparina. Estos pueden ser síntomas de una alteración neurológica causada por una hemorragia en la zona espinal;
  • una caída repentina de la presión arterial sin causa aparente;
  • erupción cutánea dolorosa con manchas rojo oscuro bajo la piel que no desaparecen al presionar (petequias, púrpura).

Otros efectos adversos de frecuencia desconocida (frecuencia que no puede determinarse a partir de los datos disponibles) son:

  • hemorragia (sangrado en cualquier parte del cuerpo): este es el efecto adverso principal, que, si es de poca intensidad, puede resolverse con la reducción de la dosis o la suspensión temporal del tratamiento, según la evaluación del médico. En caso de sangrado intenso, además de interrumpir el tratamiento, el médico podrá utilizar sustancias capaces de bloquear la actividad de la heparina (protamina – véase también el apartado “Si toma más Eparina Vister de la que debe”). En caso de sangrado gastrointestinal o presencia de sangre en la orina, el médico podrá decidir realizarle pruebas adicionales para identificar posibles lesiones ocultas que podrían empeorar con el tratamiento. El médico también prestará atención a posibles hemorragias difíciles de detectar, tales como:
    o hemorragia en las glándulas suprarrenales;
    o hemorragia ovárica;
    o hemorragias retroperitoneales (región posterior del abdomen);
  • irritación de la piel, eritema, ligero dolor, formación de hematoma (acumulación de sangre bajo la piel) o formación de úlceras en el lugar donde se inyectó el medicamento (véase el apartado “Advertencias y precauciones”);
  • reacciones alérgicas: pueden manifestarse con síntomas como escalofríos, fiebre, urticaria, asma, irritación e inflamación de la mucosa nasal (rinitis), lagrimeo, náuseas y vómitos, picazón y ardor en los pies, hipotensión, espasmo vascular;
  • reducción excesiva del número de células sanguíneas llamadas plaquetas. Generalmente esta condición es leve y clínicamente no significativa (trombocitopenia inducida por heparina - HIT); a veces esta condición va acompañada de graves complicaciones circulatorias como trombosis arterial y venosa, embolia, coagulación intravascular diseminada (trombocitopenia y trombosis inducida por heparina - HITT);
  • moratones (hematomas);
  • petequias y púrpura;
  • aumento de la agregación plaquetaria;
  • grave degeneración de la piel (necrosis cutánea); sangrado del tracto gastrointestinales (melena);
  • osteoporosis (afección que hace que los huesos sean más frágiles), generalmente tras un tratamiento prolongado con dosis terapéutica;
  • toxicidad hepática (hepatotoxicidad);
  • amnesia;
  • sangrado en el sistema nervioso central (hemorragia cerebral, hematoma intracraneal extradural, hematoma subdural espinal no traumático, hemorragia ventricular);
  • estrechamiento de las vías respiratorias (broncoespasmo);
  • presencia de líquido en los pulmones (edema pulmonar);
  • sangrado en el tórax (hemopneumotórax);
  • hipoaldosteronismo (inhibición de la producción de una hormona llamada aldosterona), a veces asociado con otras condiciones como acidosis metabólica y niveles elevados de potasio en sangre (hiperkalemia), especialmente en pacientes con problemas renales o con diabetes mellitus;
  • pérdida temporal del cabello (alopecia);
  • erección persistente y anormal (priapismo);
  • aumento del colesterol y triglicéridos en sangre tras la interrupción del tratamiento (hiperlipemia de rebote tras la suspensión del tratamiento);
  • aumento de algunas enzimas hepáticas (transaminasas);
  • aumento de las hormonas tiroideas (FT3 y FT4).

Notificación de los efectos adversos
Si experimenta algún efecto adverso, incluidos aquellos no mencionados en este prospecto, consulte a su médico, farmacéutico o enfermera. Asimismo, puede notificar los efectos adversos directamente a través del sistema nacional de notificación en la dirección web:
www.aifa.gov.it/content/segnalazionireazioni-
avverse. Al notificar los efectos adversos, puede contribuir a proporcionar más información sobre la seguridad de este medicamento.

5. Cómo conservar Eparina Vister

Este medicamento no requiere condiciones especiales de conservación.
Mantenga este medicamento fuera de la vista y del alcance de los niños.
No utilice este medicamento después de la fecha de caducidad que aparece en la caja tras «Cad.».
La fecha de caducidad hace referencia al último día de ese mes.

6. Contenido del envase y otras informaciones

Qué contiene Eparina Vister

  • El principio activo es heparina sódica. 1 ml de solución inyectable contiene 5.000 U.I. de heparina sódica.
  • Los demás componentes son: clorocresol, cloruro de sodio, ácido clorhídrico (corrector de pH), hidróxido de sodio (corrector de pH) y agua para preparaciones inyectables.

Descripción del aspecto de Eparina Vister y contenido del envase
Eparina Vister se presenta en un frasco de vidrio con tapón perforable, que contiene 10 ml de
solución inyectable (50.000 U.I. de heparina sódica), en envase de cartón.
Titular de la autorización de comercialización y productor
Titular de la autorización de comercialización
Teva Italia S.r.l. - Piazzale Luigi Cadorna, 4 - 20123 Milán
Productor
Alfasigma S.p.A. - Via Enrico Fermi, 1 - 65020 Alanno (PE)


La siguiente información está destinada exclusivamente a médicos u operadores sanitarios:
Durante la terapia con heparina, a diferencia de otras terapias con anticoagulantes, como por ejemplo la
dicumarina, no es estrictamente necesario monitorizar la terapia con heparina mediante análisis de laboratorio.
Para un control, es suficiente determinar el tiempo de coagulación en tubo (Lee White), sin necesidad de determinar la protrombinemia.
Dado el origen animal de la heparina, en pacientes con antecedentes de reacciones alérgicas se recomienda
realizar una prueba de sensibilidad inyectando una dosis de prueba de 1.000 unidades de heparina.
Anestesia espinal o peridural
En pacientes sometidos a anestesia espinal o peridural, analgesia epidural o punción lumbar, la profilaxis con heparina no fraccionada puede asociarse muy raramente con hematomas espinales o epidurales que pueden provocar parálisis de duración prolongada o permanente. El riesgo aumenta con el uso de catéteres peridurales de permanencia para perfusión continua, la administración concomitante de medicamentos que afectan la hemostasia, como los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), los inhibidores de la agregación plaquetaria o los anticoagulantes, punciones espinales traumáticas o repetidas, la presencia de un trastorno hemostático subyacente y la edad avanzada. La presencia de uno o más de estos factores de riesgo deberá evaluarse cuidadosamente antes de proceder con este tipo de anestesia/analgesia durante la profilaxis con heparina no fraccionada.
Normalmente, la inserción del catéter espinal debe realizarse al menos 12 horas después de la última administración profiláctica de heparina no fraccionada. Las dosis siguientes no deben administrarse antes de que hayan transcurrido al menos 4 horas desde la inserción o retirada del catéter, o incluso retrasarse más o suspenderse si durante la colocación inicial de la aguja espinal o epidural se observa aspiración de sangre. La retirada de un catéter epidural de "permanencia" debe realizarse al máximo intervalo posible (aproximadamente 12 horas) desde la última dosis profiláctica de heparina administrada durante la anestesia.
Si se decide administrar heparina no fraccionada antes o después de una anestesia peridural o espinal, se debe prestar extrema atención y realizar un monitorización frecuente para detectar signos y síntomas de alteraciones neurológicas tales como: dolor lumbar, déficit sensorial y motor (entumecimiento y debilidad de las extremidades inferiores), alteraciones de la función vesical o intestinal. El personal de enfermería debe estar instruido para identificar estos signos y síntomas. Los pacientes deben ser instruidos para informar inmediatamente al personal médico o de enfermería si aparece cualquiera de los síntomas mencionados.
Si se sospecha la presencia de signos o síntomas de hematoma epidural o espinal, debe establecerse un diagnóstico inmediato e iniciarse un tratamiento que incluya la descompresión de la médula espinal.
Datos limitados procedentes de casos clínicos aislados han mostrado una posible asociación entre el uso de heparina y alteraciones en las pruebas de función tiroidea (por ejemplo, falsos niveles elevados de T3 y T4).
Tratamiento de la sobredosificación
Sangrado leve
Suspensión del tratamiento con heparina.
Hemorragia grave (acción antagonista de la protamina)
La protamina sirve para neutralizar rápidamente la actividad de la heparina en caso de sangrado significativo. La cantidad necesaria depende de la concentración sanguínea de heparina administrada y del tiempo transcurrido desde la inyección. 1 mg en vía endovenosa neutraliza 100 U.I. de heparina presentes en el paciente. La dosis de protamina necesaria para neutralizar una dosis de carga de heparina disminuye proporcionalmente con el tiempo transcurrido desde su administración (inmediatamente después de la dosis de carga, el 100% de la dosis; tras 30 minutos, el 50%).
La dosis de protamina a administrar en caso de perfusión continua de heparina es la necesaria para neutralizar las U.I. de heparina administradas en las últimas 4 horas.
La administración de protamina debe realizarse mediante perfusión endovenosa lenta, sin superar la dosis de 50 mg en 10 minutos.
Incompatibilidades
En ausencia de información específica sobre compatibilidad, este medicamento no debe mezclarse con otros medicamentos.
Se conoce la incompatibilidad de la heparina sódica con muchas preparaciones inyectables, tales como antibióticos, analgésicos opioides y antihistamínicos.
Se han descrito incompatibilidades físicas o fisicoquímicas con heparina para los siguientes medicamentos:
haloperidol lactato, amikacina sulfato, amiodarona clorhidrato, aprotinina, clorpromacina clorhidrato, ciprofloxacino lactato, cefaloridina, cisatracurio besilato, citarabina, dacarbacina, daunorrubicina clorhidrato, diazepam, doxorrubicina clorhidrato, droperidol, eritromicina, gentamicina sulfato, hialuronidasa, hidroxizina clorhidrato, hidrocortisona succinato sódico, kanamicina sulfato, labetalol clorhidrato, levofloxacino, metotrimiprazina, analgésicos narcóticos, netilmicina sulfato, nicardipina clorhidrato, novobiocina sódica, meperidina clorhidrato, polimixina B sulfato, proclorperacina, promazina clorhidrato, prometacina clorhidrato, estreptomicina sulfato, tobramicina sulfato, triflupromacina clorhidrato, vinblastina sulfato, vinorelbina tartrato, viomicina sulfato y, según el diluyente, con cefalotina sódica y vancomicina clorhidrato. Se han reportado resultados contradictorios con ampicilina sódica, benzilpenicilina, dimenhidrinato, meticilina sódica, oxitetaciclina clorhidrato, sulfafurazolo dietanolamina y tetaciclina clorhidrato.
La dobutamina clorhidrato y la heparina no deben mezclarse ni administrarse por la misma vía endovenosa, debido al riesgo de precipitación.
La heparina y la alteplasa son incompatibles si se combinan en solución.