Buscofen

Italia
Nombre comercial Buscofen
Forma farmacéutica comprimidos, recubiertos
Principio activo / Dosificación
Tipo de receta De venta libre
Código ATC
Número de registro 029396
Buscofen comprimidos, recubiertos

Folleto informativo: información para el usuario

BUSCOFEN 200 mg cápsulas blandas

ibuprofeno
Lea todo este prospecto detenidamente antes de empezar a tomar este medicamento, porque contiene información importante para usted.
Tome este medicamento exactamente como se indica en este prospecto o como le haya indicado su médico o farmacéutico.

  • Conserve este prospecto. Puede tener que volver a leerlo.
  • Si necesita más información o consejo, consulte con su farmacéutico.
  • Si nota cualquier efecto adverso, incluidos aquellos no mencionados en este prospecto, informe a su médico o farmacéutico. Vea el apartado 4.
  • Consulte a su médico si no observa mejoría o si nota un empeoramiento de los síntomas tras 3 días de tratamiento.

Contenido de este prospecto:

  1. Qué es Buscofen y para qué se utiliza
  2. Qué debe saber antes de tomar Buscofen
  3. Cómo tomar Buscofen
  4. Posibles efectos adversos
  5. Cómo conservar Buscofen
  6. Contenido del envase y demás información

1. Qué es Buscofen y para qué se utiliza

Buscofen contiene ibuprofeno, un medicamento que pertenece al grupo de los analgésicos-
antiinflamatorios, es decir, medicamentos que combaten el dolor y la inflamación.
Buscofen se utiliza en adultos y en adolescentes a partir de los 12 años para:

  • el tratamiento del dolor de distinta procedencia y naturaleza (dolores menstruales, dolor de cabeza, dolor de muelas, neuralgias, dolores osteoarticulares y musculares);
  • la reducción de los síntomas asociados a estados febriles y de tipo gripal.
    Consulte al médico si no se siente mejor o si se siente peor tras tres días de tratamiento.

2. Qué debe saber antes de tomar Buscofen

No tome Buscofen

  • Si es alérgico al ibuprofeno y/o a cualquiera de los demás componentes de este medicamento (enumerados en el apartado 6).
  • Si es alérgico a otros medicamentos antiinflamatorios (por ejemplo, ácido acetilsalicílico, etc.), utilizados para tratar dolores articulares o musculares (véase el apartado «Otros medicamentos y Buscofen»).
  • Si ha padecido en el pasado hemorragias o perforación del estómago o del intestino tras la ingestión de otros medicamentos.
  • Si padece enfermedades del estómago y del intestino (por ejemplo, úlcera gastrointestinal activa o grave).
  • Si ha tenido en el pasado dos o más episodios distintos de úlcera o hemorragia gastrointestinal.
  • Si padece una enfermedad grave del hígado o de los riñones.
  • Si padece enfermedades graves del corazón (insuficiencia cardíaca severa).
  • Si padece alteraciones en la composición de la sangre (discrasias sanguíneas).
  • Si se encuentra en el tercer trimestre (meses 7 a 9) de embarazo o si está amamantando (véase el apartado «Embarazo, lactancia y fertilidad»).
  • Si el paciente es un niño menor de 12 años.
  • Si está gravemente deshidratado (debido a vómitos, diarrea o ingesta insuficiente de líquidos).

Advertencias y precauciones
Tenga especial cuidado con Buscofen:
Con el ibuprofeno se han notificado signos de una reacción alérgica a este medicamento, incluyendo
problemas respiratorios, hinchazón en la cara y cuello (angioedema) y dolor en el pecho.
Deje de tomar Buscofen inmediatamente y póngase en contacto de inmediato con su médico o el
servicio de emergencias si observa alguno de estos síntomas.
Reacciones cutáneas
Durante el tratamiento con ibuprofeno se han notificado reacciones cutáneas graves, como
dermatitis exfoliativa, eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica
tóxica, reacción por medicamento con eosinofilia y síntomas sistémicos (DRESS), pustulosis
exantemática aguda generalizada (AGEP). Deje de usar Buscofen y consulte inmediatamente a su
médico si nota cualquiera de los síntomas relacionados con estas reacciones cutáneas graves descritas
en el apartado 4.
Durante el tratamiento con ibuprofeno se han notificado enrojecimiento con manchas redondas u
ovales aisladas y hinchazón de la piel, que pueden ir acompañados de picor (erupción fija por
fármacos) o que afectan a una amplia zona del cuerpo y pueden complicarse con la formación de
ampollas (erupción fija bollosa generalizada por fármacos). Interrumpa el uso de Buscofen y
consulte inmediatamente a su médico si observa alguno de estos síntomas.
Consulte a su médico o farmacéutico antes de tomar Buscofen:

  • Si ha tenido episodios de dificultad para respirar (broncoespasmo) tras el uso de ácido acetilsalicílico (aspirina) u otros medicamentos antiinflamatorios.
  • Si padece asma, secreción nasal (rinitis crónica), presencia de pólipos nasales (poliposis nasal) o inflamación de la mucosa de los senos paranasales (sinusitis), o padece/ha padecido alergias, ya que podría presentar dificultad para respirar (broncoespasmo), enrojecimiento de la piel con picor (urticaria) o hinchazón de la piel y garganta (angioedema), especialmente si ya ha tenido reacciones alérgicas tras el uso de otros medicamentos para tratar dolores articulares o musculares, fiebre o inflamación (AINE).
  • Si está tomando otros medicamentos antiinflamatorios, incluidos los inhibidores selectivos de la COX-2 (una enzima implicada en procesos inflamatorios), ya que en estos casos el riesgo de úlceras y hemorragias puede aumentar (véase el apartado «Otros medicamentos y Buscofen»).
  • Si es mayor o ha padecido úlceras, especialmente si han presentado hemorragia o perforación (véase el apartado «No tome Buscofen»), ya que el riesgo de hemorragia, úlcera o perforación es mayor, sobre todo con dosis altas de medicamentos antiinflamatorios. En estos casos debe comenzar el tratamiento con la dosis más baja disponible, y posiblemente consultar a su médico para que le recete un medicamento que proteja el estómago (misoprostol o inhibidores de la bomba de protones). Esta posibilidad debe considerarse incluso si toma dosis bajas de ácido acetilsalicílico u otros medicamentos que puedan aumentar el riesgo de enfermedades del estómago y/o intestino (véase el apartado «Otros medicamentos y Buscofen»).
  • Si ha padecido enfermedades del estómago o del intestino relacionadas con medicamentos, y especialmente si es mayor, debe informar a su médico de cualquier síntoma inusual en el estómago o intestino (especialmente hemorragia), sobre todo al inicio del tratamiento.
  • Si está tomando otros medicamentos que aumentan el riesgo de úlcera o hemorragia gastrointestinal, como corticosteroides orales (por ejemplo, cortisona), anticoagulantes (por ejemplo, warfarina), antidepresivos (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) o antiagregantes plaquetarios (por ejemplo, ácido acetilsalicílico). Véase también el apartado «Otros medicamentos y Buscofen». Si ocurre hemorragia o ulceración gastrointestinal en pacientes que toman Buscofen, el tratamiento debe suspenderse.
  • Si padece o ha padecido enfermedades crónicas del intestino como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn, ya que podrían empeorar (véase el apartado 4 «Posibles efectos adversos»).
  • Si padece hipertensión arterial y/o enfermedades del corazón, ya que se han observado retención de líquidos, aumento de la presión arterial y edemas asociados al tratamiento con AINE. Los AINE pueden reducir la eficacia de los medicamentos utilizados para disminuir la presión arterial (véase el apartado «Otros medicamentos y Buscofen»). Su médico solo le recetará Buscofen tras evaluar cuidadosamente su estado.
  • Si tiene hipertensión y los medicamentos que toma no logran controlarla y/o padece enfermedades del corazón o de la circulación sanguínea a nivel cerebral u otras zonas del cuerpo, o cree que podría estar en riesgo de estas enfermedades (por ejemplo, si padece hipertensión, diabetes, colesterol alto o fuma).
  • Si ha perdido una cantidad considerable de líquidos o presenta edemas, problemas cardíacos o hipertensión.
  • Si tiene una función renal reducida, insuficiencia cardíaca o hepática, o si es mayor o está en tratamiento con medicamentos para la hipertensión, ya que podría ser más propenso a presentar problemas renales. Además, el uso habitual simultáneo de varios analgésicos puede aumentar aún más este riesgo.
  • Si padece un trastorno de la coagulación o está tomando medicamentos que ralentizan la coagulación sanguínea (anticoagulantes) (véase el apartado «Otros medicamentos y Buscofen»).
  • Si padece una enfermedad autoinmune que puede afectar a distintos órganos y tejidos del cuerpo (lupus eritematoso sistémico) o una enfermedad del tejido conjuntivo presente en muchas partes del cuerpo, como huesos y cartílagos, ya que en raras ocasiones se han observado en pacientes tratados con ibuprofeno síntomas de «meningitis aséptica». Aunque es más probable que esto ocurra en pacientes con lupus eritematoso sistémico y enfermedades del tejido conjuntivo relacionadas, también se ha observado en pacientes sin enfermedades crónicas concomitantes.
  • Si está tomando medicamentos para tratar el dolor, enfermedades del corazón o hipertensión arterial (véase el apartado «Otros medicamentos y Buscofen»).
  • Si piensa iniciar un embarazo (véase el apartado «Embarazo, lactancia y fertilidad»).
  • Si tiene problemas para concebir o se está sometiendo a pruebas de fertilidad (véase el apartado «Embarazo, lactancia y fertilidad»).
  • Si tiene una infección — véase el apartado «Infecciones» a continuación.
  • Si desarrolla una erupción cutánea o síntomas cutáneos, debe interrumpir inmediatamente la toma de ibuprofeno, consultar inmediatamente a un médico e informarle de que está tomando este medicamento.
  • Si desarrolla síntomas o signos de reacción por medicamento con eosinofilia y síntomas sistémicos (DRESS), que incluyen erupción cutánea, fiebre, hinchazón de ganglios linfáticos y aumento de un tipo de glóbulos blancos (eosinofilia).

Los medicamentos antiinflamatorios/analgesicos como el ibuprofeno pueden estar asociados a un
aumento moderado del riesgo de infarto de miocardio o ictus (falta de riego sanguíneo al cerebro),
especialmente si se administran en dosis elevadas. No supere la dosis recomendada ni la duración del
tratamiento.
Debe consultar con su médico o farmacéutico antes de tomar Buscofen si tiene:

  • problemas cardíacos, incluido infarto de miocardio, angina (dolor en el pecho) o antecedentes de infarto, intervención de bypass coronario, enfermedad arterial periférica (mala circulación en piernas o pies debido a estrechamiento u obstrucción de arterias) o cualquier tipo de ictus (incluido «mini-ictus» o «AIT», accidente isquémico transitorio);
  • hipertensión, diabetes, colesterol alto, antecedentes familiares de enfermedad cardíaca o ictus, o si fuma.

Los medicamentos como Buscofen pueden:

  • estar asociados con el desarrollo de enfermedades renales, incluso graves (como necrosis papilar renal, nefropatía por analgésicos e insuficiencia renal), por lo que su médico controlará la función de sus riñones;
  • causar trastornos oculares, por lo que se recomienda, en caso de tratamientos prolongados, realizar controles oftalmológicos periódicos. Si experimenta trastornos visuales, suspenda el tratamiento con Buscofen.

Infecciones
Buscofen puede enmascarar los síntomas de infecciones como fiebre y dolor. Por tanto, es posible que
Buscofen retrase un tratamiento adecuado de la infección, lo que podría aumentar el riesgo de
complicaciones. Esto se ha observado en neumonías bacterianas y en infecciones cutáneas bacterianas
relacionadas con la varicela. Si toma este medicamento durante una infección y los síntomas
persisten o empeoran, consulte inmediatamente a su médico.
Adolescentes
En adolescentes deshidratados existe el riesgo de enfermedad renal.
Otros medicamentos y Buscofen
Informe a su médico o farmacéutico si está tomando, ha tomado recientemente o podría tomar
cualquier otro medicamento.
Buscofen puede influir en otros medicamentos o verse afectado por ellos. Por ejemplo:
No tome Buscofen junto con ácido acetilsalicílico (por ejemplo, aspirina) u otros medicamentos
antiinflamatorios (como inhibidores de la COX-2 u otros AINE).
Consulte a su médico antes de usar Buscofen con otros medicamentos, especialmente:

  • corticosteroides (medicamentos que contienen cortisona o sustancias similares, utilizados para tratar la inflamación);

  • medicamentos con efecto anticoagulante (es decir, sustancias que fluidifican la sangre evitando la formación de coágulos, por ejemplo, aspirina/ácido acetilsalicílico, warfarina, ticlopidina);

  • medicamentos que reducen la presión arterial (inhibidores de la ECA como captopril, betabloqueantes como atenolol, antagonistas de los receptores de la angiotensina II como losartán). Buscofen puede reducir los efectos de estos medicamentos. Si está en tratamiento con ellos, es mayor o padece enfermedad renal, su médico le aconsejará que tome una cantidad adecuada de líquidos para evitar la deshidratación y podría pedirle que se realice análisis de sangre;

  • inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (medicamentos utilizados para tratar la depresión), ya que estos pueden aumentar el riesgo de lesiones o hemorragias
    gastrointestinales. Su médico podría recetarle entonces un medicamento para proteger el estómago (misoprostol o inhibidores de la bomba de protones);

  • litio (medicamento utilizado para tratar enfermedades mentales) o fenitoína (medicamento para tratar la epilepsia). Durante el tratamiento con estos medicamentos, su médico podría pedirle análisis de sangre;

  • metotrexato (medicamento para tratar el cáncer o la artritis reumatoide);

  • moclobemida (medicamento para tratar la depresión);

  • sulfonilureas (medicamentos para tratar la diabetes); si es necesario un tratamiento simultáneo con estos medicamentos, su médico podría solicitarle análisis de sangre;

  • aminoglucósidos (antibióticos);

  • glucósidos cardíacos (medicamentos para tratar ciertas enfermedades del corazón). Medicamentos como Buscofen pueden empeorar enfermedades cardíacas;

  • colestiramina (medicamento para reducir los lípidos en sangre);

  • ciclosporina (medicamento utilizado en trasplantes de órganos), ya que medicamentos como Buscofen pueden aumentar el riesgo de daño renal;

  • extractos vegetales como el Ginkgo biloba, ya que si se toman junto con medicamentos como Buscofen pueden aumentar el riesgo de hemorragia gastrointestinal;

  • mifepristona (medicamento utilizado en mujeres para inducir el aborto);

  • antibióticos quinolónicos (medicamentos para tratar infecciones), ya que si se toman junto con medicamentos como Buscofen, puede aumentar el riesgo de convulsiones;

  • tacrolimus (medicamento para prevenir y tratar el rechazo tras trasplante de órganos), ya que la administración simultánea con Buscofen puede aumentar el riesgo de daño renal;

  • zidovudina y ritonavir (medicamentos para tratar el SIDA); si es necesario un tratamiento simultáneo, su médico podría solicitarle análisis de sangre;

  • probenecid (medicamento para tratar la gota);

  • sulfipirazona (medicamento utilizado tras un infarto para prevenir otro);

  • inhibidores del CYP2C9, como voriconazol y fluconazol (medicamentos para tratar infecciones fúngicas);

  • bifosfonatos (medicamentos para tratar enfermedades óseas), ya que pueden aumentar los efectos adversos en estómago e intestino;

  • oxipentifilina (pentoxifilina) (medicamento para tratar úlceras en las piernas), ya que puede aumentar los efectos adversos en estómago e intestino;

  • baclofeno (medicamento para relajar músculos).

Otros medicamentos también pueden influir o verse afectados por el tratamiento con Buscofen.
Por tanto, consulte siempre a su médico o farmacéutico antes de usar Buscofen con otros
medicamentos.
Buscofen con alcohol
No consuma alcohol durante el tratamiento con Buscofen, ya que podría aumentar los posibles
efectos adversos.
Embarazo, lactancia y fertilidad
Si está embarazada, sospecha que podría estarlo o está planeando quedarse embarazada, o si está amamantando, consulte a su médico o farmacéutico antes de tomar cualquier medicamento.
Embarazo
No tome Buscofen durante los últimos 3 meses de embarazo, ya que podría perjudicar al feto o
causar problemas durante el parto. Este medicamento puede causar problemas renales y cardíacos en
el feto. Además, puede afectar la tendencia suya y de su bebé a sangrar y retrasar o prolongar el
trabajo de parto más de lo esperado. No debe tomar Buscofen durante los primeros 6 meses de
embarazo, salvo que sea absolutamente necesario y así lo recomiende su médico.
Si necesita tratamiento durante este periodo o mientras intenta quedar embarazada, debe usarse la
dosis más baja durante el menor tiempo posible. Si se toma durante más de unos días a partir de la
vigésima semana de embarazo, Buscofen puede causar problemas renales en el feto que pueden
llevar a niveles bajos de líquido amniótico que rodea al bebé (oligohidramnios) o causar el
estrechamiento de un vaso sanguíneo (ducto arterioso) en el corazón del bebé. Si es necesario un
tratamiento de más de unos días, su médico podría recomendar un seguimiento adicional.
Lactancia
No tome Buscofen si está amamantando, ya que el ibuprofeno pasa a la leche materna.
Fertilidad
Si tiene problemas para quedar embarazada o se está sometiendo a pruebas de fertilidad, suspenda el
uso de Buscofen, ya que este medicamento puede comprometer temporalmente su fertilidad.
Conducción de vehículos y uso de máquinas
Normalmente, Buscofen no afecta la capacidad de conducir ni el uso de máquinas. Sin embargo, si
realiza una actividad que requiera atención, tenga cuidado si nota somnolencia, mareo o depresión
durante el tratamiento con Buscofen.
Este medicamento contiene sorbitol
Este medicamento contiene 21,3 mg de sorbitol por cápsula.

3. Cómo tomar Buscofen

Tome este medicamento siguiendo siempre exactamente lo indicado en este prospecto o las instrucciones de su médico o farmacéutico. Si tiene dudas, consulte a su médico o farmacéutico.
Consulte a su médico si ha notado cualquier cambio reciente en las características de su trastorno.
La dosis recomendada es la siguiente:
Adultos y adolescentes mayores de 12 años
1-2 cápsulas blandas, dos o tres veces al día.
Las cápsulas blandas deben tragarse sin masticar, preferiblemente con el estómago lleno, ayudándose con un poco de agua.
Es posible tomar Buscofen con el estómago vacío. En personas con problemas de tolerancia gástrica, es preferible tomar el medicamento con el estómago lleno.
Si tras 3 días de tratamiento no se observan resultados apreciables, consulte a su médico.
Debe utilizarse la dosis más baja eficaz durante el periodo más breve necesario para aliviar los síntomas. Si tiene una infección, acuda inmediatamente a su médico si los síntomas (por ejemplo, fiebre y dolor) persisten o empeoran (ver sección 2).
Atención: no supere la dosis de 6 cápsulas blandas al día.
Si es una persona de edad avanzada, debe ajustarse a las dosis mínimas indicadas anteriormente.
Si padece una enfermedad renal y/o hepática o cardíaca, consulte a su médico, quien determinará la dosis adecuada para usted.
Si padece una enfermedad hepática grave, no tome Buscofen.
Uso en personas de edad avanzada
Consulte a su médico, quien determinará la dosis adecuada para usted, reduciendo la dosis recomendada, especialmente si padece trastornos renales y/o hepáticos.
Uso en adolescentes
Consulte a su médico si el uso del medicamento es necesario durante más de 3 días en el adolescente, o si empeoran los síntomas.
Si toma más Buscofen del que debe
Si ha tomado más Buscofen del indicado o si su niño ha ingerido este medicamento por error, contacte inmediatamente a un médico o al hospital más cercano para recibir asesoramiento sobre el riesgo y las medidas a tomar.
Si toma una dosis excesiva (sobredosis) de ibuprofeno, puede presentar con mayor frecuencia los siguientes síntomas: náuseas, vómitos, dolor de estómago, estado de profundo sueño con reducida respuesta a estímulos normales (letargo), somnolencia, dolor de cabeza, mareos, zumbidos en los oídos (tinnitus), movimientos incontrolados del cuerpo (convulsiones) y pérdida de conciencia. Los síntomas de una sobredosis pueden manifestarse entre 4 y 6 horas después de la ingestión de ibuprofeno.
Raramente puede presentar: movimientos incontrolados de los ojos (nistagmo), disminución de la temperatura corporal (hipotermia), efectos sobre el riñón, hemorragia gastrointestinal, pérdida profunda de conciencia (coma), interrupción temporal de la respiración (apnea), diarrea, reducción de la actividad del sistema nervioso (depresión del Sistema Nervioso Central) y de la actividad respiratoria (depresión respiratoria).
Además, también puede presentar: desorientación, estado de excitación, desmayos, disminución de la presión arterial (hipotensión), disminución o aumento de los latidos del corazón (bradicardia o taquicardia).
En casos graves de intoxicación, puede producirse acidosis metabólica (aumento de ácidos en la sangre). Los síntomas pueden incluir náuseas, dolor de estómago, vómitos (con posible presencia de sangre), dolor de cabeza, zumbidos en los oídos, confusión y movimientos incontrolados de los ojos.
A dosis elevadas, se han notificado somnolencia, dolor en el pecho, palpitaciones, pérdida de conciencia, convulsiones (especialmente en niños), debilidad y mareos, presencia de sangre en la orina, bajos niveles de potasio en sangre, sensación de frío en el cuerpo y problemas respiratorios.
Si toma dosis significativamente elevadas de ibuprofeno, puede presentar graves daños en el riñón y el hígado.
Si olvida tomar Buscofen
No tome una dosis doble para compensar la dosis olvidada.
Si interrumpe el tratamiento con Buscofen
Si tiene alguna duda sobre el uso de este medicamento, consulte a su médico o farmacéutico.

4. Posibles efectos adversos

Como todos los medicamentos, este medicamento puede causar efectos adversos, aunque no todas las personas los padezcan. Los efectos adversos del medicamento pueden reducirse al mínimo si utiliza la dosis más baja entre las recomendadas y si toma el medicamento solo durante el tiempo necesario para controlar sus síntomas.
Si le aparece una úlcera o sangrado del estómago y/o intestino o lesiones de la piel y/o de las mucosas, debe interrumpir el tratamiento con Buscofen y consultar a su médico.
Normalmente, estos efectos adversos son más frecuentes en personas de edad avanzada.
El uso de Buscofen puede causar efectos adversos generalmente leves o moderados o reacciones más graves, incluso de tipo alérgico, aunque raramente.
Si padece alguno de los siguientes síntomas, INTERRUMPA INMEDIATAMENTE el uso de Buscofen y acuda al médico o al hospital más cercano, donde le proporcionarán un tratamiento adecuado y específico:

  • dolor en el pecho, que puede ser un signo de una reacción alérgica potencialmente grave denominada síndrome de Kounis,
  • erupciones o lesiones cutáneas,
  • lesiones de las mucosas,
  • signos de reacción alérgica, incluso grave (eritemas, picor, urticaria, asma, hinchazón de la piel y mucosas, shock anafiláctico),
  • descamación de la piel,
  • manchas rojizas planas, en forma de diana o circulares en el tronco, a menudo con vesículas centrales, desprendimiento de la piel, úlceras en la boca, garganta, nariz, genitales y ojos. Estas erupciones cutáneas graves pueden ir precedidas de fiebre y síntomas similares a los de la gripe (dermatitis exfoliativa, eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica),
  • erupción cutánea generalizada, temperatura corporal elevada y ganglios linfáticos inflamados (síndrome DRESS),
  • erupción cutánea generalizada, roja y escamosa, con protuberancias bajo la piel y vesículas, acompañada de fiebre. Los síntomas suelen aparecer al comienzo del tratamiento (pustulosis exantemática aguda generalizada),
  • trastornos visuales,
  • enfermedad hepática (disfunción hepática),
  • sangrado, úlcera y perforación del estómago e intestino, que pueden ser mortales, especialmente en personas mayores. Si se produce una reacción alérgica como las descritas anteriormente, acuda al hospital, ya que es necesario disponer de forma inmediata del equipo, medicamentos y personal adecuados para el tratamiento de emergencia, dado que, en casos raros, se han notificado efectos adversos graves tras el uso de ibuprofeno, a veces con desenlace fatal, incluso en ausencia de alergia conocida.

El riesgo de presentar estos síntomas es mayor en las primeras fases del tratamiento: en la mayoría de los casos, la reacción se produce durante el primer mes de tratamiento.
Además, podría presentar otros efectos adversos que también se han notificado con otros medicamentos similares a Buscofen y que se enumeran a continuación según su frecuencia:
frecuentes (pueden afectar hasta a 1 de cada 10 personas)

  • mareo
  • malestar
  • fatiga

poco frecuentes (pueden afectar hasta a 1 de cada 100 personas)

  • inflamación del estómago (gastritis)
  • insomnio, ansiedad
  • entumecimiento de las extremidades u otras partes del cuerpo (parestesia), somnolencia
  • inflamación de la mucosa nasal (rinitis)
  • dificultad para respirar (broncoespasmo, disnea)
  • interrupción temporal de la respiración (apnea)
  • trastornos visuales
  • alteración de la audición
  • zumbidos en los oídos (tinnitus)
  • vértigo
  • trastornos hepáticos (alteración de la función hepática)
  • inflamación del hígado (hepatitis)
  • coloración amarillenta de la piel y los ojos (ictericia)
  • enfermedades renales (alteración de la función renal y nefropatía tóxica en diversas formas, incluyendo nefritis intersticial, síndrome nefrótico e insuficiencia renal)
  • reacciones de hipersensibilidad como erupción cutánea, urticaria, picor, formación de manchas rojas en la piel (purpura), hinchazón de la piel y mucosas (angioedema), dificultad para respirar (broncoespasmo o disnea), ataques de asma con posible descenso de la presión arterial
  • reacciones de la piel a la luz (fotosensibilidad)

raros (pueden afectar hasta a 1 de cada 1.000 personas)

  • reducción del número de células sanguíneas: reducción de glóbulos blancos (leucopenia, neutropenia, agranulocitosis), glóbulos rojos (anemia hemolítica, anemia aplásica), plaquetas (trombocitopenia)
  • disminución de la capacidad de coagulación
  • depresión, confusión, alucinaciones
  • inflamación del nervio óptico (neuritis óptica)
  • inflamación de las meninges, las membranas que recubren el cerebro (meningitis aséptica, especialmente en pacientes con trastornos autoinmunes preexistentes, ver sección “Advertencias y precauciones”), con síntomas de rigidez de nuca, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, fiebre o desorientación
  • trastornos oculares con alteraciones visuales y patología del nervio óptico (neuropatía óptica tóxica)
  • hinchazón debida a la acumulación de líquido en los tejidos
  • una enfermedad que puede afectar a distintos órganos y tejidos del cuerpo (síndrome de lupus eritematoso)
  • empeoramiento de inflamaciones causadas por una infección ya existente (por ejemplo, desarrollo de fascitis necrotizante)
  • altos niveles de nitrógeno en sangre
  • alteración de las pruebas de función hepática (transaminasas elevadas, fosfatasa alcalina elevada)
  • análisis de sangre anormales (hemoglobina reducida, hematocrito reducido, tiempo de sangrado prolongado, calcio sanguíneo disminuido, ácido úrico sanguíneo elevado)

muy raros (pueden afectar hasta a 1 de cada 10.000 personas)

  • inflamación del páncreas, una glándula implicada en los procesos digestivos (pancreatitis)
  • sensación de palpitaciones cardíacas (palpitaciones)
  • enfermedad del corazón (insuficiencia cardíaca)
  • infarto de miocardio
  • acumulación de líquido en los pulmones (edema pulmonar agudo)
  • enfermedad hepática (insuficiencia hepática)
  • hipertensión
  • reacciones alérgicas graves, que pueden incluir síntomas como asma grave, hinchazón de la cara, lengua y garganta que dificultan la respiración, latidos cardíacos rápidos, reacción alérgica grave y de rápida aparición que puede causar la muerte (anafilaxia), erupción cutánea grave o descamación de la piel (necrólisis epidérmica tóxica, síndrome de Stevens-Johnson, eritema multiforme)
  • infecciones graves de la piel y enfermedades de los tejidos blandos pueden ocurrir durante la infección por varicela

frecuencia desconocida (la frecuencia no puede determinarse a partir de los datos disponibles)

  • sensación de pesadez en el estómago
  • náuseas
  • vómitos
  • diarrea
  • flatulencias
  • estreñimiento
  • dificultad para digerir
  • dolor abdominal
  • acidez de estómago
  • sangre en las heces
  • sangre en el vómito
  • lesiones en el interior de la boca
  • empeoramiento de enfermedades inflamatorias del colon e intestino (colitis, enfermedad de Crohn)
  • mayor riesgo de reducción repentina de la circulación sanguínea en el cerebro (ictus)
  • reacciones alérgicas, anafilaxia
  • reacción a medicamento con eosinofilia y síntomas sistémicos (síndrome DRESS): es posible que se produzca una reacción cutánea grave conocida como síndrome DRESS. Los síntomas del DRESS incluyen: erupción cutánea, fiebre, hinchazón de los ganglios linfáticos y aumento de eosinófilos (un tipo de glóbulos blancos)
  • una erupción cutánea generalizada, roja y escamosa, con formación de pústulas bajo la piel y vesículas localizadas principalmente en los pliegues cutáneos, tronco y extremidades superiores, acompañadas de fiebre al inicio del tratamiento (pustulosis exantemática aguda generalizada). Deje de usar Buscofen si desarrolla estos síntomas y consulte inmediatamente a su médico. Véase también la sección 2
  • enrojecimiento con manchas redondas u ovaladas aisladas e hinchazón de la piel, que pueden ir acompañadas de picor (erupción fija medicamentosa) o que cubren una amplia zona del cuerpo, pudiendo complicarse con la formación de vesículas (erupción bollosa generalizada fija medicamentosa)
  • dolor en el pecho, que puede ser un signo de una reacción alérgica potencialmente grave llamada síndrome de Kounis.

Notificación de los efectos adversos
Si padece algún efecto adverso, incluidos aquellos no mencionados en este prospecto, consulte a su médico. Asimismo, puede notificar los efectos adversos directamente a través del sistema nacional de notificación en el sitio web: https://www.aifa.gov.it/content/segnalazioni-reazioni-avverse.
Al notificar los efectos adversos, puede contribuir a proporcionar más información sobre la seguridad de este medicamento.

5. Cómo conservar Buscofen

Mantenga este medicamento fuera de la vista y del alcance de los niños.
No utilice este medicamento después de la fecha de caducidad indicada en el envase tras Cad.
La fecha de caducidad se refiere al último día de ese mes.
La fecha de caducidad se refiere al producto en envase intacto y correctamente conservado.
Es importante tener siempre disponible la información sobre el medicamento; por ello, conserve tanto
el envase como el prospecto.
Este medicamento no requiere condiciones especiales de conservación.
No tire ningún medicamento por las aguas residuales ni por la basura doméstica. Pregunte a su farmacéutico cómo eliminar los medicamentos que ya no utiliza. Esto ayudará a proteger el medio ambiente.

6. Contenido del envase y otras informaciones

Qué contiene Buscofen
Una cápsula blanda contiene:

  • el principio activo es ibuprofeno. Cada cápsula blanda contiene 200 mg de ibuprofeno.
  • los demás componentes son: macrogol 600, potasio hidróxido, agua purificada, gelatina, sorbitol líquido parcialmente deshidratado.

Descripción del aspecto de Buscofen y contenido del envase
Buscofen se presenta en forma de cápsulas de gelatina blanda.
Está disponible en envases de 12 o 24 cápsulas de gelatina blanda de 200 mg.
Puede que no todos los envases estén comercializados.

Titular de la autorización de comercialización
Opella Healthcare Italy S.r.l.
Viale L. Bodio, 37/B
20158 Milán (Italia)

Productor
Opella Healthcare Poland Sp.z o.o.
Sucursal en Rzeszów
ul. Lubelska 52
35-233 Rzeszów
Polonia

Notas de Educación Sanitaria
Existen diferentes tipos de dolor, de diverso origen y naturaleza, que, con mayor o menor frecuencia, todos nos encontramos a lo largo de nuestra vida diaria: dolores menstruales, dolor de cabeza, dolor de muelas, dolores musculares y articulares.

Los dolores menstruales (dismenorrea) son un trastorno muy común; además del dolor, pueden presentarse alteraciones del estado de ánimo (tristeza, irritabilidad fácil), tensión en los senos, sensación de fatiga generalizada.

La eliminación o reducción en la dieta de sustancias como el café, la sal o el chocolate, a favor de alimentos ricos en vitaminas, como la fruta, así como el consumo de infusiones calientes y manzanilla, pueden ayudar a reducir estos síntomas. El dolor menstrual, que a veces puede ser muy intenso, puede combatirse con analgésicos que actúan reduciendo la cantidad de prostaglandinas, sustancias producidas por el útero consideradas las principales responsables de este trastorno.

Uno de los dolores más frecuentes es sin duda el dolor de cabeza (o cefalea). Existen tres tipos principales de cefalea primaria (es decir, no provocada por otras enfermedades): la migraña, así llamada porque el dolor muy intenso se localiza solo en un lado de la cabeza; la cefalea tensional, el tipo más común, que se manifiesta como una presión alrededor de la cabeza; y la cefalea en racimo, caracterizada por ataques de dolor punzante que afectan a un ojo o a una zona del pómulo.

A veces, el dolor de cabeza puede ser síntoma de otras enfermedades (alergias, anemias, miopía, intoxicaciones, trastornos estomacales, artrosis cervical, sinusitis, estreñimiento, traumatismos craneales). Si se sufre de dolor de cabeza, es importante tratar de identificar los factores que pueden desencadenarlo y prevenirlos (hábitos alimenticios irregulares, ciertos alimentos, tabaco, alcohol, estrés, esfuerzos físicos excesivos, exposición excesiva al sol, ruidos muy intensos, perfumes muy fuertes, etc.). Si los episodios de dolor de cabeza son recurrentes, es conveniente consultar al médico.

Folleto informativo: informaciones para el usuario

BUSCOFEN 200 mg comprimidos recubiertos

ibuprofeno
Lea atentamente este prospecto antes de tomar este medicamento, porque contiene información importante para usted.
Tome este medicamento siempre exactamente como se describe en este prospecto o como su médico o farmacéutico le haya indicado.

  • Guarde este prospecto. Puede que necesite volver a leerlo.
  • Si necesita más información o consejos, consulte a su farmacéutico.
  • Si se produce alguno de los efectos adversos, incluidos aquellos no mencionados en este prospecto, consulte a su médico o farmacéutico. Véase sección 4.
  • Consulte a su médico si no observa mejoría o si advierte un empeoramiento de los síntomas tras 3 días de tratamiento.

Contenido de este prospecto:

  1. Qué es Buscofen y para qué se utiliza
  2. Qué debe saber antes de tomar Buscofen
  3. Cómo tomar Buscofen
  4. Posibles efectos adversos
  5. Cómo conservar Buscofen
  6. Contenido del envase y otras informaciones

1. Qué es Buscofen y para qué se utiliza

Buscofen contiene ibuprofeno, un medicamento que pertenece a la clase de los analgésicos-
antiinflamatorios, es decir, medicamentos que combaten el dolor y la inflamación.
Buscofen se utiliza en adultos y en adolescentes a partir de los 12 años para:

  • el tratamiento del dolor de distinta procedencia y naturaleza (dolores menstruales, dolor de cabeza, dolor de muelas, neuralgias, dolores osteoarticulares y musculares);
  • la reducción de los síntomas de estados febriles y de tipo gripal. Consulte a su médico si no se siente mejor o si se siente peor tras tres días de tratamiento.

2. Qué debe saber antes de tomar Buscofen

No tome Buscofen

  • Si es alérgico al ibuprofeno y/o a cualquiera de los demás componentes de este medicamento (enumerados en el apartado 6).
  • Si es alérgico a otros medicamentos antiinflamatorios (por ejemplo, ácido acetilsalicílico, etc.), utilizados para tratar dolores articulares o musculares (véase el apartado «Otros medicamentos y Buscofen»).
  • Si ha padecido previamente hemorragias o perforación del estómago o del intestino tras la toma de otros fármacos.
  • Si padece enfermedades del estómago o del intestino (por ejemplo, úlcera gastroenterológica activa o grave).
  • Si ha tenido previamente dos o más episodios distintos de úlcera o hemorragia gastrointestinal.
  • Si padece una enfermedad grave del hígado o de los riñones.
  • Si padece enfermedades graves del corazón (insuficiencia cardíaca severa).
  • Si padece alteraciones en la composición de la sangre (discreasias sanguíneas).
  • Si se encuentra en el tercer trimestre (7º-9º mes) de embarazo o si está amamantando (véase el apartado «Embarazo, lactancia y fertilidad»).
  • Si el paciente es un niño menor de 12 años.
  • Si está gravemente deshidratado (debido a vómitos, diarrea o ingesta insuficiente de líquidos).

Advertencias y precauciones
Tenga especial cuidado con Buscofen:
Con el ibuprofeno se han notificado signos de reacción alérgica a este medicamento, incluyendo
problemas respiratorios, hinchazón en la cara y el cuello (angioedema) y dolor en el pecho.
Deje de tomar Buscofen inmediatamente y contacte de inmediato con su médico o con el servicio de
urgencias si observa alguno de estos síntomas.
Reacciones cutáneas
Durante el tratamiento con ibuprofeno se han notificado reacciones cutáneas graves, como
dermatitis exfoliativa, eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica
tóxica, reacción a medicamentos con eosinofilia y síntomas sistémicos (DRESS), pustulosis exantemática aguda generalizada (AGEP). Deje de tomar Buscofen y contacte inmediatamente con su médico si nota alguno de los síntomas relacionados con estas reacciones cutáneas graves descritas en el apartado 4.
Durante el tratamiento con ibuprofeno se han notificado enrojecimiento en placas aisladas de forma redonda u ovalada y hinchazón de la piel, que pueden ir acompañados de picor (erupción fija por fármacos) o que afectan a una amplia zona del cuerpo y pueden complicarse con la formación de ampollas (erupción bollosa generalizada fija por fármacos). Deje de tomar Buscofen y consulte inmediatamente a su médico si observa alguno de estos síntomas.
Consulte a su médico o farmacéutico antes de tomar Buscofen:

  • Si ha tenido episodios previos de dificultad para respirar (broncoespasmo) tras la administración de ácido acetilsalicílico (aspirina) u otros medicamentos antiinflamatorios.
  • Si padece asma, secreción nasal (rinitis crónica), presencia de pólipos nasales (poliposis nasal) o inflamación de la mucosa de los senos paranasales (sinusitis), o si padece/ha padecido alergias, ya que podría presentar dificultad respiratoria (broncoespasmo), enrojecimiento de la piel con picor (urticaria) o hinchazón de la piel y garganta (angioedema), especialmente si ya ha tenido reacciones alérgicas tras el uso de otros medicamentos para tratar dolores articulares o musculares, fiebre o inflamación (AINEs).
  • Si está tomando otros medicamentos antiinflamatorios, incluidos los inhibidores selectivos de la COX-2 (una enzima implicada en los procesos inflamatorios), ya que en estos casos el riesgo de úlceras y hemorragias puede aumentar (véase el apartado «Otros medicamentos y Buscofen»).
  • Si es mayor o si ha padecido úlcera, especialmente si ha presentado hemorragia o perforación (véase el apartado «No tome Buscofen»), ya que el riesgo de hemorragia, úlcera o perforación es mayor, especialmente con dosis altas de antiinflamatorios. En estos casos debe comenzar el tratamiento con la dosis más baja disponible y, si es necesario, consultar a su médico para que le recete un medicamento que proteja el estómago (misoprostol o inhibidores de la bomba de protones). Esta posibilidad debe considerarse también si toma dosis bajas de ácido acetilsalicílico u otros medicamentos que puedan aumentar el riesgo de enfermedades del estómago y/o del intestino (véase el apartado «Otros medicamentos y Buscofen»).
  • Si ha padecido enfermedades del estómago o del intestino relacionadas con medicamentos, y especialmente si es mayor, debe informar a su médico de cualquier síntoma inusual en el estómago o intestino (especialmente hemorragia), sobre todo al inicio del tratamiento.
  • Si está tomando otros medicamentos que aumentan el riesgo de úlcera o hemorragia gastrointestinal, como corticosteroides orales (por ejemplo, cortisona), anticoagulantes (por ejemplo, warfarina), antidepresivos (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) o antiagregantes plaquetarios (por ejemplo, ácido acetilsalicílico). Véase también el apartado «Otros medicamentos y Buscofen». Si se produce hemorragia o ulceración gastrointestinal en pacientes que toman Buscofen, el tratamiento debe suspenderse.
  • Si ha padecido o padece enfermedades intestinales crónicas como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn, ya que podrían empeorar (véase el apartado 4 «Posibles efectos adversos»).
  • Si padece hipertensión arterial y/o enfermedades del corazón, ya que se han observado retención de líquidos, aumento de la presión arterial y edemas asociados al tratamiento con AINEs. Los AINEs pueden reducir la eficacia de los medicamentos utilizados para disminuir la presión arterial (véase el apartado «Otros medicamentos y Buscofen»). Su médico solo le recetará Buscofen tras evaluar cuidadosamente su estado.
  • Si tiene hipertensión y los medicamentos que toma no logran controlarla y/o padece enfermedades del corazón o de la circulación sanguínea en el cerebro u otras zonas del cuerpo, o cree que podría estar en riesgo de estas enfermedades (por ejemplo, si padece hipertensión, diabetes, colesterol elevado o si fuma).
  • Si ha perdido una cantidad considerable de líquidos o presenta hinchazón, problemas cardíacos o hipertensión.
  • Si tiene función renal disminuida, insuficiencia cardíaca o hepática, o si es mayor o está en tratamiento con medicamentos para la hipertensión, ya que podría ser más propenso a presentar problemas renales. Además, el uso habitual simultáneo de varios analgésicos puede aumentar aún más este riesgo.
  • Si padece un trastorno de la coagulación o está tomando medicamentos que ralentizan la coagulación sanguínea (anticoagulantes) (véase el apartado «Otros medicamentos y Buscofen»).
  • Si padece una enfermedad autoinmune que puede afectar a distintos órganos y tejidos (lupus eritematoso sistémico) o una enfermedad del tejido conectivo presente en muchas partes del cuerpo, como huesos y cartílagos, ya que en raras ocasiones se han observado síntomas de «meningitis aséptica» en pacientes tratados con ibuprofeno. Aunque es más probable que esto ocurra en pacientes con lupus eritematoso sistémico y enfermedades del tejido conectivo relacionadas, también se ha observado en pacientes sin enfermedades crónicas concomitantes.
  • Si está tomando medicamentos para el dolor, enfermedades del corazón o hipertensión arterial (véase el apartado «Otros medicamentos y Buscofen»).
  • Si piensa iniciar un embarazo (véase el apartado «Embarazo, lactancia y fertilidad»).
  • Si tiene problemas para concebir o se está sometiendo a pruebas de fertilidad (véase el apartado «Embarazo, lactancia y fertilidad»).
  • Si tiene una infección — véase el apartado «Infecciones» a continuación.
  • Si desarrolla una erupción cutánea o síntomas cutáneos, debe interrumpir inmediatamente la toma de ibuprofeno, consultar inmediatamente a un médico e informarle de que está tomando este medicamento.
  • Si desarrolla síntomas o signos de reacción a medicamentos con eosinofilia y síntomas sistémicos (DRESS), que incluyen erupción cutánea, fiebre, inflamación de los ganglios linfáticos y aumento de un tipo de glóbulos blancos (eosinofilia).

Los medicamentos antiinflamatorios/analgesicos como el ibuprofeno pueden estar asociados a un ligero
aumento del riesgo de infarto de miocardio o ictus (falta de riego sanguíneo al cerebro), especialmente si se administran en dosis altas. No supere la dosis
recomendada ni la duración del tratamiento.
Debe consultar con su médico o farmacéutico antes de tomar Buscofen si tiene:

  • problemas cardíacos, incluidos infarto de miocardio, angina (dolor en el pecho) o antecedentes de infarto, intervención de derivación coronaria, enfermedad arterial periférica (mala circulación en piernas o pies debido al estrechamiento u obstrucción de las arterias) o cualquier tipo de ictus (incluido «miniictus» o «AIT», accidente isquémico transitorio);
  • hipertensión, diabetes, colesterol alto, antecedentes familiares de enfermedad cardíaca o ictus, o si fuma.

Los medicamentos como Buscofen pueden:

  • estar asociados con el desarrollo de enfermedades renales, incluso graves (como necrosis papilar renal, nefropatía por analgésicos e insuficiencia renal), por lo que su médico controlará la función de sus riñones;
  • causar trastornos oculares, por lo que se recomienda, en caso de tratamientos prolongados, realizar controles oftalmológicos periódicos. Si experimenta alteraciones visuales, suspenda el tratamiento con Buscofen.

Infecciones
Buscofen puede enmascarar los síntomas de infecciones como fiebre y dolor. Por lo tanto,
es posible que Buscofen retrase un tratamiento adecuado de la infección, lo que podría aumentar el
riesgo de complicaciones. Esto se ha observado en neumonías bacterianas y en infecciones
cutáneas bacterianas relacionadas con la varicela. Si toma este medicamento durante una infección y los
síntomas persisten o empeoran, consulte inmediatamente a su médico.
Adolescentes
En adolescentes deshidratados existe el riesgo de enfermedad renal.
Otros medicamentos y Buscofen
Informe a su médico o farmacéutico si está tomando, ha tomado recientemente o podría tener que tomar
cualquier otro medicamento.
Buscofen puede influir o ser influenciado por otros medicamentos. Por ejemplo:
No tome Buscofen junto con ácido acetilsalicílico (por ejemplo, aspirina) u otros medicamentos
antiinflamatorios (como inhibidores de la COX-2 u otros AINEs).
Consulte a su médico antes de usar Buscofen con otros medicamentos, especialmente con:

  • corticosteroides (medicamentos que contienen cortisona o sustancias similares, utilizados para tratar la inflamación);

  • medicamentos con efecto anticoagulante (es decir, sustancias que fluidifican la sangre evitando la formación de coágulos, por ejemplo, aspirina/ácido acetilsalicílico, warfarina, ticlopidina);

  • medicamentos que reducen la presión arterial (inhibidores de la ECA como captopril, betabloqueantes como atenolol, antagonistas de los receptores de la angiotensina II como losartán). Buscofen puede reducir los efectos de estos medicamentos. Si está en tratamiento con ellos, es mayor o padece enfermedad renal, su médico le aconsejará ingerir una cantidad adecuada de líquidos para evitar la deshidratación y podría pedirle que se realice análisis de sangre;

  • inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (medicamentos para tratar la depresión), ya que pueden aumentar el riesgo de lesiones o hemorragias
    gastrointestinales. Por ello, su médico podría recetarle un medicamento para
    proteger el estómago (misoprostol o inhibidores de la bomba de protones);

  • litio (medicamento para tratar enfermedades mentales) o fenitoína (medicamento para tratar la epilepsia). Durante el tratamiento con estos medicamentos, su médico podría pedirle que se realice análisis de sangre;

  • metotrexato (medicamento para tratar el cáncer o la artritis reumatoide);

  • moclobemida (medicamento para tratar la depresión);

  • sulfonilureas (medicamentos para tratar la diabetes); si es necesario un tratamiento simultáneo con estos fármacos, su médico podría solicitarle análisis de sangre;

  • aminoglucósidos (antibióticos);

  • glucósidos cardíacos (medicamentos para tratar ciertas enfermedades del corazón). Medicamentos como Buscofen pueden empeorar las enfermedades cardíacas;

  • colestiramina (medicamento para reducir los lípidos en sangre);

  • ciclosporina (medicamento utilizado en trasplantes de órganos), ya que medicamentos como Buscofen pueden aumentar el riesgo de daño renal;

  • extractos vegetales como el Ginkgo biloba, ya que si se toman junto con medicamentos como Buscofen pueden aumentar el riesgo de hemorragia gastrointestinal;

  • mifepristona (medicamento utilizado en mujeres para inducir el aborto);

  • antibióticos quinolónicos (medicamentos para tratar infecciones), ya que si se toman junto con medicamentos como Buscofen, existe un mayor riesgo de convulsiones;

  • tacrolimus (medicamento para prevenir y tratar el rechazo tras un trasplante de órganos), ya que la administración simultánea con Buscofen puede aumentar el riesgo de daño renal;

  • zidovudina y ritonavir (medicamentos para tratar el SIDA); si es necesario un tratamiento simultáneo, su médico podría solicitarle análisis de sangre;

  • probenecid (medicamento para tratar la gota);

  • sulfinpirazona (medicamento utilizado tras un infarto para prevenir otro);

  • inhibidores del CYP2C9, como voriconazol y fluconazol (medicamentos para tratar infecciones por hongos);

  • bifosfonatos (medicamentos para tratar enfermedades óseas), ya que pueden aumentar los efectos adversos gastrointestinales;

  • oxipentifilina (pentoxifilina) (medicamento para tratar úlceras en las piernas), ya que puede aumentar los efectos adversos gastrointestinales;

  • baclofeno (medicamento para relajar los músculos).

Otros medicamentos también pueden influir o verse influenciados por el tratamiento con Buscofen.
Por lo tanto, consulte siempre a su médico o farmacéutico antes de usar Buscofen con otros
medicamentos.
Buscofen con alcohol
No consuma alcohol durante el tratamiento con Buscofen, ya que puede aumentar los posibles efectos
adversos.
Embarazo, lactancia y fertilidad
Si está embarazada, sospecha que podría estarlo, planea quedarse embarazada o está amamantando,
consulte a su médico o farmacéutico antes de tomar cualquier medicamento.
Embarazo
No tome Buscofen durante los últimos 3 meses de embarazo, ya que podría dañar al feto o
causar problemas durante el parto. Este medicamento puede provocar problemas renales y cardíacos en el
feto. Además, puede afectar la tendencia suya y del bebé a sangrar y retrasar o prolongar el trabajo de parto más de lo esperado. No debe tomar Buscofen durante los primeros 6 meses de embarazo, a menos que sea absolutamente necesario y así se lo recomiende su médico.
Si necesita tratamiento durante este período o mientras intenta quedarse embarazada, debe utilizarse la dosis más baja durante el menor tiempo posible. Si se toma durante más de unos pocos días a partir de la semana 20 de embarazo, Buscofen puede causar problemas renales en el feto que pueden provocar niveles bajos de líquido amniótico que rodea al bebé (oligohidramnios) o causar el estrechamiento de un vaso sanguíneo (conducto arterioso) en el corazón del bebé. Si se requiere tratamiento durante más de unos pocos días, su médico podría recomendar un seguimiento adicional.
Lactancia
No tome Buscofen si está amamantando, ya que el ibuprofeno pasa a la leche materna.
Fertilidad
Si tiene problemas para concebir o se está sometiendo a pruebas de fertilidad, suspenda el uso de
Buscofen porque este medicamento puede afectar temporalmente su fertilidad.
Conducción y uso de máquinas
Normalmente Buscofen no altera la capacidad de conducir ni el uso de otras máquinas. Sin embargo, si realiza una actividad que requiera atención, tenga cuidado si nota somnolencia, vértigo o depresión durante el tratamiento con Buscofen.
Este medicamento contiene sodio
Este medicamento contiene menos de 1 mmol (23 mg) de sodio por dosis, es decir, es esencialmente
«sin sodio».

3. Cómo tomar Buscofen

Tome este medicamento siguiendo exactamente las instrucciones contenidas en este prospecto o las indicaciones de su médico o farmacéutico. Si tiene dudas, consulte al médico o al farmacéutico.
Consulte al médico si ha notado algún cambio reciente en las características de su trastorno.
La dosis recomendada es la siguiente:
Adultos y adolescentes mayores de 12 años
1-2 comprimidos recubiertos, dos o tres veces al día.
Los comprimidos recubiertos deben tragarse sin masticar, preferiblemente con el estómago lleno, ayudándose con un poco de agua.
Es posible tomar Buscofen con el estómago vacío. En personas con problemas de tolerancia gástrica, es preferible tomar el medicamento con el estómago lleno.
Tras 3 días de tratamiento sin resultados apreciables, consulte al médico.
Debe utilizarse la dosis eficaz más baja durante el período más breve necesario para aliviar los síntomas. Si tiene una infección, acuda inmediatamente al médico si los síntomas (por ejemplo, fiebre y dolor) persisten o empeoran (ver sección 2).
Atención: no supere la dosis de 6 comprimidos recubiertos al día.
Si es usted mayor, debe ajustarse a las dosis mínimas indicadas anteriormente.
Si padece una enfermedad renal y/o hepática o cardíaca, consulte al médico, quien determinará la dosis adecuada para usted.
Si padece una enfermedad hepática grave, no tome Buscofen.
Uso en personas mayores
Consulte al médico, quien determinará la dosis adecuada para usted, reduciendo la dosis recomendada, especialmente si padece trastornos renales y/o hepáticos.
Uso en adolescentes
Consulte al médico si el uso del medicamento es necesario durante más de 3 días en el adolescente, o si empeoran los síntomas.
Si toma más Buscofen del que debe
Si ha tomado más Buscofen del indicado o si su hijo ha ingerido este medicamento por error, contacte inmediatamente con un médico o el hospital más cercano para recibir asesoramiento sobre el riesgo y las medidas a adoptar.
Si toma una dosis excesiva (sobredosis) de ibuprofeno, puede presentar con mayor frecuencia los siguientes síntomas: náuseas, vómitos, dolor de estómago, estado de sueño profundo con reducida respuesta a estímulos normales (letargo), somnolencia, dolor de cabeza, vértigo, zumbidos en los oídos (tinnitus), movimientos corporales incontrolados (convulsiones) y pérdida de conciencia. Los síntomas de una sobredosis pueden manifestarse entre las 4 y 6 horas posteriores a la ingestión de ibuprofeno.
Raramente puede presentar: movimientos incontrolados de los ojos (nistagmo), disminución de la temperatura corporal (hipotermia), efectos sobre el riñón, hemorragia gastrointestinal, pérdida profunda de conciencia (coma), interrupción temporal de la respiración (apnea), diarrea, disminución de la actividad del sistema nervioso (depresión del Sistema Nervioso Central) y de la actividad respiratoria (depresión respiratoria).
Además, también puede presentar: desorientación, estado de excitación, desmayos, disminución de la presión arterial (hipotensión), disminución o aumento de los latidos del corazón (bradicardia o taquicardia).
En casos de intoxicación grave, puede producirse una acidosis metabólica (aumento de ácidos en la sangre). Los síntomas pueden incluir náuseas, dolor de estómago, vómitos (a veces con presencia de sangre), dolor de cabeza, zumbidos en los oídos, confusión y movimientos incontrolados de los ojos.
A dosis elevadas, se han notificado somnolencia, dolor en el pecho, palpitaciones, pérdida de conciencia, convulsiones (especialmente en niños), debilidad y vértigo, presencia de sangre en la orina, bajos niveles de potasio en sangre, sensación de frío corporal y problemas respiratorios.
Si toma dosis significativamente elevadas de ibuprofeno, puede sufrir graves daños en el hígado y en los riñones.
Si olvida tomar Buscofen
No tome una dosis doble para compensar la dosis olvidada.
Si interrumpe el tratamiento con Buscofen
Si tiene alguna duda sobre el uso de este medicamento, consulte a su médico o farmacéutico.

4. Posibles efectos adversos

Como todos los medicamentos, este medicamento puede causar efectos adversos, aunque no todas las
personas los experimenten. Los efectos adversos del medicamento pueden reducirse al mínimo si utiliza la
dosis más baja entre las recomendadas y si utiliza el medicamento solo durante el período necesario para controlar
sus síntomas.
Si desarrolla una úlcera o aparece un sangrado del estómago y/o del intestino o lesiones de la
piel y/o de las mucosas, debe interrumpir el tratamiento con Buscofen y consultar a su médico.
Por lo general, estos efectos adversos son más frecuentes en personas mayores.
El uso de Buscofen puede causar efectos adversos generalmente leves o moderados o reacciones más
graves, incluso de tipo alérgico, aunque raramente.
Si experimenta alguno de los siguientes síntomas, INTERRUMPA INMEDIATAMENTE el uso de
Buscofen y acuda a su médico o al hospital más cercano, donde se le proporcionará un tratamiento
adecuado y específico:

  • dolor en el pecho, que puede ser un signo de una reacción alérgica potencialmente grave denominada síndrome de Kounis,
  • erupciones o lesiones cutáneas,
  • lesiones de las mucosas,
  • signos de reacción alérgica, incluso grave (eritemas, picor, urticaria, asma, hinchazón de la piel y de las mucosas, shock anafiláctico),
  • descamación de la piel,
  • manchas rojizas planas, en forma de diana o circulares en el tronco, a menudo con vesículas centrales, descamación de la piel, úlceras en la boca, garganta, nariz, genitales y ojos. Estas erupciones cutáneas graves pueden estar precedidas por fiebre y síntomas similares a los de la gripe (dermatitis exfoliativa, eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica),
  • erupción cutánea generalizada, temperatura corporal elevada y ganglios linfáticos inflamados (síndrome DRESS),
  • erupción cutánea generalizada, roja y escamosa, con protuberancias bajo la piel y vesículas, acompañada de fiebre. Los síntomas suelen aparecer al inicio del tratamiento (pustulosis exantemática aguda generalizada),
  • trastornos visuales,
  • enfermedad hepática (disfunción hepática),
  • sangrado, úlcera y perforación del estómago y del intestino, que pueden ser fatales, especialmente en personas mayores. Si se produce una reacción alérgica como las descritas anteriormente, acuda al hospital, ya que es necesario contar con equipos, medicamentos y personal adecuados para el tratamiento de emergencia, dado que, en casos raros, tras el uso de ibuprofeno se han notificado efectos adversos graves, a veces con desenlace mortal, incluso en ausencia de alergia conocida.

El riesgo de presentar tales síntomas es mayor en las primeras fases del tratamiento: en la mayoría de los
casos, la reacción se produce durante el primer mes de tratamiento.
Además, podría experimentar otros efectos adversos que también se han notificado con otros
medicamentos similares a Buscofen y que se enumeran a continuación según su frecuencia:
frecuentes (pueden afectar hasta a 1 de cada 10 personas)

  • mareo
  • malestar
  • fatiga

poco frecuentes (pueden afectar hasta a 1 de cada 100 personas)

  • inflamación del estómago (gastritis)
  • insomnio, ansiedad
  • entumecimiento de las extremidades u otras partes del cuerpo (parestesia), somnolencia
  • inflamación de la mucosa nasal (rinitis)
  • dificultad para respirar (broncoespasmo, disnea)
  • interrupción temporal de la respiración (apnea)
  • trastornos visuales
  • alteración de la audición
  • zumbido en los oídos (acúfenos)
  • vértigo
  • trastornos hepáticos (alteración de la función hepática)
  • inflamación del hígado (hepatitis)
  • coloración amarillenta de la piel y los ojos (ictericia)
  • enfermedades renales (daño de la función renal y nefropatía tóxica en diversas formas, incluyendo nefritis intersticial, síndrome nefrótico e insuficiencia renal)
  • reacciones de hipersensibilidad como erupción cutánea, urticaria, picor, aparición de manchas rojas en la piel (púrpura), hinchazón de la piel y de las mucosas (angioedema), dificultad para respirar (broncoespasmo o disnea), ataques de asma con posible disminución de la presión arterial
  • reacciones cutáneas a la luz (fotosensibilidad)

raros (pueden afectar hasta a 1 de cada 1.000 personas)

  • reducción del número de células sanguíneas: reducción de glóbulos blancos (leucopenia, neutropenia, agranulocitosis), glóbulos rojos (anemia hemolítica, anemia aplásica), plaquetas (trombocitopenia)
  • disminución de la capacidad de coagulación
  • depresión, estado de confusión, alucinaciones
  • inflamación del nervio óptico (neuritis óptica)
  • inflamación de las meninges, las membranas que recubren el cerebro (meningitis aséptica, especialmente en pacientes con trastornos autoinmunes preexistentes, ver sección “Advertencias y precauciones”), con síntomas como rigidez de cuello, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, fiebre o desorientación
  • trastornos oculares con alteraciones visuales y patología del nervio óptico (neuropatía óptica tóxica)
  • hinchazón debida a la acumulación de líquido en los tejidos
  • una enfermedad que puede afectar a distintos órganos y tejidos del cuerpo (síndrome de lupus eritematoso)
  • empeoramiento de inflamaciones causadas por una infección ya existente (por ejemplo, desarrollo de fascitis necrotizante)
  • niveles elevados de nitrógeno en sangre
  • alteración de las pruebas de función hepática (transaminasas elevadas, fosfatasa alcalina elevada)
  • análisis de sangre anormales (hemoglobina reducida, hematocrito reducido, tiempo de sangrado prolongado, calcio sanguíneo disminuido, ácido úrico sanguíneo aumentado)

muy raros (pueden afectar hasta a 1 de cada 10.000 personas)

  • inflamación del páncreas, una glándula implicada en los procesos digestivos (pancreatitis)
  • sensación de percibir los latidos del corazón (palpitaciones)
  • enfermedad cardíaca (insuficiencia cardíaca)
  • infarto de miocardio
  • presencia de líquido en los pulmones (edema pulmonar agudo)
  • enfermedad hepática (insuficiencia hepática)
  • hipertensión
  • reacciones alérgicas graves, que pueden incluir síntomas como asma grave, hinchazón de la cara, lengua y garganta que dificultan la respiración, latidos rápidos del corazón, reacción alérgica grave y de aparición rápida que puede causar la muerte (anafilaxia), erupción cutánea grave o descamación de la piel (necrólisis epidérmica tóxica, síndrome de Stevens-Johnson, eritema multiforme)
  • infecciones graves de la piel y enfermedades de los tejidos blandos pueden ocurrir durante la infección por varicela

frecuencia desconocida (la frecuencia no puede determinarse a partir de los datos disponibles)

  • sensación de pesadez en el estómago
  • náuseas
  • vómitos
  • diarrea
  • flatulencias
  • estreñimiento
  • dificultad para digerir
  • dolor abdominal
  • acidez de estómago
  • sangre en las heces
  • sangre en el vómito
  • lesiones dentro de la boca
  • empeoramiento de enfermedades inflamatorias del colon e intestino (colitis, enfermedad de Crohn)
  • mayor riesgo de reducción repentina de la circulación sanguínea en el cerebro (ictus)
  • reacciones alérgicas, anafilaxia
  • reacción a medicamentos con eosinofilia y síntomas sistémicos (síndrome DRESS): es posible que se produzca una reacción cutánea grave conocida como síndrome DRESS. Los síntomas del DRESS incluyen: erupción cutánea, fiebre, hinchazón de los ganglios linfáticos y aumento de eosinófilos (un tipo de glóbulos blancos)
  • una erupción cutánea generalizada, roja y escamosa, con formación de pústulas bajo la piel y vesículas, localizadas principalmente en los pliegues de la piel, el tronco y las extremidades superiores, acompañadas de fiebre al inicio del tratamiento (pustulosis exantemática aguda generalizada). Deje de usar Buscofen si desarrolla estos síntomas y contacte inmediatamente con su médico. Véase también la sección 2
  • enrojecimiento con manchas redondas u ovaladas aisladas y hinchazón de la piel, eventualmente asociadas con picor (erupción fija por fármacos) o que cubren una amplia zona del cuerpo, pudiendo complicarse con la formación de vesículas (erupción fija bollosa generalizada por fármacos)
  • dolor en el pecho, que puede ser un signo de una reacción alérgica potencialmente grave denominada síndrome de Kounis.

Notificación de efectos adversos
Si experimenta algún efecto adverso, incluidos aquellos no mencionados en este prospecto, consulte a su
médico. También puede notificar los efectos adversos directamente a través del sistema
nacional de notificación en el sitio web https://www.aifa.gov.it/content/segnalazioni-reazioni-avverse.
Al notificar los efectos adversos, puede contribuir a proporcionar más información sobre la seguridad de
este medicamento.

5. Cómo conservar Buscofen

Mantenga este medicamento fuera de la vista y del alcance de los niños.
No utilice este medicamento después de la fecha de caducidad que aparece en el envase tras Cad.
La fecha de caducidad hace referencia al último día de ese mes.
La fecha de caducidad se refiere al producto en envase intacto y correctamente conservado.
Es importante tener siempre disponible la información sobre el medicamento; por ello, conserve tanto
el envase como el prospecto.
Este medicamento no requiere condiciones especiales de conservación.
No tire ningún medicamento por el desagüe ni a la basura doméstica. Pregunte a su farmacéutico cómo eliminar los medicamentos que ya no utilice. Esto ayudará a proteger el medio ambiente.

6. Contenido del envase y otras informaciones

Qué contiene Buscofen
Un comprimido recubierto contiene:

  • el principio activo es ibuprofeno. Cada comprimido recubierto contiene 200 mg de ibuprofeno.
  • los demás componentes son: almidón de maíz, sodio carboximetilamido, estearato de magnesio, hidroxipropilmetilcelulosa, polietilenglicol 6000, talco, dióxido de titanio, emulsión antiespumante.

Descripción del aspecto de Buscofen y contenido del envase
Buscofen se presenta en forma de comprimidos recubiertos.
Está disponible en envases de 20 comprimidos recubiertos de 200 mg.
Titular de la autorización de comercialización
Opella Healthcare Italy S.r.l.
Viale L. Bodio, 37/B
20158 Milán (Italia)
Fabricante
Boehringer Ingelheim Pharma KG,
Birkendorfer Strasse 65,
88400 Biberach an der Riss
Alemania
o bien
Istituto De Angeli S.r.l.
Loc. Prulli n. 103/c
50066 Reggello (FI)
Notas de Educación Sanitaria
Existen diferentes tipos de dolor, de diverso origen y naturaleza, que, con mayor o menor frecuencia, todos nos encontramos en enfrentar a lo largo de nuestra vida diaria: dolores menstruales, dolor de cabeza, dolor de muelas, dolores musculares y articulares.
Los dolores menstruales (dismenorrea) son un trastorno muy extendido; además del dolor, se presentan alteraciones del estado de ánimo (tristeza, irritabilidad fácil), tensión en los senos, sensación de fatiga generalizada.
La eliminación o reducción en la dieta de sustancias como el café, la sal o el chocolate, a favor de alimentos ricos en vitaminas, como la fruta, así como la ingesta de infusiones calientes y manzanilla, pueden ayudar a reducir estas manifestaciones. El dolor menstrual, que a veces puede ser de intensidad considerable, puede combatirse con analgésicos que actúan reduciendo la cantidad de prostaglandinas, sustancias producidas por el útero y consideradas las principales responsables del trastorno.
Uno de los dolores más frecuentes es sin duda el dolor de cabeza (o cefalea). Existen tres tipos principales de cefalea primaria (es decir, no provocada por otras enfermedades): la migraña, así llamada porque el dolor muy intenso se localiza solo en un lado de la cabeza; la cefalea tensional, el tipo más común, que se manifiesta como una presión en la cabeza; la cefalea en racimo, caracterizada por ataques de dolor punzante que afectan a un ojo o a una mejilla.
A veces, el dolor de cabeza puede ser síntoma de otras enfermedades (alergias, anemias, miopía, intoxicaciones, trastornos estomacales, artrosis cervical, sinusitis, estreñimiento, traumatismos craneales). Si se sufre de dolor de cabeza, es importante tratar de identificar los factores que pueden desencadenarlo y prevenirlos (hábitos alimenticios irregulares, ciertos alimentos, tabaco, alcohol, estrés, esfuerzos físicos excesivos, exposición excesiva al sol, ruidos muy intensos, perfumes muy fuertes, etc.). Si los episodios de dolor de cabeza son recurrentes, es conveniente consultar al médico.

Folleto informativo: información para el usuario

BUSCOFEN 400 mg granulado para solución oral

ibuprofeno
Lea atentamente este prospecto antes de tomar este medicamento porque contiene información importante para usted.
Tome este medicamento exactamente como se describe en este prospecto o como su médico o farmacéutico le hayan indicado.

  • Guarde este prospecto. Puede que necesite leerlo nuevamente.
  • Si desea obtener más información o consejos, consulte a su farmacéutico.
  • Si aparece alguno de los efectos adversos indicados, incluidos aquellos no mencionados en este prospecto, consulte a su médico o farmacéutico. Véase sección 4.
  • Consulte a su médico si no nota mejoría o si observa un empeoramiento de los síntomas tras 3 días de tratamiento.

Contenido de este prospecto:

  1. Qué es Buscofen y para qué se utiliza
  2. Qué debe saber antes de tomar Buscofen
  3. Cómo tomar Buscofen
  4. Posibles efectos adversos
  5. Cómo conservar Buscofen
  6. Contenido del envase y otra información

1. Qué es Buscofen y para qué se utiliza

Buscofen contiene ibuprofeno, un medicamento que pertenece a la clase de los analgésicos-
antiinflamatorios, es decir, medicamentos que combaten el dolor y la inflamación.
Buscofen se utiliza en adultos y en adolescentes a partir de los 12 años para el tratamiento de
dolores de diverso origen y naturaleza (dolores menstruales, dolor de cabeza, dolor de muelas, neuralgias, dolores osteoarticulares y musculares).
Consulte al médico si no se siente mejor o si se siente peor tras tres días de tratamiento.

2. Qué debe saber antes de tomar Buscofen

No tome Buscofen

  • Si es alérgico al ibuprofeno o a cualquiera de los demás componentes de este medicamento (indicados en el apartado 6).
  • Si es alérgico a otros medicamentos antiinflamatorios (por ejemplo, ácido acetilsalicílico, etc.), utilizados para tratar dolores articulares o musculares (véase el apartado “Otros medicamentos y Buscofen”).
  • Si ha sufrido previamente hemorragias o perforación del estómago o del intestino tras la toma de otros medicamentos.
  • Si padece enfermedades del estómago o del intestino (por ejemplo, úlcera gastrointestinal activa o grave).
  • Si ha tenido previamente dos o más episodios distintos de úlcera o hemorragias gastrointestinales.
  • Si padece una enfermedad grave del hígado o de los riñones.
  • Si padece enfermedades graves del corazón (insuficiencia cardíaca severa).
  • Si padece alteraciones en la composición de la sangre (discrasias sanguíneas).
  • Si se encuentra en el tercer trimestre (7º-9º mes) de embarazo o si está amamantando (véase el apartado “Embarazo, lactancia y fertilidad”).
  • Si el paciente es un niño menor de 12 años.
  • Si está gravemente deshidratado (debido a vómitos, diarrea o ingesta insuficiente de líquidos).
  • Si padece un trastorno del metabolismo de los aminoácidos, que constituyen las proteínas, denominado fenilcetonuria.

Advertencias y precauciones
Tenga especial cuidado con Buscofen:
Con el ibuprofeno se han notificado signos de reacción alérgica a este medicamento, incluyendo
problemas respiratorios, hinchazón en la cara y cuello (angioedema) y dolor en el pecho.
Deje de tomar Buscofen inmediatamente y póngase en contacto con su médico o con el servicio de
urgencias si observa alguno de estos síntomas.
Reacciones cutáneas
Durante el tratamiento con ibuprofeno se han notificado reacciones cutáneas graves, como
dermatitis exfoliativa, eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica
tóxica, reacción por fármaco con eosinofilia y síntomas sistémicos (DRESS), pustulosis exantemática
aguda generalizada (AGEP). Deje de tomar Buscofen y consulte inmediatamente a su médico si
observa cualquiera de los síntomas relacionados con estas reacciones cutáneas graves descritos en el
apartado 4.
Durante el tratamiento con ibuprofeno se han notificado enrojecimiento con manchas redondas u
ovales aisladas y hinchazón de la piel, que pueden ir acompañadas de picor (erupción fija por
fármacos) o que afectan a una amplia zona del cuerpo y pueden complicarse con la formación de
ampollas (erupción bollosa generalizada fija por fármacos). Deje de usar Buscofen y consulte
inmediatamente a su médico si observa alguno de estos síntomas.
Consulte a su médico o farmacéutico antes de tomar Buscofen:

  • Si ha tenido episodios previos de dificultad respiratoria (broncoespasmo) tras el uso de ácido acetilsalicílico (aspirina) u otros medicamentos antiinflamatorios.
  • Si padece asma, secreción nasal (rinitis crónica), presencia de pólipos nasales (poliposis nasal) o inflamación de la mucosa de los senos paranasales (sinusitis), o si padece/ha padecido alergias, ya que podría presentar dificultad para respirar (broncoespasmo), enrojecimiento de la piel con picor (urticaria) o hinchazón de la piel y garganta (angioedema), especialmente si ha tenido previamente reacciones alérgicas tras el uso de otros medicamentos para tratar dolores articulares o musculares, fiebre o inflamación (AINE).
  • Si está tomando otros medicamentos antiinflamatorios, incluidos los inhibidores selectivos de la COX-2 (una enzima implicada en los procesos inflamatorios), ya que en estos casos el riesgo de úlceras y hemorragias puede aumentar (véase el apartado “Otros medicamentos y Buscofen”).
  • Si es mayor o si ha padecido úlcera, especialmente si ha presentado hemorragia o perforación (véase el apartado “No tome Buscofen”), ya que el riesgo de hemorragia, úlcera o perforación es mayor, especialmente con dosis altas de antiinflamatorios. En estos casos debe comenzar el tratamiento con la dosis más baja disponible y, eventualmente, consultar a su médico para que le recete un medicamento que proteja el estómago (misoprostol o inhibidores de la bomba de protones). Esta posibilidad debe considerarse también si toma dosis bajas de ácido acetilsalicílico u otros medicamentos que puedan aumentar el riesgo de enfermedades del estómago y/o del intestino (véase el apartado “Otros medicamentos y Buscofen”).
  • Si ha padecido enfermedades del estómago o del intestino relacionadas con el uso de medicamentos, y especialmente si es mayor, debe informar a su médico de cualquier síntoma inusual en el estómago o intestino (especialmente hemorragia), sobre todo al inicio del tratamiento.
  • Si está tomando otros medicamentos que aumentan el riesgo de úlcera o hemorragia gastrointestinal, como corticosteroides orales (por ejemplo, cortisona), anticoagulantes (por ejemplo, warfarina), antidepresivos (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) o antiagregantes plaquetarios (por ejemplo, ácido acetilsalicílico). Véase también el apartado “Otros medicamentos y Buscofen”. Si se produce hemorragia o ulceración gastrointestinal en pacientes que toman Buscofen, el tratamiento debe suspenderse.
  • Si ha padecido o padece enfermedades intestinales crónicas como colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn, ya que podrían empeorar (véase el apartado 4 “Posibles efectos adversos”).
  • Si padece hipertensión arterial y/o enfermedades del corazón, ya que con el tratamiento con AINE se han observado retención de líquidos, aumento de la presión arterial y hinchazón. Los AINE pueden reducir la eficacia de los medicamentos tomados para disminuir la presión arterial (véase el apartado “Otros medicamentos y Buscofen”).
  • Si tiene hipertensión y los medicamentos que toma no logran controlarla y/o padece enfermedades del corazón o de la circulación sanguínea a nivel cerebral u otras zonas del cuerpo, o cree que podría estar en riesgo de estas enfermedades (por ejemplo, si padece hipertensión, diabetes, colesterol alto o si fuma).
  • Si ha perdido una cantidad considerable de líquidos, o si aparecen hinchazón, trastornos cardíacos o hipertensión.
  • Si tiene una función renal disminuida, insuficiencia cardíaca o hepática, o si es mayor o está en tratamiento con medicamentos para la hipertensión, ya que podría tener mayor predisposición a problemas renales. Además, el uso habitual simultáneo de varios analgésicos puede aumentar aún más este riesgo.
  • Si padece un trastorno de la coagulación o está tomando medicamentos que ralentizan la coagulación sanguínea (anticoagulantes) (véase el apartado “Otros medicamentos y Buscofen”).
  • Si padece una enfermedad autoinmune que puede afectar a distintos órganos y tejidos del cuerpo (lupus eritematoso sistémico) o una enfermedad del tejido conectivo presente en muchas partes del cuerpo, como huesos y cartílagos, ya que en raras ocasiones, en pacientes tratados con ibuprofeno, se han observado síntomas de “meningitis aséptica”. Aunque es más probable que esto ocurra en pacientes con lupus eritematoso sistémico y enfermedades del tejido conectivo relacionadas, también se ha observado en pacientes sin enfermedades crónicas concomitantes.
  • Si está tomando medicamentos para el dolor, enfermedades del corazón o hipertensión arterial (véase el apartado “Otros medicamentos y Buscofen”).
  • Si piensa iniciar un embarazo (véase el apartado “Embarazo, lactancia y fertilidad”).
  • Si tiene problemas para concebir o se está sometiendo a pruebas de fertilidad (véase el apartado “Embarazo, lactancia y fertilidad”).
  • Si tiene una infección – véase el apartado “Infecciones” a continuación.
  • Si desarrolla una erupción cutánea o síntomas cutáneos, debe dejar inmediatamente de tomar ibuprofeno, consultar inmediatamente a un médico e informarle de que está tomando este medicamento.
  • Si desarrolla síntomas o signos de reacción por fármaco con eosinofilia y síntomas sistémicos (DRESS), que incluyen erupción cutánea, fiebre, inflamación de los ganglios linfáticos y aumento de un tipo de glóbulos blancos (eosinofilia).

Los medicamentos antiinflamatorios/analgésicos como el ibuprofeno pueden estar asociados a un
ligero aumento del riesgo de infarto de miocardio o ictus (falta de riego sanguíneo al cerebro),
especialmente si se administran en dosis elevadas. No supere la dosis recomendada ni la duración del
tratamiento.
Debe consultar a su médico o farmacéutico antes de tomar Buscofen si tiene:

  • problemas cardíacos, incluyendo infarto de miocardio, angina (dolor en el pecho) o antecedentes de infarto, bypass coronario, enfermedad arterial periférica (mala circulación en piernas o pies debido a estrechamiento u obstrucción de las arterias) o cualquier tipo de ictus (incluyendo “miniictus” o “AIT”, accidente isquémico transitorio);
  • hipertensión, diabetes, colesterol alto, antecedentes familiares de enfermedad cardíaca o ictus, o si es fumador.

Los medicamentos como Buscofen pueden:

  • estar asociados con la aparición de enfermedades renales, incluso graves (como necrosis papilar renal, nefropatía por analgésicos e insuficiencia renal), por lo que su médico controlará la función de sus riñones;
  • causar trastornos oculares, por lo que se recomienda, en caso de tratamientos prolongados, realizar controles oftalmológicos periódicos. Si experimenta alteraciones visuales, suspenda el tratamiento con Buscofen.

Infecciones
Buscofen puede enmascarar los síntomas de infecciones como fiebre y dolor. Por tanto, es posible que
Buscofen retrase un tratamiento adecuado de la infección, lo que podría aumentar el riesgo de
complicaciones. Esto se ha observado en neumonías bacterianas y en infecciones cutáneas
bacterianas asociadas a la varicela. Si toma este medicamento durante una infección y los síntomas
persisten o empeoran, consulte inmediatamente a su médico.
Adolescentes
En adolescentes deshidratados existe el riesgo de enfermedad renal.
Otros medicamentos y Buscofen
Informe a su médico o farmacéutico si está tomando, ha tomado recientemente o podría tomar
cualquier otro medicamento.
Buscofen puede influir o ser influenciado por otros medicamentos. Por ejemplo:
No tome Buscofen junto con ácido acetilsalicílico (por ejemplo, aspirina) u otros
medicamentos antiinflamatorios (como inhibidores de la COX-2 u otros AINE).
Consulte a su médico antes de usar Buscofen con otros medicamentos, especialmente con:

  • corticosteroides (medicamentos que contienen cortisona o sustancias similares, utilizados para tratar la inflamación);
  • medicamentos con efecto anticoagulante (es decir, sustancias que fluidifican la sangre evitando la formación de coágulos, por ejemplo, aspirina/ácido acetilsalicílico, warfarina, ticlopidina);
  • medicamentos que reducen la presión arterial (inhibidores de la ECA como captopril, betabloqueantes como atenolol, antagonistas de los receptores de la angiotensina II como losartán). Buscofen puede reducir los efectos de estos medicamentos. Si está en tratamiento con ellos, es mayor o padece enfermedad renal, su médico le aconsejará tomar una cantidad adecuada de líquidos para evitar la deshidratación y podría solicitarle análisis de sangre;
  • inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (medicamentos para tratar la depresión), ya que podrían aumentar el riesgo de lesiones o hemorragias. Su médico podría recetarle un medicamento para proteger su estómago (misoprostol o inhibidores de la bomba de protones);
  • litio (medicamento para tratar enfermedades mentales) o fenitoína (medicamento para tratar la epilepsia). Durante el tratamiento con estos medicamentos, su médico podría solicitarle análisis de sangre;
  • metotrexato (medicamento para tratar el cáncer o la artritis reumatoide);
  • moclobemida, un medicamento para tratar la depresión;
  • sulfonilureas (medicamentos para tratar la diabetes); si es necesario un tratamiento simultáneo con estos fármacos, su médico podría solicitarle análisis de sangre;
  • aminoglucósidos (antibióticos);
  • glucósidos cardíacos (medicamentos para tratar ciertas enfermedades del corazón). Los medicamentos como Buscofen pueden empeorar las enfermedades cardíacas;
  • colestiramina (medicamento para reducir los lípidos en sangre);
  • ciclosporina (medicamento utilizado tras trasplante de órganos), ya que medicamentos como Buscofen pueden aumentar el riesgo de daño renal;
  • extractos vegetales como el Ginkgo biloba, ya que si se toman junto con medicamentos como Buscofen pueden aumentar el riesgo de hemorragia gastrointestinal;
  • mifepristona (medicamento utilizado en mujeres para inducir el aborto);
  • antibióticos quinolónicos (medicamentos para tratar infecciones), ya que si se toman junto con medicamentos como Buscofen, existe un mayor riesgo de convulsiones;
  • tacrolimus, medicamento para prevenir y tratar el rechazo tras trasplante de órganos; la administración simultánea con Buscofen puede aumentar el riesgo de daño renal;
  • zidovudina y ritonavir (medicamentos para tratar el SIDA); si es necesario un tratamiento simultáneo, su médico podría solicitarle análisis de sangre;
  • probenecid, un medicamento para tratar la gota;
  • sulfinpirazona (medicamento utilizado tras un infarto para prevenir otro);
  • inhibidores del CYP2C9, como voriconazol y fluconazol (medicamentos para tratar infecciones por hongos);
  • bifosfonatos, medicamentos para tratar enfermedades óseas, ya que pueden aumentar los efectos adversos en estómago e intestino;
  • oxipentifilina (pentoxifilina), un medicamento para tratar úlceras en las piernas, ya que puede aumentar los efectos adversos en estómago e intestino;
  • baclofeno, un medicamento para relajar los músculos.

Otros medicamentos también pueden influir o verse afectados por el tratamiento con Buscofen.
Por tanto, consulte siempre a su médico o farmacéutico antes de usar Buscofen junto con otros
medicamentos.
Buscofen con alcohol
No consuma alcohol durante el tratamiento con Buscofen, ya que puede aumentar los posibles
efectos adversos.
Embarazo, lactancia y fertilidad
Si está embarazada, sospecha que podría estarlo, planea quedarse embarazada o está amamantando,
consulte a su médico o farmacéutico antes de tomar cualquier medicamento.
Embarazo
No tome Buscofen durante los últimos 3 meses de embarazo, ya que podría dañar al feto o
causar problemas durante el parto. Este medicamento puede causar problemas renales y cardíacos
en el feto. Además, puede afectar a la tendencia a sangrar tanto suya como del bebé y retrasar o
prolongar el trabajo de parto más de lo esperado. No debe tomar Buscofen durante los primeros 6
meses de embarazo, salvo que sea absolutamente necesario y así lo recomiende su médico.
Si necesita tratamiento durante este periodo o mientras intenta quedarse embarazada, debe usarse la
dosis más baja durante el menor tiempo posible. Si se toma durante más de unos días a partir de la
vigésima semana de embarazo, Buscofen puede causar problemas renales en el feto que pueden
llevar a niveles bajos de líquido amniótico que rodea al bebé (oligohidramnios) o causar el
estrechamiento de un vaso sanguíneo (conducto arterioso) en el corazón del bebé. Si se requiere un
tratamiento de más de unos días, su médico podría recomendar un seguimiento adicional.
Lactancia
No tome Buscofen si está amamantando, ya que el ibuprofeno pasa a la leche materna.
Fertilidad
Si tiene problemas para concebir o se está sometiendo a pruebas de fertilidad, suspenda el uso de
Buscofen, ya que este medicamento puede comprometer temporalmente su fertilidad.
Conducción y uso de máquinas
Normalmente Buscofen no afecta la capacidad de conducir ni el uso de máquinas. Sin embargo, si
realiza una actividad que requiera vigilancia, tenga precaución si nota somnolencia, mareo o
depresión durante el tratamiento con Buscofen.
Buscofen granulado para solución oral contiene sacarosa, potasio, aspartamo y sodio:

  • sacarosa: si su médico le ha diagnosticado intolerancia a ciertos azúcares, consulte con él antes de tomar este medicamento. Buscofen contiene 2,15 g de sacarosa (azúcar) por sobre. Téngase en cuenta en personas con diabetes mellitus;
  • potasio: este medicamento contiene 87,82 mg de potasio por sobre. Téngase en cuenta en pacientes con función renal reducida o en pacientes que siguen una dieta baja en potasio;
  • aspartamo (E 951): este medicamento contiene 20 mg de aspartamo (E 951) por sobre. El aspartamo es una fuente de fenilalanina. Puede ser perjudicial si padece fenilcetonuria, una enfermedad genética rara que provoca la acumulación de fenilalanina porque el cuerpo no puede eliminarla adecuadamente;
  • sodio: este medicamento contiene 44,56 mg de sodio (componente principal de la sal de cocina) por sobre. Esto equivale al 2,23 % de la ingesta diaria máxima recomendada en la dieta de un adulto.

3. Cómo tomar Buscofen

Tome este medicamento siguiendo siempre exactamente las instrucciones indicadas en este prospecto o las indicadas por su médico o farmacéutico. Si tiene dudas, consulte a su médico o farmacéutico.
Consulte a su médico si ha observado algún cambio reciente en las características de su trastorno.
La dosis recomendada es la siguiente:
Adultos y adolescentes mayores de 12 años
1 sobre dos - tres veces al día.
Disuelva el contenido de un sobre en un vaso de agua, removiendo con una cucharilla hasta su completa disolución, y tome la solución inmediatamente después de prepararla.
Es posible tomar Buscofen con el estómago vacío. En personas con problemas de tolerancia gástrica, es preferible tomar el medicamento con el estómago lleno.
Si tras tres días de tratamiento no se observan resultados apreciables, consulte al médico.
Debe utilizarse la dosis eficaz más baja durante el período más corto necesario para aliviar los síntomas. Si tiene una infección, acuda inmediatamente al médico si los síntomas (por ejemplo, fiebre y dolor) persisten o empeoran (ver sección 2).
Atención: no supere la dosis de 3 sobres al día.
Si es usted anciano, debe ajustarse a las dosis mínimas indicadas anteriormente.
Si padece una enfermedad renal y/o hepática o cardíaca, consulte a su médico, quien determinará la dosis adecuada para usted.
Si padece una enfermedad hepática grave, no tome Buscofen.
Uso en ancianos
Consulte a su médico, quien determinará la dosis adecuada para usted, reduciendo la dosis recomendada, especialmente si padece trastornos renales y/o hepáticos.
Uso en adolescentes
Consulte al médico si el uso del medicamento es necesario durante más de 3 días en el adolescente, o si empeoran los síntomas.
Si toma más Buscofen del que debe
Si ha tomado más Buscofen del que debía o si su hijo ha tomado este medicamento por error, contacte inmediatamente con un médico o el hospital más cercano para recibir orientación sobre el riesgo y las medidas a adoptar.
Si toma una dosis excesiva (sobredosis) de ibuprofeno, puede presentar con mayor frecuencia los siguientes síntomas: náuseas, vómitos, dolor de estómago, estado de profundo sueño con disminuida respuesta a estímulos normales (letargo), somnolencia, dolor de cabeza, mareos, zumbidos en los oídos (tinnitus), movimientos incontrolados del cuerpo (convulsiones) y pérdida de conciencia. Los síntomas de una sobredosis pueden manifestarse entre las 4 y 6 horas posteriores a la ingestión de ibuprofeno.
Raramente puede presentar: movimientos incontrolados de los ojos (nistagmo), disminución de la temperatura corporal (hipotermia), efectos sobre el riñón, hemorragia gastrointestinal, pérdida profunda de conciencia (coma), interrupción temporal de la respiración (apnea), diarrea, disminución de la actividad del sistema nervioso (depresión del Sistema Nervioso Central) y de la actividad respiratoria (depresión respiratoria).
Además, también puede presentar: desorientación, estado de excitación, desmayo, disminución de la presión arterial (hipotensión), disminución o aumento de los latidos del corazón (bradicardia o taquicardia).
En casos de envenenamiento grave, puede producirse una acidosis metabólica (aumento de ácidos en la sangre). Los síntomas pueden incluir náuseas, dolor de estómago, vómitos (con posible presencia de sangre), dolor de cabeza, zumbidos en los oídos, confusión y movimientos incontrolados de los ojos.
A dosis elevadas, se han notificado somnolencia, dolor en el pecho, palpitaciones, pérdida de conciencia, convulsiones (especialmente en niños), debilidad y mareos, sangre en la orina, bajos niveles de potasio en sangre, sensación de frío corporal y problemas respiratorios.
Si toma dosis significativamente elevadas de ibuprofeno, puede desarrollar graves daños en el hígado y los riñones.
Si olvida tomar Buscofen
No tome una dosis doble para compensar la dosis olvidada.
Si interrumpe el tratamiento con Buscofen
Si tiene alguna duda sobre el uso de este medicamento, consulte a su médico o farmacéutico.

4. Posibles efectos adversos

Como todos los medicamentos, este medicamento puede causar efectos adversos, aunque no todas las
personas los presentarán. Los efectos adversos del medicamento pueden reducirse al mínimo si utiliza la
dosis más baja entre las recomendadas y si utiliza el medicamento solo durante el período necesario para controlar sus
síntomas.
Si desarrolla una úlcera o aparece un sangrado del estómago y/o del intestino o lesiones de la
piel y/o de las mucosas, debe interrumpir el tratamiento con Buscofen y consultar a su médico.
Por lo general, estos efectos adversos son más frecuentes en personas de edad avanzada.
El uso de Buscofen puede causar efectos adversos, generalmente leves o moderados, o reacciones más
graves, incluso de tipo alérgico, aunque raramente.
Si presenta alguno de los siguientes síntomas, INTERRUMPA INMEDIATAMENTE el uso de Buscofen y
consulte a un médico o acuda al hospital más cercano, donde recibirá un tratamiento adecuado y específico:

  • dolor en el pecho, que puede ser un signo de una reacción alérgica potencialmente grave denominada síndrome de Kounis,
  • erupciones o lesiones cutáneas,
  • lesiones de las mucosas,
  • signos de reacción alérgica, incluso grave (eritemas, picor, urticaria, asma, hinchazón de la piel y mucosas, shock anafiláctico),
  • descamación de la piel,
  • manchas rojizas planas, en forma de diana o circulares en el tronco, a menudo con vesículas centrales, desprendimiento de la piel, úlceras en la boca, garganta, nariz, genitales y ojos. Estas erupciones cutáneas graves pueden precederse de fiebre y síntomas similares a los de la gripe (dermatitis exfoliativa, eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica),
  • erupción cutánea generalizada, temperatura corporal elevada y ganglios linfáticos inflamados (síndrome DRESS),
  • erupción cutánea generalizada, roja y escamosa, con protuberancias bajo la piel y vesículas, acompañada de fiebre. Los síntomas suelen aparecer al inicio del tratamiento (pustulosis exantemática aguda generalizada),
  • trastornos de la vista,
  • enfermedad hepática (disfunción hepática),
  • sangrado, úlcera y perforación del estómago y del intestino, que pueden ser fatales, especialmente en personas mayores.

En caso de que se produzca una reacción alérgica como las descritas anteriormente, debe acudir al hospital, ya que es necesario disponer inmediatamente del equipo, medicamentos y personal adecuados para el tratamiento de emergencia, dado que, en casos raros, se han notificado tras el uso de ibuprofeno efectos adversos graves, a veces con desenlace mortal, incluso en ausencia de alergia conocida.
El riesgo de presentar tales síntomas es mayor en las primeras fases del tratamiento: en la mayoría de los casos, la reacción se produce durante el primer mes de tratamiento.
Además, podría presentar otros efectos adversos que también se han notificado con otros medicamentos similares a Buscofen y que se enumeran a continuación según frecuencia:
frecuentes (pueden afectar hasta a 1 de cada 10 personas)

  • mareo
  • malestar
  • fatiga

poco frecuentes (pueden afectar hasta a 1 de cada 100 personas)

  • inflamación del estómago (gastritis)
  • insomnio, ansiedad
  • entumecimiento de las extremidades u otras partes del cuerpo (parestesia), somnolencia
  • inflamación de la mucosa nasal (rinitis)
  • dificultad para respirar (broncoespasmo, disnea)
  • interrupción temporal de la respiración (apnea)
  • trastornos de la vista
  • alteración de la audición
  • zumbidos en los oídos (tinnitus)
  • vértigo
  • trastornos hepáticos (alteración de la función hepática)
  • inflamación del hígado (hepatitis)
  • coloración amarilla de la piel y los ojos (ictericia)
  • enfermedades renales (daño en la función renal y nefropatía tóxica en diversas formas, incluyendo nefritis intersticial, síndrome nefrótico e insuficiencia renal)
  • reacciones de hipersensibilidad como erupción cutánea, urticaria, picor, formación de manchas rojas en la piel (púrpura), hinchazón de la piel y mucosas (angioedema), dificultad para respirar (broncoespasmo o disnea), ataques de asma con posible disminución de la presión arterial
  • reacciones de la piel a la luz (fotosensibilidad)

raros (pueden afectar hasta a 1 de cada 1.000 personas)

  • reducción del número de células sanguíneas: reducción de glóbulos blancos (leucopenia, neutropenia, agranulocitosis), glóbulos rojos (anemia hemolítica, anemia aplásica), plaquetas (trombocitopenia)
  • disminución de la capacidad de coagulación
  • depresión, estado de confusión, alucinaciones
  • inflamación del nervio óptico (neuritis óptica)
  • inflamación de las meninges, las membranas que recubren el cerebro (meningitis aséptica, especialmente en pacientes con trastornos autoinmunes preexistentes, ver sección “Advertencias y precauciones”), con síntomas como rigidez de nuca, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, fiebre o desorientación
  • trastornos oculares con alteraciones visuales y patología del nervio óptico (neuropatía óptica tóxica)
  • hinchazón debida a acumulación de líquido en los tejidos
  • una enfermedad que puede afectar a distintos órganos y tejidos del cuerpo (síndrome de lupus eritematoso)
  • empeoramiento de inflamaciones causadas por una infección ya existente (por ejemplo, desarrollo de fascitis necrotizante)
  • niveles elevados de nitrógeno en sangre
  • alteración de las pruebas de función hepática (transaminasas elevadas, fosfatasa alcalina elevada)
  • análisis de sangre anormales (hemoglobina reducida, hematocrito reducido, tiempo de sangrado prolongado, calcio sanguíneo disminuido, ácido úrico sanguíneo elevado)

muy raros (pueden afectar hasta a 1 de cada 10.000 personas)

  • inflamación del páncreas, una glándula implicada en los procesos digestivos (pancreatitis)
  • sensación de palpitaciones cardíacas (palpitaciones)
  • enfermedad del corazón (insuficiencia cardíaca)
  • infarto de miocardio (ataque al corazón)
  • presencia de líquido en los pulmones (edema pulmonar agudo)
  • enfermedad hepática (insuficiencia hepática)
  • hipertensión
  • reacciones alérgicas graves, que pueden incluir síntomas como asma grave, hinchazón de la cara, lengua y garganta que dificultan la respiración, latidos cardíacos rápidos, reacción alérgica grave de aparición rápida que puede causar la muerte (anafilaxia), erupción cutánea grave o descamación de la piel (necrólisis epidérmica tóxica, síndrome de Stevens-Johnson, eritema multiforme)
  • infecciones graves de la piel y enfermedades de los tejidos blandos pueden ocurrir durante la infección por varicela

frecuencia no conocida (la frecuencia no puede determinarse a partir de los datos disponibles)

  • sensación de pesadez en el estómago
  • náuseas
  • vómitos
  • diarrea
  • flatulencias
  • estreñimiento
  • dificultad para digerir
  • dolor abdominal
  • acidez de estómago
  • sangre en las heces
  • sangre en el vómito
  • lesiones en el interior de la boca
  • empeoramiento de enfermedades inflamatorias del colon e intestino (colitis, enfermedad de Crohn)
  • mayor riesgo de disminución repentina de la circulación sanguínea en el cerebro (ictus)
  • reacciones alérgicas, anafilaxia
  • reacción a medicamentos con eosinofilia y síntomas sistémicos (síndrome DRESS): puede producirse una reacción cutánea grave conocida como síndrome DRESS. Los síntomas incluyen: erupción cutánea, fiebre, hinchazón de los ganglios linfáticos y aumento de eosinófilos (un tipo de glóbulos blancos)
  • una erupción cutánea generalizada, roja y escamosa, con formación de pústulas bajo la piel y vesículas, localizadas principalmente en los pliegues de la piel, el tronco y las extremidades superiores, acompañadas de fiebre al inicio del tratamiento (pustulosis exantemática aguda generalizada). Deje de usar Buscofen si presenta estos síntomas y consulte inmediatamente a su médico. Véase también el apartado 2
  • enrojecimiento con manchas redondas u ovaladas aisladas y hinchazón de la piel, eventualmente asociadas con picor (erupción fija por medicamentos) o que cubren una amplia zona del cuerpo, pudiendo complicarse con la formación de vesículas (erupción fija bollosa generalizada por medicamentos)
  • dolor en el pecho, que puede ser un signo de una reacción alérgica potencialmente grave denominada síndrome de Kounis.

Notificación de efectos adversos
Si experimenta algún efecto adverso, incluidos aquellos no mencionados en este prospecto, consulte a su
médico o farmacéutico. Asimismo, puede notificar los efectos adversos directamente a través del
sistema nacional de notificación en el sitio web https://www.aifa.gov.it/content/segnalazioni-reazioni-
avverse.
Al notificar los efectos adversos, contribuye a proporcionar más información sobre la seguridad de
este medicamento.

5. Cómo conservar Buscofen

Mantenga este medicamento fuera de la vista y del alcance de los niños.
No utilice este medicamento después de la fecha de caducidad que aparece en el envase tras Cad.
La fecha de caducidad hace referencia al último día de ese mes.
La fecha de caducidad se refiere al producto en envase intacto y correctamente conservado.
Es importante tener siempre disponible la información sobre el medicamento; por ello, conserve tanto
el envase como el prospecto.
Este medicamento no requiere condiciones especiales de conservación.
No tire ningún medicamento por las aguas residuales ni por la basura doméstica. Pregunte a su farmacéutico cómo eliminar los medicamentos que ya no utiliza. Esto ayudará a proteger el medio ambiente.

6. Contenido del envase y otras informaciones

Qué contiene Buscofen
Una sobre contiene:

  • el principio activo es ibuprofeno sódico dihidratado. Cada sobre contiene 512 mg de ibuprofeno sódico dihidratado, equivalente a 400 mg de ibuprofeno.
  • los demás componentes son: sacarosa, bicarbonato potásico, aroma de naranja, acesulfamo potásico, aspartamo (ver sección 2 “Buscofen contiene sacarosa, potasio, aspartamo y sodio”).

Descripción del aspecto de Buscofen y contenido del envase
Buscofen se presenta en forma de gránulos para solución oral.
Se encuentra disponible en envases de 10 sobres.
Titular de la autorización de comercialización y productor
Opella Healthcare Italy S.r.l.
Viale L. Bodio, 37/B
20158 Milán (Italia)
Productor
E-Pharma Trento S.p.A. – Frazione Ravina – 38123 Trento (TN)
Notas de Educación Sanitaria
Existen diferentes tipos de dolor, de diverso origen y naturaleza, que, con mayor o menor frecuencia, todos nos encontramos afrontando en el transcurso de nuestra vida diaria: dolores menstruales, dolor de cabeza, dolor de muelas, dolores musculares y articulares.
Los dolores menstruales (dismenorrea) son un trastorno muy extendido; además del dolor, pueden presentarse alteraciones del estado de ánimo (tristeza, irritabilidad fácil), tensión en los senos, sensación de fatiga generalizada.
La eliminación o reducción en la dieta de sustancias como el café, la sal o el chocolate, a favor de alimentos ricos en vitaminas, como la fruta, así como el consumo de infusiones calientes y manzanilla, pueden ayudar a reducir estas manifestaciones. El dolor menstrual, que a veces puede ser de intensidad considerable, puede combatirse en cambio con analgésicos que actúan reduciendo la cantidad de prostaglandinas, sustancias producidas por el útero y consideradas las principales responsables del trastorno.
Uno de los dolores más frecuentes es sin duda el dolor de cabeza (o cefalea). Existen tres tipos principales de cefalea primaria (es decir, no provocada por otras enfermedades): la migraña, así llamada porque el dolor muy intenso se localiza solo en un lado de la cabeza; la cefalea tensional, el tipo más común, que se manifiesta como una presión en forma de círculo alrededor de la cabeza; y la cefalea en racimo, caracterizada por ataques de dolor punzante que afectan a un ojo o a un pómulo.
A veces, el dolor de cabeza puede ser síntoma de otras enfermedades (alergias, anemias, miopía, intoxicaciones, trastornos estomacales, artrosis cervical, sinusitis, estreñimiento, traumatismos craneales). Si se sufre de dolor de cabeza, es importante tratar de identificar los factores que pueden desencadenarlo y prevenirlos (hábitos alimenticios irregulares, ciertos alimentos, tabaco, alcohol, estrés, esfuerzos físicos excesivos, exposición excesiva al sol, ruidos muy intensos, perfumes muy fuertes, etc.). Si los episodios de dolor de cabeza son recurrentes, es conveniente consultar al médico.