Gentamicina sulfato
Ucrania
Contenido
INSTRUCCIONES PARA USO MÉDICO DEL MEDICAMENTO SULFATO DE GENTAMICINA (GENTAMYCIN SULPHATE)
Composición:
Principio activo: gentamicina;
1 ml contiene sulfato de gentamicina (calculado en base a gentamicina y sustancia anhidra) 40 mg;
Excipientes: metabisulfito de sodio, edetato disódico, agua para inyección.
Forma farmacéutica. Solución inyectable.
Propiedades físicas y químicas principales: líquido transparente incoloro o con ligero matiz.
Grupo farmacoterapéutico. Agentes antimicrobianos para uso sistémico. Antibióticos para uso sistémico. Aminoglucósidos. Gentamicina.
Código ATC J01G B03.
Propiedades farmacológicas
Farmacodinamia
La gentamicina es un antibiótico del grupo de los aminoglucósidos con un amplio espectro de acción. Su mecanismo de acción está relacionado con la inhibición de las subunidades ribosomales 30 S. Los estudios in vitro confirman su actividad frente a diversas especies de microorganismos grampositivos y gramnegativos: Escherichia coli, Proteus spp. (indolpositivos e indolnegativos), Pseudomonas aeruginosa, Klebsiella spp., Enterobacter spp., Citrobacter spp., Salmonella spp., Shigella spp. e Staphylococcus spp. (incluyendo cepas resistentes a la penicilina y a la meticilina). Los microorganismos indicados a continuación son generalmente resistentes a la gentamicina: Streptococcus pneumoniae, la mayoría de las demás especies de estreptococos, enterococos, Neisseria meningitidis, Treponema pallidum y microorganismos anaerobios, tales como Bacteroides spp. o Clostridium spp.
Farmacocinética
La gentamicina se absorbe fácilmente, alcanzando la concentración máxima en plasma sanguíneo entre 30 y 60 minutos tras la administración intramuscular.
Las concentraciones terapéuticas en sangre se mantienen durante 6-8 horas.
Tras la administración intravenosa en infusión, la concentración del antibiótico en plasma sanguíneo durante las primeras horas supera la concentración alcanzada tras la administración intramuscular del fármaco. El grado de unión a proteínas plasmáticas oscila entre 0 y 10 %.
En concentraciones terapéuticas, el fármaco se detecta en el tejido renal, pulmonar, en el exudado pleural y peritoneal. Normalmente, tras la administración parenteral, la gentamicina atraviesa mal la barrera hematoencefálica, pero en caso de meningitis, la concentración en el líquido cefalorraquídeo aumenta. El fármaco penetra en la leche materna.
Aproximadamente el 70 % de la gentamicina se excreta sin cambios en la orina durante las primeras 24 horas mediante filtración glomerular. El periodo de semivida plasmática es de aproximadamente 2 horas. En caso de alteración de la función excretora renal, la concentración de gentamicina aumenta significativamente y se prolonga su semivida.
Características clínicas.
Indicaciones.
Debido a la estrecha amplitud terapéutica de la gentamicina, debe administrarse únicamente en casos en que los microorganismos sean resistentes a antibióticos más seguros. El sulfato de gentamicina está indicado en el tratamiento de infecciones causadas por microorganismos sensibles, tales como:
- sepsis;
- infecciones del tracto urinario;
- enfermedades de las vías respiratorias bajas;
- infecciones de la piel, huesos, tejidos blandos; quemaduras infectadas;
- enfermedades infecciosas del sistema nervioso central (SNC) (meningitis), en combinación con antibióticos beta-lactámicos;
- infecciones intraabdominales (peritonitis).
Contraindicaciones.
Hipersensibilidad a los componentes del medicamento/antibióticos del grupo de los aminoglucósidos, insuficiencia renal crónica con azotemia y uremia, neuritis del nervio auditivo, miastenia gravis, enfermedad de Parkinson, botulismo (la gentamicina puede provocar alteraciones en la transmisión neuromuscular que pueden conducir a un mayor debilitamiento de la musculatura esquelética), edad avanzada, tratamiento previo con fármacos ototóxicos. La insuficiencia renal aguda constituye una limitación para la administración del medicamento.
Interacción con otros medicamentos y otros tipos de interacciones.
Debe evitarse la administración concomitante con diuréticos de alta potencia (furosemida, ácido etacrínico), ya que estos últimos pueden potenciar los efectos ototóxicos y nefrotóxicos. Puede producirse alteración de la función respiratoria debido a bloqueo neuromuscular en pacientes que reciben simultáneamente miorrelajantes (succinilcolina, tubocurarina, decametonio), anestésicos o en pacientes a los que previamente se les ha administrado transfusiones masivas de sangre con anticoagulante citrato. La administración de sales de calcio y agentes anticolinesterásicos puede revertir los efectos del bloqueo neuromuscular.
Debe evitarse la administración concomitante y/o secuencial, sistémica o local, de otros agentes neurotóxicos y/o nefrotóxicos, tales como cisplatino, cefaloridina, antibióticos aminoglucósidos, polimixina B, colistina, vancomicina.
El riesgo de alteración de la función renal aumenta con la administración concomitante de gentamicina e indometacina, fenilbutazona y otros medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, así como quinidina, ciclofosfamida, cefalosporinas (se recomienda el monitoreo de la función renal), gangliopléjicos, verapamilo, poliglucina. La gentamicina aumenta la toxicidad de la digoxina.
Cuando se administran simultáneamente aminoglucósidos y penicilinas, se acorta el período de semivida y se reduce su concentración en suero sanguíneo.
El período de semivida se acorta en pacientes con alteraciones graves de la función renal cuando se combina carbenicilina con gentamicina.
El uso concomitante con bifosfonatos incrementa el riesgo de hipocalcemia; con toxina botulínica, aumenta el riesgo de toxicidad debido al potenciamiento del bloqueo neuromuscular.
La administración concomitante con anticoagulantes orales puede potenciar el efecto hipocoagulante.
Puede producirse antagonismo al administrar simultáneamente gentamicina con proserina (neostigmina) o piridostigmina.
Características de uso.
Debido al amplio espectro de acción, la gentamicina se prescribe frecuentemente en infecciones mixtas, así como en casos en los que el agente causal no ha sido identificado, generalmente en combinación con penicilinas semisintéticas (ampicilina, carbenicilina).
En pacientes con enfermedad renal, es necesario controlar regularmente la concentración de gentamicina en suero sanguíneo, la función renal y también las funciones del aparato auditivo y vestibular.
Los síntomas de alteración de la función renal o lesión del aparato auditivo o vestibular requieren la interrupción del tratamiento con gentamicina o, solo en casos excepcionales, la corrección de su dosis.
El sulfato de gentamicina debe administrarse con precaución en pacientes con deshidratación, botulismo, parkinsonismo, hipocalcemia, diabetes, obesidad, otitis media (incluido antecedentes de esta), así como en pacientes de edad avanzada y en aquellos que previamente hayan recibido medicamentos ototóxicos. Durante el tratamiento, se debe ingerir una cantidad suficiente de líquidos.
No se recomienda la administración intravenosa directa rápida del medicamento.
Los pacientes con enfermedad renal, pérdida auditiva, mareos o acúfenos son especialmente sensibles a la gentamicina.
Debido a la escasa experiencia clínica, no se recomienda la administración de la dosis diaria total de sulfato de gentamicina en las siguientes condiciones:
- quemaduras con una superficie superior al 20 %;
- fibrosis quística;
- ascitis;
- endocarditis;
- insuficiencia renal crónica con uso de hemodiálisis;
- sepsis.
En caso de tratamiento prolongado o dosis elevadas, la dosis del medicamento debe garantizar un nivel de concentración de gentamicina en sangre que no supere el límite máximo permitido. Para ello, en pacientes de riesgo, durante el período de tratamiento, debe controlarse la concentración de gentamicina en sangre. La función renal debe evaluarse regularmente (1 o 2 veces por semana, y diariamente en pacientes que reciben dosis más altas o que están en tratamiento por más de 10 días). Para prevenir alteraciones auditivas, se recomienda evaluar regularmente (1 o 2 veces por semana) la función vestibular o detectar pérdida auditiva en frecuencias altas.
En casos aislados, los trastornos auditivos pueden aparecer tras finalizar el tratamiento.
Existe un mayor riesgo de ototoxicidad en pacientes con mutaciones en el ADN mitocondrial (especialmente con el reemplazo del nucleótido 1555 A por G en el gen 12S de ARNr), incluso si los niveles de aminoglucósidos en suero sanguíneo durante el tratamiento se mantienen dentro del rango recomendado. Para estos pacientes, se debe considerar la posibilidad de alternativas terapéuticas.
En pacientes con antecedentes maternos de dichas mutaciones o con sordera inducida por aminoglucósidos, se debe considerar la posibilidad de utilizar métodos alternativos de tratamiento o realizar una prueba genética antes de la administración del medicamento.
Debe informarse al médico si aparecen cualquiera de los siguientes síntomas: sensación de pérdida auditiva, zumbidos o ruidos en los oídos, mareos, alteraciones de la coordinación motora, entumecimiento, hormigueo de la piel, espasmos musculares o convulsiones en cualquier momento durante el tratamiento. Estos síntomas podrían indicar el desarrollo de efectos adversos neurológicos.
Entre los antibióticos del grupo de los aminoglucósidos, puede producirse hipersensibilidad cruzada.
Durante el tratamiento puede desarrollarse resistencia microbiana. En tales casos, debe suspenderse el medicamento y realizarse un estudio de sensibilidad de los microorganismos al antibiótico.
Uso durante el embarazo o la lactancia.
Debido a que el sulfato de gentamicina atraviesa la placenta y puede ejercer un efecto nefrotóxico sobre el feto, el medicamento está contraindicado durante el embarazo.
El medicamento atraviesa a la leche materna, por lo que se debe optar bien por suspender la lactancia o bien por renunciar al uso del medicamento.
Capacidad para afectar la velocidad de reacción al conducir vehículos o manipular maquinaria.
No existen datos sobre el efecto de la gentamicina sobre la capacidad para conducir vehículos o manipular maquinaria. Sin embargo, en algunos pacientes, el medicamento en dosis elevadas puede provocar alteraciones del equilibrio acompañadas de náuseas y mareos. Por tanto, durante el tratamiento se recomienda abstenerse de realizar actividades potencialmente peligrosas que requieran una concentración elevada y una rápida respuesta psicomotriz (incluyendo la conducción de vehículos y el manejo de maquinaria).
Vía de administración y dosis.
El medicamento se administra por vía intramuscular e intravenosa.
La dosis, la vía de administración y los intervalos entre las administraciones dependen de la localización y gravedad de la infección, la edad del paciente y la función renal. El régimen posológico se calcula en función de la masa corporal del paciente. Si mejora el estado clínico o si aparecen efectos adversos, la dosis se reduce.
Adultos y niños a partir de 14 años. Habitualmente, la dosis diaria del medicamento en pacientes con infecciones de intensidad moderada a grave es de 3 mg/kg de peso corporal por vía intramuscular, distribuida en 2–3 administraciones. La dosis diaria máxima para adultos es de 5 mg/kg, distribuida en 3–4 administraciones. La duración habitual del tratamiento con el medicamento en todos los pacientes es de 7–10 días.
En caso de infecciones graves y complicadas, el curso del tratamiento puede prolongarse si es necesario. En tales casos, se recomienda realizar un control de la función renal, de los órganos auditivos y del aparato vestibular, ya que la toxicidad del medicamento se manifiesta tras su administración durante más de 10 días.
Cálculo de la dosis según el peso corporal. La dosis se calcula según el peso corporal real (PCR), si el paciente no tiene sobrepeso (es decir, no más del 20 % adicional respecto al peso corporal ideal (PCI)). Dado que la gentamicina| se distribuye mal en el tejido adiposo, si el paciente tiene sobrepeso, la dosis se calcula mediante la fórmula: PCI + 0,4 (PCR – PCI).
En caso de alteración de la función renal, es necesario modificar el régimen de dosificación del medicamento para garantizar la adecuación terapéutica del tratamiento. Siempre que sea posible, debe controlarse la concentración de gentamicina en suero sanguíneo, que entre 30 y 60 minutos tras la administración intramuscular debe oscilar entre 5 y 10 µg/ml.
Antes de prescribir gentamicina, es necesario determinar la depuración de creatinina. La dosis inicial única en pacientes con insuficiencia renal crónica estable es de 1–1,5 mg/kg; posteriormente, la dosis y el intervalo entre administraciones se determinan en función de la depuración de creatinina.
| Depuración de creatinina (ml/min) |
Todas las siguientes dosis (% de la dosis inicial) |
Intervalo entre administraciones (horas) |
| 70 |
100 |
8 |
| 40–69 |
100 |
12 |
| 30–39 |
50 |
8 |
| 20–29 |
50 |
12 |
| 15–19 |
50 |
16 |
| 10–14 |
50 |
24 |
| 5–9 |
50 |
36 |
Pacientes adultos con infección bacteriana sometidos a diálisis deben recibir 1-1,5 mg/kg tras la finalización de cada sesión de diálisis. En el caso de diálisis peritoneal, se añaden 1 mg de gentamicina a 2 litros de solución dializante.
- Niños.* El sulfato de gentamicina se administra a niños menores de 3 años únicamente en casos de indicación vital.
Las dosis diarias son: recién nacidos y niños menores de 1 año – 2-5 mg/kg; niños de 1 a 5 años – 1,5-3 mg/kg; niños de 6 a 14 años – 3 mg/kg. La dosis diaria máxima para niños de todos los grupos de edad es de 5 mg/kg. El medicamento se administra 2-3 veces al día durante 7-10 días.
Para la administración intravenosa, la dosis única del medicamento se diluye con un vehículo. El volumen habitual del vehículo (solución estéril de cloruro de sodio al 0,9 % o solución de glucosa al 5 %) para adultos es de 50-300 ml; para niños, el volumen del vehículo debe reducirse proporcionalmente. La concentración de gentamicina en la solución no debe exceder 1 mg/ml (0,1 %). La duración de la infusión intravenosa es de 1-2 horas; se administra a una velocidad de 60-80 gotas/min. Las infusiones intravenosas se realizan durante 2-3 días, tras lo cual se pasa a la administración intramuscular.
- Niños.* El sulfato de gentamicina se administra a niños menores de 3 años exclusivamente en casos de indicación vital.
Sobredosis.
-
Síntomas:* mareo, náuseas, vómitos, nefrotoxicidad, ototoxicidad, bloqueo neuromuscular con insuficiencia respiratoria.
-
Tratamiento:* administración intravenosa de proserina, así como solución al 10 % de cloruro de calcio o solución al 5 % de gluconato de calcio. Antes de administrar proserina por vía intravenosa, se administra atropina intravenosa en dosis de 0,5-0,7 mg, se espera el aumento de la frecuencia cardíaca y, tras 1,5-2 minutos, se administra 1,5 mg de proserina por vía intravenosa. Si el efecto de esta dosis resulta insuficiente, se repite la misma dosis de proserina (en caso de aparición de bradicardia, se realiza una inyección adicional de atropina). En casos graves de depresión respiratoria, es necesaria la ventilación artificial de los pulmones. El fármaco puede eliminarse mediante hemodiálisis (más eficaz) y diálisis peritoneal.
Reacciones adversas.
Ototoxicidad (afectación del octavo par de nervios craneales): puede producirse disminución de la agudeza auditiva, inicialmente de los tonos altos (por lo tanto, las alteraciones en el reconocimiento del habla, que es de baja frecuencia, no son los primeros signos de ototoxicidad), y afectación del aparato vestibular (en caso de afectación simétrica del aparato vestibular, estas alteraciones en algunos casos pueden incluso pasar desapercibidas en las primeras etapas). Se manifiesta con mareo o vértigo. Zumbidos en los oídos, pérdida auditiva. Un riesgo particular puede presentarse con la prolongación del tratamiento con gentamicina durante 2-3 semanas. Frecuencia desconocida: pérdida auditiva irreversible, sordera.
Nefrotoxicidad: la frecuencia y gravedad de las lesiones renales dependen de la dosis única, duración del tratamiento, particularidades individuales del paciente, calidad del control terapéutico y uso concomitante de otros medicamentos nefrotóxicos. La afectación renal se manifiesta con insuficiencia renal generalmente de grado leve, necrosis tubular aguda, nefritis intersticial, disminución de la velocidad de filtración glomerular (observada tras varios días de tratamiento o tras la interrupción de la terapia), proteinuria, azotemia, rara vez oliguria, y por lo general es reversible.
Además de la alta concentración del fármaco en el plasma sanguíneo, que aumenta especialmente el riesgo de ototoxicidad y nefrotoxicidad, existen muchos otros factores de riesgo (véase la sección «Instrucciones especiales»). Muy raramente: insuficiencia renal aguda; niveles elevados de fosfatos y aminoácidos en orina (el llamado síndrome de Fanconi, asociado con el uso prolongado de dosis altas).
Alteraciones electrolíticas: hipomagnesemia, hipocalcemia e hipokalemia.
Del tracto gastrointestinal: estomatitis, náuseas, vómitos, salivación excesiva, pérdida de apetito, pérdida de peso corporal, colitis pseudomembranosa.
Del sistema inmunitario: reacciones alérgicas, incluyendo erupciones cutáneas, urticaria, picor, fiebre, púrpura. Reacciones anafilácticas y shock endotóxico. Disnea, angioedema de Quincke.
El medicamento contiene metabisulfito de sodio (E 223), que rara vez puede provocar reacciones de hipersensibilidad y broncoespasmo.
Del sistema hematopoyético: trombocitopenia, granulocitopenia, anemia, leucopenia.
Alteraciones en pruebas de laboratorio: aumento de los niveles de transaminasas en suero sanguíneo (ALT, AST), bilirrubina y reticulocitos.
Del sistema nervioso central (SNC): cefalea, somnolencia, neurotoxicidad (encefalopatía, confusión mental, letargo, alucinaciones, convulsiones y depresión), neuropatía periférica.
Del sistema cardiovascular: hipotensión.
Otros: bloqueo de la conducción neuromuscular y depresión respiratoria, dolor articular, mialgia, debilidad generalizada.
Alteraciones en el sitio de administración: en el lugar de inyección: hiperemia, dolor, induración, atrofia o necrosis del tejido celular subcutáneo; en caso de administración intravenosa: desarrollo de flebitis y periflebitis.
La notificación de reacciones adversas tras la comercialización del medicamento es de gran importancia. Permite realizar el seguimiento de la relación beneficio-riesgo del uso de este medicamento. Los profesionales médicos y farmacéuticos, así como los pacientes o sus representantes legales, deben informar sobre todos los casos sospechosos de reacciones adversas y de falta de eficacia del medicamento a través del Sistema de Información Automatizado de Farmacovigilancia en el enlace: https://aisf.dec.gov.ua.
Período de validez. 2 años.
Condiciones de conservación. Conservar en el envase original a una temperatura no superior a 25 ºC.
Mantener fuera del alcance de los niños.
Incompatibilidades.
Farmacéuticamente incompatible en la misma jeringa o en el mismo sistema de infusión con otros medicamentos (especialmente con antibióticos β-lactámicos, heparina y anfotericina B).
Envase.
2 ml por ampolla; 10 ampollas por envase blíster; 1 envase blíster por caja; 2 ml por ampolla; 10 ampollas por envase blíster, sellado con papel.
Categoría de dispensación. Bajo receta médica.
Fabricante.
S.A. «Halychfarm».
Domicilio del fabricante y dirección del lugar de actividad.
Ucrania, 79024, Lviv, calle Opryshkovska, 6/8.