Misyo
Polonia
Contenido
Prospecto: Información para el usuario
Misyo, 10 mg/ml, concentrado para preparar solución oral
Methadoni hydrochloridum
Lea todo el prospecto detenidamente antes de empezar a tomar este medicamento, porque contiene
información importante para usted.
- Conserve este prospecto, ya que puede volver a consultarlo.
- Si tiene alguna duda, debe consultar a su médico o farmacéutico.
- Este medicamento le ha sido recetado a usted exclusivamente. No debe dárselo a otras personas. Podría perjudicar a otras personas, incluso si los síntomas que presentan son iguales.
- Si usted nota cualquier efecto adverso, incluyendo aquellos efectos adversos no mencionados en este prospecto, debe informar a su médico o farmacéutico. Vea el apartado 4.
Contenido del prospecto
- Qué es Misyo y para qué se utiliza
- Qué debe saber antes de tomar Misyo
- Cómo tomar Misyo
- Posibles efectos adversos
- Cómo conservar Misyo
- Contenido del envase y demás información
1. Qué es Misyo y para qué se utiliza
Este medicamento contiene clorhidrato de metadona, que pertenece a un grupo de medicamentos denominados analgésicos opioides. Se utiliza en el tratamiento de la dependencia para reducir los síntomas de abstinencia.
Todos los pacientes que toman Misyo deben ser monitorizados rutinariamente durante el tratamiento para detectar signos de uso inadecuado, abuso y dependencia.
2. Información importante antes de tomar Misyo
Cuándo no debe tomar el medicamento Misyo:
- si el paciente tiene alergia a la metadona o a cualquiera de los demás componentes de este medicamento (indicados en el apartado 6). La reacción alérgica incluye erupciones cutáneas, picor o dificultad para respirar;
- si el paciente padece un ataque de asma (no debe utilizar este medicamento durante un ataque de asma). En caso de autoadministración (autoaplicación), se debe esperar a que el ataque de asma haya cesado y a que el paciente haya recuperado completamente su estado de salud;
- si el paciente es dependiente del alcohol;
- si el paciente está tomando inhibidores de la monoaminooxidasa (MAO) utilizados en el tratamiento de la depresión o si el paciente ha tomado inhibidores de la MAO en las últimas dos semanas (véase «Toma de otros medicamentos»);
- si el paciente no es dependiente de opioides;
- si el paciente padece problemas cardíacos (alargamiento del intervalo QT);
- si el paciente padece alteraciones graves de la función hepática;
- durante el parto.
Si no está seguro de si alguna de las situaciones anteriores afecta al paciente, debe
consultar con su médico o farmacéutico antes de tomar Misyo.
Advertencias y precauciones
Antes de comenzar a tomar Misyo, debe hablar con su médico o farmacéutico si el paciente
presenta:
- problemas graves de respiración;
- traumatismo craneal actual o reciente;
- problemas hepáticos o renales;
- epilepsia;
- función tiroidea reducida (hipotiroidismo);
- problemas de las glándulas suprarrenales;
- agrandamiento de la próstata;
- presión arterial baja;
- shock;
- enfermedad neuromuscular denominada miastenia gravis;
- problemas intestinales;
- factores de riesgo conocidos de alargamiento del intervalo QT, tales como:
- antecedentes de latidos irregulares del corazón;
- antecedentes de enfermedad cardíaca;
- muerte súbita sin causa conocida en familiares;
- niveles bajos de potasio, sodio o magnesio;
- embarazo o lactancia;
- enfermedad extremadamente grave o edad avanzada. La sensibilidad al medicamento puede aumentar en estos casos.
Si durante el tratamiento con Misyo aparece alguno de los siguientes síntomas, debe
consultar con su médico o farmacéutico: debilidad, fatiga, falta de apetito, náuseas, vómitos o
presión arterial baja. Estos síntomas podrían indicar que las glándulas suprarrenales producen insuficiente cortisol, y podría ser necesario un tratamiento de reemplazo hormonal.
El uso prolongado puede provocar una disminución de los niveles de hormonas sexuales y un aumento del nivel de prolactina. Si aparecen síntomas como baja libido, impotencia o ausencia de menstruación, debe ponerse en contacto con el médico.
Alteraciones respiratorias durante el sueño
El medicamento Misyo puede provocar alteraciones respiratorias durante el sueño, tales como apnea del sueño (pausas en la respiración durante el sueño) e hipoxemia relacionada con el sueño (bajo nivel de oxígeno en sangre). Los síntomas pueden incluir pausas en la respiración durante el sueño, despertares nocturnos por sensación de ahogo, dificultad para mantener el sueño o somnolencia excesiva durante el día. Si el paciente o cualquier otra persona observa estos síntomas, debe ponerse en contacto con el médico. El médico podría considerar la posibilidad de reducir la dosis.
Tolerancia, dependencia y uso compulsivo
Este medicamento contiene metadona, que es un opioide. El uso repetido de opioides puede provocar una disminución de la eficacia del medicamento (el organismo del paciente se acostumbra al efecto del medicamento, lo que se conoce como «tolerancia»). El uso repetido de Misyo también puede provocar dependencia, abuso y uso compulsivo, lo que podría derivar en una sobredosis potencialmente mortal.
La dependencia o el uso compulsivo pueden hacer que el paciente sienta que no tiene control sobre la cantidad o la frecuencia con que toma el medicamento.
El riesgo de desarrollar dependencia o abuso varía entre diferentes pacientes. El riesgo de abuso o dependencia del medicamento Misyo puede ser mayor si:
- el paciente o algún miembro de su familia ha tenido antecedentes de abuso o dependencia del alcohol, medicamentos recetados o drogas ilegales («adicción»);
- el paciente fuma cigarrillos;
- el paciente ha tenido trastornos del estado de ánimo (depresión, ansiedad o trastornos de la personalidad) o ha sido tratado por un psiquiatra por otras enfermedades mentales.
Si durante el tratamiento con Misyo el paciente nota alguno de los siguientes síntomas, podría indicar que ha desarrollado dependencia o abuso.
- El paciente siente la necesidad de tomar el medicamento durante más tiempo del prescrito por el médico.
- El paciente siente la necesidad de tomar una dosis mayor que la recomendada.
- El paciente toma el medicamento por razones distintas a aquella para la que fue recetado, por ejemplo, «para relajarse» o «para poder dormir».
- El paciente ha intentado en múltiples ocasiones, sin éxito, dejar de tomar el medicamento o controlar su uso.
- Tras dejar de tomar el medicamento, el paciente se siente mal y se siente mejor tras volver a tomarlo («síntomas de abstinencia»).
Si el paciente nota alguno de los síntomas anteriores, debe hablar con su médico y discutir la mejor forma de tratamiento, incluyendo el momento adecuado para interrumpir el tratamiento y la forma segura de hacerlo (véase apartado 3, Interrupción del tratamiento con Misyo).
Si no está seguro de si alguna de las situaciones anteriores afecta al paciente, antes de tomar Misyo debe consultar con su médico o farmacéutico.
Misyo y otros medicamentos
Debe informar a su médico o farmacéutico sobre todos los medicamentos que esté tomando actualmente o haya tomado recientemente, así como sobre los medicamentos que piense tomar.
El clorhidrato de metadona puede afectar al modo de acción de ciertos medicamentos. Además, algunos medicamentos pueden afectar al efecto de la metadona.
Cuándo no debe tomar Misyo:
- al mismo tiempo o dentro de las 2 semanas posteriores a la interrupción del tratamiento con inhibidores de la monoaminooxidasa (MAO).
En particular, debe informar a su médico si está tomando alguno de los siguientes medicamentos:
- otros analgésicos opioides;
- medicamentos que afectan al estado mental (por ejemplo, tiotixeno, derivados de la fenotiazina, haloperidol y sertindol);
- medicamentos utilizados en enfermedades cardíacas, como verapamilo y quinidina;
- medicamentos utilizados en el tratamiento de la depresión (desipramina, nefazodona, fluvoxamina, fluoxetina, paroxetina y sertralina);
- medicamentos antiinflamatorios e inmunosupresores (por ejemplo, dexametasona y ciclosporina);
- medicamentos antivirales, incluyendo algunos utilizados en el tratamiento de la infección por VIH (nevirapina, zidovudina, efavirenz, nelfinavir, ritonavir, amprenavir, delavirdina, lopinavir/ritonavir, ritonavir/saquinavir, abacavir, didanosina y estavudina);
- antibióticos (medicamentos utilizados para tratar infecciones bacterianas), como ciprofloxacino y antibióticos macrólidos, por ejemplo, claritromicina, telitromicina y eritromicina;
- medicamentos utilizados en el tratamiento de infecciones fúngicas, como fluconazol, itraconazol y ketoconazol;
- cimetidina, utilizada en el tratamiento de la úlcera péptica;
- naloxona, utilizada para revertir el efecto de los opioides;
- medicamentos utilizados para bloquear el efecto de los opioides, como naltrexona y buprenorfina;
- rifampicina, utilizada en el tratamiento de la tuberculosis (TB);
- medicamentos utilizados en el tratamiento de la epilepsia, como fenitoína, carbamazepina, fenobarbital y primidona;
- cannabidiol (medicamento utilizado en el tratamiento de convulsiones);
- gabapentina y pregabalina (medicamentos utilizados en el tratamiento de la epilepsia, neuralgias o ansiedad), que pueden aumentar el riesgo de sobredosis de opioides, depresión respiratoria (dificultad para respirar) y poner en peligro la vida;
- medicamentos que acidifican la orina, como ácido ascórbico (vitamina C) y cloruro de amonio;
- medicamento utilizado en el tratamiento de la diarrea (por ejemplo, loperamida, difenoxilato);
- diurético (por ejemplo, espironolactona);
- medicamento que aumenta la somnolencia;
- metamizol, medicamento utilizado en el tratamiento del dolor y la fiebre;
- productos que contienen hierba de San Juan, utilizados en el tratamiento de la depresión.
La administración simultánea de Misyo y medicamentos sedantes, como benzodiazepinas u otros medicamentos similares, aumenta el riesgo de somnolencia, alteraciones respiratorias (depresión respiratoria), coma y puede poner en peligro la vida.
Por este motivo, la administración conjunta de estos medicamentos solo debe considerarse cuando no existan otras opciones terapéuticas disponibles.
No obstante, si su médico le receta Misyo junto con medicamentos sedantes, el médico debería reducir la dosis y la duración del tratamiento combinado.
Debe informar a su médico sobre todos los medicamentos sedantes que esté tomando y seguir estrictamente sus indicaciones sobre la dosis. Puede ser útil informar a amigos o familiares sobre los síntomas y signos mencionados anteriormente. Si aparecen estos síntomas, debe ponerse en contacto con su médico.
El riesgo de efectos adversos aumenta con la administración simultánea de metadona y medicamentos antidepresivos (como citalopram, duloxetina, escitalopram, fluoxetina, fluvoxamina, paroxetina, sertralina, venlafaxina, amitriptilina, clomipramina, imipramina, nortriptilina).
Si aparecen los siguientes síntomas, debe ponerse en contacto con su médico:
- cambios en el estado mental (por ejemplo, agitación, alucinaciones, estupor);
- taquicardia, presión arterial inestable, fiebre;
- reflejos exagerados, alteraciones de la coordinación, rigidez muscular;
- trastornos gastrointestinales (por ejemplo, náuseas, vómitos, diarrea).
Otros medicamentos que también pueden afectar al funcionamiento del corazón (por ejemplo, sotalol, amiodarona y flecainida).
Debe informar a su médico sobre cualquier otro medicamento que esté tomando, ya que podrían ser peligrosos si se utilizan junto con metadona. En tales casos, el médico podría decidir que al inicio del tratamiento sea necesario realizar un seguimiento de la función cardíaca mediante electrocardiograma (ECG), para asegurarse de que no se producen estos efectos.
La metadona también puede afectar a ciertas pruebas de sangre y orina (incluyendo los resultados de pruebas antidopaje). Debe informar a su médico si está tomando metadona antes de realizarse cualquier prueba.
Misyo, alimentos, bebidas y alcohol
El medicamento Misyo puede tomarse con o sin alimentos.
No debe consumir alcohol durante el tratamiento con Misyo. Esto se debe a que la metadona puede provocar somnolencia y el consumo de alcohol puede intensificar este efecto.
No debe beber zumo de pomelo durante el tratamiento con Misyo, ya que el zumo de pomelo puede alterar el efecto de la metadona.
Embarazo, lactancia y fertilidad
Si la paciente está embarazada o en periodo de lactancia, sospecha que podría estar embarazada o planea tener un hijo, debe consultar con su médico o farmacéutico antes de utilizar este medicamento.
Embarazo
Misyo puede utilizarse durante el embarazo, preferiblemente bajo supervisión en un centro médico especializado, tras una evaluación cuidadosa del riesgo y beneficio por parte del médico. Para asegurar la eficacia del tratamiento debido a los cambios metabólicos durante el embarazo, podría ser necesario aumentar la dosis a dos tomas diarias.
El uso prolongado del medicamento durante el embarazo puede provocar que el feto se acostumbre y dependa de la metadona, y puede causar síntomas de abstinencia tras el parto, que a menudo requieren tratamiento hospitalario.
Al realizar una prueba de embarazo en orina, la paciente debe tener en cuenta que Misyo podría alterar los resultados.
No debe utilizar este medicamento durante el parto.
Lactancia
Debe consultar con su médico si está amamantando o considera amamantar durante el tratamiento con metadona, ya que el medicamento puede afectar al niño. Debe observar al niño amamantado en busca de síntomas anormales, como somnolencia excesiva (más de lo habitual), dificultad para respirar o flacidez. Si se observa alguno de estos síntomas, debe informar inmediatamente al médico.
Fertilidad
Se ha observado que la metadona utilizada en el tratamiento de mantenimiento provoca alteraciones de la función sexual en hombres.
Conducción y uso de máquinas
La metadona puede afectar gravemente la capacidad de conducir vehículos y de manejar maquinaria tanto durante como después del tratamiento. El tiempo tras el cual estas actividades pueden reanudarse con seguridad debe ser determinado por el médico.
Misyo contiene sorbitol
Este medicamento contiene 300 mg de sorbitol líquido no cristalino (equivalente a 210 mg de sorbitol) en cada 1 ml.
El sorbitol es una fuente de fructosa. Si previamente se ha diagnosticado al paciente intolerancia a ciertos azúcares o intolerancia hereditaria a la fructosa, una enfermedad genética rara en la que el organismo del paciente no descompone la fructosa, el paciente debe consultar con su médico antes de tomar o recibir este medicamento.
En algunas personas, el sorbitol puede afectar a la cantidad de metadona absorbida de la dosis ingerida. En estas personas, cambiar de Misyo a otros preparados de metadona que no contengan sorbitol podría provocar un cambio en la concentración de metadona en sangre y reaparición de síntomas. Si esto ocurre, debe ponerse en contacto con su médico.
Misyo contiene benzoato sódico
Este medicamento contiene 3 mg de benzoato sódico en cada 1 ml.
Aunque este medicamento no está destinado a su uso en recién nacidos, es importante tener en cuenta que el benzoato sódico puede aumentar el riesgo de ictericia (coloración amarillenta de la piel y de la esclerótica de los ojos) en recién nacidos (hasta la semana 4 de vida).
El medicamento contiene menos de 1 mmol de sodio (23 mg) por ml, por lo que se considera que el medicamento es «bajo en sodio».
3. Cómo utilizar el medicamento Misyo
Este medicamento debe tomarse siempre según las indicaciones del médico o del farmacéutico. En caso de dudas,
debe consultarse al médico o al farmacéutico.
El medicamento Misyo solo debe administrarse por vía oral. En ningún caso debe inyectarse este medicamento
por vía parenteral, ya que podría provocar lesiones graves y permanentes, con posibilidad de muerte. Este medicamento está destinado a ser diluido por personal médico cualificado. El paciente recibirá el medicamento Misyo ya diluido.
El médico informará al paciente sobre la cantidad de medicamento Misyo que debe tomar y con qué frecuencia. Es importante no tomar una dosis superior a la acordada con el médico.
Adultos
La dosis inicial habitual es de 10 a 30 mg al día. La dosis se aumentará progresivamente hasta que desaparezcan los síntomas de abstinencia o intoxicación en el paciente. La dosis habitualmente empleada es de 60 a 120 mg al día.
El médico decidirá cuál debe ser la dosis y cuándo debe reducirse.
Personas de edad avanzada (mayores de 65 años) y pacientes gravemente enfermos
Si fuera necesario administrar dosis múltiples de este medicamento, el médico podría decidir realizar un seguimiento más estrecho del estado del paciente. En personas de edad avanzada, enfermos o con enfermedades hepáticas o renales, debe procederse con precaución y reducirse la dosis del medicamento.
Uso en niños
El medicamento Misyo no está indicado para uso en niños.
Ingesta de una dosis superior a la recomendada de Misyo
En caso de tomar una dosis excesiva de metadona, el paciente podría presentar:
- dificultad para respirar;
- somnolencia extrema, desmayo o coma;
- pupilas puntiformes (máxima constricción);
- debilidad muscular;
- piel fría y pegajosa;
- bajo nivel de azúcar en sangre;
- latidos cardíacos lentos, presión arterial baja, infarto de miocardio o shock;
- alteraciones en la función cerebral (conocida como leucoencefalopatía tóxica);
- en casos graves, puede producirse la muerte. En caso de sobredosis, debe ponerse inmediatamente en contacto con el médico, incluso si el paciente se encuentra bien, ya que podría existir un envenenamiento por metadona.
Olvido de tomar el medicamento Misyo
No debe tomarse la dosis olvidada. Debe esperarse hasta el momento programado para la siguiente dosis y tomarse únicamente esa cantidad. No debe duplicarse la dosis para compensar la dosis omitida.
Interrupción del tratamiento con Misyo
No debe interrumpirse el tratamiento con este medicamento sin indicación médica, ya que podrían aparecer síntomas de abstinencia en el paciente. El médico informará al paciente sobre cómo reducir progresivamente la dosis.
En caso de cualquier duda adicional sobre el uso de este medicamento, debe consultarse al médico o al farmacéutico.
4. Posibles efectos adversos
Como todos los medicamentos, este medicamento puede producir efectos adversos, aunque no en todas las personas.
Debe interrumpirse inmediatamente la administración de este medicamento y acudir sin demora al médico si el paciente presenta
alguno de los siguientes síntomas:
- Reacción alérgica, que puede incluir: hinchazón de la cara, labios, lengua o garganta, dificultad para respirar o tragar, o picor intenso de la piel con erupción cutánea en forma de ronchas.
- Problemas cardíacos. Los síntomas pueden incluir alteraciones del ritmo cardíaco, como latidos más rápidos o pausas en el latido del corazón, dificultad para respirar y mareos con respiración lenta y superficial. Estos efectos adversos son raros y pueden presentarse en 1 de cada 1000 personas.
- Aparición de respiración lenta y superficial.
- Aumento de la presión intracraneal, si previamente el paciente ha sufrido una lesión cerebral o padece una enfermedad cerebral.
Debe continuar la administración del medicamento, pero debe ponerse en contacto inmediatamente con el médico si el paciente presenta
cualquier efecto adverso de los siguientes:
- Asma o empeoramiento de la misma.
Otros posibles efectos adversos incluyen:
Muy frecuentes (pueden presentarse en más de 1 de cada 10 personas):
- Náuseas o vómitos.
Frecuentes (pueden presentarse en menos de 1 de cada 10 personas):
- Retención de líquidos en el organismo;
- Sensación de euforia, ver u oír cosas que no son reales (alucinaciones);
- Sensación de somnolencia;
- Visión borrosa, pupilas muy contraídas (miosis), sequedad ocular;
- Sensación de mareo o de giro;
- Estreñimiento;
- Erupción cutánea, sudoración;
- Sensación de fatiga;
- Aumento de peso.
Poco frecuentes (pueden presentarse en menos de 1 de cada 100 personas):
- Sensación de malestar (disforia), excitación, confusión, dificultad para conciliar el sueño, disminución del deseo sexual;
- Dolor de cabeza, desmayo;
- Presión arterial baja, sofocos;
- Dificultad para respirar (incluso con tos asociada), sequedad nasal;
- Sequedad bucal, inflamación de la lengua;
- Espasmo de las vías biliares (dolor abdominal);
- Picor, urticaria, erupción;
- Retención urinaria, dificultad para orinar;
- Dificultad para lograr o mantener la erección;
- Alteraciones menstruales, producción de leche;
- Hinchazón de las piernas;
- Debilidad;
- Baja temperatura corporal.
Raros (pueden presentarse en menos de 1 de cada 1000 personas):
- Problemas cardíacos, latidos más lentos del corazón, sensación de palpitaciones;
- Shock;
- Parada respiratoria;
- Disminución de la motilidad intestinal (obstrucción).
También se han notificado los siguientes efectos adversos (frecuencia desconocida):
- Disminución del número de plaquetas en sangre, lo que aumenta el riesgo de hemorragias o moretones;
- Aumento de la concentración de prolactina;
- Pérdida de apetito;
- Déficit de potasio o magnesio en sangre;
- Bajo nivel de azúcar en sangre;
- Pérdida de audición;
- El paciente puede desarrollar dependencia del medicamento Misyo (más información, véase el apartado 2 "Advertencias y precauciones");
- Apnea del sueño (pausas en la respiración durante el sueño).
Los efectos adversos como el déficit de potasio o magnesio, pérdida de audición o disminución del número de plaquetas en sangre pueden
presentarse con frecuencia desconocida.
Notificación de efectos adversos
Si se presentan cualquier síntoma adverso, incluyendo aquellos no mencionados en este prospecto, debe informarse al médico, farmacéutico o enfermera. Los efectos adversos pueden notificarse directamente al Departamento de Vigilancia de Reacciones Adversas de Productos Medicinales del Instituto de Registro de Productos Medicinales, Productos Médicos y Productos Biocidas,
Al. Jerozolimskie 181 C, PL-02 222 Varsovia,
Tel.: +48 22 49 21 301, Fax: +48 22 49 21 309, Página web: https://smz.ezdrowie.gov.pl
Los efectos adversos también pueden notificarse al titular del medicamento.
Gracias a la notificación de efectos adversos, se puede obtener más información sobre la seguridad del medicamento.
5. Cómo conservar el medicamento Misyo
Mantener el medicamento en un lugar visible y fuera del alcance de los niños. Este medicamento debe conservarse en un lugar seguro al que no puedan acceder otras personas. La ingestión del medicamento por personas a las que no les ha sido recetado puede provocar daños graves e incluso la muerte.
Conservar por debajo de 25°C. Conservar en el envase original para protegerlo de la luz.
No utilizar el medicamento después de la fecha de caducidad indicada en la caja, botella o etiqueta, según corresponda: Fecha de caducidad (EXP)/EXP. La fecha de caducidad indica el último día del mes indicado.
Después de la primera apertura, conservar por debajo de 25°C. Conservar en el envase original para protegerlo de la luz, durante un período no superior a 90 días. El medicamento debe utilizarse dentro del plazo de 90 días a partir de la primera apertura.
Después de la dilución, el período de validez de la solución con una concentración de 1 mg/ml o 5 mg/ml es de 14 días, siempre que se conserve por debajo de 25°C, en un frasco de PET protegido de la luz. El medicamento debe utilizarse dentro del plazo de 14 días a partir de la dilución.
No desechar los medicamentos por el desagüe ni en la basura doméstica. Consulte al farmacéutico cómo eliminar los medicamentos que ya no se utilizan. Este procedimiento ayudará a proteger el medio ambiente.
6. Contenido del envase y otra información
Qué contiene el medicamento Misyo
- La sustancia activa del medicamento es clorhidrato de metadona. 1 ml de concentrado para preparar solución oral contiene 10 mg de clorhidrato de metadona.
- Los demás componentes son: sorbitol líquido no cristalizable (E420), glicerol (E422), benzoato sódico (E211), ácido cítrico monohidratado (E330), azul brillante FCF (E133) y agua purificada.
Cómo es el medicamento Misyo y qué contiene el envase
Misyo es una solución azul transparente.
Envase de 100 ml:
Frasco de vidrio que contiene 100 ml de concentrado para preparar solución oral con tapón de plástico
o con tapón de plástico con sistema de seguridad contra apertura por niños, acompañado de prospecto,
contenido en un estuche de cartón.
Envase de 1000 ml:
Frasco de vidrio que contiene 1000 ml de concentrado para preparar solución oral con tapón de plástico
o con tapón de plástico con sistema de seguridad contra apertura por niños, acompañado de prospecto,
contenido en un estuche de cartón.
No todos los tamaños de envases están disponibles en el mercado.
Titular de la autorización de comercialización
INN-FARM d.o.o.
Maleševa ulica 14
1000 Ljubljana
Eslovenia
Tel.: +386 70 390 711
Fax: +386 5191 116
correo electrónico: [email protected]
Fabricante/Importador
ALKALOID-INT d.o.o., Šlandrova ulica 4, 1231 Ljubljana – Črnuče, Eslovenia
Tel.: 386 1 300 42 90
Fax: 386 1 300 42 91
correo electrónico: [email protected]
Este medicamento está autorizado para su comercialización en los países miembros del Espacio Económico Europeo y en el Reino Unido (Irlanda del Norte) con los siguientes nombres:
Reino Unido (Irlanda del Norte) MISYO 10 mg/ml Concentrate for oral solution
Austria MISYO 10 mg/ml Konzentrat zur Herstellung einer Lösung zum Einnehmen
República Checa MISYO 10 mg/ml
Alemania MISYO 10 mg/ml Konzentrat zur Herstellung einer Lösung zum Einnehmen
Hungría MISYO 10 mg/ml Koncentrátum belsőleges oldathoz
Polonia Misyo
Portugal MISYO 10 mg/ml Concentrado para solução oral
Rumanía MISYO 10 mg/ml Concentrat pentru soluţie orală
República Eslovaca MISYO 10 mg/ml
España MISYO 10 mg/ml Concentrado para solución oral