Sabril
Ucrania
Contenido
INSTRUCCIONES para uso médico del medicamento SABRIL SABRIL
Composición:
Principio activo: vigabatrina;
1 sobre contiene 500 mg de vigabatrina.
Excipientes: povidona K30 (E1201).
Forma farmacéutica. Granulado para disolución oral.
Principales propiedades físico-químicas:
Sobre que contiene un polvo granulado finamente disperso, de color blanco o casi blanco.
Grupo farmacoterapéutico. Agentes antiepilépticos.
Código ATC: N03AG04.
Propiedades farmacológicas.
Farmacodinámica.
Mecanismo de acción
El vigabatrin es un medicamento antiepiléptico con un mecanismo de acción claramente definido. El tratamiento con vigabatrin provoca un aumento en la concentración de GABA (ácido gamma-aminobutírico), un neurotransmisor inhibitorio importante en el cerebro. Esto se debe a que el vigabatrin fue diseñado específicamente como un inhibidor irreversible selectivo de la GABA transaminasa, la enzima responsable de la degradación del GABA.
Eficacia clínica y seguridad
Estudios clínicos controlados y de larga duración han demostrado que el vigabatrin es un fármaco anticonvulsivante eficaz cuando se utiliza como terapia adyuvante en pacientes con epilepsia que no se controla adecuadamente con el tratamiento estándar. Esta eficacia se ha destacado especialmente en pacientes con crisis parciales.
La epidemiología de los defectos del campo visual (DCFV) en pacientes con epilepsia parcial refractaria se evaluó en un estudio observacional, abierto, comparativo, multicéntrico, en grupos paralelos, de fase IV, que incluyó a 734 pacientes de al menos 8 años de edad con epilepsia parcial refractaria de al menos un año de duración.
Los pacientes se distribuyeron en tres grupos de tratamiento: pacientes que en ese momento estaban en tratamiento con vigabatrin (grupo I), pacientes que previamente habían recibido vigabatrin (grupo II) y pacientes que nunca habían recibido vigabatrin (grupo III). En la tabla siguiente se presentan los resultados principales en el momento de la inclusión, así como las primeras y últimas evaluaciones resumidas en la población evaluada (n = 524):
| Niños (de 8 a 12 años) |
Adultos (> 12 años) |
|||||
| Grupo I1 |
Grupo II2 |
Grupo III |
Grupo I3 |
Grupo II4 |
Grupo III |
|
| N = 38 |
N = 47 |
N = 41 |
N = 150 |
N = 151 |
N = 97 |
|
| Defectos del campo visual de etiología no identificada: |
||||||
|
1 (4,4 %) |
3 (8,8 %) |
2 (7,1 %) |
31 (34,1 %) |
20 (19,2 %) |
1 (1,4 %) |
|
4 (10,5 %) |
6 (12,8 %) |
2 (4,9 %) |
59 (39,3 %) |
39 (25,8 %) |
4 (4,1 %) |
|
10 (26,3 %) |
7 (14,9 %) |
3 (7,3 %) |
70 (46,7 %) |
47 (31,1 %) |
5 (5,2 %) |
1 Duración media del tratamiento: 44,4 meses, dosis diaria media de 1,48 g.
2 Duración media del tratamiento: 20,6 meses, dosis diaria media de 1,39 g.
3 Duración media del tratamiento: 48,8 meses, dosis diaria media de 2,10 g.
4 Duración media del tratamiento: 23,0 meses, dosis diaria media de 2,18 g.
Farmacocinética.
Absorción
El vigabatrin es un fármaco soluble en agua que se absorbe rápidamente y por completo desde el tracto gastrointestinal. La ingestión de alimentos no influye en el grado de absorción del vigabatrin. El tiempo para alcanzar las concentraciones máximas en plasma (tmax) es de aproximadamente 1 hora.
Distribución
El vigabatrin se distribuye ampliamente, con un volumen de distribución teórico ligeramente superior al volumen total de agua corporal. Las concentraciones en plasma y en el líquido cefalorraquídeo muestran una relación lineal con la dosis dentro del rango posológico recomendado.
Biotransformación
El vigabatrin no se metaboliza significativamente. No se han detectado metabolitos del fármaco en el plasma.
Eliminación
El vigabatrin se elimina del organismo mediante excreción renal, con un periodo de semieliminación final de 5–8 horas. La depuración tras la administración oral de vigabatrin (Cl/F) es de aproximadamente 7 l/h (es decir, 0,1 l/h/kg). Aproximadamente el 70 % de una dosis oral única se recupera sin cambios en la orina durante las primeras 24 horas tras la administración.
Relaciones farmacocinética/farmacodinámica
No existe una correlación directa entre la concentración plasmática y la eficacia. La duración del efecto del fármaco depende de la velocidad de resíntesis de la transaminasa del GABA.
Pacientes pediátricos
Las propiedades farmacocinéticas del vigabatrin se han estudiado en grupos de seis recién nacidos (de 15 a 26 días de edad), seis lactantes (de 5 a 22 meses de edad) y seis niños (de 4,6 a 14,2 años de edad) con epilepsia refractaria. Tras la administración de una dosis única de 37–50 mg/kg de solución oral de vigabatrin, el valor de tmax fue de aproximadamente 2,5 horas en recién nacidos, 5,7 horas en lactantes y 5,5 horas en niños. El valor medio de Cl/F del enantiómero activo S del vigabatrin fue de 0,591 l/h/kg en lactantes y de 0,446 l/h/kg en niños, respectivamente.
Datos preclínicos de seguridad.
Los estudios de seguridad realizados en ratas, ratones, perros y monos mostraron que el vigabatrin no tiene efectos negativos significativos sobre el hígado, riñones, pulmones, corazón ni tracto digestivo.
En el cerebro de ratas, ratones y perros se observó una microvacuolización de la sustancia blanca tras la administración de dosis de 30 a 50 mg/kg/día. En los monos, estos cambios patológicos fueron mínimos o dudosos. Este fenómeno se debe al desprendimiento de la lámina laminar externa de las fibras mielinizadas, lo que constituye una alteración característica del edema intramielínico. En ratas y perros, el edema intramielínico fue reversible tras la interrupción del tratamiento con vigabatrin, e incluso durante la continuación del tratamiento se observó una regresión histológica.
Sin embargo, en roedores se observaron algunos cambios residuales leves, tales como hinchazón de los axones (esferoides eosinófilos) o mineralización de peroxisomas. Los resultados de estudios electrofisiológicos en perros indican que el edema intramielínico está asociado con un aumento de la latencia del potencial evocado sensorial, lo cual es reversible tras la interrupción del tratamiento.
La retinotoxicidad asociada al vigabatrin se observó únicamente en ratas albinas, pero no en ratas pigmentadas, perros ni monos. Los cambios en la retina de las ratas albinas se caracterizaron por lesiones focales o multifocales en la capa nuclear externa, con desplazamiento de los núcleos en la zona de las células cónicas y bastonadas. Las otras capas de la retina no se vieron afectadas. Estas lesiones se observaron en el 80–100 % de los animales tras la administración oral de una dosis de 300 mg/kg/día.
Se ha demostrado que el aspecto histológico de estas lesiones es comparable al observado en ratas albinas tras una exposición excesiva a la luz. Sin embargo, los cambios en la retina también podrían ser consecuencia de un efecto directo del fármaco.
Los estudios en animales mostraron que el vigabatrin no tiene efectos adversos sobre la fertilidad ni el desarrollo de la descendencia. En ratas que recibieron dosis hasta de 150 mg/kg (tres veces la dosis humana) y en conejos que recibieron dosis hasta de 100 mg/kg, no se observaron efectos teratogénicos. No obstante, en conejos se observó un ligero aumento en la frecuencia de paladar hendido con dosis de 150 a 200 mg/kg.
Los estudios con vigabatrin no han revelado evidencia de efectos mutagénicos ni carcinogénicos.
Características clínicas.
Indicaciones.
Utilizar en combinación con otros medicamentos antiepilépticos para el tratamiento de pacientes con epilepsia parcial resistente, con o sin generalización secundaria, cuando las combinaciones terapéuticas adecuadas han sido ineficaces o mal toleradas.
Utilizar como monoterapia en espasmos infantiles (síndrome de West).
Contraindicaciones.
Hipersensibilidad al vigabatrin o a cualquiera de los excipientes enumerados en la sección «Composición».
Interacción con otros medicamentos y otros tipos de interacciones.
Dado que el vigabatrin no se metaboliza, no se une a proteínas y no es un inductor del citocromo P450, es poco probable que se produzcan interacciones con otros medicamentos. Sin embargo, durante estudios clínicos controlados se observó una disminución progresiva de la concentración plasmática de fenitoína entre un 16 % y un 33 %. La naturaleza exacta de esta interacción aún no está clara, aunque su relevancia terapéutica es improbable en la mayoría de los casos.
Durante los estudios clínicos controlados también se monitorizaron las concentraciones plasmáticas de carbamazepina, fenobarbital y valproato de sodio, sin que se detectaran interacciones clínicamente significativas.
El vigabatrin puede provocar una disminución de la actividad medida de alanina aminotransferasa (ALT) en plasma y, en menor grado, de aspartato aminotransferasa (AST). Se ha informado que la magnitud de la supresión de ALT varía entre un 30 % y un 100 %. Por lo tanto, estos parámetros hepáticos en pacientes que toman vigabatrin pueden resultar falsos (véase la sección «Reacciones adversas»).
El vigabatrin puede aumentar la cantidad de aminoácidos en la orina, lo que podría dar lugar a un resultado falso positivo en pruebas para ciertos trastornos metabólicos genéticos raros (por ejemplo, en la aciduria alfa-aminoadípica).
La administración concomitante de vigabatrin y clonazepam puede potenciar el efecto sedante (véase la sección «Precauciones de uso»).
Características de uso.
Excepto en el tratamiento de espasmos infantiles, Sabril no debe utilizarse como monoterapia.
| Se han notificado casos frecuentes de defectos del campo visual en pacientes que recibieron vigabatrina (aproximadamente 1 de cada 3 pacientes). La frecuencia de aparición de defectos del campo visual, determinada en un estudio clínico abierto, se presenta en la sección «Farmacodinámica». Estos defectos suelen desarrollarse tras varios meses o incluso años de tratamiento con vigabatrina. El grado de estrechamiento del campo visual puede ser considerable. En la mayoría de los pacientes con defectos confirmados mediante perimetría no se observaron síntomas. Por lo tanto, este efecto adverso solo puede detectarse de forma fiable mediante perimetría, cuya realización sistemática generalmente solo es posible en pacientes con al menos 9 años de edad. La electroretinografía también puede ser un método eficaz, pero debe reservarse únicamente para adultos que no pueden cooperar durante la perimetría o para niños muy pequeños (ver «Defectos del campo visual» más abajo). Los datos disponibles indican que los defectos del campo visual son irreversibles incluso tras la interrupción del tratamiento con vigabatrina. No puede descartarse un empeoramiento de los defectos del campo visual tras la finalización del tratamiento. Por lo tanto, la vigabatrina debe utilizarse únicamente tras una evaluación cuidadosa de los beneficios y riesgos en comparación con las alternativas terapéuticas disponibles. La vigabatrina no se recomienda en pacientes que ya presenten defectos del campo visual clínicamente significativos. Al inicio del tratamiento con vigabatrina, los pacientes deben vigilarse regularmente y, posteriormente, examinarse periódicamente en busca de alteraciones visuales y disminución de la agudeza visual. Los estudios del campo visual y la evaluación de la agudeza visual deben realizarse cada 6 meses durante todo el periodo de tratamiento (ver «Defectos del campo visual» y «Agudeza visual» más abajo). |
Defectos del campo visual (DCF)
Según los datos disponibles, los defectos del campo visual suelen manifestarse como un estrechamiento concéntrico bilateral del campo visual, generalmente más pronunciado en el lado nasal que en el temporal. Con frecuencia se observa un defecto en anillo en la zona central del campo visual (dentro de los 30 grados de excentricidad). Los DCF en pacientes que recibieron vigabatrina han variado en gravedad, desde leves hasta severos. Los casos graves pueden caracterizarse por visión en túnel. En casos severos también se han notificado casos de ceguera.
La mayoría de los pacientes con alteraciones confirmadas mediante perimetría no habían notado previamente ningún síntoma, incluso en casos donde se detectaron alteraciones graves mediante perimetría. Los datos disponibles indican que los DCF son irreversibles, incluso tras la interrupción del tratamiento con vigabatrina. No puede descartarse un empeoramiento de los defectos del campo visual tras la interrupción del tratamiento.
El resumen de los datos de evaluación indica que un tercio de los pacientes que recibieron vigabatrina padecen DCF. Los hombres son más propensos que las mujeres a desarrollar DCF. La frecuencia de aparición de DCF, determinada en un estudio clínico abierto, se indica en la sección «Farmacodinámica». En este estudio se observó una posible relación entre el riesgo de DCF y la exposición a vigabatrina según la dosis diaria (de 1 g a más de 3 g) y la duración del tratamiento (hasta un máximo de los primeros 3 años).
Antes de iniciar el tratamiento con vigabatrina, todos los pacientes deben consultar a un oftalmólogo para realizar un estudio del campo visual.
Antes de comenzar el tratamiento, se debe realizar un estudio adecuado del campo visual (perimetría) mediante un método estándar de perimetría estática (Humphrey o Octopus) o cinética (Goldmann estándar), y posteriormente realizar estudios cada seis meses durante todo el periodo de tratamiento. La perimetría estática es el método recomendado para detectar alteraciones del campo visual asociadas con el uso de vigabatrina.
La electroretinografía puede ser un método útil, pero debe realizarse únicamente en adultos que no puedan cooperar durante la perimetría. Según los datos disponibles, la primera onda oscilatoria y la respuesta al parpadeo a 30 Hz observadas en la electroretinografía se correlacionan con los DCF provocados por vigabatrina. Estas respuestas están retrasadas y presentan menor amplitud que lo normal. Tales cambios no se han observado en pacientes que recibieron vigabatrina y que no presentan DCF.
El paciente y/o la persona que le presta asistencia deben informarse completamente sobre la frecuencia y las consecuencias del desarrollo de DCF durante el tratamiento con vigabatrina. Los pacientes deben notificar cualquier problema nuevo relacionado con la visión o síntomas que puedan estar asociados con un estrechamiento del campo visual. En caso de aparición de síntomas visuales, el paciente debe derivarse a un oftalmólogo.
Si durante el seguimiento se detecta un estrechamiento del campo visual, debe considerarse la posibilidad de interrumpir progresivamente el tratamiento con vigabatrina. Si es necesario continuar el tratamiento, puede requerirse una evaluación más frecuente (perimetría) para detectar progresión del estrechamiento o aparición de defectos visuales.
La vigabatrina no debe administrarse simultáneamente con otros medicamentos retinotóxicos.
Niños
La realización de perimetría no se recomienda en niños menores de 9 años. El riesgo del tratamiento en niños debe sopesarse cuidadosamente frente al beneficio esperado. Actualmente no existe un método validado para diagnosticar o descartar defectos del campo visual en niños en los que no es posible realizar una perimetría estándar.
Sin embargo, la presencia de visión periférica no excluye la posibilidad de desarrollar DCF.
La electroretinografía puede ser un método útil, pero debe realizarse únicamente en niños menores de 3 años.
Agudeza visual
La prevalencia de disminución de la agudeza visual en pacientes que recibieron vigabatrina es desconocida.
Enfermedades de la retina, visión borrosa, atrofia del nervio óptico o neuritis óptica pueden provocar una disminución de la agudeza visual (véase la sección «Reacciones adversas»).
La agudeza visual debe evaluarse durante las consultas con el oftalmólogo antes de iniciar el tratamiento con vigabatrina, y posteriormente cada 6 meses durante el tratamiento.
Alteraciones neurológicas y psiquiátricas
Debido a los resultados de los estudios de seguridad en animales, debe vigilarse cuidadosamente la aparición de posibles reacciones adversas neurológicas en pacientes que reciben vigabatrina.
Se han observado casos raros de síntomas de encefalopatía, como sedación marcada, estupor o confusión mental, asociados con la presencia inespecífica de ondas lentas en el electroencefalograma, poco después del inicio del tratamiento con vigabatrina. Los factores de riesgo para el desarrollo de estas reacciones incluyen, entre otros, una dosis inicial superior a la dosis recomendada, un aumento más rápido de la dosis y/o un incremento de dosis mayor que el recomendado, o la presencia de insuficiencia renal. Dichas reacciones fueron reversibles tras la reducción de la dosis o la interrupción del tratamiento con vigabatrina (véase la sección «Reacciones adversas»).
Se han notificado casos de alteraciones del cerebro en estudios de resonancia magnética (RM), especialmente en lactantes / niños pequeños que recibieron tratamiento con dosis altas de vigabatrina para espasmos infantiles. La significación clínica de estas alteraciones aún no se conoce. Además, se han descrito casos de edema intramielínico (EIM), especialmente en lactantes / niños pequeños que recibieron tratamiento para espasmos infantiles (véanse las secciones «Reacciones adversas» y «Datos de seguridad preclínicos»). El EIM fue reversible tras la interrupción del tratamiento, por lo que se recomienda interrumpir progresivamente la vigabatrina si se detecta EIM.
Se han notificado movimientos anormales, incluyendo distonía, discinesia e hipertonicidad, en pacientes que recibieron tratamiento para espasmos infantiles. Debe evaluarse individualmente la relación beneficio/riesgo del tratamiento con vigabatrina en cada paciente. Si durante el tratamiento con vigabatrina aparecen nuevos movimientos anormales, debe considerarse la posibilidad de reducir la dosis o interrumpir progresivamente el tratamiento.
En algunos pacientes que reciben vigabatrina puede observarse un aumento de la frecuencia de convulsiones o el desarrollo de nuevos tipos de convulsiones (véase la sección «Reacciones adversas»). Estos fenómenos también pueden deberse a una sobredosis, a una disminución de la concentración plasmática de otros antiepilépticos administrados simultáneamente o a un efecto paradójico.
Como con cualquier medicamento antiepiléptico, la interrupción brusca del tratamiento con vigabatrina puede provocar crisis convulsivas. Si es necesario interrumpir el tratamiento con vigabatrina, se recomienda reducir gradualmente la dosis durante un periodo de 2 a 4 semanas.
Debe administrarse vigabatrina con precaución en pacientes con antecedentes de psicosis, depresión o trastornos del comportamiento. Durante el tratamiento con vigabatrina se han notificado efectos adversos psiquiátricos (por ejemplo: excitación, depresión, trastornos del pensamiento, reacciones paranoicas). Estos efectos se observaron tanto en pacientes con antecedentes psiquiátricos como en aquellos sin ellos. Generalmente fueron reversibles al reducir la dosis de vigabatrina o al interrumpir progresivamente el tratamiento.
Ideación y comportamiento suicida
Se han notificado intentos de suicidio y comportamientos suicidas en pacientes que recibieron medicamentos antiepilépticos por diversas indicaciones. Un metaanálisis de estudios aleatorizados controlados con placebo con medicamentos antiepilépticos también mostró un ligero aumento del riesgo de ideación y comportamiento suicida. Las causas de este riesgo son desconocidas, y los datos disponibles no excluyen un riesgo aumentado con el uso de vigabatrina. Por lo tanto, es necesario observar cuidadosamente a los pacientes en busca de signos de ideación o comportamiento suicida y proporcionar el tratamiento adecuado. A los pacientes (y a sus cuidadores) debe aconsejárseles que consulten al médico si aparecen signos de ideación o comportamiento suicida.
Pacientes ancianos y pacientes con insuficiencia renal
Dado que la vigabatrina se elimina por los riñones, debe tenerse especial precaución al tratar pacientes con aclaramiento de creatinina inferior a 60 ml/min y en pacientes ancianos. Estos pacientes deben vigilarse cuidadosamente en busca de efectos adversos como sedación o confusión mental (véase la sección «Instrucciones de uso y dosis»).
Uso concomitante de vigabatrina y clonazepam
La administración concomitante de vigabatrina y clonazepam puede potenciar los efectos sedantes (véase la sección «Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción»). La necesidad de esta combinación debe evaluarse considerando todos los riesgos.
Uso durante el embarazo o la lactancia.
Embarazo
Riesgo asociado con la epilepsia y los medicamentos antiepilépticos en general
En niños nacidos de mujeres tratadas con medicamentos antiepilépticos, la prevalencia de malformaciones congénitas es 2 a 3 veces mayor que en la población general. Las malformaciones más frecuentemente notificadas incluyen fisura labial, defectos cardiovasculares y defectos del tubo neural. La politerapia puede estar asociada con un mayor riesgo de malformaciones congénitas que la monoterapia, por lo que debe emplearse la monoterapia siempre que sea posible.
Se recomienda que todas las pacientes en edad fértil consulten a un especialista. La necesidad de tratamiento antiepiléptico debe reevaluarse cuando una paciente planifique un embarazo.
En mujeres con epilepsia, debe evitarse la interrupción repentina del tratamiento antiepiléptico durante el embarazo, ya que esto podría provocar un aumento de las convulsiones y tener consecuencias adversas tanto para la madre como para el feto.
Riesgo asociado con vigabatrina
De los informes espontáneos sobre el uso de vigabatrina durante el embarazo se conocen casos de anomalías congénitas en niños y abortos espontáneos. No puede establecerse una conclusión definitiva sobre si vigabatrina provoca un riesgo aumentado de malformaciones congénitas durante el embarazo, debido a la limitada cantidad de datos y al uso concomitante de otros medicamentos antiepilépticos durante esos embarazos.
Los estudios en animales mostraron toxicidad reproductiva (véase la sección «Datos de seguridad preclínicos»).
Sabril no debe usarse durante el embarazo a menos que el estado clínico de la mujer requiera tratamiento con vigabatrina.
La información disponible sobre la posible aparición de defectos del campo visual en niños expuestos a vigabatrina in utero es limitada.
Lactancia
La vigabatrina se excreta en la leche materna humana. La información sobre el efecto de vigabatrina en recién nacidos y lactantes es insuficiente. Debe tomarse una decisión sobre si interrumpir la lactancia o interrumpir el tratamiento con Sabril, considerando el beneficio de la lactancia para el niño y el beneficio del tratamiento para la mujer.
Función reproductiva
Los estudios sobre la función reproductiva en ratas no mostraron efectos sobre la función reproductiva masculina o femenina (véase la sección «Datos de seguridad preclínicos»).
Capacidad para afectar la velocidad de reacción al conducir vehículos o manejar maquinaria.
Generalmente, a los pacientes con epilepsia no controlada no se les permite conducir vehículos ni manejar maquinaria potencialmente peligrosa. Debido a que durante los estudios clínicos con Sabril se observó somnolencia, los pacientes deben advertirse sobre esta posibilidad al inicio del tratamiento.
Con frecuencia se han notificado defectos del campo visual asociados con el uso de Sabril, los cuales pueden afectar significativamente la capacidad para conducir vehículos y manejar maquinaria. Los pacientes deben evaluarse para detectar defectos del campo visual, prestando especial atención a aquellos que conduzcan vehículos, manejen maquinaria o realicen tareas potencialmente peligrosas (véase también la sección «Precauciones de uso»).
Vía de administración y dosis.
El tratamiento con el medicamento Sabril solo puede ser iniciado por un especialista en epileptología, neurología o neurología pediátrica. El tratamiento posterior debe ser acordado y realizarse bajo la supervisión de un especialista en epileptología, neurología o neurología pediátrica.
Sabril está indicado para administración oral, una o dos veces al día, y puede tomarse antes o después de las comidas.
El contenido del sobre debe disolverse en una bebida (agua, zumo de frutas o leche) inmediatamente antes de la ingestión.
Si tras un período de prueba el tratamiento con vigabatrina no proporciona una mejoría clínicamente significativa de los síntomas de la epilepsia, dicho tratamiento no debe continuar. El uso de vigabatrina debe interrumpirse progresivamente bajo supervisión médica constante.
Adultos
La eficacia máxima se observa generalmente con dosis en el rango de 2–3 g/día. La dosis inicial debe ser de 1 g por día, que se añadirá al régimen actual de medicamentos antiepilépticos que esté tomando el paciente. Posteriormente, la dosis diaria debe titrarse en incrementos de 0,5 g, con intervalos semanales, en función de la respuesta clínica y la tolerabilidad. La dosis máxima recomendada es de 3 g/día.
No existe una correlación directa entre la concentración plasmática y la eficacia. La duración del efecto del medicamento depende de la velocidad de resíntesis de la GABA transaminasa, y no de la concentración del fármaco en plasma (véanse también las secciones «Farmacodinamia» y «Farmacocinética»).
Niños
Epilepsia parcial resistente
La dosis inicial recomendada de vigabatrina en niños es de 40 mg/kg/día.
Las dosis recomendadas para la terapia de mantenimiento según el peso corporal son:
| Masa corporal |
Dosis |
| 10–15 kg |
0,5–1 g/día |
| 15–30 kg |
1–1,5 g/día |
| 30–50 kg |
1,5–3 g/día |
| > 50 kg |
2–3 g/día |
No se debe superar la dosis máxima recomendada en ninguna de estas categorías.
Monoterapia de espasmos infantiles (síndrome de West)
La dosis inicial recomendada es de 50 mg/kg/día. Si es necesario, puede ajustarse durante un período de una semana. Se ha observado una adecuada tolerabilidad con dosis de hasta 150 mg/kg/día.
Si no es posible obtener las dosis necesarias del medicamento Sabril de acuerdo con el peso corporal, se deben utilizar medicamentos alternativos para la monoterapia de espasmos infantiles (síndrome de West).
Pacientes de edad avanzada y pacientes con alteración de la función renal
Dado que la vigabatrina se elimina por los riñones, debe tenerse precaución al administrar el medicamento a personas de edad avanzada y, especialmente, a pacientes con aclaramiento de creatinina inferior a 60 ml/min. Puede ser necesaria una adaptación de la dosis o de la frecuencia de administración. Estos pacientes pueden responder a dosis más bajas del medicamento. Se debe controlar a los pacientes en busca de efectos adversos, tales como sedación o confusión mental (ver secciones «Precauciones de uso» y «Reacciones adversas»).
Niños
En niños, el medicamento se administra según las indicaciones y teniendo en cuenta el peso corporal, de acuerdo con lo indicado en la sección «Vía de administración y dosis».
Sobredosis
Síntomas
Se han notificado casos de sobredosis con vigabatrina. En los casos descritos, las dosis fueron generalmente entre 7,5 y 30 g; sin embargo, también se ha notificado la ingestión de dosis de hasta 90 g. Aproximadamente en la mitad de los casos se produjo la ingestión de varios medicamentos. Los síntomas más frecuentes incluyeron somnolencia o coma. Otros síntomas, notificados raramente, incluyeron mareo, cefalea, psicosis, depresión respiratoria o apnea, bradicardia, hipotensión, excitación, irritabilidad, confusión mental, comportamiento anormal y trastornos del habla. Ningún caso de sobredosis ha provocado la muerte.
Tratamiento
No existe antídoto específico. Se deben tomar las medidas de soporte habituales. Pueden aplicarse medidas para eliminar el medicamento no absorbido. El carbón activado mostró una capacidad mínima para absorber vigabatrina en un estudio in vitro. La eficacia de la hemodiálisis en el tratamiento de la sobredosis de vigabatrina no es conocida. En casos aislados, en pacientes con insuficiencia renal que recibieron dosis terapéuticas de vigabatrina, la hemodiálisis redujo la concentración plasmática de vigabatrina entre un 40 y un 60 %.
Reacciones adversas.
En pacientes que recibieron vigabatrina, se observaron con frecuencia alteraciones leves y graves del campo visual. Las alteraciones graves pueden conducir a la pérdida de la capacidad laboral. Estos defectos suelen aparecer varios meses o incluso años después del inicio del tratamiento con vigabatrina. El análisis de los datos de los estudios indica que aproximadamente un tercio de los pacientes tratados con vigabatrina presentan defectos del campo visual (véase la sección «Instrucciones de uso»).
En estudios clínicos controlados, aproximadamente el 50 % de los pacientes experimentaron efectos adversos durante el tratamiento con vigabatrina. En adultos, la mayoría de los efectos adversos están relacionados con el sistema nervioso central, entre ellos sedación, somnolencia, fatiga y alteraciones en la concentración. En niños, por el contrario, se han observado con mayor frecuencia estados de excitación o agitación. La frecuencia de estos efectos adversos suele ser mayor al inicio del tratamiento y disminuye progresivamente con el tiempo.
Como con cualquier medicamento antiepiléptico, en algunos pacientes que toman vigabatrina puede observarse un aumento en la frecuencia de las convulsiones o incluso el desarrollo de estado epiléptico. Los pacientes con crisis mioclónicas tienen un riesgo particularmente elevado de presentar estos efectos. La aparición de nuevas crisis mioclónicas o la exacerbación de crisis mioclónicas preexistentes se han observado en casos raros.
En la tabla siguiente se muestran las reacciones adversas asociadas al uso de vigabatrina, clasificadas según su frecuencia: muy frecuentes (≥ 1/10); frecuentes (≥ 1/100 — < 1/10); poco frecuentes (≥ 1/1000 — < 1/100); raras (≥ 1/10000 — < 1/1000); muy raras (< 1/10 000); frecuencia desconocida (no puede estimarse con los datos disponibles).
| Muy frecuente |
Frecuente |
No frecuente |
Raro |
Muy raro |
Frecuencia no conocida |
|
| Trastornos del sistema sanguíneo y del sistema linfático |
Anemia |
|||||
| Trastornos psiquiátricos* |
Excitación, agresividad, nerviosismo, depresión, reacción paranoide, insomnio |
Hipomanía, manía, trastornos psicóticos |
Intentos de suicidio |
Alucinaciones |
||
| Trastornos del sistema nervioso |
Somnolencia |
Trastornos del habla, cefalea, mareo, parestesia, alteraciones de la atención y la memoria, disminución de las capacidades intelectuales (trastorno del pensamiento), temblor |
Alteración de la coordinación (ataxia) |
Encefalopatía** |
Neuritis óptica |
Anomalías cerebrales en la resonancia magnética (RM), edema intramedular, especialmente en lactantes / niños pequeños (ver sección «Instrucciones de uso»), movimientos anormales, incluyendo distonía, discinesia e hipertonicidad, incluso asociados con alteraciones en RM (ver sección «Instrucciones de uso») |
| Trastornos oculares |
Defectos del campo visual |
Visión borrosa, visión doble, nistagmo |
Lesiones de la retina (principalmente periféricas) |
Atrofia del nervio óptico |
Disminución de la agudeza visual |
|
| Trastornos gastrointestinales |
Náuseas, vómitos, dolor abdominal |
|||||
| Trastornos del sistema hepatobiliar |
Hepatitis |
|||||
| Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo |
Alopecia |
Erupción cutánea |
Angioedema, urticaria |
|||
| Trastornos del sistema osteomuscular y del tejido conjuntivo |
Artralgia |
|||||
| Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración |
Cansancio |
Hinchazón, irritabilidad |
||||
| Estudios*** |
Aumento de peso |
*Durante el tratamiento con vigabatrina se han notificado reacciones psiquiátricas. Estas reacciones se observaron tanto en pacientes con antecedentes psiquiátricos como en aquellos sin ellos. Por lo general, fueron reversibles al reducir la dosis o al interrumpir progresivamente el tratamiento (véase la sección «Instrucciones de uso»). La depresión es una reacción psiquiátrica que se observó frecuentemente en los ensayos clínicos, aunque rara vez requirió la interrupción del tratamiento con vigabatrina.
** Se han descrito casos raros de síntomas de encefalopatía, tales como sedación intensa, estupor o confusión mental, asociados con la presencia inespecífica de ondas lentas en el electroencefalograma, poco después del inicio del tratamiento con vigabatrina. Estas reacciones son reversibles tras la reducción de la dosis o la interrupción del tratamiento con vigabatrina (véase la sección «Instrucciones de uso»).
*** Los resultados de los estudios de laboratorio indican que el tratamiento con vigabatrina no provoca nefrotoxicidad. Se ha observado una disminución de los niveles de ALT y AST, lo que se considera un resultado de la inhibición de estas aminotransferasas por la vigabatrina.
Reacciones adversas observadas en niños
En niños, durante la administración de vigabatrina, se han observado muy frecuentemente trastornos psíquicos, tales como ansiedad e hiperexcitabilidad.
Notificación de reacciones adversas sospechosas
La notificación de reacciones adversas de medicamentos es importante. Permite continuar con la vigilancia de la relación beneficio/riesgo del medicamento. Los profesionales médicos y farmacéuticos, así como los pacientes o sus representantes legales, deben informar sobre todos los casos sospechosos de reacciones adversas y sobre la falta de eficacia del medicamento a través del sistema automatizado de información sobre farmacovigilancia en el siguiente enlace: https://aisf.dec.gov.ua/.
Período de validez. 3 años.
Condiciones de almacenamiento.
No requiere condiciones especiales de almacenamiento. Debe administrarse inmediatamente después de la disolución. Manténgase fuera del alcance de los niños.
Envase.
Gránulos para solución oral, 50 sobres en caja de cartón.
Gránulos para solución oral, 50 sobres en caja de cartón con etiqueta en idioma ucraniano.
Categoría de dispensación. Bajo receta.
Fabricante.
PATHEON FRANCIA, Francia / PATHEON FRANCE, France
Dirección del fabricante y lugar de actividad.
40 boulevard de Champaret, BOURGOIN JALLIEU, 38300, Francia / 40 boulevard de Champaret, BOURGOIN JALLIEU, 38300, France.