Lokren®
UcraniaContenido
INSTRUCCIONES PARA USO MÉDICO DEL MEDICAMENTO LOCRENÒ (LOKRENÒ)
Composición:
Principio activo: betaxolol;
1 tableta contiene clorhidrato de betaxolol 20 mg;
Excipientes: lactosa monohidrato, celulosa microcristalina, crospovidona sódica (tipo A), dióxido de silicio coloidal anhidro, estearato de magnesio;
revestimiento: hipromelosa, dióxido de titanio (E 171), polietilenglicol.
Forma farmacéutica. Tabletas recubiertas con película.
Principales propiedades físico-químicas: tabletas redondas, blancas, biconvexas, recubiertas con película, con una línea de división en un lado y grabado en el otro.
Grupo farmacoterapéutico. Bloqueadores selectivos de los receptores beta-adrenérgicos.
Código ATC C07AB05.
Propiedades farmacológicas
Farmacodinámica
El betaxolol bloquea selectivamente los receptores adrenérgicos beta-1. El betaxolol tiene un potente y prolongado efecto beta-adrenolítico. El efecto se manifiesta a las 24 horas tras la administración de 20 mg de betaxolol.
Tras la administración de dosis terapéuticas de betaxolol se observa una marcada reducción de la presión arterial, la frecuencia cardíaca y el volumen de eyección.
El betaxolol no presenta actividad simpaticomimética ni propiedades membranoestabilizadoras significativas.
El betaxolol no provoca una disminución de la natriuresis.
El betaxolol reduce la actividad de la renina plasmática.
El efecto conocido de los betabloqueantes sobre los lípidos sanguíneos es mínimo con el betaxolol.
Efecto antihipertensivo
Al administrar 20 mg de betaxolol durante 24 horas se observa una reducción de la presión arterial similar a la obtenida con atenolol (100 mg/día) o propranolol (160–320 mg/día).
Efectos antianginosos y antiisquémicos
Los efectos antianginosos y antiisquémicos del betaxolol (20 mg como dosis única) pueden compararse con los de otros betabloqueantes, como el propranolol (160 mg, divididos en varias dosis) o el atenolol (100 mg como dosis única). Tras la administración diaria de 20 mg de betaxolol en dosis única, el efecto se mantiene durante 24 horas.
Tolerancia
La frecuencia de reacciones adversas y la interrupción del tratamiento con betaxolol son similares a las observadas con otros betabloqueantes.
Un estudio realizado con la participación de 4.685 pacientes no reveló cambios significativos en los siguientes parámetros:
- función renal (niveles plasmáticos de creatinina y potasio),
- glucemia,
- metabolismo lipídico (colesterol, triglicéridos, colesterol HDL).
Farmacocinética
Debido al escaso efecto de primer paso hepático, la biodisponibilidad tras la administración oral es del 80 %.
El betaxolol se une a las proteínas plasmáticas en aproximadamente un 50 %. Es liposoluble y se distribuye en los tejidos extracelulares. El volumen de distribución es de aproximadamente 6 l/kg.
El 85–90 % de la dosis administrada de betaxolol se metaboliza en el hígado. Solo un metabolito (2–3 % de la dosis administrada), formado por hidroxilación alifática de la molécula, posee actividad beta-bloqueante intrínseca. Estos casos son selectivos y corresponden aproximadamente al 50 % de la dosis administrada de betaxolol.
El 10–15 % de la dosis ingerida se excreta por los riñones sin cambios. Los metabolitos se excretan principalmente por vía renal. El 73–83 % de la dosis se elimina por la orina y solo el 1–3 % a través del intestino.
Los niveles máximos en plasma se alcanzan entre 2 y 4 horas tras la administración oral de 20 mg y oscilan entre 30 y 60 ng/ml. Las variaciones intra e interindividuales en los niveles máximos plasmáticos o en estado de equilibrio son muy pequeñas. El periodo de semivida plasmática (16–20 horas) permite la administración única diaria. En pacientes de edad avanzada y en pacientes con insuficiencia renal sometidos a diálisis, el periodo de semivida plasmática se prolonga (24–30 horas). En estos pacientes, la dosis debe reducirse a la mitad.
No se observan cambios significativos en los parámetros farmacocinéticos en caso de insuficiencia hepática.
Datos preclínicos de seguridad
Están disponibles los resultados de estudios de toxicidad crónica en ratas y perros. Se demostró que el betaxolol es relativamente bien tolerado, sin observarse alteraciones inesperadas.
Las pruebas de mutagenicidad in vivo e in vitro no indican potencial mutagénico del betaxolol.
Los estudios de carcinogenicidad realizados tanto en ratones como en ratas tampoco indican potencial carcinogénico.
Características clínicas.
Indicaciones.
Tratamiento de la hipertensión arterial.
Prevención de los ataques de angina de esfuerzo.
Contraindicaciones.
Hipersensibilidad al betaxolol o a cualquiera de los demás componentes del medicamento.
Insuficiencia cardíaca no controlada por tratamiento.
Shock cardiogénico.
Bloqueo auriculoventricular de segundo o tercer grado en pacientes que no disponen de marcapasos.
Disfunción del nódulo sinusal (incluyendo bloqueo sinoauricular).
Angina de Prinzmetal (la monoterapia con este medicamento está contraindicada en la forma aislada o típica de esta enfermedad).
Bradycardia (frecuencia cardíaca < 45–50 lpm).
Hipotensión arterial (presión sistólica < 90 mmHg).
Acidosis metabólica.
Formas graves del síndrome de Raynaud y otras enfermedades arteriales periféricas.
Administración concomitante de inhibidores de la MAO (excepto los inhibidores de la MAO-B).
Formas graves de asma bronquial y enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
Feocromocitoma no tratado.
El medicamento está contraindicado para su uso en combinación con floctafenina y sulpirida (ver sección «Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción»).
La administración intravenosa de bloqueadores de los canales del calcio tipo verapamilo o diltiazem, u otros antiarrítmicos (como la disopiramida o amiodarona), está contraindicada en pacientes que reciben Lokren®. La excepción es el tratamiento en condiciones de terapia intensiva, donde se garantice un monitoreo cuidadoso y continuo del paciente (ver sección «Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción»).
Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción.
Combinaciones contraindicadas
Floctafenina
En caso de shock o hipotensión arterial inducidos por floctafenina, los bloqueadores beta-receptores reducen las respuestas compensatorias cardiovasculares.
Sulpirida
Puede producirse bradicardia excesiva debido al efecto aditivo del betaxolol y la sulpirida.
Combinaciones no recomendadas
Amiodarona. La administración concomitante con betaxolol puede intensificar la alteración del automatismo, contractilidad y conducción del miocardio (debido a la supresión de los mecanismos compensatorios simpáticos).
Reserpina, metildopa, clonidina, guanfacina y glicósidos cardíacos. La administración concomitante de Lokren® con estos medicamentos puede provocar bradicardia grave y/o retraso en la conducción cardíaca.
Los pacientes que deban suspender la clonidina tras su administración oral concomitante con Lokren® deben estar bajo observación cuidadosa por hipertensión arterial. Puede ocurrir un aumento excesivo de la presión arterial tras la suspensión repentina de clonidina en pacientes que toman Lokren® simultáneamente. Por tanto, la clonidina solo debe suspenderse tras haber interrumpido previamente el tratamiento con Lokren® varios días antes. En este caso, la dosis de clonidina debe reducirse progresivamente.
Fingolimod
La administración concomitante de fingolimod con betabloqueadores puede intensificar el efecto bradicárdico, por lo que no se recomienda. Si se considera necesario el uso combinado, se recomienda un monitoreo adecuado, al menos durante la primera noche de tratamiento.
Verapamilo y bloqueadores de los canales del calcio
El betaxolol no debe administrarse simultáneamente con bloqueadores de los canales del calcio tipo verapamilo, ni durante varios días tras la terapia con estos últimos (ni viceversa).
Combinaciones que requieren precauciones al administrarse conjuntamente
Anestésicos
La administración concomitante de Lokren® con anestésicos puede provocar una marcada disminución de la presión arterial. El efecto inotrópico negativo de los anestésicos y el betaxolol puede ser aditivo (la betabloqueo puede ser contrarrestado con un betamimético durante la intervención médica).
En general, el tratamiento con Lokren® no debe interrumpirse antes de procedimientos bajo anestesia general ni antes de la administración de miorrelajantes periféricos. Sin embargo, el anestesiólogo debe estar informado sobre el tratamiento con Lokren®.
Si la interrupción del tratamiento es necesaria, debe hacerse una pausa de 48 horas en la administración de betaxolol para asegurar que la sensibilidad a las catecolaminas se haya restablecido. La suspensión del betaxolol debe ser progresiva y oportuna (ver sección «Precauciones de uso»).
Relajantes musculares periféricos (por ejemplo, succinilcolina, tubocurarina)
La bloqueo neuromuscular producido por miorrelajantes periféricos puede verse potenciado o prolongado por la inhibición de los receptores beta mediada por Lokren®.
Bloqueadores de los canales del calcio tipo diltiazem (bepredil, diltiazem, verapamilo y mibefradilo). Se han notificado casos de alteración del automatismo (bradicardia excesiva, paro del nódulo sinusal), alteración de la conducción auriculoventricular y casos de insuficiencia cardíaca (debido a un efecto sinérgico). Estos medicamentos deben administrarse conjuntamente solo bajo estricto monitoreo clínico y electrocardiográfico, especialmente al inicio del tratamiento.
Diltiazem. Se ha informado de un mayor riesgo de depresión con la administración concomitante de betabloqueadores y diltiazem (ver sección «Reacciones adversas»).
Medicamentos antiarrítmicos (propafenona y fármacos de clase I A: quinidina, hidroquinidina y disopiramida). Pueden producirse alteraciones en la contractilidad, automatismo y conducción del miocardio al administrarlos conjuntamente con Lokren® debido a la supresión de los mecanismos compensatorios simpáticos.
Se requiere control clínico y electrocardiográfico.
Baclofeno
El efecto antihipertensivo se potencia con la administración concomitante de Lokren®. Es necesario controlar cuidadosamente la presión arterial y, si es necesario, ajustar la dosis de Lokren®.
Insulina y medicamentos antidiabéticos (ver sección «Precauciones de uso»)
El efecto de la insulina y los medicamentos antidiabéticos puede verse potenciado o prolongado. Los betabloqueadores pueden enmascarar algunos síntomas de hipoglucemia, como palpitaciones y taquicardia. Por tanto, es necesario un control reforzado de los niveles de glucosa en sangre, especialmente al inicio del tratamiento.
Lidocaína
Se ha descrito interacción con lidocaína para propranolol, metoprolol y nadolol. En combinación con betabloqueadores, se observa una reducción del metabolismo hepático de la lidocaína, con el consiguiente aumento de sus niveles plasmáticos. No puede descartarse un aumento asociado de reacciones adversas neurológicas y cardíacas. Por tanto, la dosis de lidocaína debe ajustarse. Durante y tras la interrupción del tratamiento con betabloqueadores, debe realizarse monitoreo clínico y electrocardiográfico, así como monitoreo de los niveles plasmáticos de lidocaína.
Sustancias de contraste yodadas
En caso de shock o caída de la presión arterial tras la administración de sustancias de contraste yodadas, los betabloqueadores reducen los mecanismos compensatorios cardiovasculares. Por tanto, si es posible, debe suspenderse el uso de betabloqueadores antes de realizar estudios con agentes de contraste radiológico. Si la continuación del tratamiento con betabloqueadores es obligatoria, debe disponerse de posibilidades de terapia intensiva.
Al usar combinaciones, debe tenerse en cuenta lo siguiente.
Antiinflamatorios no esteroideos
Los antiinflamatorios no esteroideos (por ejemplo, indometacina) pueden reducir el efecto antihipertensivo de Lokren® (debido a la inhibición de prostaglandinas vasodilatadoras por los AINE, retención de líquidos y sodio por AINE tipo pirazolona).
Bloqueadores de los canales del calcio tipo nifedipino
La administración concomitante de Lokren® con bloqueadores de los canales del calcio tipo nifedipino (dihidropiridinas) puede provocar una disminución relativamente brusca de la presión arterial y, en casos aislados, el desarrollo de insuficiencia cardíaca debido al efecto inotrópico negativo aditivo. Además, las respuestas reflejas simpáticas ante eventos hemodinámicos graves pueden verse reducidas.
Neurolépticos
La administración concomitante de Lokren® con neurolépticos puede provocar una disminución relativamente brusca de la presión arterial y, en casos aislados, el desarrollo de insuficiencia cardíaca.
Otros antihipertensivos, vasodilatadores, diuréticos, antidepresivos tricíclicos, barbitúricos y fenotiazinas
La administración concomitante de Lokren® con estos medicamentos puede provocar una reducción significativa de la presión arterial.
Antiácidos
Al administrar antiácidos (por ejemplo, hidróxido de aluminio) conjuntamente con Lokren®, este último debe tomarse 2 horas después del antiácido.
Alcaloides de cornezuelo no hidrolizados
Al administrarlos conjuntamente, puede potenciarse su efecto vasoconstrictor (aumentando el riesgo de trastornos de la circulación periférica).
Corticosteroides y tetracosactido (corticotropina)
Debido a la retención de sodio y líquidos, el efecto antihipertensivo del betaxolol puede reducirse.
Mefloquina
Al administrarla conjuntamente con Lokren®, existe un mayor riesgo de bradicardia debido al efecto aditivo que provoca bradicardia.
Simpatomiméticos
Los efectos de los betabloqueadores pueden verse reducidos con la administración concomitante.
Adrenalina
Al administrarla conjuntamente, puede producirse un aumento significativo de la presión arterial.
La administración de betabloqueadores, incluyendo el betaxolol, en combinación con otros medicamentos que producen conocidamente paro del nódulo sinusal, puede provocar paro del nódulo sinusal (ver sección «Reacciones adversas»).
Características de uso.
| No se debe interrumpir nunca bruscamente el tratamiento con este medicamento en pacientes con angina de pecho: la suspensión repentina del fármaco puede aumentar el riesgo de alteraciones graves del ritmo cardíaco, infarto de miocardio o muerte súbita. |
Precauciones al utilizar.
Interrupción del medicamento.
El tratamiento con LokrenÒ no debe interrumpirse bruscamente, especialmente en pacientes con enfermedad cardíaca isquémica. La dosis debe reducirse gradualmente durante 1-2 semanas, y si es necesario, puede iniciarse simultáneamente un tratamiento sustitutivo para evitar la progresión de la angina de pecho.
Asma bronquial y enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
Los betabloqueadores solo pueden administrarse a pacientes con formas leves de estas enfermedades, eligiendo un betabloqueador selectivo y aplicándolo en dosis iniciales bajas. Antes de iniciar el tratamiento se recomienda evaluar la función pulmonar.
Insuficiencia cardíaca.
En pacientes con insuficiencia cardíaca controlada mediante tratamiento, LokrenÒ puede administrarse bajo estricta supervisión médica, en dosis muy bajas que se irán aumentando progresivamente.
Bradicardia.
La dosis debe reducirse si la frecuencia cardíaca en reposo es inferior a 50-55 latidos por minuto y el paciente presenta síntomas de bradicardia.
Bloqueo auriculoventricular de primer grado.
Debido al efecto dromotrópico negativo de los betabloqueadores, LokrenÒ debe administrarse con precaución en pacientes con bloqueo auriculoventricular de primer grado.
Angina de Prinzmetal.
En pacientes con angina de Prinzmetal, los betabloqueadores pueden aumentar la frecuencia y duración de los episodios (ver sección «Contraindicaciones»).
Un betabloqueador cardioselectivo (β1) puede utilizarse en formas leves o secundarias de la enfermedad, siempre que se administre simultáneamente un vasodilatador.
Enfermedades arteriales periféricas.
Los betabloqueadores pueden empeorar el estado de los pacientes con enfermedades arteriales periféricas (enfermedad de Raynaud o síndrome de Raynaud, arteritis o enfermedad arterial obstructora crónica de las extremidades inferiores). La administración del medicamento Lokren® está contraindicada en pacientes con estadios avanzados de enfermedad arterial periférica (ver sección «Contraindicaciones»).
Feocromocitoma.
Al utilizar betabloqueadores para tratar la hipertensión arterial provocada por feocromocitoma, que ya está adecuadamente tratado, se requiere un monitoreo cuidadoso de la presión arterial. Los betabloqueadores deben administrarse únicamente tras una previa alfa-bloqueo.
Pacientes con insuficiencia hepática.
En pacientes con alteración de la función hepática, se recomienda observación clínica al inicio del tratamiento.
Pacientes con insuficiencia renal.
En pacientes con insuficiencia renal, la dosis debe ajustarse según la concentración sérica de creatinina o el aclaramiento de creatinina (ver sección «Posología y forma de administración»).
Hipoglucemia.
Existe una mayor predisposición a la hipoglucemia, por ejemplo, tras ayuno prolongado o ejercicio físico intenso.
Pacientes con diabetes mellitus.
Debe advertirse a los pacientes diabéticos sobre la necesidad de medir frecuentemente la glucemia, ya que los síntomas de hipoglucemia, como taquicardia, palpitaciones y sudoración, pueden enmascararse (ver secciones «Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción» y «Reacciones adversas»).
Psoriasis.
La prescripción del medicamento requiere una evaluación cuidadosa de su necesidad, ya que existen informes de empeoramiento de la psoriasis durante el tratamiento con betabloqueadores (ver sección «Reacciones adversas»).
Reacciones alérgicas.
Los betabloqueadores pueden aumentar la sensibilidad a alérgenos, especialmente a agentes de contraste yodados y flucloxacilina (ver sección «Interacción con otros medicamentos y otras formas de interacción»), así como la gravedad de las reacciones anafilácticas, es decir, reacciones alérgicas sistémicas agudas. Por lo tanto, no deben administrarse, salvo que existan indicaciones estrictas, a pacientes con antecedentes de reacciones graves de hipersensibilidad ni a pacientes sometidos a terapia para hacerlos menos sensibles o inmunes a reacciones alérgicas (terapia de desensibilización); debe tenerse precaución ante reacciones anafilácticas excesivas.
La respuesta a la adrenalina en dosis habituales puede estar disminuida.
Anestesia.
En pacientes sometidos a anestesia general, los betabloqueadores reducen la frecuencia de arritmias e isquemia miocárdica durante la inducción de la anestesia, la intubación y el período postoperatorio. El riesgo de crisis hipertensiva también se reduce si se mantiene el tratamiento con betabloqueadores.
Actualmente se recomienda no interrumpir el tratamiento con betabloqueadores existente en caso de intervención quirúrgica. El anestesiólogo debe informarse de que el paciente está recibiendo tratamiento con betabloqueador, ya que esto puede provocar interacciones potenciales con otros medicamentos, bradiarritmias, supresión de la taquicardia refleja y reducción de la contrarregulación refleja en caso de pérdida sanguínea, así como un mayor riesgo de hipotensión.
En caso de necesidad de suspender el tratamiento y retirar el medicamento, se considera suficiente un período de 48 horas para recuperar la sensibilidad a las catecolaminas.
El tratamiento con betabloqueadores no debe interrumpirse:
- en pacientes con insuficiencia coronaria, a quienes se recomienda continuar el medicamento hasta la cirugía, debido al riesgo asociado con la suspensión brusca de betabloqueadores;
- en situaciones de emergencia o cuando la interrupción del tratamiento no sea posible, el paciente debe protegerse de las consecuencias de una excesiva estimulación del nervio vago mediante una premedicación adecuada con atropina (si es necesario, repetir la administración de atropina).
Debe utilizarse anestésicos con mínima depresión miocárdica posible.
Debe tenerse en cuenta el riesgo de desarrollar reacciones anafilácticas.
Oftalmología.
La bloqueo de los receptores beta-adrenérgicos provoca una disminución de la presión intraocular y puede alterar los resultados del cribado para glaucoma. El oftalmólogo debe estar informado de que el paciente está tomando betaxolol. Debe establecerse vigilancia en pacientes que reciben betabloqueadores tanto por vía sistémica como en forma de gotas oculares, debido al posible efecto aditivo de estos medicamentos.
Tirototoxicosis.
Los betabloqueadores pueden enmascarar los síntomas cardiovasculares de la tirotoxicosis.
Pacientes de edad avanzada.
El tratamiento en pacientes de edad avanzada debe iniciarse con dosis bajas y bajo estricta supervisión.
Deportistas.
La administración del medicamento Lokren® puede dar lugar a un resultado positivo en las pruebas de control antidopaje. El abuso del medicamento Lokren® como dopaje puede ser peligroso para la salud.
Sustancias auxiliares.
Lactosa.
El medicamento contiene lactosa. No se recomienda su uso en pacientes con formas raras hereditarias de intolerancia a la galactosa, deficiencia de lactasa o síndrome de malabsorción de glucosa-galactosa.
Sodio.
Este medicamento contiene menos de 1 mmol de sodio (23 mg) por comprimido, es decir, prácticamente libre de sodio. Debe tenerse precaución en pacientes que siguen una dieta controlada en sodio.
Uso durante el embarazo o la lactancia.
Teratogenicidad.
En estudios en animales no se han observado efectos teratogénicos del medicamento. Hasta la fecha no hay informes sobre efectos teratogénicos en humanos. Los betabloqueadores pueden reducir la perfusión placentaria, lo que puede provocar muerte fetal intrauterina, aborto espontáneo o parto prematuro. Además, pueden producirse efectos adversos (principalmente hipoglucemia y bradicardia) en el feto.
El betaxolol debe administrarse durante el embarazo solo bajo indicaciones estrictas y tras una evaluación cuidadosa de la relación beneficio/riesgo.
Período neonatal.
El efecto del betabloqueador persiste durante varios días después del nacimiento en recién nacidos cuyas madres han recibido tratamiento con este medicamento, y puede provocar bradicardia, dificultad respiratoria e hipoglucemia, aunque generalmente este efecto residual no tiene consecuencias clínicas. Sin embargo, dosis altas de betabloqueadores pueden provocar insuficiencia cardíaca al debilitar las respuestas compensatorias cardiovasculares. En caso de insuficiencia cardíaca neonatal, debe hospitalizarse al recién nacido en una unidad de cuidados intensivos (ver sección «Sobredosis»), y debe evitarse el uso de expansores plasmáticos (por riesgo de edema agudo de pulmón).
El uso de betaxolol durante el embarazo no se recomienda, salvo en casos donde el beneficio del tratamiento supere los riesgos potenciales. Si el tratamiento continúa hasta el momento del parto, se recomienda una vigilancia estrecha del recién nacido en condiciones especializadas (control de la frecuencia cardíaca y de los niveles de glucosa en sangre durante los primeros 3-5 días de vida).
Lactancia.
Los betabloqueadores atraviesan la leche materna. La lactancia debe suspenderse durante el tratamiento con LokrenÒ, ya que no se han estudiado los riesgos de hipoglucemia o bradicardia en recién nacidos. Por estas razones, y como medida preventiva, no se recomienda la lactancia durante todo el período de tratamiento.
Capacidad para afectar la velocidad de reacción al conducir vehículos o manejar maquinaria. No se han realizado estudios sobre el efecto del betaxolol en la capacidad para conducir vehículos. Al conducir vehículos o trabajar con maquinaria, debe tenerse en cuenta que ocasionalmente pueden presentarse mareos o fatiga durante el tratamiento con este medicamento.
Vía de administración y dosis.
Dosificación
Adultos
Para el tratamiento de la hipertensión arterial leve, la dosis recomendada de Lokren® en adultos es de ½ comprimido recubierto con película, una vez al día.
Si fuera necesario, la dosis de Lokren® puede aumentarse hasta 1 comprimido recubierto con película, una vez al día.
Para el tratamiento de la hipertensión arterial moderada y la profilaxis de los ataques de angina de esfuerzo, la dosis habitual de Lokren® es de 1 comprimido recubierto con película, una vez al día.
Pacientes de edad avanzada
El tratamiento en pacientes de edad avanzada debe iniciarse con una dosis baja y bajo estricta vigilancia médica.
Pacientes con insuficiencia hepática o renal
En pacientes con insuficiencia hepática o alteración de la función renal (depuración de creatinina hasta 30 ml/min), generalmente no se requiere ajuste de la dosis. Sin embargo, se recomienda el monitoreo clínico al inicio del tratamiento.
En pacientes con alteración grave de la función renal (depuración de creatinina inferior a 30 ml/min) y en pacientes sometidos a diálisis, no se debe superar la dosis de ½ comprimido recubierto con película (10 mg de clorhidrato de betaxolol).
Vía de administración
Los comprimidos recubiertos con película están indicados para administración oral.
El comprimido de Lokren® debe tomarse entero, con una cantidad suficiente de líquido, independientemente de las comidas.
En pacientes sometidos a diálisis, la dosis diaria puede administrarse independientemente del momento de la diálisis.
Tras un tratamiento prolongado, la suspensión del tratamiento con Lokren® debe hacerse generalmente de forma gradual y progresiva, especialmente en pacientes con cardiopatía isquémica, ya que la interrupción brusca podría provocar isquemia cardíaca con empeoramiento de la angina, infarto de miocardio o empeoramiento de la hipertensión arterial (véase la sección «Precauciones de uso»).
Niños. La seguridad y eficacia del betaxolol en niños no han sido establecidas. Por tanto, no se recomienda su uso en niños y adolescentes.
En niños, el efecto hipoglucemiante de los betabloqueantes puede aparecer más rápidamente, lo que podría aumentar el riesgo de convulsiones en esta población de pacientes.
Sobredosis.
Síntomas de sobredosis
Dependiendo del grado de intoxicación, la presentación clínica se caracteriza principalmente por síntomas cardiovasculares y del sistema nervioso central. La sobredosis puede provocar hipotensión arterial grave, bradicardia e incluso paro cardíaco, insuficiencia cardíaca y shock cardiogénico. También se han notificado casos de paro del nódulo sinusal. Además, pueden presentarse dificultad respiratoria, broncoespasmo, vómitos, alteraciones de la conciencia y, ocasionalmente, convulsiones generalizadas.
Medidas terapéuticas en caso de sobredosis
En caso de sobredosis o disminución crítica de la frecuencia cardíaca y/o de la presión arterial, debe suspenderse el tratamiento con Lokren® y tomarse las medidas preventivas adecuadas (véase la sección «Precauciones de uso»).
Además de las medidas generales tras la suspensión inicial del tratamiento con Lokren®, deben monitorizarse los parámetros vitales en condiciones de terapia intensiva y corregirse según sea necesario.
Como antídoto puede utilizarse:
- 1–2 mg de atropina por vía intravenosa en bolo;
- 1–10 mg de glucagón por vía intravenosa, seguido de una infusión continua de 2–2,5 mg por hora;
- simpaticomiméticos según el peso corporal y el efecto: dopamina, dobutamina, orciprenalina y adrenalina.
En caso de broncoespasmo, los agonistas β2-adrenérgicos pueden administrarse en forma de aerosol (o por vía intravenosa si la respuesta es insuficiente) o aminofilina por vía intravenosa.
En caso de convulsiones generalizadas, se recomienda la administración lenta por vía intravenosa de diazepam.
El betaxolol y sus metabolitos solo pueden eliminarse en una medida muy limitada mediante hemodiálisis o diálisis peritoneal.
En recién nacidos con descompensación cardíaca cuyas madres hayan recibido betabloqueantes durante el embarazo:
- glucagón en dosis de 0,3 mg/kg de peso corporal;
- hospitalización en una unidad de terapia intensiva;
- isoproterenol y dobutamina: su uso prolongado y generalmente en dosis altas requiere supervisión especializada.
Reacciones adversas.
La frecuencia de las reacciones adversas se clasifica en las siguientes categorías: muy frecuentes (≥1/10), frecuentes (de ≥ 1/100 a < 1/10), poco frecuentes (de ≥ 1/1000 a < 1/100), raras (de ≥ 1/10 000 a < 1/1000), muy raras (< 1/10 000), frecuencia desconocida (no puede evaluarse con los datos disponibles).
Las reacciones adversas se presentan dentro de cada clase en orden decreciente de frecuencia.
| Clase de sistema orgánico |
Frecuencia de reacciones adversas |
Reacciones adversas |
| Alteraciones metabólicas y nutricionales |
Muy raro |
Hipoglucemia, hiperglucemia |
| Alteraciones psiquiátricas |
Frecuente |
Astenia, insomnio |
| Raro |
Depresión |
|
| Muy raro |
Alucinaciones, confusión mental, pesadillas nocturnas |
|
| Alteraciones del sistema nervioso |
Frecuente |
Vertigo, cefalea |
| Muy raro |
Parastesia distal |
|
| Frecuencia desconocida |
Letergia |
|
| Alteraciones oculares |
Raro |
Ojos secos |
| Muy raro |
Deterioro de la visión |
|
| Alteraciones cardíacas |
Frecuente |
Bradycardia, a veces grave |
| Raro |
Insuficiencia cardíaca, disminución de la presión arterial, ralentización de la conducción atrioventricular o agravamiento de una bloqueo atrioventricular preexistente |
|
| Frecuencia desconocida |
Paro del nódulo sinusal en pacientes predispuestos (por ejemplo, pacientes de edad avanzada o con bradicardia preexistente, disfunción del nódulo sinusal o bloqueo atrioventricular) |
|
| Alteraciones vasculares |
Frecuente |
Enfriamiento de las extremidades |
| Raro |
Síndrome de Raynaud, empeoramiento de la claudicación intermitente |
|
| Alteraciones respiratorias, del tórax y del mediastino |
Raro |
Broncoespasmo |
| Alteraciones gastrointestinales |
Frecuente |
Dolor abdominal, diarrea, náuseas, vómitos |
| Alteraciones de la piel y del tejido subcutáneo |
Raro |
Reacciones cutáneas, incluyendo erupciones tipo psoriasis o empeoramiento de la psoriasis (ver sección «Instrucciones especiales de uso») |
| Frecuencia desconocida |
Urticaria, prurito, hiperhidrosis, alopecia |
|
| Alteraciones del sistema reproductivo y de las glándulas mamarias |
Frecuente |
Impotencia |
| Efecto sobre los resultados de análisis de laboratorio |
Raro |
Aparición de anticuerpos antinucleares, que solo en casos excepcionales se asoció con manifestaciones clínicas tipo lupus eritematoso sistémico, que desaparecieron tras la interrupción del tratamiento |
Comunicación de reacciones adversas sospechosas.
La notificación de reacciones adversas tras la comercialización del medicamento es de gran importancia. Permite realizar el seguimiento de la relación beneficio/riesgo del uso de este medicamento. Los profesionales médicos y farmacéuticos, así como los pacientes o sus representantes legales, deben comunicar todos los casos de reacciones adversas sospechosas y la falta de eficacia del medicamento a través del sistema automatizado de información sobre farmacovigilancia en el siguiente enlace: https://aisf.dec.gov.ua/.
Período de validez. 3 años.
Condiciones de conservación.
Conservar en un lugar fuera del alcance de los niños. No requiere condiciones especiales de conservación.
Envase.
N.º 28 (14×2): 14 comprimidos en blíster; 2 blísteres en caja de cartón.
Categoría de dispensación. Bajo receta médica.
Fabricante.
Sanofi Winthrop Industrie.
Dirección del fabricante y lugar de actividad.
30 Avenida Gustav Eiffel, Tours, 37100, Francia.
Titular del registro.
CHEPLAPHARM Arzneimittel GmbH, Alemania.